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Siria: mercenarios matan a 190 civiles y secuestran a más de 200

Por Victoria
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vicky_8598hotmailcom/10/10/18
sábado 12 de octubre de 2013, 22:23h

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Los insurgentes en Siria, tras haber sufrido grandes pérdidas en este país y verse incapaces de enfrentar a los soldados sirios, recurren a la matanza de civiles para lograr sus objetivos.

En un informe publicado este viernes, la organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) ha denunciado la matanza de al menos 190 civiles por parte de los grupos opositores, así como el secuestro de más de 200 ciudadanos, en el mes de agosto de 2013.

Según HRW, el 4 agosto de 2013, cinco grupos rebeldes iniciaron unas operaciones en una zona rural de la provincia occidental de Latakia, donde ejecutaron a unas 67 personas y secuestraron a otras 200, la mayoría de ellas mujeres y niños.

La organización no gubernamental indica que los comandantes de estos grupos, muchos de ellos vinculados a Al-Qaeda, son culpables de asesinatos, secuestros y otros abusos contra la población siria.

“Las víctimas de los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Siria han estado demasiado tiempo esperando que el Consejo de Seguridad envíe un mensaje claro de que los responsables de estas horribles violaciones serán juzgados”, ha afirmado el director interino para Oriente Próximo de HRW, Joe Stork.

Stork ha hecho estas declaraciones tras solicitar al Consejo de Seguridad que envíe inmediatamente el caso de Siria ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), para investigar los crímenes cometidos en el conflicto.

Desde el inicio de la crisis en 2011, los terroristas, secundados por países extranjeros, además de matar a un gran número de ciudadanos inocentes, han destruido iglesias y mezquitas, dañado gaseoductos y vías férreas, y saqueado innumerables piezas arqueológicas.

Tras su derrota parcial en Siria, los EE.UU. recurren a las operaciones especiales

Es evidente que Washington no puede quedarse impasible y pasivo frente a la victoria que ha alcanzado el Frente de la Resistencia formado por Hezbollah-Resistencia Palestina-Siria-Irán contra su plan de una guerra total. La ayuda decisiva de Rusia, el apoyo de China, la movilización de los pueblos árabes, el rechazo de la mayoría de la Humanidad y la crítica del propio pueblo norteamericano han obligado a la fracción mas criminal del imperialismo a retirar sus portaaviones, portaaviones, misiles balísticos, aviación de combate y demás artilugios de agresión de la primera línea. Aunque solamente sea provisionalmente y se mantengan dispuestos a seguir amenazando y presionando a los pueblos árabes, africanos y de Oriente Medio. En este momento el Pentágono y la CIA optan por multiplicar los ataques con drones, espionaje, hostigamiento, provocación y operaciones encubiertas en territorios en descomposición sin ningún tipo de defensa como Afganistán, Libia, Somalia, Yemen, norte de Paquistán e incluso Irak. El secuestro abiertamente ilegal de un supuesto criminal de Al Qaeda en suelo libio ha sido calificado como “legal” por el señor Kerry. Simultáneamente las fuerzas especiales SEAL atacaban un puerto somalí.

Tratan los imperialistas de mantener la presión sobre Argelia, Túnez, Egipto, Yemen, Siria y Líbano, mantener destruida e invadida Libia, respaldar a sus aliados en la región (precisamente criminales de Al Qaeda como Belhach, el régimen tiránico saudí financiador de miles de terroristas, la tiranía policiaco-militar de Erdogan miembro “honorable” de la OTAN).

Los imperialistas humillados por Siria, Hezbollah, Irán y Rusia quieren mostrar su agresividad en acciones fáciles y sin riesgo. Tratan de ocultar su derrota y su impotencia.

Irak corre el riesgo de ser otra Siria

En las últimas semanas se han intensificado los atentados con bomba en diferentes puntos de Irak, en los que cientos de civiles han resultado muertos o heridos. La pregunta reside en por qué este país es nuevamente el epicentro de la inseguridad y la inestabilidad.

El Gobierno iraquí se ve cada vez más acorralado por las dimensiones de una creciente violencia que amenaza incluso la existencia de las autoridades del país árabe.

En el marco de una jornada sangrienta que segó la vida de al menos 12 personas, el presidente del Parlamento iraquí, Osama al Nayifi, sobrevivió el miércoles a un intento de asesinato.

Existe una serie de elementos que han posibilitado la situación actual que vive Irak. Ante todo, se encuentra el tema de Siria. Con el aumento de la intensidad de la crisis en Siria, algunos grupos y partidos opositores iraquíes, junto con los extremistas suníes, se esforzaron para seguir este modelo contra el Gobierno de Nuri al-Maliki en Irak. Además, dada la situación de inestabilidad en Siria, especialmente en las zonas fronterizas con Irak, es muy normal ver un aumento de los problemas en estas zonas, así como explosiones que se registran de forma constante en Ninawa y Al Anbar. A la vez, se puede señalar la postura del Gobierno de Bagdad sobre Siria; al contrario de la mayoría de los países árabes que han formado un frente común contra el presidente sirio, Bashar al-Asad, Maliki y el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano, Hezbolá, apoyan al Ejecutivo de Damasco. Es posible que Maliki no haya manifestado oficialmente su postura sobre Siria, pero hay hechos que ponen en evidencia su posición al respecto, como no dejar que se utilice su país como vía para el traslado de suministros a los opositores armados en Siria y, en cambio, facilitar el trasporte de ayudas humanitarias procedentes de Irán a los ciudadanos sirios afectados por la guerra.

En este sentido, el representante de la Coalición Nacional en el Parlamento iraquí, Abdel Karim Al-Anzi, manifestó que los atentados que se registran últimamente en el país son producto de un complot para cambiar la postura del gobierno respecto a Damasco. A la vez, sostuvo que una gran parte del territorio sirio ha sido un lugar seguro para que los terroristas y miembros de Al-Qaeda desarrollen sus actividades.

Esta postura de Irak provocó la ira de algunos poderes regionales, que de alguna forma piensan en vengarse de Maliki, golpeando en los puntos débiles de este país que mencionaremos a continuación.

Catar, Arabia Saudí y Turquía

A estos tres países les afecta la cercanía de Irak a Irán y el papel que éste juega en la crisis en Siria, por lo que buscan vengarse de Maliki, mediante la provocación y el apoyo a los opositores iraquíes. Hay informes que indican que los oficiales de seguridad saudíes entrenan a los opositores y miembros de las milicias que operan en Irak y, paralelamente, Catar provee recursos financieros para prolongar la violencia y la inseguridad en este país. Por otra parte, al secundar a los kurdos y a algunos grupos radicales, como el de Tariq Al-Hashemi, Turquía echa más leña al fuego de la inestabilidad en Irak.

Brecha étnica y religiosa

Al echar un vistazo a la estructura social de Irak, nos percatamos que cualquier problema mínimo podría encaminar al país hacia la inseguridad. La existencia de diferentes tribus árabes, kurdas, entre otros, y la convivencia entre chiíes y suníes allanan el terreno para cualquier enfrentamiento violento en este territorio bajo la influencia de las provocaciones tanto internas como externas. En caso de surgir tensiones sociales, la existencia de diferentes grupos étnicos y religiosos y sus luchas para conseguir una participación más eficaz en el poder, contribuye al agravamiento de la crisis política.

Presencia activa de Al-Qaeda

Los grupos de Al-Qaeda cuyas tendencias salafistas siguen las políticas de Arabia Saudí y Catar de combatir a los chiíes y desafiar al Gobierno de Nuri al-Maliki, desempeñan un papel crucial en la inseguridad del país.

Factores externos

Una de las importantes estrategias de EE.UU. en Oriente Medio reside en la creación y posterior profundización de las discrepancias étnicas y tribales, con el fin de dividir a los países poderosos y, de este modo, además de conseguir sus objetivos de materializar el proyecto del Gran Oriente Medio, convierte a los países opositores en pequeños subordinados. Washington, luego de los enormes gastos de la guerra de Irak, esperaba que el gobierno que llegase al poder siguiera las políticas de la Casa Blanca en la región al pie de la letra, especialmente en el mundo árabe. No obstante, esto no se cumplió y sucedió todo lo contrario, es decir, el poder gobernante en Irak ha sido un aliado de Irán, razón por la cual EE.UU. no escatima esfuerzo alguno para derrocar al Gobierno de Maliki.

Teniendo en cuenta los puntos mencionados en el texto, es muy importante que las autoridades iraquíes fortalezcan la solidaridad y la unidad entre los diferentes partidos y grupos con que cuenta el país, algo que se consigue solo de una forma, logrando que el premier iraquí se siente a la mesa de diálogo con sus opositores para encontrar una solución política y pacífica que alivie la situación administrativa del país y evite conflictos militares como los de Siria.

General israelí: Israel no puede vencer a Hezbolá.

El antiguo jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Israel, general Giora Island, ha afirmado que los resultados de cualquier futuro conflicto con Hezbolá no serán diferentes a los de la guerra de 2006 y señaló que la entidad sionista tiene que cambiar su estrategia.
Island considera que, si estalla una guerra contra el Líbano, la entidad sionista estará expuesta a una derrota aún más severa que la que recibió en 2006, ya que Hezbolá ha desarrollado en estos años sus capacidades militares.

“Hezbolá es una organización que adopta tácticas militares especiales, que están basadas en el camuflaje y los movimientos elásticos que frenan cualquier ataque”, señaló. “Los datos de la Inteligencia israelí pierden su importancia incluso contra los objetivos más importantes, ya que Hezbolá puede cambiar de posición estos blancos antes de que el Ejército israelí pueda atacarlos”.
El oficial sionista señaló que el Ejército israelí no puede derrotar a Hezbolá y pidió adoptar una nueva estrategia que llevaría a ataques en todo el territorio libanés, incluyendo contra las instituciones estatales libanesas. “Esto acortaría la guerra, ya las potencias internacionales la detendrían inmediatamente. Así que la guerra duraría 3 días y no 33 (como en 2006)”, señaló.