
El presidente sirio, Bashar al Assad, dirigió una carta de agradecimiento al Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Sayyed Ali Jamenei, en la que elogió el papel decisivo de Irán en el levantamiento del sitio a Deir Ezzor.
En su carta, Bashar al Assad agradeció al pueblo y al gobierno de Irán sus firmes posiciones en la lucha contra el terrorismo.
“En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso
En primer lugar, deseo felicitarle a Usted y al gobierno y el pueblo iraníes por la liberación de la ciudad de Deir Ezzor, un logro realizado por el Ejército sirio con la cooperación de sus aliados y amigos.
Debido a que el pueblo iraní ha invertido y derramado su sangre en esta guerra contra el terrorismo, la victoria se debe en gran medida a él. A través de Usted, expreso mi profunda gratitud a la República Islámica del Irán, cuyas posiciones han ayudado a Siria a liberarse del yugo de los terroristas takfiris.
La República Árabe Siria y la República Islámica de Irán seguirán trabajando de la mano en la lucha contra la tiranía, la violencia y el terrorismo y continuarán asociados en la creación de un orden regional e internacional basado en la justicia y la fraternidad entre todas las naciones.
En nombre de la nación árabe siria, deseo expresarles nuestro agradecimiento a Usted y al pueblo iraní. Ruego a Dios que nuestras dos naciones, nuestros dos Estados y toda la humanidad sean colmados con Sus bendiciones.
Por favor, acepte, Ayatolá Sayyed Ali Jamenei, mis saludos más distinguidos”.
Bashar al Assad, presidente de la República Árabe Siria
Los Saud aceptan la derrota. Resalta Lavrov que Arabia Saudita apoya el proceso ruso de paz en Siria
El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, se reunió con su homólogo de Arabia Saudita y con el rey Salman el 9 y el 10 de septiembre de 2017.
En el comunicado final publicado en ocasión de esos encuentros, Rusia y Arabia Saudita indican que:
«El examen de los problemas del Medio Oriente puso énfasis en la resolución política y diplomática lo más rápida posible de los conflictos y crisis que persisten en esa región estratégica, como la situación en Siria, Yemen, Irak, Libia, en la zona del Golfo y en los territorios palestinos. Rusia y Arabia Saudita confirmaron la convergencia de sus enfoques de principio sobre el riguroso respeto de las normas del derecho internacional, de la soberanía y de la integridad territorial de los Estados, así como la unificación de los esfuerzos de la comunidad internacional en la lucha contra el terrorismo y la ideología extremista.»
Seguidamente, el ministro ruso de Exteriores viajó a Jordania. Durante una conferencia de prensa en Amman, se refirió a su estancia en Arabia Saudita y declaró:
«Sí, creo que Arabia Saudita está dispuesta a resolver la crisis siria. Eso quedó confirmado desde el inicio mismo del proceso de Astaná, cuando Rusia, Turquía e Irán crearon ese formato. Cuando se desarrolló ese proceso, tuvimos la confirmación del apoyo de Arabia Saudita para ese formato y de su voluntad de cooperar para establecer zonas de desescalada y poner en marcha otras iniciativas que se elaboran en Astaná. El proceso de Astaná, tal y como lo vemos ahora es el mecanismo más eficaz para detener el derramamiento de sangre, crear las condiciones que permitan resolver los problemas humanitarios e iniciar el diálogo político. Astaná es el actualmente la sede del diálogo directo entre el gobierno y la oposición armada. Pienso que todos los que apoyan ese formato se interesan no sólo por el éxito del proceso sino también por la resolución de la crisis siria conforme al derecho internacional y a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.»
Es posible que la reunión de Astaná se adelante para el 15 de septiembre.
¿Reconoce Arabia Saudí su derrota en Siria?
Rusia está fortaleciendo su posición como el principal negociador y mediador en el Oriente Medio. Por su parte, Arabia Saudí tiene que admitir que Bashar Asad ha ganado de facto la guerra y que podrán conversar con él solo a través de Moscú, escribe el profesor de la Universidad de Finanzas de Rusia Guevorg Mirzayán en su artículo para Sputnik.
El destino de Daesh —autodenominado Estado Islámico, grupo terrorista prohibido en Rusia y otros países— ya se conoce: no va a sobrevivir, opina el politólogo. Pero tras ser eliminada esta amenaza, aparece de nuevo el problema con la oposición que hoy en día se encuentra en el oeste de Siria. De momento, existe una tregua, se crearon cuatro zonas de distensión, pero esa no es la respuesta al problema, destaca el experto.
El tiempo de distensión acordado es necesario para llevar a cabo negociaciones y alcanzar un acuerdo entre el presidente sirio y la parte menos violenta de la oposición. Al mismo tiempo, la oposición que perdió la guerra civil por alguna razón se considera igual a Asad en las negociaciones y expone demandas exageradas, como cambiar al presidente.
Para resolver este rompecabezas, Moscú necesita la ayuda de los países del golfo Pérsico y los saudíes desempeñan aquí un papel esencial. Han evaluado sobriamente sus posibilidades y han expresado interés en negociar con Moscú.
El propósito de las conversaciones es preservar la influencia de Riad en los asuntos sirios después de la victoria de Asad, cree el politólogo. Por lo tanto, Arabia Saudí está dispuesta a incluir a los grupos sirios que están bajo su control en el proceso de negociación.
Sin embargo, no todo es tan simple, de acuerdo al analista. A Riad le gustaría que Moscú legalizara al grupo terrorista Frente Fatah al Sham (anteriormente, Frente al Nusra), lo incluya como parte de la 'oposición moderada' y empuje a Asad a negociar con ellos.
Pero el Kremlin considera a Al Nusra una organización terrorista y critica a todos los que cooperan con ella. En particular, Moscú ya ha acusado a Estados Unidos de intentar legitimarla. Por eso, el proceso de paz en Siria no se puede considerar como algo ya alcanzado, concluye Mirzayán.
Doble juego de Estados Unidos en Siria
Brett McGurk, el enviado especial del presidente Barack Obama y, ahora, del presidente Donald Trump para la lucha contra el Emirato Islámico (Daesh), se reunió el 18 de agosto de 2017 con jefes de las tribus del desierto que se extiende desde Siria hasta Arabia Saudita.
Según McGurk, ese encuentro fue una «excelente reunión con los jeques de las principales tribus de la provincia [siria] de Raqqa, con vista a la destrucción de Daesh y al restablecimiento de la vida de sus comunidades».
Sin embargo, varios de los invitados del «zar antiterrorista» estadounidense… eran miembros de Daesh.
