Ucrania y Rusia se acercan a la creación de un consorcio de gas. Según los expertos, dicho tema, uno de los más complicados en las relaciones bilaterales, puede ser resuelto este mismo año. La creación del consorcio eliminará las nuevas guerras de gas y fallas en el tránsito del combustible hacia Europa, además de modernizar el sistema ucraniano de transportación de gas.
Hace ya varios años se escucha el tema sobre la creación de un consorcio conjunto para administrar el sistema ucraniano de transporte del gas. Pero, las partes no han podido llegar a un acuerdo. Ucrania exigía revisar el contrato del suministro de gas y permitir el ingreso de empresas europeas en el consorcio. Gazprom no podía aceptarlo, ya que eso hacía al proyecto arriesgado y no rentable para la empresa rusa de gas. En su momento, la Comisión Europea mencionó la posibilidad de su participación en la administración del sistema ucraniano de transporte del gas. Pero, prometió asignar solo el 10 % de los recursos necesarios para modernizar el sistema. En diciembre, Gazprom concedió el 30 % de descuento en el precio del gas, lo que le permitió a Kiev renunciar por completo al suministro de restitución del caro combustible azul procedente de Hungría y Polonia. Actualmente, Kiev y Moscú reanudaron las negociaciones y ahora hay posibilidades de que lleguen a un compromiso, opina Serguéi Pravosúdov, director del Instituto de Energía Nacional:
—Este tema se discute desde hace mucho, más de diez años. Pero, después de que se le concediera a Ucrania un considerable descuento en el precio del gas, fue evidente que el siguiente paso debía ser la entrega de algunos activos a Gazrprom a cambio. Ahora Kiev ha empezado a decir que estaba dispuesto a considerar esa opción y que era posible hacerlo sin los europeos. Eso fue bastante obvio, porque ellos no hicieron nada para Ucrania: no hay dinero ni tampoco gas barato. Por lo que todo avanza a ritmo esperado. Lo más seguro es que este mismo año ya se firme algo.
La única empresa europea que antes analizó la posibilidad de unirse al consorcio es la alemana E.On, viejo socio de Gazprom. Pero, por el momento, solo está dispuesta a observar el proceso de creación, opina Serguéi Pravosúdov:
—La parte europea puede incorporarse más tarde. En la primera etapa seguramente será un consorcio ruso-ucraniano. El esquema está claro: una parte posee el ducto y la otra suministra el gas al país transportándolo por ese tubo. Es difícil imaginar ahora qué pueden hacer ahí otras empresas que compran gas en Europa.
La creación del consorcio resolverá varios problemas a la vez. Ucrania recibirá más inversiones para modernizar su sistema de transporte de gas, que requiere de reparación urgente. Además, el consorcio con Gazprom garantiza el llenado del tubo y su funcionamiento rentable después de 2015, cuando Rusia ponga en marcha el Yuzhni potok (South Stream), por el que el gas irá a Europa, rodeando a los países del tránsito. La capacidad del gasoducto permite renunciar a los servicios de los intermediarios, lo que dejaría vacío el tubo y a Ucrania sin ingresos por el tránsito del gas. Sin embargo, Gazprom puede dejar el sistema ucraniano para transportar el gas, pero para ello necesita garantías de que el tránsito será regular, señala Dmitri Alexándrov, jefe del departamento de estudios analíticos del grupo de inversionistas UNIVER Capital:
—El sentido de ese consorcio consiste principalmente en que Gazprom tenga todo el control sobre el trabajo del sistema de transporte del gas, sobre las exportaciones del gas en el sector occidental. Otro tema aparte es la distribución del gas en Ucrania, y en eso el beneficio financiero para Gazprom no es tan evidente. Sin embargo, en el caso de que la economía ucraniana se restablezca, este mercado puede ser atractivo.
La creación del consorcio permitirá fijar en el contrato precios más bajos del gas para Ucrania, lo que hará rentable su venta a la población y las empresas, beneficiando considerablemente a la economía ucraniana.