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Puigdemont se va a Bruselas a montar otra charlotada junto a la ultraderecha flamenca. El embajador español en Bélgica debe ser llamado a consultas

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
lunes 30 de octubre de 2017, 21:00h

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont viajó a Bruselas desde Marsella (Francia) acompañado por cinco exconsejeros de su Gobierno, ha informado Efe. Puigdemont y los exmiembros de su Ejecutivo se dirigieron en coche desde Cataluña a Marsella y, una vez en esta ciudad, tomaron un vuelo con destino a la capital de Bélgica. Los cinco exconsejeros que acompañan a Puigdemont son Meritxell Borràs, del PDeCAT (que ocupaba la cartera de Gobernación); Antoni Comín, de ERC (Salud); Joaquim Forn, del PDeCAT (Interior); Dolors Bassa, de ERC (Trabajo y Asuntos Sociales), y Meritxell Serret, de ERC (Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación). El viaje se ha conocido apenas unas horas después de que el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, haya anunciado una querella contra Puigdemont y todos los exmiembros del Govern por los delitos de rebelión, sedición y malversación.

Puigdemont y los cinco exconsejeros se han desplazado a Bruselas solo un día después de que el secretario de Estado de Asilo y Migración belga, Theo Francken (del partido nacionalista flamenco N-VA), provocase una polémica al abrir la puerta a la concesión de asilo al expresidente, oferta que fue poco después negada por el primer ministro, Charles Michel.

Lluís Llach, diputado de Junts pel Sí, considera a Puigdemont "exiliado". "El muy honorable presidente de la República exiliado es una denuncia contra "Ñ" [España] ante los estamentos europeos, internacionales y nos mantiene la dignidad del 1 de octubre", ha escrito en su perfil de Twitter.

El expresidente de la Generalitat colgó esta mañana en su perfil de Instagram una fotografía en la que sugería que se encontraba en el interior del Palau de la Generalitat. Acompañando a la imagen, escribió un escueto "bon dia". Sin embargo, el aspecto del cielo de Barcelona este lunes no coincidía con el mostrado por Puigdemont. Horas después se ha sabido que el expresidente se encuentra en Bruselas.

La delegación catalana ante la Unión Europea, cuyo responsable ha asumido este lunes la destitución por parte del Ejecutivo español, ha asegurado que no tiene información ni sobre el viaje de Puigdemont y los exconsejeros ni sobre una eventual comparecencia.

El partido nacionalista flamenco N-VA ha rehusado confirmar o desmentir si se ha reunido con el expresidente de la Generalitat. Fuentes de este partido han informado a la agencia Efe de que, "por ahora", no hacen comentarios al respecto.

En Flandes no saben nada

"La oficina del ministro presidente de Flandes, Geert Bourgeois, dice que no saben nada de Puigdemont ni hay ningún encuentro previsto", informa el Pablo R. Suanzes, corresponsal en Bruselas.

El comisario general belga para los refugiados y los apátridas, Dirk Van den Bulcke, dijo hoy que para que Bélgica conceda asilo a otro ciudadano europeo, como podría ser el caso del ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont, deben existir "señales serias de persecución" o de que corre riesgos en el país de origen.

"Debe haber señales serias de persecución pero, incluso en el caso de la persecución, (debe haber) una imposibilidad de obtener protección en el país", dijo Van den Bulcke en declaraciones recogidas por la cadena de televisión RTL.

Contrata a un defensor de etarras

Puigdemont contrata como representante legal a un abogado que en el pasado ha defendido a miembros de ETA. El abogado belga Paul Beckaert, que en el pasado ha defendido a miembros de ETA, ha afirmado este lunes que Puigdemont está en Bélgica y que representará al expresidente de la Generalitat, aunque no ha confirmado si está trabajando en una petición de asilo.

El abogado belga Paul Beckaert confirma a Reuters que Puigdemont le ha contratado como asesor legal. "Puedo confirmar que Carles Puigdemont me ha elegido como su representante legal", ha afirmado a esta agencia en una conversación telefónica, aunque no ha confirmado si está trabajando en una petición de asilo. "Soy su abogado en caso de que me necesite. Por el momento no estoy preparando ningún dosier específico para él", ha añadido.

También el ultraderechista Nigel Farage, exlíder del UKIP (Partido de la Independencia de Reino Unido) se ha manifestado en Twitter en la tarde de este lunes sobre los comicios electorales que tendrán lugar antes de Navidad en Cataluña: "Cualquier pretensión de que los catalanes puedan tener elecciones libres y justas el 21 de diciembre ha sido destruida por los cargos de rebelión y sedición".

El PP dice que Puigdemont ha viajado a Bélgica "por desesperación"

El coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, ha asegurado que el viaje a Bruselas del ex presidente de la Generalitat de Cataluña es fruto de la "desesperación" y puesto que este lunes no ha podido acudir a su despacio en la sede de la Generalitat, después de haber sido destituido el viernes por el Gobierno.

En rueda de prensa tras el Comité Ejecutivo Nacional del PP, y preguntado al respecto, Maillo ha dicho que ve "una contradicción" que Puigdemont se haya trasladado a la capital de las instituciones europeas "donde uno de los grandes valores es la defensa del Estado de Derecho, de la legalidad y de los valores constitucionales". "Para eso que se quede en casa, es un desatino y una muestra de desesperación", ha añadido el dirigente 'popular'.

Puigdemont se ha desplazado a este país solo un día después de que el secretario de Estado de Asilo y Migración belga, Theo Francken, provocase una polémica al abrir la puerta a la concesión de asilo al 'expresident', un "ofrecimiento exótico", ha dicho Maillo, que fue poco después negado por el primer ministro, Charles Michel.

Las amistades neonazis del secretario belga que ofreció asilo a Puigdemont

 

Bob Maes celebró su 90 cumpleaños en octubre de 2014 en el salón de actos del Ayuntamiento de Zaventem, en la periferia de Bruselas. En su adolescencia, había sido miembro de la Juventud Nacional Socialista de Flandes, y cuando estalló la II Guerra Mundial, se afilió a la Liga Nacional Flamenca, una organización que colaboró estrechamente con el ocupante nazi de Bélgica.

Tras la liberación, en septiembre de 1944, Maes se entregó a la policía; estuvo un año encarcelado y fue privado de sus derechos civiles durante otros 20. A finales de los años cuarenta reanudó, sin embargo, su actividad política fundando una milicia flamenca ultraderechista.

En la fiesta de cumpleaños del nonagenario irrumpieron un par de responsables de la Nueva Alianza Flamenca, un partido derechista y separatista que gobierna en coalición en Flandes y en toda Bélgica. Theo Francken, de 39 años, secretario de Estado de Asilo e Inmigración del Gobierno federal, era uno de ellos. Tres años después, Francken se mostró dispuesto a ofrecer asilo político al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y a aquellos nacionalistas catalanes que lo necesitasen, porque dudó de que tuvieran derecho a un juicio justo en España.

“La situación en Cataluña está degenerando”, comentó Francken ante las cámaras de la televisión flamenca VRT. “Se puede suponer, de manera realista, que unos cuantos catalanes van a pedir asilo en Bélgica”, añadió. “Y pueden hacerlo; aquí tenemos la ley”. “Podrán pedir protección e introducir una solicitud de asilo a la que responderemos adecuadamente”. “Veremos lo que va a suceder en las próximas horas o días”, concluyó.

El brindis con champán de Fracken con el nonagenario Maes fue desvelado, el 14 de octubre de 2014, por el izquierdista Partido del Trabajo de Bélgica (PTB) durante la sesión de investidura del Gobierno de coalición que encabeza Charles Michel. A los diputados del PTB les resultó fácil encontrar las pruebas de la asistencia de Francken al cumpleaños. Las fotos habían sido colgadas en la web de la agrupación de Zaventem de la Nueva Alianza Flamenca. Fue el partido el que alquiló la sala del consistorio para celebrar allí la fiesta.

Francken no se achantó ante las peticiones de dimisión o de destitución que el PTB y el partido ecologista formularon en el pleno del Parlamento. Justificó su presencia en aquel acto recordando que Maes acabó su carrera política con un carné de afiliado a la Nueva Alianza Flamenca. Tachó de “inaceptable la caza de brujas contra un nonagenario”.

Bob Maes no cometió, sin embargo, en los años cuarenta un error de juventud del que esté arrepentido tras su paso por la prisión. “Nunca ha renegado lo más mínimo de su pasado”, escribió Manuel Abramowicz, director de la revista digital 'RésistenceS.be' y especialista de los movimientos extremistas. “Podemos describirle como un antiguo activista pronazi y un nostálgico del nuevo orden”, recalcó.

Horas después de que Francken formulara su ofrecimiento de protección, el primer ministro belga, Charles Michel, publicó un comunicado en el que aseguraba que el asilo “no estaba en el orden del día” y le instaba a “no echar más leña al fuego” en la ya de por sí complicada relación con España.

El Gobierno español no quiso reaccionar a las palabras de Francken con una nota verbal de protesta o convocando al embajador de Bélgica en Madrid, según indican fuentes diplomáticas. Sí lo hizo Esteban González Pons, portavoz del Partido Popular en el Parlamento Europeo, quien sostuvo que el secretario de Estado belga había proferido “un ataque inaceptable (…) a otro Estado de la UE como España que, espero, sea corregido inmediatamente”.

Philippe De Bruycker, profesor de derecho europeo de la inmigración y asilo en la Universidad Libre de Bruselas, recordó por su parte en la televisión francófona belga (RTBF) que la concesión del asilo a un ciudadano de un Estado miembro de la UE por otro Estado no es en principio admisible. Si, excepcionalmente, un Estado decide hacerlo, debe inmediatamente informar al Consejo Europeo. “Sería una decisión política con graves consecuencias”, advirtió.

Las palabras de Francken son reveladoras de las simpatías que suscita el independentismo en Cataluña entre los nacionalistas flamencos. Bart De Wever, presidente de la Nueva Alianza Flamenca y alcalde de Amberes, puso, por ejemplo, el 25 de septiembre un tuit revelador: “La actitud de Madrid es estúpida e inaceptable. Dejen a los catalanes votar” el 1 de octubre. En la fachada de algunas de sus sedes, el partido de De Wever ha colocado banderas esteladas.

No fue el domingo la primera vez que Francken puso en aprietos al primer ministro Michel, un liberal valón que encabeza una coalición gubernamental con nada menos que tres partidos flamencos entre los cuales predomina la Nueva Alianza Flamenca. En marzo pasado, ya le recriminó por haber puesto algunos tuits en los que acusaba a Médicos Sin Fronteras de fomentar la trata de seres humanos y la inmigración ilegal con sus operaciones de rescate en el Mediterráneo central. A petición de Michel, Francken aceptó reunirse con responsables de la ONG y reconoció a continuación que había ido “demasiado lejos”, pero no se disculpó.

El secretario de Estado es un adicto a las redes sociales, en las que sus pronunciamientos generan con frecuencia polémicas. Cuando solo era diputado, colgó en su página de Facebook, en noviembre de 2011, un artículo del semanario 'The Economist' que ensalzaba la aportación de la inmigración a las economías occidentales. Añadió Francken un comentario despectivo preguntándose cuál era el valor añadido de la inmigración marroquí, argelina y congoleña. En Bélgica, la mayoría de los inmigrantes son de origen marroquí y turco, aunque hay también un buen número de congoleños, porque la República Democrática del Congo fue colonia del rey de los belgas hasta 1908 y después pasó a serlo del Estado belga hasta 1960 .

Análisis: Un exiliado en Bélgica: Puigdemont se queda sin presidencia, sin partido y sin patria

Nacho Cardero

No hay épica. Los libros de historia no glosarán el 'procés', ni el carillón del Palau sonará en recuerdo de la declaración de independencia del 27-O. Puigdemont ha fracasado en su asalto a los cielos. Ha logrado sin quererlo que el españolismo esté más movilizado que el independentismo. Los suyos lo llaman ‘botifler’. Quieren tirarlo por el barranco.

El secretario de Estado belga de Migración y Asilo, el nacionalista flamenco Theo Francken, debe temerse lo peor y ha ofrecido asilo político al 'expresident'. Aunque algunos dicen que es por si lo detienen las autoridades españolas por su insistencia en seguir adelante con el proceso de independencia, otros nos maliciamos que es más para defenderle de los suyos. ERC y la CUP lo quieren colgar de los pies y su partido, el PDeCAT, busca ya día y hora para el entierro. No hay peor cuña que la del mismo palo.

Puigdemont es un hombre sin cargo y sin partido. Le han apeado de la presidencia por obra y gracia del 155 y carece de complicidad alguna con el PDeCAT. La imagen de los alcaldes golpeando sus varas de mando contra el suelo en apoyo a la declaración de independencia apenas serviría para ilustrar una escena en Hogwarts, el colegio de magia y hechicería de Harry Potter. Por si fueran pocas plagas, falta un suspiro para que la Fiscalía le presente una querella en la Audiencia Nacional por rebeldía.

Si por algo tiene que pasar Puigdemont a la historia será, primero, por ser el presidente cuyas ensoñaciones llevaron a Cataluña al desastre, y segundo, por ser el hombre que se cargó Convergència, hoy PDeCAT, una formación histórica salida en 1974 del magín de Jordi Pujol, nacionalista de derechas, que lo fue todo y hoy navega en la irrelevancia.

Prueba de la decadencia de la otrora todopoderosa CDC es la encuesta de Sigma Dos para 'El Mundo' de este domingo, según la cual el PDeCAT sacaría un pírrico 9,8% de voto en unas catalanas, que lo situaría en quinto lugar, por detrás de Esquerra, de Ciudadanos, PSC y los comunes, y muy cerca del PP.

Esta y no otra es la épica de Puigdemont, un personaje de “escasa enjundia intelectual” que, como escribe Carlos Sánchez, ha arrastrado a Cataluña a una “tramposa y demencial declaración de independencia”, y a España, a “una de esas crisis finiseculares a las que acostumbra cada cierto periodo de tiempo”.

Puigdemont ha sido el tonto útil del 'procés'. De él se han valido ERC y la CUP para destruir Convergència y llevar a Cataluña a una situación límite. Lo explicaba muy visualmente un antiguo líder de CDC: no puedes ser el dueño de una pastelería con dulces perfectamente emplatados, tartaletas de frutos rojos, turrones para Navidad, y luego aliarte con quien te quiere romper el escaparate de un ladrillazo, esto es, con los republicanos y 'cupaires'.

Se daban cuenta de que les estaban dando el abrazo del oso, pero no lo interiorizaban. La pulsión independentista les impedía tomar la iniciativa, hasta el punto de traicionar su modo de vida, su pensamiento... Se dejaban arrastrar”, explica el exlíder de CDC. “Cuando me reunía con compañeros y empresarios, me decían que lo habían hablado con sus hijos, con los herederos, y que no había ningún problema, que estaban dispuestos a arriesgar su patrimonio si ese era el precio que había que pagar para ser libres. Pero no ha sido así. Están menos libres que antes, las empresas se han ido y el escaparate de la pastelería está hecho trizas”.

Porque el drama económico en Cataluña está ahí: las empresas que se han ido, recordaba Juan Rosell en 'Espejo público', suponen el 30% del empleo total en esta comunidad; las únicas ventas minoristas son las de los supermercados; la compra de bienes duraderos se ha desplomado; la industria manufacturera no recibe pedidos; las inmobiliarias para grandes patrimonios han pasado de 30 llamadas diarias a prácticamente ninguna, y el turismo se resquebraja, como se lamenta Joan Gaspart, presidente de Turismo de Barcelona. Primero fue ‘turistas go home’, luego el atentado de la Rambla y ahora esto. Gaspart sabe que la gente que se va de vacaciones, se va para descansar… no para proclamar la república.

Por una cuestión de piel, el PDeCAT se ha mostrado notoriamente incómodo con el discurso económico de Junqueras (ERC) y con las malas formas de Anna Gabriel (CUP). Aun así, por miedo o por indolencia, prefirieron callar. Ahora, quien se erija como cabeza de cartel para las elecciones del 21 de diciembre, —ya sea la 'exconsellera' de Presidencia Neus Munté, la alcaldesa de Sant Cugat, Mercé Conesa, o el 'exconseller' de Territorio Josep Rull— tendrá que romper las cadenas que le ataban de manera insana a las formaciones antes mencionadas.

Si el PDeCAT quiere remontar, deberá abandonar el realismo mágico de Puigdemont y adentrarse en el posibilismo que tan bien le ha funcionado durante tanto tiempo. Se puede ser nacionalista e independentista, pero lo que no se puede hacer es dinamitar las reglas unilateralmente y echarse en brazos de quienes pretenden romper Cataluña. En definitiva, si el PDeCAT quiere sobrevivir, deberá volver a los orígenes y recuperar el ‘seny’.

Fuente: El País, El Confidencial y otros