España renuncia en 1836 a todos sus dominios continentales americanos y da por concluido los esfuerzos por restituirlo los virreinatos a soberanía española, todo ello bajo el reinado de Fernando VII. Las consecuencias fueron nefastas, cortaron con España para ser independientes y prósperos pero lejos de ello lograron la mayor dependencia y esclavitud de Europa. Socialmente se fraccionó la sociedad plural de los virreinatos y se despojó de tierras a los indígenas en la nueva era republicana.
Por José Antonio Crespo-Francés*
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* Coronel en Reserva