
La región semiautónoma del Kurdistán iraquí ofrece inaugurar un diálogo con Bagdad ?para resolver las discrepancias con el Gobierno central.?
En un comunicado, el gobierno regional kurdo ha anunciado la madrugada de este miércoles su decisión de “congelar” los resultados del referéndum sobre su independencia de Irak.
Reconoce “estar obligada a actuar de manera responsable” para evitar un mayor daño para ambas partes. “Estamos dispuestos a realizar diálogos en conformidad con la Constitución”, ha asegurado.
En la nota, el Kurdistán propone a Irak tres medidas para “cumplir con sus responsabilidades y obligaciones con el pueblo kurdo e iraquí”. La primera, un alto al fuego inmediato” en todas las zonas en disputa; la segunda, “congelar” los resultados del referéndum separatista y, por último, empezar “conversaciones abiertas” entre el Gobierno regional kurdo y el Gobierno iraquí.
Las tensiones entre el Gobierno de Irak y el del Kurdistán aumentaron, después de que las autoridades celebraran el referéndum, pese al rechazo del Ejecutivo central, los países vecinos y gran parte de la comunidad internacional.
Con el fin de preservar la integridad territorial del país, las fuerzas del Gobierno iraquí recuperaron lugares estratégicos en la ciudad de Kirkuk (rica en recursos petrolíferos) de manos de las fuerzas kurdas (Peshmerga), que se retiraron sin provocar ningún enfrentamiento.
En la mayoría de los casos no se registraron combates, ya que los Peshmerga abandonaron la zona tras un acuerdo de algunos de los dirigentes kurdos con el gobierno central.
Los Peshmerga se hicieron con el control de las zonas en disputa tras participar en las operaciones para liberar la urbe, que había caído en manos de los terroristas del EIIL (Daesh, en árabe) en 2014.
Opositores kurdos proponen disolver la Administración Barzani en Kurdistán
EL CAIRO (Sputnik) — El movimiento opositor kurdo Gorran (Cambios) y otros grupos opositores del Kurdistán iraquí propusieron la disolución del Gobierno de la autonomía y la creación de un nuevo Gabinete que dialogue con Bagdad, reveló a Sputnik el miembro del consejo ejecutivo del partido, Mohamed Tofiq Rahim.
"El movimiento acordó con el Grupo Islámico Kurdistán y con la unión que encabeza Barham Salih (de la Unión Patriótica de Kurdistán) la creación de una hoja de ruta que incluya cinco exigencias, una de las cuales consiste en la disolución de la administración presidencial de la región y en la creación de un Gobierno de salvación", dijo Rahim.
El político acusó a las autoridades actuales de la autonomía, encabezada por Masud Barzani, de su incapacidad para encontrar una salida a la crisis actual.
El pasado 18 de octubre las autoridades de Kurdistán iraquí suspendieron la preparación para las elecciones generales del 1 de noviembre de 2017 "por ausencia de candidatos en los plazos necesarios y por los acontecimientos actuales".
La decisión del parlamento kurdo se da a conocer casi un mes después de que el Kurdistán iraquí celebrara el 25 de septiembre un referéndum independentista, en el que un 93% de los electores, según datos oficiales kurdos, votaron por separarse de Irak.
"Formamos un comité cuyo objetivo consiste en convencer a todas las partes y los partidos de la necesidad de formar un Gobierno transitorio de salvación nacional para buscar una salida aceptable de la crisis", destacó Rahim.
El referéndum en Kurdistán, calificado de ilegal por el Gobierno central, se llevó a cabo tanto en la región autónoma como en las áreas disputadas, entre ellas Kirkuk, una zona que alberga grandes yacimientos de petróleo.
Anteriormente el primer ministro y comandante supremo de las Fuerzas Armadas de Irak, Haider al Abadi, lanzó una operación para recuperar la provincia de Kirkuk controlada desde 2014 por los peshmerga kurdos.
Ese mismo día los militares iraquíes establecieron el control sobre la ciudad homónima y una serie de centros estratégicos en la provincia como yacimientos petrolíferos, la central eléctrica y la base militar.
“Barzani invitó al Daesh a Iraq para debilitar a Bagdad”
El hijo del ex presidente iraquí y líder kurdo Yalal Talabani ha publicado documentos que prueban la cooperación de Massud Barzani con Israel para debilitar al gobierno central de Bagdad.
Bafil Talabani reveló en una entrevista exclusiva con el canal de noticias France 24 que el presidente iraquí del Kurdistán, Massud Barzani, había recibido apoyo israelí para invitar a los terroristas de Daesh a Iraq.
“Respaldado por Israel, Barzani pidió a los terroristas de Daesh que fueran a Iraq y debilitaran al gobierno central de Bagdad para que los kurdos pudieran fortalecer su poder en Erbil y Kirkuk”, dijo.
Durante más de dos años, Iraq libró una feroz batalla contra los terroristas del Daesh, un grupo tahfiri-wahhabi que ni siquiera se molestó en lanzar un ataque importante en la región del Kurdistán.
Lejos de ser una mera coincidencia, la negativa de Daesh a atacar los territorios kurdos había permanecido como un enigma sin respuesta hasta ahora.
Las revelaciones del hijo del fallecido Yalal Talabani plantean que existió un vínculo entre los terroristas Daesh y las autoridades del Kurdistán iraquí.
Cuando Barzani decidió celebrar un controvertido referéndum sobre la independencia, solo el régimen israelí lo apoyó.
Dado que el régimen israelí es uno de los principales patrocinadores de los terroristas en la región, su apoyo a éstos, por un lado, y al régimen de Barzani, por otro, refuerza la hipótesis de que los líderes del Kurdistán iraquí – incluso si no pidieron a los terroristas del Daesh que fueran a ocupar Iraq – habrían acordado, directamente o por medio de Israel, con el grupo que éste no invadiera dicha región.
Según Talibani, el plan de Barzani incluiría, por un lado, la ocupación de Iraq por el Daesh y, por otro, la formación de un estado independiente del Kurdistán iraquí por medio de un referéndum.
En resumen, los grandes perdedores de la reciente crisis de Kirkuk son Israel, EEUU y Massud Barzani y, si este último continúa adherido a su posición errónea, el gobierno central de Bagdad podría tomar una decisión más rigurosa para neutralizar la sedición contra Iraq alimentada por aquel.