Sipan Hemo, comandante de las Unidades de Protección Popular kurdas (YPG), ha presentado a Moscú y Damasco un plan para restablecer la influencia de las autoridades sirias en los territorios en el norte de Siria controlados por los kurdos, a cambio de formar una "Administración local con garantías rusas", escribe el periódico Asharq Al-Awsat.
Una delegación kurda de alto rango encabezada por Hemo visitó la base aérea rusa de Hmeymim a finales de diciembre después de que Estados Unidos anunciara su retiro de Siria. Además, según Asharq Al-Awsat, la delegación visitó Damasco y Moscú para recibir "garantías" de Rusia.
Además, los kurdos buscan posponer el ajuste de la Constitución de Siria.
El medio árabe también señala que los líderes kurdos esperan que Moscú "extraiga el borrador de la Constitución siria propuesta por Rusia de los archivos del Ministerio de Defensa de Rusia". Este documento mencionaba el reconocimiento de los derechos de los kurdos, incluida su participación en el proceso político sirio.
El artículo vincula la decisión de los kurdos de comenzar las negociaciones con Damasco con las declaraciones casi sincrónicas de las tropas kurdas y el Ministerio de Defensa sirio sobre el levantamiento de la bandera siria en la ciudad de Manbij.
A finales de diciembre, las fuerzas sirias recuperaron el control sobre Manbij. Sin embargo, la situación en la ciudad sigue siendo incierta, lo que fue destacado por el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
Es más, los kurdos todavía controlan el noreste de Siria. La mayor parte del territorio en cuestión se ubica al este del río Éufrates, esta área limita con Irak al este e incluye tres ciudades importantes: Al Qamishli, Al Hasaka y Al Raqa.
Aunque todas estas tierras todavía están bajo su control, su preocupación crece por la retirada de las tropas estadounidenses de Siria. En diciembre, los líderes kurdos buscaron la protección de Rusia ante la amenaza de una invasión turca.
"Nuestros contactos con Rusia y el Gobierno [de Siria] tienen como objetivo buscar mecanismos claros para proteger la frontera norte. Queremos que Rusia juegue un papel importante para lograr la estabilidad", dijo entonces uno de los líderes kurdos, Aldar Xelil, a Reuters.
Otro alto funcionario kurdo, Badran Jia Kurd, viajó a Moscú para realizar negociaciones con el Ministerio de Exteriores de Rusia.
Los temores de los kurdos están relacionados con la posible repetición del ataque de Turquía contras las unidades de autodefensa kurdas en el noroeste de Siria que ocurrió a principios de 2018.
Los líderes kurdos también están tratando de convencer a países occidentales para que los protejan después de que Washington decidiera retirar a 2.000 soldados de Siria.
El Frente al Nusra expulsa a los militantes pro-Ankara del oeste de la provincia de Alepo
El Frente al Nusra ha logrado dominar la parte occidental de la provincia de Alepo tras arrebar al grupo Harakat Nureddin al Zinki, apoyado por Ankara, su último bastión en esta región.
Harakat Nureddin al Zinki ha comenzado a retirar a sus militantes del oeste de Alepo tras perder más de 20 localidades a manos de sus antiguos aliados.
El Frente al Nusra tomó el sábado el último reducto de Al Zinki, Qabtan al Yabal, tras una dura lucha que terminó con la completa retirada de este último en el área.
Esta guerra civil entre grupos terroristas ha sido muy costosa para los mismos con más de un centenar de muertos confirmados y varios cientos de heridos, divididos por la mitad entre ambos contendientes.
Esta cifra podría multiplicarse ya que los militantes apoyados por Turquía han anunciado que continuarán la lucha contra Al Nusra a pesar de las derrotas que han sufrido.
De momento, Al Nusra continúa con sus ataques ahora en la provincia de Idleb, donde una localidad clave fronteriza con Turquía ha caído en sus manos.
El sábado, Al Nusra tomó la ciudad estratégica de Atarib, lo que supone un incremento de su influencia en el oeste de la provincia de Idleb.