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De Zapatero a Rajoy: Defensa recorta 9.400 efectivos en sólo 4 años en tropa y marinería

Por Victoria
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miércoles 22 de enero de 2014, 00:00h

El Ministerio de Defensa continúa recortando el número de efectivos en tropa y marinería de las Fuerzas Armadas, que en la actualidad se sitúa en un total de 76.699, una cifra muy por debajo del máximo de 79.000 que fijó el Gobierno para 2014 en los Presupuestos Generales del Estado y más de 9.400 militares menos con los que contaba hace cuatro años.

Redacción

 

El Ministerio de Defensa continúa recortando el número de efectivos en tropa y marinería de las Fuerzas Armadas, que en la actualidad se sitúa en un total de 76.699, una cifra muy por debajo del máximo de 79.000 que fijó el Gobierno para 2014 en los Presupuestos Generales del Estado y más de 9.400 militares menos con los que contaba hace cuatro años.

Según han informado a Europa Press fuentes del departamento que dirige Pedro Morenés, a fecha de 1 de enero de 2014 había en las Fuerzas Armadas un total de 121.754 militares en activo, casi 1.600 menos que el año pasado.

La reducción más considerable de efectivos se ha producido en tropa y marinería, que se situaba a principios de año en 76.699, casi 2.000 menos que el año pasado y una cifra que está lejos de los 86.112 soldados y marineros que se contabilizaron el 1 de enero de 2010. Desde ese año, la cifra se ha ido reduciendo considerablemente hasta llegar a la actual.

Todo ello a pesar de que el Ministerio de Defensa había convocado durante el pasado año 1.500 plazas para tropa y marinería, después de que en 2012 no se hiciera ninguna convocatoria, lo cual resultaba una situación inédita desde que acabó el servicio militar obligatorio en el año 2001.

REDUCCIÓN COYUNTURAL

Esta situación de reducción de efectivos se ajusta a los planes del ministerio de poner en marcha una "reducción coyuntural" de miembros de las Fuerzas Armadas, tal y como adelantó el propio Morenés poco después de tomar posesión de su cargo.

Es más, el propio ministro fijó recientemente en 110.000 los efectivos que, a su juicio, podrían tener como mínimo las Fuerzas Armadas españolas para garantizar la seguridad del país. "En España podríamos estar entre 110.000 y 120.000, siempre que estén bien equipados y atendiendo a los nuevos escenarios de amenaza", señaló.

Además de la reducción del número de plazas convocadas, las bajas --voluntarias o forzosas-- o el fin de contrato son los principales motivos que están detrás del descenso que viene registrando la categoría de tropa y marinería.

Al ingresar en la escala de tropa, los soldados y marineros tienen 'contratos' de dos o tres años, que pueden ir renovando hasta un máximo de seis, momento en el que pueden acceder al compromiso de larga duración, que garantiza su permanencia en las Fuerzas Armadas hasta que cumplen los 45 años, si no adquieren el de carácter permanente, al que se accede por oposición.

La Armada gastó 11,5 millones en mejorar cazas que dará de baja

Los recortes en el presupuesto de Defensa están “tocando hueso”, en palabras de un mando militar. Ya no se trata solo de prescindir de material obsoleto, que ha concluido su vida operativa, sino de sistemas plenamente operativos a los que resulta costoso mantener. Y en los que se han gastado cuantiosos fondos.

Ese es el caso de los cuatro aviones Harrier AV-8B, de despegue vertical, a los que la Armada ha decidido dar de baja. Si se los compara con los otros 12 AV-8B Harrier Plus II en servicio en la 9ª Escuadrilla de Aeronaves, estos cuatro aparatos carecen de algunas importantes capacidades, como el radar AN/APG-65. En realidad, el plan de la Armada era homologar toda su flota de Harrier —las únicas aeronaves de ala fija que podían operar desde el portaaviones Príncipe de Asturias y, ahora, desde el buque de proyección estratégica Juan Carlos I— al modelo Plus. En 1996 se compraron ocho unidades de este tipo y después se modernizaron cinco AV-8B para reconvertirlos a dicha versión. La Armada se quedó sin dinero para hacerlo con los cuatro restantes.

Pero eso no quiere decir que no se invirtiera nada. En mayo de 2008 se adjudicó al consorcio europeo EADS el programa de modificación de estos cuatro aviones, el denominado Upgrade, por 11,5 millones de euros. Aunque no se le incorporó el radar, se le hicieron notables mejoras, como la instalación de un nuevo motor u otros sistemas de aviónica. Los aparatos mejorados y puestos al día se han recibido a lo largo de los dos últimos años.

Un lujo imposible

¿Por qué entonces se les da de baja? Defensa asegura que su mantenimiento y modernización costaría entre 2,5 y 3 millones anuales, un lujo que la Armada no se puede permitir con los actuales presupuestos. Ha intentado venderlos, pero no hay mercado después de que el Reino Unido haya ofrecido de saldo su flota del mismo modelo. La alternativa es canibalizarlos, tras haber invertido 11,5 millones en ponerlos a punto.

La flota de cazas quedará así reducida a 12 unidades (más una de entrenamiento) cuya vida operativa está previsto que concluya en 2020.

Estos recortes se unen a la baja prematura del Príncipe de Asturias, el único portaviones de que disponía la Armada y que será suplido, en parte, por el buque de proyección estratégica Juan Carlos I, apto para el despegue y toma de aeronaves. También se ha dado de baja uno de los dos Boeing 707 que cumplía la función de reabastecimiento estratégico en vuelo.

El 20 por ciento de los futuros soldados del Ejército es licenciado o titulado universitario

El 20 por ciento de los futuros soldados del Ejército de Tierra es diplomado o licenciado universitario y un 30 por ciento ha empezado una carrera, según se desprende del perfil de los 1.200 alumnos que han adquirido la condición de soldados tras completar la fase de formación en los Centros de Formación de Tropa.

Además cerca del 20 por ciento ha completado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y el resto tiene otro tipo de estudios técnicos, según datos difundidos por el Ejército de Tierra.

Cerca de 1.200 alumnos han completado la fase de formación general militar en los Centros de Formación de Tropa nº 1 y nº 2, donde han adquirido la condición de soldados tras jurar Bandera en sus respectivos acuartelamientos de Cáceres y San Fernando (Cádiz).

El personal de ambos centros de formación de tropa destacan el alto nivel de preparación y formación de los alumnos de este ciclo, según publica el boletín del Ejército "Tierra".

Asimismo destacan que la práctica totalidad de los alumnos tiene más estudios de los exigidos.

El director del CEFOT nº 2, el coronel Fernando Caballero, afirma que "estamos ante unos de los soldados mejor formados que España ha tenido nunca, tanto a nivel de calidad humana como de formación".

Por su parte, el jefe de estudios del CEFOT nº 2, el teniente coronel Juan Sanz, asegura que "tener alumnos con un mayor nivel cultural hace que la enseñanza sea más fácil porque la asimilación de contenidos es más rápida".

En el acuartelamiento "Santa Ana" de Cáceres, los 600 nuevos soldados han jurado junto a más de medio centenar de civiles que también quisieron hacer público su compromiso con la defensa de España ante las numerosas autoridades civiles, militares y público que asistió a la ceremonia.

La especialidad elegida por los alumnos del CEFOT nº 1 es la de Infantería Ligera, cuya formación específica, de un mes y medio de duración, comienza a la vuelta de las vacaciones navideñas.

También han jurado los 570 aspirantes del acuartelamiento "Camposoto".

Casi la mitad de ellos irán destinados, a partir del 20 de febrero, a la Brigada Paracaidista, mientras que el resto se repartirán entre otros destinos de Infantería Ligera y de Ingenieros (Zapadores), las dos únicas especialidades para las que se ofertaron plazas en la última convocatoria.

Los planes de estudios comenzaron con una primera fase de formación general militar, igual para todas las Armas y de ocho semanas de duración, que tiene como objetivo la formación moral y militar del combatiente.

Después pasan a una fase de formación específica, de mes y medio, orientada a la unidad donde los alumnos irán destinados y entre otras cosas aprenden la ejecución del tiro o conducción.