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Alemania apoya el plan de China y Rusia para solucionar el conflicto coreano y alerta ante una nueva Guerra Fría

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
jueves 17 de agosto de 2017, 21:00h

PEKÍN (Sputnik) — La parte alemana comprende y apoya el plan de "doble congelación" propuesto por China y Rusia para solucionar la crisis en la península de Corea, declaró el ministro de Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, en conversación telefónica con su homólogo chino, Wang Yi, según informó un comunicado de la Cancillería china.

"Alemania valora altamente el importante papel que juega China en la solución del tema nuclear en la península de Corea, Alemania comprende y apoya la iniciativa de 'doble congelación' propuesta por China", declaró el titular alemán.

Sigmar subrayó que "Berlín está dispuesto a continuar trabajando con China y promover conjuntamente la solución del problema nuclear de Corea del Norte".

Según el ministro, todas las partes deben aprender las lecciones de la historia, incluyendo la de 2017, "para que las actuales tensiones en la península no se descontrolen".

Rusia presentó a principios de julio en el Consejo de Seguridad de la ONU una propuesta ruso-china, conocida como "doble congelación", que prevé imponer una moratoria a los ensayos de armas nucleares y misiles balísticos norcoreanos, así como recomienda a EEUU y Corea del Sur abstenerse de realizar ejercicios militares conjuntos de gran escala.

En los últimos meses se han incrementado considerablemente las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos, tras la perseverancia de la nación asiática en desarrollar armas nucleares y misiles balísticos, el emplazamiento del sistema de defensa antimisil estadounidense THAAD en Corea del Sur y las periódicas maniobras militares de Seúl y Washington en la región.

El comandante de las Fuerzas Estratégicas de Corea del Norte, general Kim Rak-gyom, desveló el plan de un ataque preventivo contra EEUU que podría presentar en agosto al dirigente norcoreano, Kim Jong-un.

El plan prevé disparar cuatro misiles de alcance intermedio Hwasong-12 que sobrevolarían el territorio de Japón y caerían a unos 30 o 40 kilómetros de la costa de Guam, la isla estadounidense con 163.000 habitantes y varias bases militares.

Por su parte, el presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó que Washington respondería con "fuego y furia" a Pyongyang, recordó que su primera orden ejecutiva fue la de modernizar el arsenal nuclear de EEUU, "más poderoso ahora que nunca", y advirtió que las opciones militares ya están preparadas.

La semana pasada, varios militares de alto rango revelaron al canal de televisión NBC News que el Pentágono confeccionó un plan de ataque preventivo a las bases de misiles en Corea del Norte cuya pieza clave sería el uso de bombarderos estratégicos B-1B Lancer emplazados en la base aérea Andersen, en Guam.

Corea del Norte realizó desde enero 11 pruebas de proyectiles balísticos, incluyendo el lanzamiento de dos supuestos misiles intercontinentales capaces de alcanzar el territorio de EEUU.

En 2016, Pyongyang llevó a cabo más de 20 ensayos de misiles balísticos, además de la cuarta y la quinta pruebas nucleares, pese a las prohibiciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Alemania alerta: Es inminente el estallido de una II Guerra Fría

El Gobierno de Alemania advierte del inicio de una nueva Guerra Fría en el mundo ante la posible terminación de tratados como el INF y el Nuevo START.

“La posible terminación de acuerdos como el Tratado de las Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio de 1987 (INF, por sus siglas en inglés) y el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (conocido como START III o Nuevo START) son asuntos que, en primer lugar, amenazan la seguridad de Europa”, ha alertado este miércoles el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel.

Gabriel ha formulado tales afirmaciones en una rueda de prensa celebrada después de un encuentro con expertos alemanes, rusos y de las Naciones Unidas de la Comisión sobre Desafíos en un Mayor Reducimiento de las Armas Nucleares, y ha indicado que durante la cita ha transmitido la preocupación de Alemania ante la posibilidad de una nueva Guerra Fría.

“Los peores errores cometidos durante la Guerra Fría se están repitiendo”, ha señalado, para luego alertar de que “el mundo se encuentra al borde de una Segunda Guerra Fría”.

En este sentido, ha instado a los países europeos a que participen de una manera activa en los procesos del desarme mundial, y ha vuelto a criticar al presidente estadounidense, Donald Trump, por su “lógica militarista” y por la posible salida de Washington del INF.

La posible terminación de acuerdos como el Tratado de las Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio de 1987 (INF, por sus siglas en inglés) y el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (conocido como START III o Nuevo START) son asuntos que, en primer lugar, amenazan la seguridad de Europa”, alerta el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel.

El INF, que prohíbe todos los misiles de crucero con base en tierra con un alcance de entre 500 y 5500 kilómetros, sirvió de referente para el control de armas en los últimos años de la Guerra Fría. La eliminación de los arsenales fue corroborada por inspecciones recíprocas realizadas durante la pasada década.

Sin embargo, en los últimos años, Washington ha acusado a Moscú de infringir el convenio. A su vez, los rusos desmienten tajantemente estas alegaciones, denunciando que es EE.UU. el que incumple el acuerdo al desplegar escudos antimisiles cerca de las fronteras occidentales rusas.

El Nuevo START, acordado en 2010 entre Rusia y EE.UU., establecía, por su parte, el compromiso de ambos países a reducir sus cabezas nucleares a una cifra no superior a 1550, la más baja de las últimas décadas, hasta febrero de 2018, entre otros puntos.

Trump, durante la primera conversación telefónica que mantuvo con su par ruso, Vladimir Putin, en enero pasado, criticó este pacto y lo consideró un mal acuerdo para EE.UU., pese a que el Nuevo START es uno de los tratados de control de armas más importantes de la historia del mundo, que facilita la transparencia nuclear “entre dos superpotencias”.

Los amigos de EEUU dejan a solas al país en el campo de batalla con Corea del Norte

Tras la reciente escalada de la tensión en la península de Corea, el olor a guerra está en el aire. Un conflicto de tal magnitud sería extremadamente necesario para EEUU, opina el periodista ruso Rostislav Íschenko.

Según el periodista, Pyongyang es un enemigo muy cómodo para Washington, porque tiene armas nucleares. En caso de que EEUU llegue a atacar a Corea del Norte, nadie podrá acusarlo de mentir sobre el arsenal del país asiático, tal y como ocurrió tras su intervención en Irak, Siria y Libia.

Pese a estas propicias circunstancias para el ataque, hay un gran problema. Dicho inconveniente es el enfoque de China. Pekín ha dejado completamente claro que, si los norcoreanos perpetran un ataque preventivo contra EEUU, China dejará de protegerlos inmediatamente. Pero, en caso de que Washington ataque primero a su vecino, el gigante asiático se pondrá automáticamente del lado de Pyongyang.

Además, en este caso, los chinos no serían los únicos en respaldar a Corea del Norte. EEUU tampoco puede estar seguro de la reacción de Rusia, escribe Íschenko en su artículo para Sputnik.

Para asegurar la neutralidad del país eslavo en el futuro conflicto con Corea del Norte, EEUU querría maniatar a Rusia. ¿Cómo? Provocando una crisis en el teatro militar europeo.

El conflicto ucraniano y la tensión con los países bálticos no serán suficientes para conseguir esta meta. En este contexto, Washington necesitaría provocar un enfrentamiento militar frontal entre Rusia y la OTAN.

"En este caso, la maniatada Rusia tendría que reducir sus actividades en el Este, lo que daría a EEUU la esperanza de que China se comportara de una manera más cautelosa, a la espera de que su aliado pudiera liberar sus manos", escribe el periodista.

No obstante, los aliados de EEUU en Europa no desean arriesgar. El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, declaró que la política de Washington para tratar la crisis norcoreana es completamente irresponsable.

Según el político germano, el enfoque de EEUU no se corresponde con los valores universales occidentales. Además de que no está del todo claro quién será el jefe en Washington y quién tomará las decisiones allí.

Antes de estas declaraciones, la Alianza Atlántica había mantenido una cierta distancia de la crisis en la península de Corea. Los aliados de EEUU declararon que la península coreana no entra en el ámbito de responsabilidad de la OTAN, razón por la que no iban a apoyar a Washington.

"En general, la OTAN y la UE se han lavado las manos y no quieren inflar una crisis europea para aliviar la futura agresión estadounidense en el Lejano Oriente. Además, Berlín se ha distanciado de la crisis ucraniana", recalca Íschenko.

Recientemente, el Congreso de EEUU aprobó un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, Irán y Corea del Norte. Europa, que siempre ha seguido la línea de la política exterior de EEUU, ignoró por completo su intento de provocar una confrontación con Rusia. Además, la UE se mantuvo silente en relación al problema iraní.

Los países occidentales están divididos en cuanto al problema de la guerra y la paz por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Es posible que Washington, de nuevo, logre romper la confrontación europea, pero incluso en este caso, el país norteamericano no podrá recuperar el tiempo y las fuerzas gastadas en ello, opina el periodista. Íschenko subrayó que ahora las autoridades estadounidenses deben decidir de una manera rápida cómo debería EEUU afrontar la situación actual.

"Washington debería tomar esta decisión a solas, sin sus aliados europeos, que huyeron del campo de batalla potencial. Para hacerlos volver, a EEUU no le queda mucho tiempo".

Teatralizando el miedo: EE.UU. eleva la alerta hasta el nivel 4 ante un posible ataque por parte de Corea del Norte

En los últimos días, tanto Washington como Pionyang han protagonizado un intercambio de amenazas que ha agravado la situación en la península coreana.

El sistema de alerta nuclear DEFCON (Condición de Defensa) de Estados Unidos ha elevado el nivel de alarma debido al "preocupante" escenario de un posible conflicto armado entre la nación norteamericana y Corea del Norte.

"La alerta ha sido actualizada hasta el nivel 4", señala la organización. La Condición de Defensa es un sistema de alerta utilizado por las Fuerzas Armadas estadounidenses para indicar el riesgo de un ataque. El sistema tiene cinco escalas: el nivel 5 se activa en tiempos de paz y va descendiendo a medida que la situación se vuelve más crítica, siendo el nivel 1 el más grave y representa un ataque inminente.

"Las tensiones entre EE.UU. y Corea del Norte están alcanzando proporciones febriles con amenazas a diario. Sin embargo, la mayor parte de la retórica no es más que palabrerías, y el diálogo diplomático continúa, aunque a través de canales de puerta trasera. No ha habido movimientos militares de preocupación en este momento, y no parece haber ninguna señal de un ataque inminente por parte de los dos países", explica DEFCON.

Amenazas

"No obstante, el nivel de amenaza sigue siendo alto y preocupante. Cada parte está tomando muy en serio las amenazas hechas por el otro, y tanto Washington como Pionyang están a la defensiva", agregó. Asimismo considera que las maniobras militares conjuntas que próximamente llevarán a cabo EE.UU. y Corea del Sur "seguramente elevarán aún más las tensiones" entre el país norteamericano y Corea del Norte.

La semana pasada el presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que si Pionyang agravaba la amenaza nuclear la respuesta de Washington sería "el fuego y una furia que el mundo nunca ha visto". Ante estas amenazas, Pionyang respondió que elabora un plan para atacar con misiles la isla estadounidense de Guam, ubicada en el océano Pacífico.

Un senador ruso advierte de una "superpotencia al borde de un colapso nervioso"

AlexéiPushkov, senador del Consejo de la Federación —cámara alta— de Rusia, consideró que las sanciones impuestas por Estados Unidos contra varios países demuestran que el país norteamericano está "al borde de un colapso nervioso".

"Estados Unidos está extremadamente irritado con Rusia, China, Corea del Norte, Irán, Siria, Venezuela, Afganistán, el Nord Stream 2… La superpotencia está al borde de un colapso nervioso", escribió Pushkoven su cuenta de Twitter.

El diputado escribió, además, que las sanciones de EEUU impulsan "la activación del programa de misiles de Irán, el crecimiento de la amenaza militar en la Península de  Corea, el socavamiento de las relaciones con Rusia" y otros países. Para el político, las acciones del país norteamericano son "pura destrucción".

El Gobierno de EEUU anunció a mediados de julio la imposición de sanciones contra un total de 18 personas y entidades supuestamente vinculadas con los programas militares y de misiles balísticos de Teherán.

A principios de agosto, el presidente de EEUU, Donald Trump, firmó una ley para  intensificar las sanciones del país norteamericano contra Rusia. La ley, además, especifica que Estados Unidos continuará oponiéndose al proyecto Nord Stream 2.

Además, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad una resolución elaborada por EEUU de sanciones Contra Corea del Norte. Luego, el Gobierno estadounidense amplió las sanciones contra Venezuela.

Análisis: El alto precio de la reunificación de las dos Coreas

La reunificación de Corea costaría unos 10 billones de dólares, opinó Leonid Petrov, experto en Corea del Norte e investigador del Colegio de Asia Pacífico de la Universidad Nacional de Australia.

"Los cálculos se basan en el costo de la unión de la Alemania Oriental y la Occidental. Se gastaron aproximadamente dos billones de euros durante dos décadas. Si la unión de Pyongyang y Seúl es pacífica, es muy probable que tres billones de dólares tengan que gastarse solo en igualar el nivel de bienestar en el norte y en el sur", afirmó el experto.

Según Petrov, el pago de esta suma recaería en los contribuyentes surcoreanos, puesto que la población de Corea del Norte es dos veces menor y su nivel de formación profesional es mucho más bajo que en el sur.

El investigador subrayó que se trata de unas sumas aproximativas ya que se desconocen las circunstancias en las que se produciría la teórica reunificación de la península.

"Podemos suponer que cuanto más tarde se produzca la unión, menor será su costo", señaló Petrov.

De acuerdo con el analista, la mayor parte de las inversiones sería destinada a infraestructuras, puesto que la de Corea del Norte se encuentra en muy mal estado. No obstante, el país está creciendo poco a poco, a pesar de las sanciones y el aislamiento tanto interior como exterior.

El experto opinó que el proceso de reunificación no sería muy largo.

"Hace diez años, cuando Corea del Norte y Corea del Sur comenzaron a cooperar como parte de la 'política del Sol', los dos países tenían proyectos comerciales y turísticos viables. (…) Se discutía el desarrollo de las instalaciones portuarias de la península coreana, vías férreas, carreteras, e incluso la posibilidad de extender la red eléctrica desde Rusia, así como el ferrocarril desde China y el Transiberiano a la península de Corea", recordó Petrov.

Sin embargo, los proyectos de la 'política del Sol' se suspendieron en 2008. Desde entonces, hemos asistido a una congelación profunda en las relaciones de las dos Coreas.

Desde aquel momento, ambos países detuvieron la cooperación comercial y cerraron las zonas de colaboración. Las familias, separadas desde la Guerra de Corea, volvieron a perder la oportunidad de verse y ahora ni siquiera pueden llamarse o cartearse.

"Creo que Corea del Sur tiene que pensar dos veces si realmente necesita un solo Gobierno en la península", sugirió.

El analista no hizo pronósticos acerca de la probabilidad de que Corea del Norte acepte la reunificación, pero aseguró que la administración de Kim Jong-un "no es propensa al suicidio".

"No creo que Corea del Norte ansíe ver el 'Armagedón nuclear' en la península coreana. En mi opinión, la diplomacia prevaldrá. Las noticias de que el Gobierno estadounidense está dispuesto a mantener negociaciones con los norcoreanos nos dan alguna esperanza de que la guerra no es inevitable", concluyó.