
Las Vegas Sands, el grupo estadounidense que impulsaba el proyecto de Eurovegas, ha comunicado al Gobierno su intención de renunciar al macrocomplejo de ocio y juego. El Gobierno ha rechazado sus últimas peticiones económicas, con lo que Las Vegas Sands no continuará con el plan en la Comunidad de Madrid. Según las fuentes consultadas, el grupo estadounidense solicitaba una fuerte rebaja del impuesto sobre el juego y una indemnización en caso de que un cambio futuro de normativa alterara su perspectiva de beneficios.
Según las fuentes gubernamentales consultadas por El Mundo, aceptar una indemnización en caso de cambio regulatorio que blindara de facto los beneficios de Eurovegas atentaba contra el derecho comunitario porque sería una distorsión de la libre competencia, al privilegiar a un grupo frente al resto. Ni la Comunidad de Madrid ni el Gobierno central podían aceptar "estas peticiones de última hora", sin precedentes en ninguno de los países en los que ya están asentados. Las Vegas Sands, por su parte, las considera "innegociables".
El Ejecutivo se ha opuesto a los requisitos que solicitaba la empresa tras consultar con la Comisión Europea. Según fuentes del Ejecutivo, los servicios de Competencia que dependen del comisario europeo, Joaquín Almunia, sostienen que aceptar la solicitud era incompatible con las reglas de la UE.
La agencia Bloomberg cita una fuente anónima próxima a Las Vegas Sands que asegura que el grupo renuncia a una inversión de 35.000 millones de dólares en España. El proyecto Eurovegas, que el magnate judío Sheldon G. Adelson afirmaba tener planeado construir en Madrid, constaba en principio de seis casinos, 12 complejos vacacionales, con 3.000 habitaciones hoteleras cada una, y cada zona vacacional costará entre 2.500 y 3.000 millones de dólares.
En un comunicado oficial tras comunicárselo antes al Gobierno, el propio Adelson justifica la decisión porque no ve el negocio claro en España y, en cambio, ve mejores perspectivas en Asia, sobre todo en Japón y Corea, aunque no precisa si negocia con esos países un proyecto como el de Eurovegas.
Un gran ridículo del PP
Ni el manual de mentiras habituales, ni el argumentario que los peperos tienen para sacar pecho por evidente que sea la adversidad les ha valido esta vez para librarse del ridículo. Sheldon Adelson les ha tomado el pelo, ha dicho “hasta luego Lucas” y se han quedado colgados, con la brocha en la mano y sin escalera.
Eurovegas, ese maná mafioso que Esperanza Aguirre y otros dirigentes del PP prometieron llovería sobre Alcorcón y durante tanto tiempo han ponderado alborozados… Porque daba igual la catadura de los pretendientes, los puestos de trabajo – que siempre fueron una quimera- lo justificaban todo, incluido aguantar las impresentables humillaciones de unos horteras facinerosos.
No es posible evitar recordar al entrañable Pepe Isbert cuando la comitiva yanqui pasó por Villar del Rïo sin pararse siquiera a saludar. Habíais apostado por unos mafiosos ante los que habéis estado meses y meses bajándoos los pantalones y dispuestos a ceder a sus extorsiones hasta que, cansado ya de divertirse vacilándoos, el tal Adelson ha decidido poner pies en polvorosa rematando la jugada con una oferta que él sabía que no ibais a tener más remedio que rechazar.
La visión cortoplacista de la política es lo que tiene. Ni una puñetera apuesta de futuro consolidada. Ese es el PP, todo humo. ¿Dónde están vuestras propuestas? Ya no hay Juegos Olímpicos, ya no hay Eurovegas. Así que venga, a espabilar y a poner en marcha proyectos de futuro, que es para lo que se os paga y se os vota…