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Las elecciones de la vergüenza en EEUU: Kerry exigió a Ecuador que Assange no publicara información clasificada sobre Clinton

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
miércoles 19 de octubre de 2016, 22:00h

El encuentro privado de John Kerry con las autoridades de Ecuador tuvo lugar durante las negociaciones de paz con las FARC que tuvieron lugar el 26 de septiembre en Colombia.

Redacción

 

 

El encuentro privado de John Kerry con las autoridades de Ecuador tuvo lugar durante las negociaciones de paz con las FARC que tuvieron lugar el 26 de septiembre en Colombia.

El secretario de Estado John Kerry pidió a las autoridades de Ecuador durante las negociaciones de paz con las FARC que impidieran que Julian Assange publicara documentos clasificados de Hillary Clinton, informa WikiLeaks citando sus fuentes estadounidenses.

El encuentro privado de John Kerry con las autoridades de Ecuador tuvo lugar durante las negociaciones de paz con las FARC que tuvieron lugar el 26 de septiembre en Colombia.

Ecuador corta la conexión de Interner de Assange

El pasado sábado Ecuador cortó la conexión de Internet de Assange, que se encuentra refugiado en la Embajada en Londres de este país latinoamericano desde 2012 ante la persecución internacional de la que es objeto. Sin embargo, WikiLeaks no precisó las razones por las que la Embajada ecuatoriana en Londres restringió su acceso a la Red tras la publicación de una nueva tanda de correos electrónicos del Partido Demócrata de Estados Unidos.

Internet es una de las pocas vías, si no la única, de las que dispone Julian Assange para mantener el contacto con el mundo.

WikiLeaks publica tandas de correos electrónicos de Podesta

El portal de filtraciones WikiLeaks ha publicado un total de 15.200 correos electrónicos de un total de 50.000 correos extraídos de la cuenta de John Podesta, el actual jefe de campaña de la candidata demócrata a la Presidencia de EE.UU., Hillary Clinton.

Los correos electrónicos de podesta revelan un gran número de confidencialidades de la cúpula del Partido Demócrata y de Clinton, entre ellas las estrategias de campaña, transcripciones completas de los discursos y los rifirrafes internos dentro del partido político.

Desde que se publicó la primera filtración de mensajería electrónica del jefe de campaña demócrata el pasado 7 de octubre, se han revelado varios casos de corrupción, como cuando la Fundación Clinton se vio favorecida con importantes contratos para la reconstrucción de Haití tras el terremoto que sufrió en 2011, los discursos pagados por bancos o el secretismo existente en torno a los comprometedores correos electrónicos de la candidata demócrata y las relaciones extramaritales de Bill Clinton.

WikiLeaks publica la undécima tanda de correos electrónicos de Podesta

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La nueva remesa de filtraciones contiene cerca de 2.000 mensajes (sobre un total de 50.000). Hasta ahora han sido publicados unos 15.000 correos comprometedores para la carrera presidencial de Hillary Clinton.

El portal Wikileaks ha publicado este martes la undécima remesa de correos electrónicos de John Podesta, jefe de campaña de la candidata demócrata a la presidencia de EE.UU. Hillary Clinton.

Esta última filtración contiene unos 2.000 mensajes que se suman a los más de 15.000 ya revelados, de un total de 50.000 correos extraídos de la cuenta de Podesta.

La última tanda de correspondencia electrónica publicada este lunes contenía mensajes dedicados a cómo los encargados de la campaña electoral demócrata abordan las preguntas de los medios de comunicación relacionadas con los cambios repentinos de la candidata demócrata respecto al matrimonio homosexual, el apoyo a la comunidad latina y las propuestas sanitarias de Clinton.

Desde que se publicó la primera tanda de mensajería electrónica del jefe de campaña demócrata el pasado 7 de octubre, se han revelado varios casos de corrupción, como cuando la Fundación Clinton se vio favorecida con importantes contratos para la reconstrucción de Haití tras el terremoto que sufrió en 2011, los discursos pagados por bancos o el secretismo existente en torno a los comprometedores correos electrónicos de la candidata demócrata y las relaciones extramaritales de Bill Clinton.

Podesta fue el jefe de Gabinete de la Casa Blanca entre 1998 y 2001, durante la segunda parte del mandato del expresidente norteamericano Bill Clinton, y entre enero de 2014 y febrero de 2015 fue consejero del actual mandatario del país, Barack Obama.

Las revelaciones de WikiLeaks que más comprometen a Hillary Clinton

La publicidad que le dio WikiLeaks a los correos electrónicos privados que involucran a la candidata presidencial Hillary Clinton no hace más que generarle complicaciones a la postulante demócrata, ya que muestran una importante serie de irregularidades.

'Hackeados' de la cuenta de su jefe de campaña, John Podesta, la correspondencia confirma, entre otras cosas, las sospechas de corrupción y de vínculos directos con periodistas mientras la candidata se desempeñaba como secretaria de Estado. El sitio LifeZette detalla cuáles son las seis revelaciones que más complican la vida a Hillary en este momento.

Corrupción en la Fundación Clinton

En este caso los correos electrónicos revelan que durante su gestión como secretaria de Estado, la Fundación Clinton fue favorecida con importantes contratos para la reconstrucción de Haití tras el terremoto que sufrió en 2011.

En ese sentido, los 'FOB' (Amigos de Bill Clinton) recibían un trato especial, diferente a quienes no pasaban ese filtro e, incluso, se supo que una encuesta financiada por los contribuyentes haitianos incluía una pregunta para evaluar al expresidente de EE.UU.

Además, contrariamente a su promesa de no aceptar donaciones de gobiernos extranjeros tras su llegada a la Secretaría de Estado, la Fundación recibió un millón de dólares en 2012 proveniente del Gobierno de Catar.

El sueño de las "fronteras abiertas"

En un discurso privado brindado en 2013 ante el banco brasileño Itaú, Clinton afirmó: "Mi sueño es un mercado común hemisférico, con libre comercio y fronteras abiertas". Sin embargo, a pesar de la presión de su propio partido –'LifeZette' evalúa como negativas a las posturas en privado de sus aliados–, la candidata se negó a hacer públicas las transcripciones de los discursos, por lo que se estima que ganó millones de dólares tras haber dejado el Gobierno.

"Deben ser rechazados porque son fundamentalmente antiestadounidenses", afirmó, según una transcripción de Wikileaks.

Entretanto, desde el partido Republicano utilizaron su expresión de "fronteras abiertas" para referirse de manera peyorativa a la política migratoria que impulsa Clinton.

Por otra parte, las filtraciones pusieron al descubierto que Hillary piensa que los políticos no pueden ser transparentes con el público y que hay cosas que deben quedar en el ámbito de lo privado. A esto se suma una red propagandística creada con periodistas afines a la demócrata. Entre ellos se encuentra Maggie Haberman, quien desde 'The New York Times' "nunca desilusionó" al construir un imagen positiva.

Otros trabajadores de prensa, como John Harwood, de CNBC, y Donna Brazile, de CNN, también trabajaron para la campaña.

Todo en secreto

Por último, las filtraciones de Wikileaks permitieron conocer que los consejeros de Clinton, entre ellos Podesta, hicieron todo lo posible por mantener en secreto los correos electrónicos comprometedores. Por eso, utilizaron la figura del llamado 'privilegio ejecutivo' para negar la entrega de los mensajes intercambiados con el presidente Barack Obama por un período de entre 5 y 12 años a partir del momento en el que el jefe de la Casa Blanca deje el poder.

El lado oscuro de Hillary Clinton se confirma

Hispanos "necesitados", católicos "farsantes", evangélicos "desagradables". Son los conceptos que tienen Hillary Clinton y la cúpula del Partido Demócrata según se desprende de emails filtrados por Wikileaks. Pero lo más grave es que Clinton sabe sobre el apoyo logístico y financiero de Arabia Saudí y Catar a Daesh, o permite abusos a los DDHH.

Todo en nombre del dinero y de un puñado de votos. De los latinos "necesitados", necesita los votos, mientras que los católicos "farsantes" disponen de un "buen poder adquisitivo". Pero para el director de Elespiaidigital.com y analista internacional, Juan Aguilar, hay temas mucho más importantes. Y es que "Hillary Clinton hace oídos sordos a los abusos de los derechos humanos en Marruecos, porque el rey de ese país subvenciona con medio millón de dólares a la fundación Clinton. Eso es mucho más grave que unas expresiones, por más desagradables que sean, como las que hace el candidato republicano Donald Trump: aquí estamos hablando de política y de derechos humanos".

El experto cita más ejemplos. Como "cuando se habla de cerrar el espacio aéreo sirio, o cuando se sacan a la luz los vínculos con el Departamento de Justicia para que Hillary Clinton se salve de las investigaciones del FBI", o los ataques contra Bernie Sanders, su contrincante en las primarias demócratas, o contra el propio Trump. Es decir, aquí estamos ante temas mucho más graves que lo que han sido hasta ahora los vídeos antiguos que puedan salir de Trump, o sus declaraciones extemporáneas en un meeting. Todas estas situaciones que se han conocido de los emails de Clinton, "a cualquier otro candidato, en cualquier otra circunstancia en un país democrático normal, ya lo habría tumbado. Pero al fin y al cabo la señora Clinton no es ni más ni menos que la candidata de lobbies poderosos de la oligarquía norteamericana y de los sectores sociales influyentes", sostiene Juan Aguilar.

El analista se pregunta: "¿Trump es un millonario, es un machista? Sí, pues es lo que se podría esperar de un individuo que está ahí a quien el Partido Republicano no ha sabido detenerle, es un paracaidista, es decir, es previsible que haga el tipo de declaraciones que hace y otras cosas más. Pero lo cierto es que hasta ahora Trump no ha tenido responsabilidad en Gobiernos, ni ha tenido que ver con situaciones como las guerras de Irak o Libia, magnicidios, o el asalto de la embajada de EEUU en Bengasi, que se saldó con la muerte del embajador de EEUU, otros funcionarios y soldados, todas cuestiones en las que Hillary Clinton tuvo algo que ver", observa el analista.

"No es lo mismo las cosas que se leen en los correos de Hillary Clinton, que las baladronadas de un millonario fanfarrón" concluye Juan Aguilar. En un email que el astronauta Edgar Mitchell menciona que envió al actual jefe de campaña de la candidata presidencial de EEUU, John Podesta, avisa que una guerra espacial contra extraterrestres es inminente. Esto tiene sólo dos lecturas: o están todos como una cabra, están mal de la cabeza, o si eso es cierto, es un auténtico crimen contra la humanidad no informar sobre ese peligro inminente.

DECLARCIONES COMPLETAS EN RADIO SPUTNIK DE MOSCU

Denuncian que el Partido Demócrata manipula a las masas en su campaña para la presidencia de EE.UU.

Dos polémicos videos publicados por una organización de combate a la corrupción muestran pruebas de supuestas prácticas sucias en la contienda electoral estadounidense.

Project Veritas Action es una organización dedicada a la investigación de actos de corrupción, el despilfarro y el fraude en empresas tanto públicas como privadas. La misma ha publicado los resultados de una investigación que involucra al Comité Nacional Demócrata de EE.UU. (DNC, por sus siglas en inglés) y las malas prácticas en la campaña electoral de su candidata oficial, Hillary Clinton.

En una serie conformada por dos videos, varios periodistas anónimos descubren las "prácticas oscuras" llevadas a cabo por el DNC "que se reflejan en la campaña de Donald Trump en todo el país". En los videos, se observa a Scott Foval, director de la organización Americans United for Change, dando detalles de su trabajo con el DNC para empañar la campaña del candidato republicano.

Tácticas deplorables

Foval reveló prácticas de incitación a la violencia durante los mítines de Trump. "¿Recuerda al chico en Iowa que inició una pelea en frente de la cámara? Él era nuestro", confesó en una de sus declaraciones. "Pones a personas en primera fila desde las 6 de la mañana", continúa Foval, "y cuando Trump se para enfrente, comienzan a hacerles preguntas… personas que han sido entrenadas varias semanas y saben cómo deben hacerlas".

En los videos, Foval da a entender que el Partido Demócrata ha estado aplicando esta táctica durante casi medio siglo. "Hemos movilizado personas durante cincuenta años contra ustedes, malditos imbéciles y no vamos a parar, solo buscaremos otra forma de hacerlo", se escucha a Foval refiriéndose a la contienda electoral contra el Partido Republicano.

Bob Creamer, jefe de otro de los grupos contratados por la DNC para manejar la campaña de Hillary Clinton, dio a conocer los detalles de las tácticas de manipulación de masas en la contienda electoral. "A cualquier lado que vayan Trump y Pence, tenemos listo un equipo para la campaña", señala en uno de los videos. Según la CNN, Creamer habría dimitido como colaborador en la campaña del Partido Demócrata después de la publicación de los polémicos videos del Project Veritas Action.

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Zajárova: La campaña electoral para la presidencia de EE.UU. es "una vergüenza global"

 

La representare oficial de la cancillería rusa considera que la actual campaña electoral para la presidencia "no es digna" del pueblo estadounidense.

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha criticado la campaña electoral para la presidencia que se desarrolla actualmente en EE.UU. afirmando que es "catástrofe".

"Que me perdonen todos los colegas de todos los países, pero creo que es una vergüenza mundial", sostuvo la oficial, citada por Interfax.

De acuerdo con Zajárova, esta "disputa pública respecto a Rusia", así como "los chistes de vestuario", "no son dignos de una gran potencia". "EE.UU. es una gran potencia, no hay ninguna duda. Esta campaña no es digna de su gente", agregó.

Asimismo, Zajárova destacó que durante reuniones llevadas a cabo entre el canciller ruso Serguéi Lavrov y el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, la parte estadounidense no presentó pruebas de los supuestos ataques cibernéticos por parte de Rusia.

"Otra vez han realizado anuncios sobre ciberataques procedentes de Rusia", pero "nunca se han presentado datos, contraseñas o enlaces", subrayó la portavoz. "De eso se desprende una conclusión lógica: es una cortina de humo para resolver sus propios problemas", concluyó.

Clase magistral de Occidente: Putin, mentiras y macartismo 2.0

Errar es humano, y cada error merece una oportunidad de arrepentimiento. Sin embargo, cuando entran en el cuadro intereses políticos, lo 'humano' a menudo es arrojado a la basura, según demostró recientemente un periodista del medio estadounidense Newsweek.

En los últimos días, los medios de EEUU lanzaron una ola de críticas contra el candidato presidencial republicano Donald Trump, por sus supuestos vínculos con Rusia. El punto central de esta crítica fueron las declaraciones de Trump sobre la 'posibilidad de prevenir' el ataque contra la embajada de EEUU en Benghazi (Libia) en 2012, denunciada por el portal de filtraciones Wikileaks, en el marco de sus revelaciones sobre el 'escándalo de correos' de la candidata demócrata, Hillary Clinton.

El candidato republicano atribuyó la admisión de esta posibilidad a Sydney Blumenthal, antiguo confidente de Clinton, entonces secretaria de Estado de EEUU. De hecho, Blumenthal nunca lo admitió. El correo en cuestión es citado directamente en el artículo del periodista Kurt Eichenwald, publicado en Newsweek y escrito en primera persona.

Otro medio cometió el mismo error al citar a Wikileaks. Fue la edición de Sputnik en inglés. Los 19 minutos de la existencia del artículo lograron inflar el mito sobre los vínculos directos entre Donald Trump y el Kremlin, fomentar la idea de la omnipotencia de Moscú y, finalmente, confirmar otra vez que cuando se trata de intereses políticos, la integridad profesional de un periodista occidental puede ser ignorada por completo.

A partir de aquí, quisiéramos dar la palabra a Bill Moran, nuestro estimado excolega, quien logró, por su propia cuenta, influir más en la campaña electoral de EEUU que todas las torres del Kremlin juntas. Entre error y desinformación deliberada: mi historia.

Soy Bill Moran, exeditor del buró de Sputnik en Washington DC. Nací en Arizona, me gradué de Georgetown Law y a mis 29 años quería ser periodista en un medio impreso. En febrero de 2016, Sputnik me ofreció la posición de editor en la página web. Acepté y trabajaba mucho; solía llegar en mis días de descanso para seguir produciendo contenido de alta calidad. Mi fervor fue notado: en poco tiempo, me encargaron la página entera durante los fines de semana y días festivos.

El 12 de octubre, cometí un error vergonzoso. Noté una serie de tuits virales con declaraciones de Sydney Blumenthal sobre el escándalo de Benghazi. El documento original de Wikileaks, al que citaban los tuits, era de unas 75 páginas —páginas que yo miré de manera superficial-.

Estaba solo en la oficina debido al Columbus Day [Día de la Raza]. Escribí 12 notas en 12 horas, edité otras cinco, manejaba la portada y las redes sociales, monitoreaba las noticias urgentes. Actué apresuradamente y cometí un error. Poco después de finalizar la nota, se me ocurrió que ningún otro medio estaba dando esta noticia. Al revisar el documento atentamente, me di cuenta del error y eliminé la nota. La noticia estuvo colocada en la página por 19 minutos, durante los cuales acumuló 1.061 vistas. Sin embargo, resultó que en estos 19 minutos yo me convertí en el presidente de Rusia.

Seguir mintiendo… Pocas horas después, Newsweek publicó un artículo del periodista Kurt Eichenwald dedicado a mi error. Eichenwald supuso que este caso fue "una prueba más" de la ciberguerra llevada a cabo por el "medio controlado por Rusia" —que es incorrecto: financiado sí, controlado no- que "alteró" los documentos de Wikileaks antes de "pasarlos a Donald Trump".

Además, el periodista cita a su "fuente anónima en los servicios de inteligencia ", que afirma que "tales artículos requieren una aprobación de un nivel más alto" y que cualquier otra explicación sería "un absurdo". Yo soy ahora Vladimir Putin. Por lo menos eso es lo que Kurt Eichenwald y Newsweek pretenden creer. El problema es que tanto Eichenwald como los editores de Newsweek están al corriente de que el contenido de su artículo es falso. Yo les contacté e indiqué los errores en su texto, ofreciendo mi explicación de lo sucedido. Además, contacté al mismo Eichenwald vía Twitter para hacerlo. Me encontré bloqueado. El día siguiente fui despedido de Sputnik. Después que mi excolega denunció en Twitter la falta de reacción de Eichenwald, este último se puso en contacto conmigo.

"Sorry I spread a massive conspiracy theory, I'm retracting my nonsensical article" will be good. https://t.co/KfawsmaWlj — Cassandra Fairbanks (@CassandraRules) October 12, 2016 ?

…y callar la verdad En nuestras discusiones por correo electrónico y luego por teléfono, yo mencioné mi intento de hacer público este asunto.

En respuesta, Eichenwald aludió a que yo podía hacerme reportero de asuntos políticos en The New Repúblic [TNR; una  revista política estadounidense fundada en 1914]. "[TNR] Tienen una posición para un reportero de asuntos políticos. Pero por el momento no puedo atestiguar tu madurez ni confío en ti  por completo", me comunicó Eichenwald en un email.

"Posiciones como esta suelen desaparecer. No te la pierdas", precisó. Allí estaba, entre cumplir el sueño de ser periodista político… y publicar este artículo. En su último correo Eichenwald me aseguró que al sacar esta información a la luz, yo arruinaría mi carrera y mi vida. De verdad, no lo considero una amenaza sino un hecho. El cambiar yo de empleo no cambiaría que Eichenwald cometiera errores en su artículo. Esto también es un hecho. ¿En qué más erró la nota de Newsweek?

Primero, la versión actual [para el momento de esta publicación] del artículo afirma que "la nota errónea fue eliminada después que Newsweek intentó contactar a Sputnik". Eso es falso. Nunca recibí ni llamada ni correo.

Segundo, Sputnik no es "controlado por Kremlin". Yo no compartía mis cafés de la mañana con el señor Putin. El medio recibe financiación del Gobierno ruso, pero nadie nunca me ordenó qué escribir.

?Tercero, los documentos de Wikileaks no fueron alterados —incluso tenían un link directo a la fuente—. Su contenido fue mal interpretado a base de un tuit viral. Ahora, ¿qué hago yo? Entiendo que seré atacado. Escribí 813 artículos para Sputnik, pero este error singular, que fue inflado en una verdadera histeria debido a la cobertura deliberadamente incorrecta por parte de Newsweek, acompañará para siempre mi nombre en los resultados de búsqueda de Google.

Cabe notar que Sputnik, tras analizar lo sucedido y sin saber de este artículo mío, ofreció restablecerme en la misma posición. Les agradezco, pero no voy a aceptar su propuesta. Los próximos días voy a manejar la reacción mediática a este artículo y luego… luego iré a unas buenas y largas vacaciones.  El testimonio completo en inglés de Bill Moran está disponible en Sputnik International.