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"Manual del golpe de Estado": Cómo EE.UU. usa el FMI y el Banco Mundial como "armas no convencionales"

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
lunes 11 de febrero de 2019, 21:00h

Un documento filtrado por WikiLeaks pone en duda la independencia de las principales instituciones financieras internacionales, y también "proporciona una visión" de la crisis política en Venezuela.

El Ejército de EE.UU. utiliza las principales instituciones financieras mundiales —el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre otras— como "armas" no convencionales para promover sus intereses en el exterior, según revela un manual militar secreto de 2008.

El manual de campo, titulado 'Guerra no convencional de las Fuerzas de Operaciones Especiales del Ejército', fue escrito en septiembre de 2008 y filtrado por WikiLeaks en diciembre de ese mismo año. Ahora esta organización ha vuelto a llamar la atención sobre el documento —que describe como "el manual del golpe de Estado de EE.UU."—, ya que "proporciona una visión" de la crisis política en Venezuela, así como de los años que lleva la campaña de presión económica de Washington contra el país suramericano.

La sección del documento subrayada por WikiLeaks, que se titula 'Instrumento financiero del poder nacional y guerra no convencional de EE.UU.', sugiere que las instituciones globales pueden servir como medios de guerra económica "en tiempos de conflicto, incluyendo la guerra general a gran escala", así como para influir en "las políticas y la cooperación de los Gobiernos estatales". Asimismo, señala que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de EE.UU. —que supervisa las sanciones de EE.UU. a otras naciones, como Venezuela—, "tiene un largo historial de realización de valiosa guerra económica".

El manual precisa que el Ejército de EE.UU. "entiende que la manipulación adecuadamente integrada del poder económico puede y debe ser un componente de la guerra no convencional". Además, subraya que el Consejo de Seguridad Nacional —que actualmente está encabezado por John Bolton— "tiene la responsabilidad principal de la integración de los instrumentos económicos y militares del poder nacional en el extranjero".

Ilusión de 'independencia'

El manual "declara abiertamente" lo que muchos analistas han sugerido durante décadas: que las instituciones financieras "independientes", como el Banco Mundial y el FMI, "son esencialmente extensiones del poder del Gobierno de EE.UU." e impulsan sus objetivos geopolíticos en el exterior, sostiene Whitney Webb, periodista y analista del portal MintPress News.

Un ejemplo de ello, según la experta, es el Banco Mundial, que tiene sede en Washington y cuyo presidente siempre ha sido un ciudadano estadounidense, elegido directamente por el presidente de ese país. Washington también es el mayor accionista del banco y, por lo tanto, el único miembro con derecho a veto, mientras que el secretario estadounidense del Tesoro, Steve Mnuchin, es gobernador del Banco Mundial.

Por su parte, el FMI también está en gran parte "dominado" por la influencia y el financiamiento de Washington, que es su mayor accionista y también paga la cuota más grande para el mantenimiento de la institución, recuerda Webb. Y advierte que estas organizaciones pueden usar sus préstamos y subvenciones para "atrapar" a las naciones endeudadas.

Venezuela y otros "blancos" en América Latina

En este sentido, la analista destaca que, dada la estrecha relación entre el Gobierno de EE.UU. y estas instituciones, "no debería sorprender" que el opositor venezolano Juan Guaidó, quien se autoproclamó presidente interino y ha sido respaldado por Washington, quiera solicitar fondos del FMI "y, por lo tanto, una deuda controlada por el FMI" para financiar "su gobierno paralelo".

Según Webb, esto es "muy significativo", ya que muestra que los principales objetivos de Guaidó, además de privatizar las reservas masivas de petróleo de Venezuela, pasan por "volver a atar al país a la máquina de deuda controlada por EE.UU.".

Otro blanco de estas "armas financieras" fue Ecuador, cuyo actual presidente, Lenín Moreno, "ha tratado de devolverle al país la gracia de Washington" y ha llevado a cabo una "auditoría" del asilo del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, para ganar un rescate de 10.000 millones de dólares del FMI, opina la experta. También incluye en esta lista a Argentina, que el año pasado obtuvo el mayor préstamo de rescate en la historia del FMI, impulsado en gran medida por EE.UU.

En definitiva, aunque el manual filtrado fue lanzado hace más de una década, sirve como "un recordatorio importante de que la llamada 'independencia'" de estas instituciones financieras es "una ilusión" y que están entre las muchas armas financieras "que el Gobierno de EE.UU. utiliza regularmente para doblar a los países a su voluntad e incluso derrocar a los Gobiernos desfavorecidos", concluye Webb.

Rusia y la UE barajan usar euros en sus actividades económicas bilaterales

La Unión Europea ve conveniente pasar a realizar los pagos con Rusia en euros, informó la Cancillería rusa, añadiendo que Moscú también está considerando esa posibilidad.

Desde la UE "se oyen voces con fuerza", incluso a nivel de la Comisión Europea, "sobre la conveniencia de pasar a realizar los pagos en euros" en sus actividades económicas con Rusia. Así lo declaró en una entrevista a RIA Novosti el viceministro de Exteriores ruso, Alexánder Pankin, que agregó que Moscú "también está considerando esta posibilidad".

Interpelado sobre la posibilidad de que este cambio se lleve a efecto en 2019, sobre todo en los ámbitos de petróleo y gas, el diplomático reconoció que es "muy difícil" saber si la medida se concretará este año, debido a que las relaciones de Rusia con la Unión Europea "no están en su mejor forma", si bien precisó que se refiere a la UE como organización internacional y no a los países que la integran. En cualquier caso, el viceministro subrayó que se trata de "una dirección prometedora".

¿Hacia el hundimiento del dólar?

El pasado 10 de enero el Banco Central de Rusia anunció la sustancial reducción del volumen de sus reservas internacionales en divisa estadounidense, transfiriendo cerca de 100.000 millones de dólares hacia el yuan chino, el euro y el yen japonés.

Rusia ha declarado abiertamente que las medidas punitivas y las presiones de EE.UU. la obligan a buscar divisas de reserva alternativas a la moneda estadounidense para, de esa forma, garantizar la seguridad económica del país. Este tipo de medidas fue adoptado también por otros países como China e Irán con el propósito de desafiar la hegemonía del dólar en el comercio global.

Por su parte, la Comisión Europea adoptó en diciembre una recomendación "para promover un uso más amplio del euro en los acuerdos y transacciones internacionales de energía". El organismo señaló que el hecho de que las empresas europeas aún comercien en dólares en mercados estratégicos clave, a menudo incluso entre ellas mismas, "expone a los mercados a riesgos cambiarios y políticos como, por ejemplo, decisiones unilaterales que afectan directamente a las transacciones denominadas en dólares".