
Washington calificó de 'preocupante' la decisión de Turquía, país miembro de la OTAN, de desarrollar su propio sistema de defensa antiaéreo con la compra de armamento chino.
A finales de septiembre Ankara anunció sus planes de utilizar en su sistema de defensa antiaéreo los misiles HQ-9, fabricados por el consorcio chino CPMIEC (Precision Machinery Export-Import Corporation), sancionado por Estados Unidos por suministrar armamento a países incluidos en su Ley de No Proliferación Irán, Corea del Norte y Siria (INKSNA).
"Hemos iniciado las negociaciones de expertos con Turquía a través de los canales oficiales. Esperamos mantener las conversaciones en una atmósfera de respeto mutua. Estamos preocupados por la situación, pero Ankara tomará su propia decisión tras examinar todos los hechos", comentó el embajador de EE.UU. en Turquía, Francis Ricciardone.
De acuerdo con las declaraciones de Ankara, se prevé el suministro de 12 sistemas de misiles antiaéreos por un importe de 4.000 millones de dólares, es decir, por un coste menor que el de sistemas análogos extranjeros, aunque la decisión definitiva aún no ha sido tomada. Los analistas indican que pese a que el armamento chino cumple con todos los requisitos técnicos necesarios del Ejército turco, podría tener problemas para integrarse en la arquitectura militar de la OTAN.
EEUU castiga a Turquía por revelar espionaje israelí contra Irán
Estados Unidos castiga a Turquía y decide no entregarle 10 aviones teledirigidos 'Predator'. La causa: haber divulgado a Irán la identidad de 10 espías que trabajaban para el servicio de inteligencia israelí (el Mossad), informaron el miércoles los medios de comunicación turcos.
"Los esfuerzos de Turquía para socavar las operaciones de (régimen) Israel en Irán tuvieron una fuerte respuesta del Congreso estadounidense que, presuntamente, llevó a los legisladores a cancelar el envío programado de 10 aviones no tripulados Predator, que los turcos utilizan para combatir el terrorismo", informa el diario turco 'Today's Zaman'.
El pasado 16 de octubre, el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, negó rotundamente las acusaciones de Washington sobre revelaciones acerca del programa de espionaje del Mossad en los territorios iraníes en 2012.
El Congreso estadounidense había criticado anteriormente a Ankara por establecer lazos comerciales con los países vecinos, especialmente con Irán. En abril pasado, legisladores norteamericanos demandaron al secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, imponer sanciones contra los bancos turcos.
La cancelación del envío de estos 'drones' sería otro revés para las relaciones Estados Unidos -Turquía, que se han enfriado en los últimos meses debido a que Ankara está aumentado sus relaciones de defensa con China, incluyendo su decisión de llegar a un acuerdo de defensa con Pekín de 3,4 mil millones para comprar un sistema antimisil en lugar de hacerlo con las grandes compañas estadounidenses.
Asimismo, el exasesor del Pentágono Michael Rubin ha calificado a Turquía de patrocinador del terrorismo."Por cualquier medida objetiva, Estados Unidos debería considerar a Turquía un Estado patrocinador del terrorismo y una vulnerabilidad de la inteligencia", recalcó Rubin.