Washington respalda el acercamiento de Moldavia con la UE. Lo declaró durante su visita a Chisináu el secretario de Estado de EEUU John Kerry. El jefe del Departamento de Estado es el primer alto funcionario norteamericano en visitar Moldavia en los últimos dos años. Pronto llegará a la capital moldaba la ayudante de Kerry para asuntos de Europa y Eurasia Victoria Nuland. Los expertos asocian dicha actividad de los norteamericanos con su deseo de consolidar la influencia en el espacio postsoviético.
El destino inicial del viaje de Kerry era Kíev. Sin embargo, debido a los últimos acontecimientos en Ucrania el jefe del Departamento de Estado cambió de rumbo. En vez de la capital ucraniana, visitó Chisináu, donde aseveró a las autoridades locales que Washington apoya por entero su aspiración de acercarse a la UE. Recordemos que en la cumbre de Vilna de la Asociación Oriental Moldavia rubricó el acuerdo de asociación con la UE. “La UE le otorgó a Moldavia la posibilidad de un futuro europeo y ustedes no la desperdiciaron”, así aprobó Kerry la postura de las autoridades moldavas. Fiódor Voitolovski, experto del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de Rusia comenta la situación:
–La visita a Moldavia y la renuncia de John Kerry a visitar Ucrania y, respectivamente, asistir a la sesión ministerial de la OSCE, tienen un significado simbólico. Así EEUU muestra que trata de forma diferente a Moldavia, que ya emprendió el camino que la UE y EEUU tratan de empujar tercamente a Ucrania.
Esta visita de Kerry es harto importante para las autoridades moldavas. El elogio por boca del diplomático norteamericano y la promesa, que había dado antes el jefe de la Comisión Europea José Manuel Barroso de introducir un régimen sin visados entre Moldavia y la UE, son elementos importantes de la política interna moldava, estima el experto del Instituto Internacional de Investigaciones Humanitario-Políticas Vladímir Bruter.
–En Europa y en EEUU se comprende que las presentes autoridades moldavas son muy impopulares en su patria. Y si ahora se realizaran elecciones, ellas no conservarían su poder. Por eso, Europa y EEUU pretenden apuntalarlas como sus actuales y potenciales aliadas en el espacio postsoviético, que hoy dependen por entero del grado en que se realice el vector europeo. Puesto que las autoridades moldavas carecen de otras cartas de triunfo.
En lo que atañe a Ucrania, que en el último momento se negó a rubricar el acuerdo de asociación con la UE, Kerry le envió una señal precisa desde Chisináu. “Moldavia hizo su opción y yo me dirijo al pueblo de Ucrania que también tiene derecho a elegir un futuro mejor”, declaró el jefe del Departamento de Estado. A la ayudante de Kerri, Victoria, se le encargó de llevar el mensaje a los ucranianos. Justo ella partió a Kíev. Después de Ucrania ella visitará dos estados más en el espacio postsoviético: Georgia y la citada Moldavia. Es emblemático que todos estos países hagan parte del programa Asociación Oriental.
Es notorio que Occidente pretenda incluso influir en Ucrania por medio de la OTAN. Pese a que Ucrania nada tiene que ver con este bloque, el mando de la alianza lanzó una declaración en la que condena la disolución de un mitin en Kíev. Rusia respondió a ello por boca del jefe de la diplomacia Serguéi Lavrov. “No sé por qué la OTAN hace tales declaraciones, por qué el secretario general de la OTAN responde a la interrogante de si puede Rusia introducir sus tropas en Ucrania, no sé para que se hacen tales preguntas”, dijo Lavrov tras la reunión del Consejo Rusia-OTAN. “Esto crea un cuadro equivocado y señales de este tipo para algunos cerebros inflamados y tergiversados pueden llevar a una comprensión incorrecta de lo que pasa. No comprendo la dimensión de los actos agresivos de la oposición. Espero que los políticos ucranianos encuentren una forma para tornar la situación al cauce constitucional. Nosotros abogamos por esto y llamamos a todos a que no se entrometan en la situación”, resumió Serguéi Lavrov.