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Asuntos Exteriores y el Ministerio del Interior deben explicar en el Congreso las misiones de la Guardia Civil en El Aaiún

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
lunes 30 de diciembre de 2013, 02:24h

Como ya ha publicado elespíadigital.com, dos agentes de la Guardia Civil fueron localizados y fotografiados de uniforme el viernes 20 de diciembre en la céntrica calle Bucraa de El Aaiún, junto a un conocido agente de los Servicios de Seguridad marroquíes, concretamente de la Gendarmería, según atestigua la prueba gráfica de dicha noticia.

 

 

Como ya ha publicado elespíadigital.com, dos agentes de la Guardia Civil fueron localizados y fotografiados de uniforme el viernes 20 de diciembre en la céntrica calle Bucraa de El Aaiún, junto a un conocido agente de los Servicios de Seguridad marroquíes, concretamente de la Gendarmería, según atestigua la prueba gráfica de dicha noticia.

Los miembros de la Benemérita, una mujer de unos 35 años y un hombre de alrededor de 40, fueron localizados y fotografiados sobre las 11gmt, horario del Sáhara Occidental. Se alojaban en el mismo hotel que suelen ocupar los agentes de los servicios secretos de Marruecos y altos mandos de su Ejército.

Defensores saharauis de derechos humanos han señalado que España, como ex potencia colonizadora del territorio del Sáhara Occidental en conflicto, no debe tener ningún agente de su administración, en especial militares de los Cuerpos de Seguridad del Estado, al objeto de mantener su posición de ‘neutralidad’ mientras que no se resuelve el problema de la ocupación marroquí. Y esta es precisamente la razón de que España no forme parte del contingente de los cascos azules desplegados por la ONU en el territorio desde 1991.

La ‘relación’ de la Guardia Civil con las Fuerzas de Seguridad marroquíes en el Sáhara Occidental se estaría produciendo desde hace más de un año, según han informado a elespiadigital.com fuentes de los servicios de información saharaui. En unas ocasiones los agentes de la Benemérita se trasladan a El Aaiún y en otras los miembros de la Gendarmería marroquí viajan a las Islas Canarias.

Ahora, tanto el ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, como el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, deben aclarar las desconocidas misiones desempeñadas por la Guardia Civil en los territorios del antiguo Sáhara español ocupado por Marruecos, si estas se desarrollan o no en colaboración con los cuerpos marroquíes que reprimen los derechos humanos en la zona y por qué razón no han sido debidamente autorizadas por el Congreso de los Diputados como operaciones en el exterior.

Cuando menos, el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, tendría que dar explicaciones sobre el exhibicionismo de los miembros del Cuerpo paseando en uniforme militar por la capital de un territorio conflictivo, ofreciéndose como blancos en los altercados de orden público que suele propiciar la represión marroquí. Situación que, de haberse producido, conllevaría problemas diplomáticos y políticos de primer orden.

El Gobierno también tendría que aclarar en el Parlamento español las condiciones de seguridad personal de los agentes de la Guardia Civil en esta misión, que en apariencia actúan desarmados, y el papel que juegan en ella tanto el CNI, dirigido por Félix Sanz, como el Departamento de Seguridad Nacional de la Presidencia del Gobierno que bajo la dirección de Alfonso de Senillosa le presta asesoramiento y apoyo técnico en tan delicada materia, o si se realiza al margen de dichos organismos y sin su conocimiento.