
Enrique R. Acedo
Esta fue una conferencia muy esquemática para abordar de la forma más sencilla y abarcante, las vicisitudes de la geopolítica, esa palabra tan de moda últimamente. Veamos que contiene:
1. GEOPOLÍTICA.
1.1. Definición.
Tiene dos dimensiones, vista a nivel global, y vista desde cada país.
- Global: Repartición internacional del poder.
- Particular: Proyección internacional de cada país.
1.2. Importancia.
La Geopolítica sirve para la interpretación de los fenómenos mundiales, puesto que la proporción de la geopolítica ha variado con los milenios, donde las relaciones internacionales cada vez han abarcado una superficie aún mayor del planeta. De modo que en un mundo dominado por la globalización, la geopolítica es vital para comprender el discurrir de los sucesos en cualquier parte del mundo.
1.3. Contextualización.
Es muy importante poner los hechos en su proyección espacial y temporal. Ningún hecho puede ser comprendido si sólo se atiende al presente, pues las cosas no surgen de la nada. Aquí la historia es el sustento que nos da las claves precisas para comprender los eventos presentes.
2. GEOPOLÍTICA EN LA PRÁCTICA.
2.1. Mundialismo y Globalización.
La historia de los últimos 600 años nos muestra el proceso de la mundialización, por la cual todo el mundo se hizo conocido. La era de los navegantes, españoles y portugueses inauguraron esta época, luego seguirían franceses, holandeses, británicos y rusos. Así, del siglo XV al siglo XIX se dieron 400 años de exploraciones y conquistas europeas por todo el mundo, dieron lugar a las primeras guerras a escala mundial de la historia : La guerra de los siete años (1756-1763), o las guerras napoleónicas (1799-1815) son un buen ejemplo de este fenómeno.
Desde el siglo XIX hasta el presente, mediante el fenómeno de los imperios coloniales (francés, holandés, inglés, belga, alemán e italiano), la decadencia de viejos imperios como el Español y el Portugués, así como la fuerte expansión de grandes potencias territoriales como Rusia en el este, y EEUU en el oeste; fueron dando lugar a una proyección mundial de algunos Estados. En este tiempo, quedó absolutamente claro, que un gran Estado necesita mantener alianzas e influencias que sostengan sus dominios. Para los Estados pequeños, representaba la necesidad de estar alineados con algún grande para mantener su independencia, aunque obviamente, como dijo el geopolítico belga Jean Thiriart, “quien busca un protector acaba encontrando un amo”. La situación era un peligroso equilibro entre ser parte de algo grande por las buenas o por las malas.
2.2. Primera y Segunda Guerra mundial (1900-1945).
La primera guerra mundial (1914-1918) fue el primer culmen del mundialismo. Una serie de grandes potencias se fueron alineando en dos bloques enfrentados que finalmente acabaron en un sangriento baño de sangre de 4 años, aunque en los países balcánicos ya había empezado en 1912 con las guerras balcánicas contra el imperio Turco, y que continuaron para Grecia, con el fracaso de la expedición a Esmirna (Izmir en turco) que terminó en 1922.
Aquí los vencedores de la guerra crearon la primera organización globalizadora de la historia: La Sociedad de Naciones. Promovían la paz y la democracia para todo el mundo. O eso decían, pues habían empezado con la mentira de la victoria de 1918, en la cual para los derrotados se aplicaba una medida que no era aplicada para los vencedores (como la autodeterminación de los pueblos, que sirvió para quitar las colonias a Alemania, y desmembrar al imperio Austrohúngaro y al Otomano, y en menor medida al Imperio Ruso).
El sistema internacional fracasó y otra guerra mundial sucedió de 1939 a 1945, y como en la anterior, hubo guerras de menor escala antes y después de ésta, como la guerra sino-japonesa desde 1937, o la guerra de España (1936-1939); y después, como la guerra de Corea (1950-1953) y otras guerras coloniales. En esta posguerra fue inventada la ONU, como versión mejorada de la SdN, con un consejo de seguridad con 5 miembros permanentes, que eran los 5 grandes vencedores de la IIGM. En esta ocasión se aseguraron de hacer un reparto más contundente del mundo que dio lugar al primer sistema bipolar mundial.
2.3. Guerra Fría (1945-1991).
Dos superpotencias se repartieron el mundo en función del territorio propio, países satélites y territorios de influencia. Los EEUU encabezaba al “oeste”, capitalista, con la OTAN como alianza militar internacional. La URSS encabezaba al “este”, comunista, con el Pacto de Varsovia como su alianza militar internacional. Cada superpotencia buscaba y luchaba por hacerse con más influencia mundial, por hacer vasallos a más territorios, y si se presentaba la ocasión, acabar con su gran rival.
En julio de 1991, se disolvió el Pacto de Varsovia y en diciembre de 1991 se disolvió la propia URSS. El bloque soviético se hundió sobre sí mismo. Había perdido influencia progresivamente sobre sus satélites durante las décadas después de 1945. Pero también la misma URSS había perdido su impulso vital como Estado, y se hundió en medio de guerras o graves disturbios en sus RSS, y de una gran convulsión en la propia RSFS de Rusia, que era el centro de la URSS, como lo fue en el Imperio Ruso.
Los EEUU, que obviamente habían fomentado la caída del bloque rival, se apresuraron a conquistar el nuevo territorio. Así fomentaron la subida al poder de gobiernos próximos al oeste. La década de 1990 fue el tiempo de hegemonía absoluta de los EEUU: su política, su economía, su cultura… todo lo que tenían y exportaban era objeto de culto y seguimiento en el resto del mundo.
2.4. Actualidad.
Hegemonía absoluta de EEUU en la década de 1990. Fin de la historia. Guerra de Irak en 1991. E inicio de la guerra y desmembración de Yugoslavia. EEUU se lanza a tomar o influenciar los Estados del bloque soviético. Puesta de gobiernos favorables a occidente y creación de bases militares en esos Estados.
Tales influencias se realizaban y aún las siguen haciendo a través de organizaciones privadas y públicas como por ejemplo.
- George Soros (millonario) – Demócrata – Open Society.
- John MCcain (senador) – Republicano – International Republican Institute.
- Freedom House…
Bajo la apariencia de revueltas pro-democráticas, se fueron tumbando muchos de los regímenes post-soviéticos que no deseaban cambiar de orientación geopolítica. Y así, bajo la excusa de la democratización y los derechos humanos, se establecen revueltas contra regímenes que sólo se mantenían por falta de alternativas y cierto sostenimiento externo. Es decir, no tenían legitimidad por sí mismos, sólo se dejaban arrastrar por el tiempo. Pero estas revueltas sólo afectan contra los países especialmente opuestos al mundo occidental.
El Caos creativo proviene de las décadas de 1970-80, dónde se confecciona desde occidente el terrorismo islamista como arma contra los países de oriente medio que eran favorables a la URSS. Así Irán acabó en una república islámica, Afganistán con los talibanes, Turquía lo aprovechaba como un nacionalismo religioso, Pakistán lo usaba contra la India… incluso lo usaron en la URSS, introduciendo terrorismo en Acerbayan para provocar una guerra contra Armenia y desembocar en la desestabilización del Cáucaso. Pero no sólo fue un caos islamista, también en Europa, en Yugoslavia, promovieron la disolución de Yugoslavia, que desembocó en una sangrienta guerra durante la década de 1990, y finalmente, Serbia, como pueblo más fuerte y orgulloso de los Balcanes, se vio dividido y ocupado por EEUU, que estableció su mayor base militar en Europa (Camp Bondsteel), en la provincia de Kosovo. Y de ese modo, aseguraron la destrucción de un gran, pero débil Estado post-comunista.
En el siglo XXI, su hegemonía se ve puesta en duda por los BRICS y la crisis financiera global. Tendencia a la creación de grandes bloques mundiales en torno a organizaciones internacionales, sin embargo, son confusas y contrapuestas unas con otras. Sólo aparece una primera intuición de hacia dónde se encamina el mundo.
(**)
En esta segunda parte trataremos sobre Rusia, ese desconocido y enorme país para el resto de europeos y que tanto sale en todos los noticieros. ¿Por qué es tan importante en la geopolítica? Veámoslo:
3. GEOPOLÍTICA DE RUSIA.
3.1. Imperio Zarista (1612-1918).
Brevemente, Nicolás II (el último zar) se alineó con las potencias liberales y capitalistas de Europa occidental (Reino Unido y Francia), para hacer frente a los Imperios centrales, pero finalmente el imperio se derrumbó con la derrota de la IGM.
3.2. Unión Soviética (1918-1991).
Llegaron al poder mediante el golpe de Estado de otoño de 1917, donde tomaron Petrogrado y luego se extendieron a Moscú y otras áreas del centro de Rusia occidental. Pactaron el fin de la IGM con los imperios centrales, para lo cual firmaron el tratado de Brest-litovsk, en el que cedían enormes y poblados territorios imperiales, de Europa oriental y del Cáucaso. Durante la guerra civil rusa (1918-1922), retomaron gran parte de esos territorios, que finalmente sería Stalin quien los retornó a la URSS en 1945 .
Destaca de este primer periodo, las breves alianzas con Alemania (1939-1941) y con EEUU y sus aliados (1941-1948). En las cuales la URSS firmó tratados de apoyo con otros Estados que eran opuestos a la ideología soviética, sin embargo, no tuvieron problemas en firmarlos, puesto que suponían un gran beneficio geopolítico.
Posteriormente, durante la guerra fría, la URSS ejerció de polo geopolítico mundial junto a EEUU. La URSS buscaba la creación de regímenes favorables por todo el mundo, lo importante era conseguir más poder a nivel mundial, y al igual que a EEUU, el coste o las contradicciones entre el dicho y el hecho, no eran relevantes. Tengan en cuenta la definición de geopolítica del apartado 1.1, esto nada tiene que ver con ideologías, sino con el poder obtenido y a obtener.
Como ya se dijo, la urss se hundió y su espacio geopolítico fue ocupado por el bloque rival, aunque con diferente intensidad, pues no todos los nuevos Estados tenían el mismo valor geopolítico, ni tampoco tenían una élite política que se dejara comprar fácilmente por el triunfante occidental.
3.3. Federación de Rusia (1991-…).
En Rusia, dominaron los valores occidentales: el capitalismo y el liberalismo. Todo lo soviético o ruso no estaba de “moda”, lo occidental parecía lo bueno. Y así, Boris Yeltsin encabezó la occidentalización de Rusia a base de privatizar la economía estatal, lo que provocó una profunda crisis económica y social en toda Rusia, que fue aún más profunda por las guerras de Chechenia, que desde 1994 se cobraban vidas y recursos sin cesar. De este modo, el hundimiento de la URSS, fue total. Todo desapareció tras los carteles luminosos del capitalismo occidental que prometía derechos y libertades, junto con una economía competitiva.
El 31 de diciembre de 1999, el presidente de la federación rusa, Boris Yeltsin, anunció su dimisión y después mostró a su sucesor como presidente: Vladimir Putin. Éste, recibió un sillón envenenado. Tenía bajo su poder un país aún inmenso, pero en una gravísima crisis social, política y económica. Por otro lado, sólo tenía tres meses para prepararse a las elecciones presidenciales de marzo de 2000. En mi opinión, Putin tomó sobre sí, todas las aspiraciones de los rusos desde el fin de la URSS: Que vuelva un gran gobernante, fuerte y justo, que ponga orden entre la nueva oligarquía capitalista y traiga justicia al pueblo, y que acabe la guerra de Chechenia. Por eso, resultó ser elegido presidente en el 2000, 2004, 2008* y 2012.
A lo largo de sus 15 años en la presidencia federal (con un intervalo de 4 años en la presidencia de gobierno), Vladimir Putin se ha tratado de configurar como ese viejo Príncipe o Zar de Rusia, otra cosa es que lo sea, pues la política moderna –como la antigua– se basa en mantener apariencias, más que en ser consecuentes con lo que se dice. Por tanto, bajo mi punto de vista, el presidente Putin ha tratado de hacer su Rusia oficial (más que la Rusia Unida), eliminando por medios legales, policiales o mortales, la oposición que le surja, sea desde el liberalismo occidental o desde el nacionalismo ruso. Así, Putin se aparecería como un típico político occidental, que recoge las peticiones de una mayoría electoral y las hace suyas, pero tampoco le importa qué se pida, sino que, sea algo mayoritario para construir desde ahí un mínimo de legitimidad política a través de los procesos electorales.
En estos últimos 15 años, se ha formado un nacionalismo oficial, que expulsa del régimen federal y por cualquier medio a la oposición sean liberales occidentales o verdaderos nacionalistas rusos. Es decir, que la persecución contra la oligarquía en realidad no fue tal, sólo se limitó a eliminar la oligarquía opuesta al poder político e instaurar la suya propia; y en el ámbito nacional, crear un mito nacional que diera el sustento de legitimidad necesario para la supervivencia del régimen federal.
4. CONCLUSIÓN.
- La ideología no entra en la geopolítica. Los hechos confirman que sólo importa el logro o reparto de poder a nivel mundial.
- Todo Estado necesita de una alianza, sin importar el tamaño que tenga. Cualquier Estado puede ser bloqueado por el resto, no cabe la unipolaridad.
- Se junta la búsqueda de poder, con la necesidad de crear una alianza.
- El pueblo ruso es tradicional, pero su gobierno es parte de la globalización. Desde el fin del imperio, la URSS y la federación rusa, en las formas de Stalin y Putin han supuesto un elemento similar en la historia rusa: El gran gobernante, fuerte y despiadado con la oposición, que ensalza al pueblo ruso y realiza un fortalecimiento de Rusia, además de una expansión exterior.
Fuente:Katehon