geoestrategia.eu

Evo toca el bandoleón

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 14 de julio de 2013, 13:51h

Buenos Aires. La gente arremolinada en torno a los trenes, sujetos a una historia petrificada, en el quilombo, que ha desquiciado la capital argentina, donde los colectivos no dan de sí  y 500 mil de sus habitantes, no pueden regresar al matecito hogareño, algunos rabiosos hacen destrozos en la vieja estación inglesa bautizada como Constitución, a falta de ponerle unos palos a los európidos y a los gringos que han ultrajado a Evo y que recuerdan la guerra de Malvinas.

Por José Luis Ontiveros*

Por José Luis Ontiveros*

Buenos Aires. La gente arremolinada en torno a los trenes, sujetos a una historia petrificada, en el quilombo, que ha desquiciado la capital argentina, donde los colectivos no dan de sí  y 500 mil de sus habitantes, no pueden regresar al matecito hogareño, algunos rabiosos hacen destrozos en la vieja estación inglesa bautizada como Constitución, a falta de ponerle unos palos a los európidos y a los gringos que han ultrajado a Evo y que recuerdan la guerra de Malvinas.

Extrañamente para quien tiene de los argentinos un daguerrotipo, este pueblo en el que Rosas y Sarmiento, cada quien a su manera, borraran a los pampas, los feroces indios que narra el Martín Fierro, -la esencia del criollismo-, hace causa común con el indio Evo Morales y sus peripecias en Europilandia, la vieja y decrépita colonia de los yanquis, la socarrona que despatarrada muestra sus secretos vistos por Prisma, el plan más vasto de espionaje mundial.

Mas ese conglomerado de caracteres y razas se pregunta, ante los colores difusos de los viejos y desconchados almacenes porteños, si Cristina, la Presidenta, tiene los arrestos suficientes para enfrentar a las potencias declinantes, con el ritual preciso y simbólico en que la gauchada corta en pedazos a la res para comerla en un asado.

Latinoamérica parece entonar una sola voz, en donde discrepa la asordinada de una diplomacia modosa que viene del Norte y que habla español, aun cuando no sea el fuerte de Cristina Fernández de Kishner, las coordenadas geográficas, pues se ha referido en el Colegio Militar, donde habló sobre la agresión a Evo, a un inexistente “continente sudamericano”, que luego corrigió a “americano”, lo que me hizo recordar al escritor Jordi Soler: México no está en Sudamérica, donde da cuenta de la parafernalia peninsular y la ignorancia que domina  el trato con los latinoamericanos, considerados subalternos, cuando, en realidad,  serían los aliados más valiosos que pudiera tener España.

Estoy escribiendo este artículo ante las airadas palabras lunfardianas de parroquianos indignados que toman vasitos de ginebra para decirle a los ingleses que ellos espían como los gringos y recordar  arrabaleramente a  Italia (pese a la abundancia de los apellidos), España, Portugal y Francia por ser cómplices, “peones” del “gendarme” que persigue por tierra, mar y aire al inatrapable Edward Snowden, quien descubrió el demencial voyerismo de la americanósfera y de sus socios británicos.

Hoy la violación al Derecho Internacional por parte de Europilandia, la protesta de Rusia, la Declaración de Cochabamba de la Unión de Naciones Sudamericanas perfila una nueva Latinoamérica “libre, altiva y soberana”.

Recojo las expresiones en el Bar Goya, en que me hurgan sus Caprichos, de cuyo reflejo cóncavo parecen abrevar los comentarios de los habituales en la Av. de Mayo y Tacuari, en que desembarcaron los ingleses para apoderarse de Buenos Aires; donde se airearon los pendones de la criollada; espacio en que cargara la policía montada a los descamisados, por el que marcharan los tanques para rodear la Casa Rosada para defenestrar al hijo espiritual de Rosas, a Perón, que inspirara el temor reverencial de Borges, en Rosas: “idolátrico amor en el gauchaje/ y horror del tajo en la garganta”.

Drieu La Rochelle en su narrativa profética sobre Bolivia describe ya el fervor de una raza que despierta: “los humillados se atreven a mirar el Sol”.

Evo Morales y su condición de proscrito ha logrado levantar el clamor  en estas calles de colores rosados y en el bullicio se escucha el bandoleón.

* Analista de Inteligencia (México)