La cumbre de líderes de los países de la ASEAN se puso en marcha en Vientián, capital de Laos. En la agenda, los temas de una mayor integración, la cooperación mutua, la solución de las controversias y la cooperación con otros centros de desarrollo global (Estados Unidos, China, Rusia y la Unión Europea).
La ASEAN
La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) une a los estados de Indochina, Malaya, y el archipiélago de Filipinas. Sus miembros son: Tailandia, Laos, Camboya, Vietnam, Malasia, Indonesia, Brunei, Filipinas, Myanmar y Singapur. Desde un punto de vista geopolítico, estos países representan la parte sur-oriental del Rimland euroasiático, y por lo tanto, es una zona de conflicto de intereses de los países continentalistas y atlantistas. Inicialmente, la unión fue creada en los años 60 para la contención de China y la Unión Soviética, y tenía una clara orientación atlantista. Posteriormente, en los años 90, después de que los países socialistas de Indochina, Vietnam y Laos, se unieran a la alianza, la ASEAN se ha transformado en una alianza de integración, independiente de la influencia de terceras fuerzas, principalmente de los Estados Unidos.
Una unión débil
A pesar de su larga historia, el grado de integración dentro de la ASEAN es relativamente débil. Se creó una zona de libre comercio, pero todavía no se puede hablar de una transición a un nivel de integración más convincente (unión aduanera). Esta débil integración esta causada por los conflictos políticos, y el tipo y carácter de las economías de los países.
La ASEAN es también una unión relativamente flexible desde el punto de vista político. A pesar de los intereses mutuos de la cooperación económica, dentro de la asociación no existe una posición común en los temas geopolíticos. En particular, esto concierne a la más importante región en disputa: las islas Spratly y el Mar del Sur de China. Mientras que Vietnam y las Filipinas tradicionalmente se oponen a las alegaciones de China, los países que no están involucrados en esta disputa territorial: Myanmar, Laos y Camboya, se niegan a apoyar una posición dura y consolidada frente a las reclamaciones chinas en esta región.
La lucha por la región
Debido a las contradicciones internas, la ASEAN no representa un sujeto independiente en la política mundial. De hecho, la región de la ASEAN es un campo para la competencia entre los Estados Unidos y China. Japón, que ahora es un aliado de Estados Unidos, también está tratando activamente de mantener su juego en la región. La UE siempre ha estado cooperando con la ASEAN. En 2016, el primer ministro de Malasia, Najib Tun Razak, se ha comprometido a crear una zona de libre comercio entre la Comunidad Económica Eurasiática (CEEA), y la ASEAN.
El presidente estadounidense, Barack Obama, ha llegado a Laos especialmente para la apertura de la cumbre. La principal tarea de los Estados Unidos es la lucha contra la influencia de China en la economía y en la política, y la promoción de la iniciativa de la Asociación Transpacífica. En el acuerdo participan miembros de la ASEAN: Brunei, Singapur, Malasia, y Vietnam.
China fortalecerá sus relaciones con Filipinas después de que su presidente insultara a Obama
Después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cancelara su encuentro con su homólogo filipino, Rodrigo Duterte, tras el improperio que le dedicó, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Hua Chunying, ha afirmado que su país tiene la mejor disposición para continuar fortaleciendo sus relaciones con Filipinas, informa TASS.
"China y Filipinas son socios a largo plazo" y "esperamos mejorar las relaciones chinofilipinas de acuerdo a las aspiraciones y esperanzas de los pueblos de ambos países", ha aseverado la diplomática, quien ha recalcado que su país está dispuesto a "mantener un diálogo constructivo para fortalecer las relaciones bilaterales".
Este lunes, Rodrigo Duterte advirtió a Barack Obama que no le preguntara sobre las matanzas extrajudiciales para luchar contra el narcotráfico que se están produciendo en su país y le llamó "hijo de puta".
Tras el incidente, la Casa Blanca anuló la reunión que este martes iban a mantener los dos mandatarios durante la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) que se celebra en Laos.
A pesar de los insultos, Obama mantuvo una reunión con Duterte
La reunión entre ambos mandatarios se produce después de que el presidente de EE.UU. cancelara la reunión que debía mantener con Duterte en Laos a raíz de los insultos del líder filipino contra su persona.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha reunido con su homólogo de Filipinas, Rodrigo Duterte, en una sala de espera poco antes de asistir a la cena de gala que este miércoles se celebró en Laos en el marco de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés), informa NBC News.
"Se han reunido en la sala de espera y han sido los últimos en salir", ha dicho el ministro de Asuntos Exteriores de Filipinas, Perfecto Yasay. Según el ministro, la reunión demuestra que las relaciones entre Filipinas y EE.UU. son "firmes y fuertes". "La base de estas relaciones es histórica y ambos líderes se dan cuenta de ello. Y estoy muy feliz de que esto haya sucedido", concluyó Yasay.
Según afirma el portavoz del Departamento de Asuntos Exteriores de Filipinas, Charles Joe, se trató de una reunión "de mutuo acuerdo". Sin embargo, se desconoce de qué conversaron Obama y Duterte.
Horas antes las autoridades filipinas señalaron que existía la posibilidad de ambos mandatarios mantuvieran una reunión "informal" durante la cena, y que Obama se sentaría al lado de Duterte. Sin embargo, pese a las expectativas de las autoridades filipinas, Obama y Duterte estuvieron finalmente separados durante la cena, que duró una hora y veinte minutos.
La reunión entre ambos mandatarios se produce después de que Obama cancelara la reunión que debía mantener en Laos con Duterte, a raíz de que éste lo llamara "hijo de p..." por cuestionar su política de lucha contra el narcotráfico. Poco después, el presidente de Filipinas lamentó que su declaración ofensiva en relación a Obama fuera vista como un ataque personal contra su homólogo estadounidense.