
Las fuerzas gubernamentales, encabezadas por la Guardia Republicana Siria, han tomado el control total sobre el área de Harbisha después de una serie de enfrentamientos contra los terroristas del «E.I.» en la carretera Palmira-Deir ez Zor.
Anteriormente, las tropas gubernamentales aseguraron Wadi Didi, el cruce de Al-Taybah, Talat al Krad, así como los puntos cercanos. Según fuentes pro-gubernamentales, cerca de 10 miembros del «E.I.» fueron eliminados y al menos un vehículo fue destruido durante el avance.
La Guardia Republicana y sus aliados están avanzando rápidamente a lo largo del camino a Deir ez Zor, así como en las áreas al norte de la misma porque el «E.I.» ha reasignado un número notable de combatientes y equipos al sur de Raqqa.
Por un lado, esto permitió a los terroristas crear una amenaza para las fuerzas gubernamentales desplegadas cerca de Maadan. Por otro lado, esto abrió nuevas oportunidades para que las tropas gubernamentales avanzaran en el área de Sukhna.
Avance del Ejército sirio causa retirada de Daesh en Deir al-Zur
El avance del Ejército sirio para recuperar el control de Deir al-Zur (este) provocó la masiva retirada de los miembros del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).
El Ejército Árabe Sirio (SAA, por sus siglas en inglés) progresó el jueves en su camino hacia la ciudad de Deir al-Zur a través del terreno desértico, colocándose en una posición privilegiada con el fin de prepararse para la gran batalla.
Como consecuencia, los integrantes de la banda terrorista takfirí se vieron obligados a abandonar varias áreas a lo largo de la carretera Sujna-Deir al-Zur hacia la parte occidental de la ciudad.
De acuerdo con las fuentes militares, el Ejército tiene previsto llevar a cabo un ataque para levantar el sitio en la capital provincial y llegar a ella a finales de septiembre, de modo que cuando empiezan los enfrentamientos, los terroristas no podrán escapar.
Los expertos militares dicen que en el caso de que las tropas sirias consigan levantar el bloqueo sobre la ciudad de Deir al-Zur, tendrán que prepararse para la batalla más grande y violenta con los combatientes de Daesh desde que comenzó la crisis.
El pasado domingo, el Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) y EIIL acordaron un alto el fuego, según el cual los integrantes de la banda terrorista y sus familias saldrían de la región fronteriza sirio-libanesa hacia la ciudad de Al-Bukamal, a orillas del río Éufrates, en la provincia de Deir al-Zur, cerca de Irak.
Varias autoridades iraquíes denunciaron que el pacto de Hezbolá con EIIL facilitaría la entrada de los terroristas al suelo iraquí, pero el secretario general de Hezbolá, Seyed Hasan Nasrolá, dijo el miércoles que la decisión se trata de una táctica de guerra.
Aunque el proceso de evacuación comenzó al día siguiente, es decir el lunes pasado, algunos autobuses, con los que fueron trasladados los terroristas, fueron atacados por un ataque aéreo de la llamada coalición anti-EIIL, liderada por Estados Unidos.