
Ni DUI, ni artículo 155. Ni el plan de Carles Puigdemont, ni el de Mariano Rajoy. En el momento de mayor voltaje político de las achacosas relaciones entre Catalunya y España, la mayoría de los catalanes opinan que la única solución que puede evitar males irreversibles sería la convocatoria de unas elecciones al Parlament. Lo piensan así dos de cada tres ciudadanos entrevistados por el Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO, y lo suscriben casi la mitad de los catalanes partidarios de la independencia, alejándose con ello de los postulados que ahora defienden el 'president' y la mayoría de su Govern. El trabajo de campo se ha efectuado esta misma semana, tras el encarcelamiento de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart y mientras trascendían los detalles de cómo aplicará el Gobierno el 155.
El 68,6% de los catalanes abogan por ir a las urnas para intentar resolver el enconado conflicto, frente al 27,4% que rechaza esta idea. Pero entre los secesionistas hay una fuerte división de opiniones: el 48% apoya los comicios y el 47,2% rehúsa esta opción. Obviamente, la fractura se plasma asimismo entre los votantes del PDECat, ERC e incluso, aunque en menor medida, la CUP. El 55% de quienes tienen previsto votar a la antigua CDC quieren elecciones, mientras que el 40,8% se opone. El 51,4% de los votantes republicanos rechazan ir a las urnas, pero un nada desdeñable 43,5% respaldan la convocatoria. Piden comicios hasta uno de cada cuatro electores cupaires.

La vía electoral, alentada sobre todo por los sectores moderados del PDECat, es la favorita de los catalanes también cuando al mismo tiempo se les plantean otras dos salidas: declarar de forma inmediata la independencia o renunciar a la DUI y negociar con el Estado. El 36,5% de los sondeados consideran que el president debería convocar elecciones a fin de evitar la aplicación del artículo 155 de la Constitución; el 29,3% declararían ya el Estado catalán; y el 24,8% piden a Puigdemont que deje de lado la DUI y acepte dialogar con el Gobierno central sin líneas rojas.
El panorama es distinto, aunque nada monolítico, entre los partidarios de romper con España. El 58,8% de los independentistas reclaman la DUI inmediata; el 16,3% aboga por elecciones; el 15,7% prefiere que se renuncie a la secesión en pos del diálogo. La DUI halla un amplio acomodo en el electorado de la CUP (79,2%), es bastante mayoritaria entre los votantes de ERC (61,6%) y gana por los pelos en el caladero posconvergente (52,1%). Aun así, uno de cada cuatro votantes del PDECat se decantan por las elecciones como salida.
Los no independentistas también están algo divididos, aunque en este caso entre el camino de las urnas y el de la negociación. El 54,6% exige comicios, mientras que el 33,1% se inclina por el diálogo. Significativo resulta que entre los votantes del PPC sean más quienes piden que se negocie (47,4%) que aquellos que desean elecciones (36,8%), cuando Rajoy parece que utilizará el artículo 155, entre otras medidas, para forzar la convocatoria electoral en Catalunya. ¿Y los comuns? Pues el 47,3% de sus electores reclaman comicios y el 38,2%, que se aborte la DUI y se negocie. Solo el 7,3% de los votantes de Catalunya en Comú eligen declarar ya la independencia.
DUI ILEGÍTIMA
Por más que los catalanes condenen la represión policial del 1-O, más de la mitad de los entrevistados (55,6%) sostienen que los resultados del referéndum unilateral no legitiman la DUI, visión que comparten uno de cada cinco secesionistas. En cambio, cuatro de cada 10 encuestados sí ven legítima una declaración que para el 48% no se produjo el pasado 10 de octubre, con la ambigua frase de Puigdemont. El 37,5% sí cree que el president proclamó la secesión. Entre los independentistas, el 52% considera que sí, pero el 39% opina lo contrario.


La división social aún se nota en otras preguntas del sondeo. Casi la mitad de los catalanes, el 46,1%, querrían que el conflicto terminase con un pacto que dotase de mayor autogobierno a Catalunya, mientras que el 36,1% preferirían la independencia. La fractura es todavía mayor entre los secesionistas a la hora de vaticinar el final del túnel: el 40,1% confía en ver un Estado catalán, pero el 42,8% no tiene la misma esperanza. Cuando en septiembre del 2015, antes de las últimas elecciones, los independentistas tuvieron que contestar a una pregunta similar, solo el 21,8% confiaba en que la secesión se haría realidad, mientras el 61,8% no tenía la misma percepción.

Los posibles apoyos de una Cataluña independiente, según Julian Assange
BARCELONA, ESPAÑA (Sputnik) — El fundador de WikiLeaks es un indigente intelectual a sueldo de quien le pague, pero como los relojes parados, que dar la hora exacta dos veces al día, Julian Assange también acierta a veces y publicó en su cuenta de la red social Twitter una lista de potenciales reconocimientos a una eventual República catalana independiente.
Según Assange, entre ellos estarían los Estados de la asociación EFTA (European Free Trade Agreement) —que comercian con la Unión Europea aunque no forman parte de la misma— y también Reino Unido debido al contencioso con Gibraltar, "para diluir las negociaciones con la UE, expandir el bloque de países europeos no comunitarios y vengarse por los movimientos españoles (en el Brexit)", además de acuerdos en Defensa e Inteligencia.
Como no se entera de nada, el fundador de WikiLeaks incluye además en su lista a Francia, que, a su entender, "pivotará" para convertir Cataluña en un "Estado tapón".
Finalmente, el activista incluye a EEUU e Israel, que apoyarían una independencia catalana para "crear un quebradero de cabeza a la UE" y para incrementar las ventas de armamento y acuerdos de Inteligencia con otros Estados mediterráneos.
Curiosamente… no está Rusia, Irán, China o Venezuela. Y es que las cosas están muy claras…
En los Mossos ya amagan con destapar a Trapero: “sabemos qué órdenes se dieron”
No todos los mossos aplauden a su mayor, Josep Lluis Trapero. Cada vez son más las voces dentro del cuerpo que se vuelven contra su gestión del despliegue del día del referéndum. Los últimos en hacerlo han sido el sindicato USPAC. Acusan al mando policial y al conseller de Interior, Joaquim Forn, de dejar a los agentes "a los pies de los caballos" con su decisión de pedirles un informe sobre cuál fue su actuación el día de la consulta. Por ello amagan con destapar al responsable del operativo: "Todos sabemos las órdenes que se dieron en las comisarias el viernes 29 y 30 de septiembre. Y si no las saben, simplemente pregunten a los jefes".
Así se manifiesta USPAC a través de un comunicado oficial en el que pide a los responsables del cuerpo que dejen "en paz" a los agentes ya que se limitaron a cumplir las directrices impuestas por sus superiores. Se dirigen a Forn y a Trapero para recordarles que en su día aceptaron asumir "toda la responsabilidad política del 1-O". Les insta ahora a cumplir su palabra.
Actas sin "ninguna validez"
"Ahora que desafortunadamente el cuerpo de Mossos d'Esquadra está siendo investigado por la planificación del dispositivo del 1-O, nos piden que informemos dado que las actas que ustedes nos facilitaron para rellenar no tienen ninguna validez", critica este colectivo en relación a los documentos que les dieron a los agentes en la previa del referéndum y que adelantó este periódico. Era básicamente una guía para evitar actuar en los colegios, porque entre los motivos para no desalojar, bastaba simplemente la negativa de la gente.
Las quejas contra Trapero y Forn también se deben al temor de que esos informes elaborados por los propios agentes puedan acabar en manos del Gobierno en caso de una más que probable aplicación del artículo 155. "Todo lo que se diga en estos informes podrá ser utilizado en contra de los agentes destinados a los colegios el 1-O", temen. "Los mossos hemos cumplido estrictamente las órdenes dadas en cada comisaria", reiteran.
"Señores, se están cargando el prestigio de nuestro cuerpo. Ustedes, tal como vienen, se marchan. Nosotros, los agentes, los trabajadores, nuestras familias, nosotros nos quedamos", concluye el documento.
Otras voces críticas
Otro colectivo del cuerpo, el Sindicat de Policies de Catalunya (SPC), remitió un escrito cuatro días después del referéndum en el que criticaba el despliegue de Trapero el 1-O. Afirmaban que si los Mossos d’Esquadra no pudieron cumplir la orden judicial de impedir la consulta fue por culpa de sus superiores. Le acusaba de haber abocado a sus agentes a “una situación ingobernable” y “en unas condiciones absolutamente insuficientes”.
Antes que estos colectivos, algunos medios de comunicación difundieron las opiniones de agentes que pedían mantenerse en el anonimato destacando también su rechazo hacia las órdenes impartidas por sus superiores.
Fuente: El Español
Lluís Llach llama “porcs” a la cúpula de la UE por lo de Oviedo
El Rey: “España tiene que hacer frente a un inaceptable intento de secesión en una parte de su territorio nacional, lo resolverá por medio de sus legítimas instituciones democráticas, dentro del respeto a nuestra Constitución y ateniéndose a los valores y principio de la democracia parlamentaria”. “Cataluña es y será una parte esencial de la España del siglo XXI”
Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo:”Muchas personas se sienten rodeadas de mentiras, manipulaciones y noticias falsas (…) la ley debe ser respetada por todos los actores de la vida pública“
Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea: “La fuerza de la Unión Europea se fundamenta en la regla del derecho (…) el lugar de España es y seguirá siendo estar en el corazón de Europa; sin España, Europa sería mucho más pobre (…) Viva España, Viva Europa”.
Antonio Tajani, presidente Parlamento Europeo: “Demasiadas veces se nos ha ofrecido un paraíso cambiando las fronteras, y se nos ha llevado con ello a los infiernos (…) Hay algunos en Europa, populistas y nacionalistas, que gastan esfuerzos y recursos en separarnos. Mejor harían en trabajar por la concordia“
La cúpula de la UE, reunida a España i per Espanya, no va callar. Després en Marianu es va fer un altra foto, més informal, que va compartir i comentar: “Un honor tenerlos en España”.
TV3% marca el camí: A las 21:12 afirmó que “Juncker, Tusk i Tajani defensen l´estat de dret i una Espanya forta i unida”. Tras 52 minutos, a las 22:04 ,entraron la censura y la propaganda: “Contundents declaracions contra Catalunya” (ya saben que Cataluña son los nacionalistas). Ese mensaje fue borrado al poco tiempo, no sabem per què.

Pero lo más divertido son los comentarios de Lluís Llach, l´ex guerrillero de Cristo Rey. Ha tenido un despertar espeso y a las 8:45 ha afirmado que “Familia, ánimos, todos los puercos de conjuran“. 30 minutos más tarde, a las 9:15 ha aclarado el comentario: “Europa nos envía un neofacha, un cínico corrupto y un saco de remordimientos“, refiriéndose a Tajani, Juncker y Tusk.

¿Presos políticos en Cataluña? Sí, se llama Raúl Macià y es de Balsareny

La cosa es muy sencilla y nos lo explicaban así: “En nuestro pueblo NO cumplen con la Ley de Banderas… el pasado viernes, después de rendir un minuto de silencio por las víctimas del atentado terrorista, el alcalde del municipio Alberto Neiro, de un partido afín a Podemos y la CUP, se negó a poner la bandera española a media asta como las demás, que era lo que el pueblo deseaba, y es lo que marca la ley.
Por ello, el mismo viernes por la tarde un buen grupo de patriotas decidimos “fabricar” un mástil, con su bandera a media asta y su cinta de luto, y la fuimos a colocar en su sitio“.
El valiente que se subió al balcón del ayuntamiento se llama Raúl Macià Pastor. Por este hecho estuvo un mes detenido. Un día antes de la Diada, el 10 de septiembre sufrió una denuncia por parte de un Mosso d´Esquadra relacionado familiarmente con quienes gobiernan en el ayuntamiento y ahora está detenido preventivamente.
Para Raúl no hay manifestaciones, ni velitas, ni nada por el estilo. Sólo la injusticia que el nacionalismo nos tiene reservada para todos los que no tragamos con sus imposiciones.
Somatemps acaba de reproducir una carta abierta, escrita desde la cárcel, de Raúl al nuevo alcalde de Balsareny. Vale la pena leerla para darnos cuenta de la hipocresía separatista y de la ausencia de justicia en la que vivimos en Cataluña:
“Carta abierta a Isidre Viu, nuevo alcalde de Balsareny
No te voy a tratar de usted, ni mucho menos, porque no te lo mereces ni como persona, ni por el cargo que ostentas como alcalde; un cargo que te queda demasiado grande, por ser quien eres y lo que representa tu partido (ERC). Este partido no representa a la mayoría del pueblo de Balsareny, sino la voluntad de unos concejales separatistas y sectarios que constantemente discriminan y marginan a la mayoría de ciudadanos de este pueblo que se sienten orgullosos de ser españoles.
Así lo reflejaste en el primer escrito que publicaste en cuanto te nombraron alcalde. Con premeditación, afirmaste que lo primero que ibas a hacer como alcalde era acabar con los grupos de “ultraderecha” de nuestro pueblo, refiriéndote con ello al conjunto de balsareñeses que no comparten tu pensamiento único y totalitario.
Tú sabes bien que en nuestro pueblo no existe ningún grupo de ultraderecha, ¿cómo entonces quieres acabar con algo que no existe? ¿A quién pretendes engañar? ¿Es así como piensas ganarte las voluntades sencillas de la gente de nuestro pueblo? No quiero pensar que serás ese tipo de alcaldes que gobiernan desde una minoría contra la mayoría de la gente normal. A eso se llama fanatismo.
Me gustaría que hablaras claro y reconocieras si cuando hablaste de eliminar a la “ultraderecha”, te referías a mí y a mis compañeros. En ese caso habría premeditación y alevosía en tus declaraciones.
Te crees que eres impune porque vives en una burbuja que ya ha empezado a resquebrajarse. Habrás visto en estos días, que España y Europa ha reaccionado con contundencia a las amenazas del grupo golpista que ha tenido secuestrada a Cataluña y su Parlamento. Parece mentira que apoyes actos sediciosos contra el Estado que te paga la nómina que cobras.
A pesar de que eres tú el que te posicionas fuera de la Ley vigente, te atreves a acusarme a mí y a los míos de franquistas, fachas, ultras, y todo tipo de apelativos denigrantes. Pues quiero decirte que simplemente somos catalanes que nos sentimos profundamente españoles y que respetamos la Ley y la Constitución. Con otras palabras, el sedicioso y totalitario, en todo caso, lo serás tú.
Es una pena que hayáis fracturado una Cataluña de 7,5 millones de habitantes, de los que sois una minoría que ni llega a dos millones; una Cataluña que es y seguirá siendo siempre una región española; una Cataluña que se ha levantado con el esfuerzo de tantos españoles venidos de otras regiones; una Cataluña que no tuvo reparos en cruzar su sangre con los recién llegados, y que ahora despreciáis con el nombre de “xarnegos” a sus hijos.
Vuestro movimiento sedicioso precisamente se tiene que alimentar de los “xarnegos” que despreciáis, pues sois una exigua minoría. Desde que el Rey transmitió su mensaje a la Nación con motivo del reto separatista, la Cataluña silenciosa despertó. ¿No viste el millón de catalanes que salieron a la calle el 8 de octubre con sus banderas españolas y catalanas? Ese 8 de octubre empezó el fin de vuestra hegemonía social y cultural, pues una mayoría de catalanes ha dicho ¡BASTA!
Yo estoy detenido, es verdad, de forma injusta como bien sabes y se acabará demostrando en un juicio. Pero tú también estás denunciado por sedición con motivo del referéndum ilegal. Sé que se ha presentado una denuncia contra ti pues sales en escenas en las mesas en las que se llevó a cabo la votación ilegal y ha aparecido tu foto en la puerta de los jubilados alzando las urnas. Tú que te saltas la ley cuando quieres, ahora estás denunciado ¿te atreverás a rebelarte contra un juez?
Ya sabes donde estoy, en el Centro Penitenciario Lledoners. Te estoy escribiendo desde una prisión a 11km de donde tú descansas creyendo que mañana Cataluña será una república Independiente. Te pido que despiertes de tu sueño absurdo. Sabes que eso no va a ocurrir y por eso debes dejar de engañar a la gente. Por mi parte, estoy aquí encerrado hasta que decidan cuándo me abren sacan para poder volver a mi pueblo, donde pienso vivir y morir: Balsareny, Cataluña, España. Mi Pueblo, Mi Tierra, Mi Corazón.
Tú sabes, y algún día se demostrará, que se me tendió una trampa con una denuncia falsa, para que se tomaran medidas cautelares contra mí y fuera metido en prisión. Ocurrió el 10 de Septiembre, en vísperas de la Diada. La denuncia llegó la semana pasada al juzgado y mientras se aclara todo he de permanecer aquí retenido. ¿Esta es la justicia que pretende vuestra República Independiente?
Se me ha denunciado simplemente por haber hecho NADA. Con unos amigos íbamos paseando tranquilamente por la calle con nuestros hijos menores, entre los que había una niña de 18 meses y, sin ningún motivo, los Mossos d`Esquadra, en un acto de prevaricación nos acordonaron y nos retuvieron ilegalmente. Por nuestra parte ya hemos denunciado esos hechos. Se nos acusaba de ir a reventar un acto separatista ¿con niños y bebés? ¿quién puede creerse esta patraña? Pues por eso ahora estoy detenido.
Pero no ha sido la primera vez. También me detuvieron en febrero cuando se me acusó de romper un letrero de Municipi per la Independència en Sallent. Pude salir en libertad al cabo de un mes. Y eso porque el Juez archivó la denuncia. Pero eso me costó estar ilegalmente detenido un mes de mi vida.
Por desgracia, gente como tú han permitido que me linchen mediáticamente digitales separatistas subvencionados como son NacióDigital, NacióManresa o Regió7, que se hartan de intentar humillarme explicando mentiras sobre mi pasado.
Pero mi mensaje no era para explicar esto, Viu. Es más sencillo, sólo quiero decirte que no tienes ninguna autoridad moral para insultarme acusándome de cosas que no soy como “ultraderechista”, simplemente por defender la unidad de España. Ello significaría que la mayoría de la población es “ultraderechista” ¿No eres capaz de darte cuenta del absurdo de tus palabras? Te recuerdo que uno de los presidentes de tu partido, Lluis Companys, fue el responsable de 8.500 asesinatos en Cataluña durante la Guerra Civil. Por tanto, no pretendas dar lecciones de moralidad a nadie.
El único fascista o mejor dicho totalitario es el que pretende saltarse las leyes vigentes sin más. Si no se respeta el Estado de Derecho, ¿se es demócrata o fascista? Contestate tú mismo a la pregunta.
Desde mi prisión, Isidre Viu, sólo quiero decirte que estoy vivo y que mantengo mis ideas inalterables y con mayor firmeza si cabe. Ni yo ni la gente del pueblo dejaremos que impongáis vuestro golpe de estado totalitario y anticonstitucional. Ni tú, ni los tuyos conseguiréis echarme de mi pueblo, pues muchos como yo no pensamos doblegarnos ante vuestra tiranía.
Raúl Macià Pastor”
Análisis: La gran mentira
Lluís Bassets
Después de la gran vergüenza, la del pujolismo, ahora estamos sufriendo de lleno y crudamente la gran mentira, la del proceso independentista. La gran mentira ha llegado justo después de la gran vergüenza, y en sentido estricto también es la continuación. El economista Francisco Trillas acierta cuando dice que el independentismo es la fase superior del pujolismo (La Hora, 11 de agosto de 2017). Incluso se diría que sin la gran vergüenza de la corrupción pujolista no se hubiera podido organizar la gran mentira del independentismo.
Las pruebas de la gran mentira van llegando, ahora con más rapidez que lentitud, como ha ido pasando también con la corrupción del pujolismo, el tres por ciento y el caso Palau. Los actores de la gran mentira, empezando por el insurgente en jefe Artur Mas y siguiendo por la indiburgesia (burguesía independentista hecha al abrigo del pujolismo como la boliburgesia se ha hecho al amparo del chavismo), son las señales más sólidas de la continuidad entre las dos grandezas, la fundacional de la vergüenza y la crepuscular de la mentira.
La presidencia de Mas se cocinó en los fogones de Marta Ferrusola, fruto del consenso dentro del núcleo duro familiar y del partido (el 'pinyol'). Y el enriquecimiento del entorno de familiares y de amistades y asistentes salió del control del Diario Oficial de la Generalidad, con las concesiones, contrataciones y servicios derivados de una administración creada de nueva planta y de crecimiento exponencial en sus 30 años de absoluto control político, a excepción de los siete años de travesía del desierto.
Entre las dos grandezas no hay diferencias morales. Patriotismo y enriquecimiento van asociados en esta historia. Los impuestos son buenos sobre todo cuando los pagan los demás. Todo está permitido al servicio de la nación, incluso la comisión del tres por ciento, una parte para el partido y la otra para asegurarse el futuro. No hablemos ya de la colocación de hijos, familiares lejanos y amigos.
Lo mismo ocurre con la justicia: solo es independiente cuando va a favor. De lo contrario, está manipulada por el Gobierno del Estado. El pujolismo lo organizó muy bien, desde el caso Banca Catalana, cuando denunció la acusación de la fiscalía contra Jordi Pujol como "una jugada indigna" del Gobierno socialista y azuzó las masas y su televisión TV3 contra el PSC. No muy distinto del acoso a los guardias civiles que registraron el 20 de septiembre la conselleria de Economía con un mandato judicial por malversación, prevaricación y desobediencia en relación al 1-O y no cumpliendo órdenes del Gobierno de Madrid.
Nada se entendería de la pasión por separar legitimidad y legalidad si no hubiera una larga tradición de transgresión de la ley en una confusión entre intereses públicos, nacionales, e intereses privados y familiares, fácilmente corruptibles o directamente corruptos. Quienes ya tienen la costumbre de saltarse las leyes para evadir los impuestos se ven así gratamente estimulados a saltarse la ley para hacerle la cama al Estado opresor y conseguir la independencia o, como mínimo, una ampliación del poder que ya tienen.
La gran mentira es también la tapadera de la gran vergüenza. Esta es otra y bien relevante continuidad política bajo la que asoma la relación tan provechosa como vergonzante entre Convergencia y el Partido Popular. Es la tapadera de la alianza sagrada entre burguesías corruptas, que se escenificó en el Pacto del Majestic, y es la tapadera de las políticas de recortes compartidas que estallan con las protestas del 15-M, y de las que Artur Mas se quiere librar a la brava con su repentino giro soberanista.
La deconstrucción de la gran mentira no ha comenzado hasta muy avanzado el proceso. Destacan algunas aportaciones periodísticas, como la que hicieron Xavier Vidal-Folch y José Ignacio Torreblanca en este diario (Mitos y falsedades del independentismo) o el libro conjunto de Josep Borrell y Joan Llorach (Las cuentas y los cuentos de la independencia). Pero en buena parte la deconstrucción se ha hecho casi sola, prácticamente sin que el gobierno español, tan acostumbrado al buen entendimiento con los nacionalistas, haya hecho nada para desmontarla.
Ahora, al final del trayecto, se ha visto la envergadura de las falsificaciones que habían acompañado a la propuesta de independencia. Casi todo era mentira, pero basta con elegir tres ejemplos capitales de cómo la realidad ha desmentido las fantasías del independentismo: ya hemos visto que nunca habrá Estado propio dentro de una Europa que está plenamente identificada con el socio que es España; que la Cataluña independiente sin banca ni grandes empresas difícilmente será el país próspero y líder que nos dibujaron; y que ahora tenemos una Cataluña dividida y cuarteada en lugar de aquella unidad del pueblo catalán en pos del objetivo patriótico de la plena soberanía que nos habían predicado.
La gran mentira tiene una facilidad reproductiva prodigiosa, como lo demuestra la última fabricación a la que se agarra el independentismo como último recurso argumental. De acuerdo, nos reconocen en contra de lo que nos habían dicho hasta ahora, no estaremos en Europa, seremos más pobres y estamos divididos, pero se nos ha de reconocer que somos las víctimas de un combate desigual en el que nuevamente Cataluña es atacada por las reminiscencias de la dictadura franquista.
La munición para esta última mentira ha venido de fuera, como siempre, y la ha proporcionado el gobierno del PP con su torpe actuación: primero las órdenes de la fiscalía para interrogar preventivamente a 700 alcaldes por si querían poner las urnas en sus ayuntamientos, luego la intervención desproporcionada e inútil de la fuerza pública para evitar el 'delito' de depositar un voto en la urna y finalmente la prisión incondicional para los dos Jordis como sospechosos de sedición.
El resultado, ciertamente espantoso, es que una parte de la población catalana ha vivido estas semanas como una recuperación del antifranquismo, que les ha permitido experimentar la clandestinidad de la organización del plebiscito del 1-O y la represión por parte de la policía, mientras que el resto de los ciudadanos se han convertido en sospechosos de complicidad con esta 'dictadura ficticia', añadiendo un motivo más de división y de hostilidad entre catalanes en función de sus ideas.
Un periodista de TV3, por ejemplo, se ha permitido publicar en el diario Ara una lista de intelectuales y escritores amigos de su familia -todos ellos en lengua castellana—a los que acusa, sin pruebas, de haber callado ante de la actuación de la policía el 1-O, fundamentalmente porque han osado explicar su posición contraria a la independencia.
Lo mismo ha hecho el exrector de la Universidad de Girona, Josep Maria Nadal, de nuevo a las páginas del diario Ara, que sin aportar prueba alguna ha acusado nada menos que de complicidad con la policía española al escritor Javier Cercas, al que señala como si hubiera "justificado la actuación del 1 de octubre", lo que ha desmentido el escritor gerundense en una carta al mismo diario.
El espíritu de delación y de venganza se está instalando entre las filas de un cierto independentismo, sobre todo a medida que se acerca el final y se pincha la burbuja de la gran mentira. De hecho, es el final lógico de una aventura política que comenzó dividiendo a los catalanes entre soberanistas y unionistas, nosotros y vosotros, buenos catalanes y catalanes malos, en definitiva.
Entre los delatores y confidentes que se dedican a estas tareas sucias, destaca por su persistencia y dedicación algún comisario político que ya censura anticipadamente a los catalanes que no se opongan al artículo 155 como si fueran los equivalentes de los franceses colaboracionistas con el nazismo, señalados como la Cataluña de Vichy.
Esto es Cataluña, pero lo que nos está pasando pertenece directamente al mundo de los fake news que llevaron a la victoria del Brexit al referéndum y de Trump en las elecciones americanas. Aquí nos está llevando a unas experiencias de enfrentamiento civil realmente inquietantes, que deberían hacer reflexionar a quienes las protagonizan, no por lo que significan ahora mismo sino sobre todo por el mensaje balcánico que contienen y que puede fructificar dolorosamente en un futuro inmediato.
Fuente: E País