
El Gobierno saudita amenazó con vender sus activos si el Congreso de EE.UU. aprueba un proyecto de ley que permitiría juzgarlo por su presunta complicidad con el 11-S.
El secretario de Estado John Kerry hace un gesto de aprobación al primer ministro saudí, Adel al Jubeir, en un encuentro ministerial en Manama, Baréin. 7 de abril de 2016. Jonathan ErnstReuters
El ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, Adel al Jubeir, hizo una advertencia a la Administración del presidente estadounidense, Barack Obama, durante su visita a Washington en marzo. Según un artículo publicado por 'The New York Times', el canciller saudita señaló que su país se vería obligado a vender los activos que mantienen en los Estados Unidos, valorados en unos 750.000 millones de dólares.
Con esta acción, el país árabe pretendería defenderse ante una posible amenaza de congelamiento de sus bienes por parte de los juzgados norteamericanos. Esto, en caso de que el Congreso apruebe un proyecto de ley que permitiría juzgar al Gobierno saudita como implicado en los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La Administración de Obama habría llevado a cabo conversaciones con los congresistas intentando convencerlos de rechazar el proyecto de ley por considerarlo una amenaza para las relaciones diplomáticas y la economía del país. El próximo 21 de abril, el presidente realizará una visita oficial a Riad, aunque se desconoce si este tema será tratado.
A criterio de varios economistas internacionales, es poco probable que Arabia Saudita considere la venta de sus activos debido a que la medida debilitaría su economía. Sin embargo, el episodio ha sido analizado como un aumento en las tensiones entre ambos países.
¿A quién interesa la verdad?
Un informe de las investigaciones del atentado del año 2001 contiene un capítulo secreto de 28 páginas que aún no se ha hecho público. Según el exsenador Bob Graham, quien formó parte de la investigación, esta información revelaría la red que hizo posible el ataque múltiple y los canales de su financiamiento.
El informe señalaría cómo los terroristas recibieron respaldo del Gobierno, de fundaciones caritativas y de súbditos ricos de Arabia Saudita.
Los familiares de las víctimas son los principales interesados en que los documentos se hagan públicos y han utilizado por varios medios revelar las fuentes de financiamiento de los terroristas.
Los principales partidarios de la desclasificación del informe consideran importante que todos conozcan a los implicados en el atentado que mató a 2.974 personas.
Las familias del 11-S critican a Obama por no revelar informe que podría inculpar al Gobierno saudí
"Si alguien que amabas hubiera sido asesinado y el responsable puede quedar libre, ¿estaría de acuerdo con eso? Yo no creo que nadie lo esté".
El presidente de EE.UU., Barack Obama, está viéndose sometido a una gran presión debido a un nuevo intento por lograr que se haga público un informe secreto del Congreso sobre los supuestos vínculos entre Arabia Saudita y los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Durante la última semana, las familias de las víctimas de los atentados del 11-S han criticado abiertamente al presidente Obama debido a informaciones que indican que su Administración estaría presionando al Congreso para bloquear un proyecto de ley que permitiría a las víctimas del terrorismo demandar a los gobiernos extranjeros vinculados a los ataques en suelo estadounidense. La crítica surge en un momento en que Obama se prepara para viajar a Riad por cuarta vez en su presidencia.
Arabia Saudita ha amenazado con vender unos 750.000 millones de dólares en activos de Estados Unidos si el proyecto es aprobado, ante la posibilidad de que el país quede vulnerable ante los tribunales de Estados Unidos, según 'The New York Times'. Muchos familiares de las víctimas del 11-S creen que Riad desempeñó un papel en los ataques, sobre teniendo en cuenta que 15 de los 19 atacantes que secuestraron los aviones eran ciudadanos saudíes.
Oficialmente, el informe de la Comisión del 11-S "no encontró evidencia de que el Gobierno de Arabia Saudita como institución o altos funcionarios saudíes de manera individual hayan financiado a los organizadores". Sin embargo, un informe anterior del Congreso, al que la Comisión le ha hecho un seguimiento, cuenta con 28 páginas que detallan las fuentes de dinero y la financiación de los secuestradores, documentos que han permanecido clasificados durante más de una década.
Las familias de las víctimas del 11-S han tratado de demandar a Arabia Saudita en los tribunales por el posible papel de Riad en los ataques, pero la ley de EE.UU. concede protección a los gobiernos extranjeros en los tribunales nacionales. El año pasado, un juez federal desestimó una demanda que alegaba que el país árabe había proporcionado apoyo material a los terroristas, al dictaminar que Riad tenía inmunidad soberana. Abogados saudíes argumentaron ante el tribunal que no existía evidencia directa que vinculase a su país con los ataques terroristas.
"Si alguien que amabas hubiera sido asesinado y el responsable puede quedar libre, ¿estaría de acuerdo con eso? Yo no creo que nadie lo esté", señaló Loria Van Auken en declaraciones a CBS News. Su esposo Kenneth trabajaba en la torre norte del World Trade Center y murió en los ataques.
La Casa Blanca: "Al Qaeda fue fundado con dinero de Arabia Saudita"
La víspera de la visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a Arabia Saudita, su asesor de Seguridad Nacional, Ben Rhodes, afirmó este lunes que entre aquellos que financiaron al grupo terrorista Al Qaeda no solo se encuentra saudíes muy adinerados sin vínculos políticos, sino que, además, figuran funcionarios del Gobierno de Riad y algunos miembros de sus familias, informa RIA Novosti.
"Una gran cantidad de dinero, sobre todo de dinero inicial para el proyecto que sirvió para fundar Al Qaeda, vino de Arabia Saudita", declaró Rhodes. En este contexto, y en referencia a los funcionarios gubernamentales saudíes y a sus familiares, el asesor de la Casa Blanco señaló que "hubo una cierta falta de atención por parte del Gobierno de Riad, sobre el destino de los fondos de su aparato estatal".
Según la prensa estadounidense, Arabia Saudita amenazó con vender sus activos de petróleo por cientos de miles de millones de dólares si el Congreso de Estados Unidos aprobaba una ley de compensación a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre perpetrados por individuos de nacionalidad saudí y otros miembros de Al Qaeda, según recoge la agencia rusa.
En este contexto, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest, comentó que la Casa Blanca se opone a la resolución de tal decreto de ley, puesto que está convencido de que Arabia Saudita comprende la importancia la preservar la estabilidad del sistema financiero mundial.