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Quién gana y quién pierde con el barril de petróleo a 100 dólares

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
martes 07 de mayo de 2019, 21:00h

El alza de los precios del petróleo afecta negativamente y ralentiza la economía mundial después de que Donald Trump le declarase la guerra económica a Irán y diese una estocada a las exportaciones de crudo del país persa. Bloomberg se pregunta quién gana y quién pierde con un barril de Brent a 100 dólares.

El precio del barrio ha subido un 33% desde principios de año y está cerca de ser el mayor de los últimos seis meses, explica el portal. Bloomberg recuerda que normalmente el precio de los hidrocarburos está unido al crecimiento económico mundial y, por tanto, a su consumo, pero eso no sucede en esta ocasión. Al contrario: el precio del crudo crece mientras la economía mundial se ralentiza. El escenario se debe a los límites fijados a la producción de petróleo y a las políticas del Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos.

"Los ingresos de las corporaciones y de los Gobiernos de las naciones exportadoras [de petróleo] disfrutarán de una buena inyección monetaria mientras las naciones importadoras soportarán los costes, lo que puede aumentar la inflación y perjudicar la demanda. Al final llegará un momento en el que los altos precios podrían impactar negativamente en todo el mundo", señala Bloomberg.

Ese impacto variará. Un petróleo caro perjudicará el poder adquisitivo de los hogares y podría acelerar la inflación. Será el caso de China, el mayor importador de crudo, y otros muchos países de Europa que también son importadores. Pero como a mediados de año en el hemisferio norte es verano, los consumidores reducen el uso de los carburantes.

Bloomberg cita los datos de Oxford Economics, que muestran que, para finales de 2019, los 100 dólares el barril de Brent reducirán el producto interior bruto mundial un 0,6% y que la inflación crecerá de media un 0,7%.

Ganadores

Como las economías emergentes copan la lista de las naciones productoras de petróleo, se verán más afectadas —positivamente- que las desarrolladas. El aumento de los ingresos ayudará a tapar los agujeros de sus presupuestos y ello permitirá a los Gobiernos aumentar el gasto y, con él, las inversiones. Entre los ganadores se encuentran Arabia Saudí, Rusia, Noruega, Nigeria y Ecuador, según el grupo financiero japonés Nomura.

Perdedores

Una vez más, las economías emergentes. Pero esta vez, las que son importadoras de hidrocarburos. Será el caso de Turquía, de Ucrania y de la India. Esos 100 dólares forzarán a sus Gobiernos y a los bancos centrales a decantarse por dos opciones: aumentar los tipos de interés aunque el crecimiento se esté ralentizando o resistir o arriesgarse a una fuga de capitales.

Si bien los productores de petróleo de Estados Unidos están tratando de hacerse con las empresas que salen de Irán a raíz de las sanciones, la economía estadounidense no necesariamente verá beneficios de un barril a 100 dólares.

A todo ello se suma que el Fondo Monetario Internacional bajase en mayo su pronóstico de crecimiento global y haya dicho que el mundo está en un "momento delicado".

China tiene en la manga una carta de triunfo comercial contra EEUU

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con subir los aranceles del 10% al 25% a partir del 10 de mayo en las importaciones chinas y sopesa introducir aranceles adicionales por valor de 325 millones de dólares. El paso ha puesto en la cuerda floja la nueva ronda de negociaciones entre EEUU y China.

Christopher Bovis es doctor en Ciencias Jurídicas y profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Hull (Reino Unido). Explica a Sputnik que los aranceles que pesarán sobre las importaciones chinas a EEUU afectarán a una inmensa parte de los productos finales chinos o casi finales.

"Los aranceles solo serán una medida de proteccionismo, y la capacidad de la economía china para hacer frente a los aumentos ha quedado más que demostrada en el pasado. Sin embargo, si los aranceles se convierten en una barrera al comercio en lugar de en un instrumento comercial equilibrante, seremos testigos de la nueva era de las guerras comerciales, y con consecuencias sin precedentes", advierte.

Las guerras comerciales que se basan en la subida de aranceles, explica, se quiera o no influyen negativamente en los precios de bienes y servicios. A la larga, el proteccionismo, dice, es "una amenaza para los consumidores" y "perjudica negativamente los efectos positivos de la globalización".

Bovis cree que los aranceles no son una forma justificable de proteger la economía de un país en las relaciones internacionales modernas, por lo que son "herramientas antiguas".

"Vivimos en la época de las cero tarifas entre bloques comerciales", reivindica.

Las tarifas pueden influir a corto plazo y positivamente en la economía de un país, pero a medio y a largo plazo las perspectivas no son nada halagüeñas: las naciones se aíslan y pierden competitividad. Una cosa la tiene clara: "el consumidor es quien siempre sale perdiendo".

Bovis añade que la influencia financiera de China es suficiente para que el país reaccione a cualquier aumento de tarifas por parte de Estados Unidos. "A su disposición tiene un saldo comercial positivo capaz de compensar cualesquiera que sean las consecuencias negativas de ese aumento", explica.

Las ratas se van… Morgan Stanley también se larga de Rusia

Después de Ford, otro gigante estadounidense ha anunciado su salida de Rusia. Morgan Stanley cerrará todos sus negocios en el país en nueve meses.

Según el reporte anual de 2018, la filial rusa de Morgan Stanley tiene la intención de presentar una solicitud ante el Banco Central de Rusia en el primer trimestre de 2020 para la finalización de las actividades bancarias.

"El grupo planea deshacerse de sus licencias, tanto bancaria como de corredor de bolsa, y liquidar voluntariamente las unidades comerciales relevantes", dice el reporte.

La primera vez que Morgan Stanley había anunciado algo similar fue en diciembre de 2018, pero entonces estaba hablando solo de reducir su presencia en Rusia. Los interlocutores de la agencia Bloomberg en la entidad financiera explicaron que una parte del personal de Morgan Stanley en Moscú sería despedida, mientras que otros empleados serían transferidos a Londres.

El banco observó que la reestructuración de su presencia en el mercado ruso es una decisión razonable por la disminución en la actividad de los clientes, además de las sanciones impuestas contra Rusia.

Morgan Stanley había abierto su oficina de representación en Rusia en 1994. En 2005, su 'hija' rusa con nombre de Morgan Stanley Bank LLC había recibido una licencia para llevar a cabo actividades bancarias y para convertiste en un participante en el mercado de valores ruso. En 2008, había recibido una licencia permanente.