
Una abrumadora mayoría de los ciudadanos de Gagauzia, república autónoma de mayoría turca actualmente en territorio de República Moldova, han votado a favor de una posible autodeterminación de su país, según el resultado del referéndum realizado el pasado domingo.
Alrededor del 98% de los gagauzos apoyan la segregación y, además, pésimas noticias para la Unión Europea, su preferencia por firmar un tratado de adhesión a la Unión Aduanera Euroasíatica, patrocinada por Rusia.
Los datos concretos de las tres preguntas realizadas en la consulta, según la comisión electoral de Gaugazia, son las siguientes:
* Un 98,9% de los votantes han dado su Sí a la independencia, mientras solo un 1,1% lo han hecho para mantenerse bajo soberanía de Chisinau.
* En el segundo referéndum, realizado conjuntamente con el primero, se han realizado dos preguntas. En la primera, sobre la opinión de los gagauzos del acercamiento de República Moldova a la Unión Europea, el 97,2% ha votado que están en contra, mientras solamente el 2,27 se han inclinado hacia las "maravillas" comunitarias. La segunda pregunta se refería al parecer de los gagauzos sobre un posible acercamiento de República Moldova a la Unión Euroasiática, formada por Rusia, Bielorrusia y Kazajistan, resultando que el 98,47% de los votos ha sido favorable a esta, mientras solo un 1.52% se oponen a ello.
En total, han votado 70.777 personas, la más alta tasa de participación registrada en la región en los últimos 20 años. En la capital de Gaugazia, Comrat, la participación ha sido del 68,22%, y en Vulc?ne?ti del 61,31%.
Los dos referéndums realizados el domingo en la república autónoma de Gaugazia no han sido aceptados por las autoridades de Chisinau, que no tienen en mente realizar referéndum alguno para que los ciudadanos de moldova elijan si quieren acercarse a la U.E. o a Rusia, a sabiendas del probable chasco que se llevarían.
El primer referéndum celebrado el domingo en Gagauzia, era consultivo, y se refería a la opinión de los gaugasios sobre la orientación que debía asumir Chisinau en política exterior, si proeuropea o prorrusa, resultando que una mayoría abrumadora prefieren la segunda opción.
El segundo referéndum, sin embargo, si que tenido un carácter legislativo y vinculante, en el que se decidía la adopción de la ley que regula la autodeterminación de Gagauzia en el caso de que República Moldova pierda su soberanía (es decir, sea absorbida por Rumanía). Esta situación ya existía, aunque sin rango de ley, desde 1992, cuando ante la posibilidad de la unión de República Moldova con Rumanía, Gagauzia se declaró independiente (aunque tras la garantia de que no iba a se así se negoció su estatus de República autónoma bajo soberanía moldava).
En aquel momento también la región de Transnistria hizo lo propio y, en este caso, tuvo lugar una guerra entre Moldavia (apoyada por Rumania y Estados Unidos) y los transnistrios (en este caso apoyados por Rusia y miles de voluntarios ucranianos), cuyo resultado fue la victoria de estos últimos. Desde entonces la República de Transnisria constituye un estado independiente de hecho, aunque no reconocido por la comunidad internacional (solo por tres estados no miembros de la ONU: Nagorno-Karabaj, Abjasia y Osetia del Sur).
El primer ministro moldavo, Lurie Leanca, declaró el lunes que los referéndum habían sido ilegales y que su resultado no va a ser reconocido por el gobierno de Chisinau. Leanca ha declarado también, sin embargo, que existen elementos separatistas, según el modelo de Gaugazia, en la provincia de Taraclia, donde la mayoría de los habitantes son de origen búlgaro, por lo que ha acabado por reconocer que el problema resultante de la intención del ejecutivo de acercar a República Moldova a la Unión Europea está produciendo muchos problemas.