
Los nuevos materiales de procedimiento criminal en el caso del 2 de mayo, presentados a petición de la Fiscalía, contienen una gran cantidad de irregularidades de procedimiento, que han caracterizado la calidad de la investigación de este caso desde el principio.
Hay que recordar que nos referimos a cuatro volúmenes de procedimientos criminales que han sido entregados para ser estudiados en el juicio y que, hasta ahora, la Fiscalía no ha considerado necesarios. Sin embargo, ahora que todas las demás pruebas presentadas por la acusación han sido examinadas y el caso debía quedar visto para sentencia, la Fiscalía de repente “se acordó” de estos materiales y decidió que el tribunal tiene la obligación de revisarlos. El 2 de agosto, el fiscal Kuprin entregó al tribunal la correspondiente petición, que fue aceptada.
Sin embargo, habría sido mejor no hacerlo, ya que el contenido de estos materiales pone en cuestión la cualificación y la aptitud de los agentes de la ley y oficiales que los han preparado. Por ejemplo, la escena en el centro comercial Athina [en el centro de Odessa], donde se refugiaron activistas del campo de Kulikovo el 2 de mayo, fue examinado por la policía en ausencia de los dueños del recinto o de sus representantes. Además, aunque los agentes del orden revisaron el centro comercial Athina el mismo 2 de mayo, no se inspeccionaron sus alrededores, donde se produjeron los enfrentamientos, hasta el 15 de mayo, es decir, dos semanas después de los hechos. Acompaña al protocolo de inspección una fotografía de la escena, aunque el propio protocolo afirma que no hay imágenes disponibles a causa de un fallo en el material fotográfico.
Son de especial interés los resultados de los exámenes forenses de las víctimas. En primer lugar, los expertos examinaron a las víctimas y estudiaron las pruebas suministradas de una forma incompleta, sin tener en cuenta la legislación de procedimiento criminal existente. Además, Derkash, el segundo de los expertos mencionados no aparece en la lista de expertos del Ministerio de Justicia, lo que significa que no puede participar en los análisis. En tercer lugar, el Instituto de Examen Médico Forense de Odessa no tenía derecho a realizar ningún examen forense, ya que, según la ley “sobre los exámenes forenses”, solo tienen la capacidad de realizar exámenes forenses las agencias especializadas del Estado, algo que no es aplicable al instituto de Odessa.
Concretamente, se ha podido saber que algunos de los cuerpos de varias de las víctimas que murieron en la plaza Grecheskaya y sus alrededores [en el centro de Odessa, durante los enfrentamientos que se produjeron a lo largo del día 2 de mayo de 2014] no fueron examinados por expertos. Tan solo trabajaron sobre ciertas “actas de investigación” realizadas por otras personas no especificadas (es evidente que los expertos no son responsables por las conclusiones erróneas) siguiendo órdenes de quienes se encontraban de servicio en el departamento del distrito. Incluso ese examen, si puede considerarse como tal, se produjo después de que los cuerpos fueran entregados a los familiares para su entierro, por lo que los expertos tuvieron que basarse en documentación, cuyos autores no están claros. Se trata de una flagrante infracción del código de procedimiento criminal y de la orden de investigación y que, según uno de los abogados de las víctimas, invalida todos los materiales para su uso en el tribunal.
Además, una vez más han vuelto a confirmarse un temor que la se había planteado: que algunas de las víctimas del caso que juzga lo ocurrido en la plaza Grecheskaya en realidad nada tienen que ver con esos hechos. De las treinta víctimas, se ha comprobado que, al menos cinco de ellas no se encontraban en la zona de Grecheskaya sino en el campo de Kulikovo. Queda por aclarar el lugar en el que otras cinco víctimas resultaron heridas. En otras palabras, estos heridos no pueden ser incluidos como víctimas en el caso que juzga lo sucedido en la zona de Grecheskaya y deben ser eliminadas de la lista de víctimas. Esto supone que son necesarias enmiendas en el acta de acusación y que la acusación deberá ser escuchada una vez más, por lo que se puede decir que los dos años y medio de vistas han resultado ser una pérdida de tiempo.
Un proceso al que no desean poner fin
Después de más de tres años de los hechos que se produjeron el 2 de mayo en Odessa, las autoridades ucranianas continúan haciendo todo lo que está a su alcance para evitar investigar lo ocurrido aquel día en la Casa de los Sindicatos. Medio centenar de personas murieron allí a causa de los cócteles Molotov lanzados por los nacionalistas ucranianos, ya fuera por el propio incendio o por caídas cuando trataban de escapar, por las ventanas, del edificio en llamas.
Sin embargo, Ucrania sí ha mostrado interés por castigar a aquellos a los que culpa de las muertes que se produjeron aquel día durante los enfrentamientos en el centro de la ciudad. Supervivientes, tanto de ese episodio como del incendio de la casa de los sindicatos, siguen en prisión acusados por ese caso, a pesar de las irregularidades del proceso, denunciadas incluso por Naciones Unidas y la escasez de pruebas. Las autoridades ucranianas han mostrado especial interés por obtener una sentencia condenatoria en el caso de la muerte de Igor Ivanov, entonces líder del PraviySektor en Odessa. Pero, como ha demostrado la última sesión del juicio, las irregularidades y retrasos son la norma también en este caso.
En el transcurso de la vista del juicio del 2 de mayo en la ciudad de Ilichevsk (que el Parlamento ha renombrado como Chernomorsk) se ha podido comprobar que los materiales del caso contienen numerosos errores y contradicciones que amenazan incluso la posibilidad de que el proceso judicial pueda completarse.
Concretamente, se han conocido errores entre el caso principal y las pruebas recientemente presentadas a petición de la fiscalía. Por ejemplo, en la acusación se afirma que el activista de Euromaidan Igor Ivanov [en aquel momento líder del PraviySektor en Odessa] murió en el lugar de los disturbios que se produjeron el 2 de mayo, mientras que, en las pruebas añadidas al caso, el informe de los expertos afirma que Ivanov murió en el hospital, no el 2 de mayo sino el 3. Teniendo en cuenta de que es cierto que Ivanov murió en la sala de operaciones pero que ocurrió el mismo día 2 y no al día siguiente, en realidad la información es incorrecta en ambos documentos.
Una confusión similar se ha producido también en el caso de otra víctima: Zakrevskiy. Según uno de los documentos, resultó herido en la calle Preobrazhenskaya a alrededor de las cinco de la tarde, mientras que otro afirma que fue a las 17:40 en la plaza Grecheskaya. Otros dos documentos afirman que Zakrevskiy resultó herido en el campo de Kulikovo a las siete de la tarde y que, por tanto, es irrelevante para el caso sobre los acontecimientos que se produjeron en la zona de la plaza Grecheskaya y sus alrededores [en el centro de Odessa], que es el que juzga el tribunal.
Además, para sorpresa de todos los presentes, resultó que la versión del acta de acusación, que determina en la posición de la Fiscalía, es diferente de la presentada en la vista: por ejemplo, a los jueces les sorprendió escuchar, de los representantes de la Fiscalía, el caso de un ciudadano herido en los hechos, Krapko, que hasta ahora no había aparecido en ninguno de los materiales.
Sin embargo, el principal problema es que, aparentemente, los documentos se refieren, al menos a parte de las víctimas, como heridos en los enfrentamientos que se produjeron en el centro de Odessa cuando, en realidad, se produjeron en el campo de Kulikovo. Esto significa que no pueden considerarse víctimas para este caso concreto y deben ser eliminadas de la lista. Eso supondría un cambio en el acta de acusación y en la acusación. Es decir, eso supondría que el caso del 2 de mayo tendría que volver a considerarse desde el principio. En otras palabras, dos años y medio de vistas se han ido, como se suele decir, al infierno.
Ucrania: Predicciones de una realidad muy cruda
No hace mucho tiempo, se discutía un buen artículo que incluía catastróficas predicciones sobre el desarrollo de los acontecimientos en Ucrania, que fue publicado por un proyecto asociado a UkrainskayaPravda. Desde mi punto de vista, lo más interesante se encuentra en la parte final del texto, donde el autor ofrece diferentes salidas a la crisis. Por algún motivo, muchos han evitado prestar atención a esas propuestas. Todo el contenido está en ellas.
Sorprendentemente, muchos aún no se han dado cuenta que estas predicciones son reales y hasta qué punto son exactamente las mismas predicciones que se hicieron durante las protestas de Euromaidan, cuando muchos ucranianos se reían con condescendencia ante los avisos de la posibilidad de que estallara una guerra, el colapso de la economía o el fascismo en el Gobierno. Mientras tanto, se ha convertido en algo ordinario que los expertos liberales lo mencionen ahora.
El control externo de la economía del país se está produciendo desde hace tiempo en Ucrania de la manera más abierta, indecente y afectando a la soberanía del país a nivel del Estado. La comercialización de las tierras, los bosques y el subsuelo para uso de inversores extranjeros se ha declarado oficialmente [después de décadas en las que Ucrania se había negado a caer en esta medida] una de las políticas prioritarias. Y el Estado se ha desentendido de facto de la reparación y el mantenimiento de la infraestructura de la misma manera que lo ha hecho con la sanidad, la educción, las pensiones y los servicios sociales.
La “ciudadanía multinivel”, que permite al Gobierno excluir de la vida política a los ciudadanos desleales del país ya se ha aplicado con éxito en el sistema político de los países bálticos miembros de la Unión Europea [principalmente excluyendo del proceso a la población de etnia rusa, a la que en muchos casos se niega la ciudadanía] y en Ucrania ya no se permite ejercer su derecho al voto a la gran mayoría de refugiados de Donbass. Hace unos días, en un programa de televisión del canal que es propiedad del presidente del país, se discutieron públicamente propuestas para deportar o limitar los derechos de la población desleal en términos ideológicos. Entre los principales representantes de la nación escuchamos exigencias de imponer exámenes de cualificación para evitar así que el país pueda votar ayudar a los “sovok” [forma despectiva con la que el nacionalismo ucraniano suele referirse a las personas que no reniegan del pasado soviético]. O se habla de reasentar a esas personas en guetos para pobres, lejos de los apartamentos de lujo de la élite, algo que, en realidad, se aplica en todo el mundo.
La clara alusión al hecho de que los ucranianos no saldrán de esta situación “sin un poco de sangre”, podría indicar que la reanudación del “paquete de reformas” se implementará en el contexto de una intensificación de las hostilidades, que justificaría cualquier acción. “El sistema político que tenemos hoy en día es incapaz de sacar a nuestro país de la profunda crisis en la que nos encontramos. Soy partidario de medias más contundentes: la dictadura”, afirmó el mes pasado el viceministro para los “territorios ocupados” GeorgyTuka.
Fuente :Slavyangrad