
Moscú, (Sputnik). - La vida en la URSS era mejor que después de su desintegración opinan los ciudadanos de nueve de las once repúblicas de la extinta Unión Soviética, según datos de una encuesta, celebrada en el marco del proyecto Sputnik Opiniones.
La mayoría de los encuestados de Armenia y Azerbaiyán, un 71 y 69 por ciento respectivamente, opinan que en la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas la vida era mejor.
Entre los rusos un 64 por ciento considera mejor el pasado soviético, mientras un 53 por ciento de los encuestados en Bielorrusia y un 51 por ciento en Georgia comparten esta opinión.
Sin embargo, los encuestados de Tayikistán y Uzbekistán no están de acuerdo con esta idea, aunque un 39 y un 4 por ciento evalúa positivamente la vida en la Unión Soviética.
Las personas menores de 25 años de los once países creen que la vida de ahora es mejor.
La encuesta se realizó por el Centro Ruso de Estudios de la Opinión Pública (WCIOM) en Rusia, M-Vector en Kirguistán y Tayikistán, Ipsos, Expert Fikri y Qafgaz en otras repúblicas de la ex Unión Soviética desde el 4 de julio hasta el 15 de agosto con participación de 12.645 personas.
Sputnik Opiniones fue lanzado en enero de 2015 para llevar a cabo encuestas en Europa Occidental y Estados Unidos en cooperación con empresas rusas líderes en investigación, Populus, Ifop y Forsa, para realizar sondeos sobre temas políticos y sociales. (Sputnik)
Gorbachov: "Hice muchos esfuerzos por mantener la URSS"
MOSCÚ (Sputnik) — El expresidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov, declaró a RIA Novosti que la decisión de su dimisión del puesto de secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) fue difícil, pero pasados 25 años no tiene nada que lamentar al respecto.
"Hice muchos esfuerzos para mantener la Unión, y mi credo consistía en que en todo, en todos los asuntos, había que hacer las cosas, pese a las dificultades, sin derramamientos de sangre; no se pudo evitar, pero al menos algo tan horrible como una guerra civil, se evitó", señaló al destacar que no se arrepentía de nada de lo sucedido.
Un cuarto de siglo atrás, el 24 de agosto de 1991, el primer y último presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov, anunció su renuncia al puesto de secretario general del Comité Central del PCUS, tras los sucesos del 19-21 de agosto, conocidos como la "revuelta de agosto".
En diciembre del mismo año Gorbachov renunció al puesto de presidente de la URSS.
Recordando la decisión de abandonar el puesto de secretario general del PCUS, el exmandatario señaló que le costó mucho trabajo.
"Mucho, mucho… La situación era así y era necesario reaccionar de esta manera, difícil tanto para mí como para los demás; en esencia, comenzó a quebrarse el país, el Partido, todo, y la situación, digámoslo así, podía derivar en una guerra civil", aseveró a la agencia.
Si algo lamenta Gorbachov, es la desintegración de la URSS.
"Solo puedo decir una cosa, lamento que no exista la URSS, eso lo lamento", aseveró.
En la madrugada del 19 de agosto de 1991, funcionarios de alto rango del Gobierno de la URSS, opositores a la política de reformas aplicada por el entonces presidente de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov, instituyeron el llamado Comité Estatal para la Situación de Emergencia en la URSS (GKChP, por sus siglas en ruso).
Intentaron destituir a Mijaíl Gorbachov y cambiar la línea política del país.
El presidente de la Federación Rusa (RSFSR), Borís Yeltsin, encabezó el movimiento de resistencia a los golpistas, asumió la dirección del país y firmó decretos que calificaron las acciones del GKChP como un intento de golpe de Estado.
Los seis miembros del GKChP y otros altos cargos fueron arrestados y recluidos en prisión tras ser declarados culpables de alta traición.
El 23 de febrero de 1994, la Duma de Estado (Cámara baja del Parlamento ruso) los amnistió.
"La nostalgia por la URSS crecerá en las repúblicas exsoviéticas"
KIEV (Sputnik) — La nostalgia de los habitantes de las repúblicas exsoviéticas por la URSS solo crecerá a medida que pase el tiempo, declaró a RIA Novosti el líder del Partido Comunista de Ucrania, prohibido en esta nación, Piotr Simonenko.
"Con una diferencia en el reparto de bienes tan tremenda, de miles de veces, en Ucrania y otros países de la antigua Unión Soviética, esta tendencia solo se incrementará", aseveró el líder comunista.
Según Simonenko, "va llegando la hora del retorno a la lucidez".
"Lo que han experimentado los ciudadanos de Ucrania en carne propia, los llamados procesos de democracia, les da la base para comparar de modo objetivo lo que tenían durante el poder soviético y lo que existe ahora en Ucrania", aseveró.
Simonenko considera que la mayor parte de los países exsoviéticos, incluyendo a Ucrania, comienzan a comprender que fueron engañados cuando les prometieron una "vida paradisíaca" tras la desintegración de la URSS.
El líder comunista destacó que la población recuerda las políticas sociales del poder soviético, recuerda el nivel de vida de los ciudadanos y en la actualidad tiene la posibilidad de compararlo con la actual.
"Precisamente el período soviético creó a Ucrania y no esos advenedizos que detentan ahora el poder; fueron precisamente los comunistas quienes sentaron las bases que dieron la posibilidad de que Ucrania se convirtiera en uno de los Estados más reconocidos en el mundo: un estado nuclear, fundador de la ONU, integrante del Consejo de Seguridad de la ONU", añadió.
Pero Ucrania "perdió todo eso", sentenció el político.