
Ignorando las sanciones en su contra, Corea del Norte ha disparado otro misil ‘no identificado’ que sobrevoló el espacio aéreo de Japón.
“Corea del Norte lanzó esta mañana un misil no identificado en dirección al este desde las afueras de Pyongyang (capital norcoreana)", ha anunciado este viernes el Estado Mayor Conjunto surcoreano, citado por la agencia local Yonhap.
TOKIO (Sputnik) — El canal televisivo japonés NHK advirtió, citando al Gobierno, que Corea del Norte habría lanzado un nuevo misil hacia Japón e instó a los habitantes de varias prefecturas en el noreste del país a buscar refugio para protegerse contra la posible caída de escombros del proyectil.
Más tarde, el secretario jefe del Gobierno nipón, Yoshihide Suga, declaró en rueda de prensa que el misil lanzado por Corea del Norte "sobrevoló el territorio de Japón entre las 7.04 y las 7.06 (hora local, entre las 22.04 y las 22.06 GMT del 14 de septiembre) y cayó a 2.000 kilómetros del cabo de Erimo, en (la isla de) Hokkaido".
"Por el momento no tenemos datos sobre daños algunos causados a los buques y los aviones, tampoco hay datos sobre el hallazgo de fragmentos del misil que hayan caído en nuestro territorio", señaló Suga.
Agregó que Japón "expresó una protesta rotunda en los términos más duros".
Corea del Sur lanzó su misil balístico Hyunmoo-2 en respuesta a una nueva prueba de un misil realizada por Corea del Norte, informó el Estado Mayor Conjunto del Ejército surcoreano, citado por la agencia Yonhap.
"Nuestras Fuerzas Armadas llevaron a cabo el lanzamiento de un misil Hyunmoo-2 hacia el mar de Japón simultáneamente al lanzamiento de un misil en Corea del Norte", señaló.
Según la agencia, el Gobierno surcoreano convocó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional (NSC por sus siglas en inglés), presidida por el jefe de Estado, Moon Jae-in.
Japón pide convocar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas después de que Corea del Norte lanzara un nuevo misil, declaró el primer ministro Shinzo Abe.
"Japón exige convocar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU; la comunidad mundial debe estar unida y dar una señal clara ante las peligrosas provocaciones de la República Popular Democrática de Corea, que socavan la paz en el mundo entero", dijo a la prensa.
El canciller nipón, Taro Kono, exhortó a "ejercer la máxima presión sobre Corea del Norte y sentarse a la mesa de negociaciones solo después de que muestre una clara evidencia de la desnuclearización".
Kono señaló también que debatió la nueva prueba norcoreana con su homólogo estadounidense, Rex Tillerson.
"Coincidimos en que la comunidad mundial debe ejercer presión conjuntamente sobre la RPDC, que lanzó un misil poco después de que se adoptaran sanciones en su contra, lo cual es un acto imprudente", advirtió.
Por su parte, Tillerson declaró en un comunicado que "China y Rusia deben mostrar su intolerancia ante esos lanzamientos de misiles temerarios tomando sus propias medidas directas".
"Llamamos a todas las naciones a emprender nuevas medidas contra el régimen de Kim (Jong-un, líder norcoreano)", manifestó el secretario de Estado.
Para el Ministerio de Exteriores de Corea del Sur, el nuevo lanzamiento de un misil norcoreano "no solo es una clara violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, sino también un reto muy serio para la paz y seguridad en la península coreana y en el mundo entero".
"El Gobierno lo condena rotundamente", sentenció la Cancillería surcoreana.
El 3 de septiembre, Corea del Norte anunció el ensayo de una bomba de hidrógeno para ser colocada en sus misiles balísticos intercontinentales.
Fue el sexto ensayo atómico desde que Corea del Norte se proclamara potencia nuclear en el año 2005; los anteriores tuvieron lugar en 2006, 2009, 2013 y dos en 2016.
Desde principios del año, Pyongyang realizó 13 pruebas de misiles balísticos, incluyendo el lanzamiento de dos supuestos misiles intercontinentales capaces de alcanzar el territorio de EEUU.
Japón “explica” por qué no derribó el misil norcoreano
Los autoridades japonesas explicaron por qué se abstuvieron de derribar el misil balístico que sobrevoló el país y que fue lanzado desde territorio norcoreano.
El secretario general del Gobierno nipón, Yoshihide Suga, declaró que los militares japoneses controlaron el vuelo del misil norcoreano desde su lanzamiento y decidieron no atacarlo porque el proyectil no representaba una amenaza para Japón.
"Como no estaba previsto que sus fragmentos [del misil] cayeran y dañaran el territorio de nuestro país, no lo derribamos", señaló el responsable.
Anteriormente, Yoshihide Suga declaró en rueda de prensa que el misil lanzado por Corea del Norte "sobrevoló el territorio de Japón entre las 7.04 y las 7.06 [hora local, entre las 22.04 y las 22.06 GMT del 14 de septiembre] y cayó a 2.000 kilómetros del cabo de Erimo, en [la isla de] Hokkaido".