Citados por el orden de sus iniciativas, el portavoz de UPyD Cataluña, Ramón de Veciana, y los portavoces parlamentarios del PPC, Josep Enric Millo i Rocher, y de Ciutadans, Jordi Cañas, han hecho un flaco favor a su respectivas causas políticas al denunciar ante la Fiscalía de Cataluña a los responsables del Simposio ‘España contra Cataluña: una mirada histórica 1714-2014’, organizado en el marco del Tricentenario de 1714 de forma conjunta por el Institut d’Estudis Catalans y el Centro de Historia Contemporánea, éste dependiente de la Consejería de Presidencia de la Generalitat que titula Francesc Homs.
Los tres vehementes denunciantes aseguran en términos muy similares que el Simposio -intelectualmente provocador- incita a la discriminación, al odio o a la violencia entre españoles y consideran que puede suponer un delito tipificado en el artículo 510 del Código Penal, nada menos que con una pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses. Pero, ¿se puede imaginar alguien a los historiadores y catedráticos implicados en el evento ingresando en la Cárcel Modelo de Barcelona…?
Tras la denuncia, y con la polémica abierta políticamente, Francesc Homs ya aprovechó una comparecencia prevista en el Parlament para detallar el programa de actos conmemorativos de la capitulación de Barcelona en1714 ante las tropas borbónicas (Guerra de Sucesión), y acusó inmediatamente al PP y Ciutadans (UPyC carece de representación electoral) de tener como objetivo “la liquidación” de Cataluña desde una visión “imperialista”.
Por su parte, la fiscal-jefe de Barcelona, Ana María Magaldi, no movió ficha tras las denuncias tripartitas para pedir al juez la prohibición cautelar del Simposio, entre otras razones porque no se puede actuar al respecto de forma preventiva. Y aunque dio instrucciones para que se trasladasen al fiscal del Servicio de Delitos de Odio y Discriminación, Miguel Ángel Aguilar, lo previsto es que se archiven ante la ausencia de delitos penales.
De esta forma, al archivarse, la precipitada denuncia política de UPyD, PPC y Ciutadans generará un efecto ‘boomerang’ contra sus actores, quedando desautorizados por la justicia mientras ésta legitima el Simposio en todos sus términos. Y, por si este varapalo no fuera suficiente, la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, también ha anunciado que presentará una moción en el Senado para condenar el Simposio de la Generalitat, por supuesto cuando ya haya concluido. Y olvidando que su correligionario Xavier García Albiol, alcalde de Badalona, no ha podido ser condenado por incitar al odio tras repartir junto a ella misma en 2010 unos panfletos políticos destacando el slogan “No queremos rumanos”; aunque la Fiscalía y ‘SOS Racisme’ sostuvieran la acusación solicitando para el alcalde del PP un año de prisión y una sanción de 8.100 euros.
Así, con tanta torpeza política, a nadie puede extrañar que día a día vaya aumentando la adhesión de los catalanes a la corriente soberanista. Otra cosa muy distinta y mucho más positiva, es que los partidos españolistas con presencia en Cataluña, organicen, juntos o por separado, cuantos simposios históricos alternativos y actos culturales deseen para exponer sus ideas políticas y su visión integradora de España; intención ya anunciada también por la presidenta del PPC y que se debería haber puesto en marcha desde hace mucho tiempo.