geoestrategia.eu

Medios independientes occidentales no encuentran evidencia alguna de un ataque químico en Duma

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
martes 17 de abril de 2018, 21:00h

El reportero Pearson Sharp junto con otros periodistas visitó Duma, donde estuvo acompañado por representantes del Gobierno sirio. En la localidad siria recopiló testimonios de residentes.

Redacción

 

El reportero Pearson Sharp junto con otros periodistas visitó Duma, donde estuvo acompañado por representantes del Gobierno sirio. En la localidad siria recopiló testimonios de residentes.

Los periodistas del canal estadounidense One America News Network, que cuenta con una audiencia conservadora y apoya a Donald Trump, han visitado la ciudad siria de Duma y no han encontrado signos del ataque químico que supuestamente tuvo lugar el pasado 7 de abril.

Nadie confirma la versión

En un reportaje especial, el periodista de OAN Pearson Sharp explicó que visitó la localidad junto con otros periodistas, acompañado por representantes del Gobierno sirio. En Duma conversó con los residentes. El equipo del canal visitó el hospital al que, supuestamente, fueron trasladadas las personas expuestas a agentes tóxicos.

Sharp afirmó que ninguno de los cuarenta residentes encuestados en la ciudad confirmó la versión del supuesto ataque químico.

"Ninguno de aquellos con los que hemos hablado en la ciudad ha escuchado o visto nada sobre el ataque químico", aseguró el reportero. Según él, muchas personas entrevistadas "estaban muy cerca del lugar donde tuvo lugar el presunto ataque en el día en que supuestamente ocurrió", añadió el periodista.

{youtube}0t7dByyjE2c{/youtube}

De acuerdo con los testimonios reunidos por Sharp, "los terroristas 'fabricaron' el ataque químico" con el fin de que Occidente atacara al Ejército sirio y ellos pudieran escapar. "Esta historia fue contada por muchas personas", subrayó el reportero.

Grabación falsificada

Sharp también relató que examinó la zona donde ocurrió el presunto ataque químico y no encontró signo alguno del uso de sustancias tóxicas. El periodista también conversó con un empleado del hospital de la ciudad que estaba de servicio el día en que aparecieron los reportes del ataque.

Según el médico, citado por Sharp, "un grupo de personas desconocidas irrumpió en el hospital gritando que había ocurrido un ataque químico". "Trajeron las presuntas víctimas y comenzaron a regarlos con el agua de una manguera. Los médicos se pusieron nerviosos, agarraron las mangueras y empezaron a ayudar", repitió Sharp las palabras del doctor.

"Los desconocidos que trajeron a las víctimas lo grabaron todo", explicó el periodista. "Cuando lavaron todo con agua recogieron sus pertenencias y se fueron", agregó, citando al médico sirio de aquel hospital.

'Rebeldes moderados'

De acuerdo con Sharp, los sirios entrevistados por su equipo mostraron su apoyo al presidente Bashar al Assad y revelaron lo que en realidad piensan acerca de los llamados 'rebeldes moderados'.

"Ellos dijeron que no hay 'rebeldes moderados'", comentó el reportero. Los residentes de Duma que hablaron con Sharp contaron que los terroristas, bajo cuyo poder se encontró la ciudad por mucho tiempo, privaban de alimentos a la población hasta la muerte, le quitaban todos los medicamentos, y mataban a los descontentos.

{youtube}lSXwG-901yU{/youtube}

Aunque en los medios de comunicación occidentales empiezan a dudar sobre el presunto ataque químico en Duma, el director del portal elespiadigital.com, Juan Antonio Aguilar, expresó su pesimismo sobre la probabilidad de que los gobiernos occidentales hagan caso a estas dudas.

  • El 7 de abril, varias ONG, incluidos los Cascos Blancos, divulgaron información que en la ciudad siria de Duma se utilizaron armas químicas.
  • El 9 de abril, representantes del Centro ruso para la reconciliación de las partes en conflicto en Siria llevaron a cabo una inspección en Duma pero no encontraron rastros del uso de armas químicas.
  • El 14 de abril, expertos de la OPAA llegaron a Damasco para comenzar las labores de investigación sobre el supuesto ataque químico.

Los misiles occidentales solo redujeron a cenizas un centro farmacéutico sirio

El centro de investigaciones científicas en Barzeh, destruido por los misiles de los países occidentales en el ataque masivo de 14 de abril, no tiene nada que ver con ningún 'programa de armas químicas clandestino', según se desprende de varias fuentes al tanto de sus actividades.

El representante permanente ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, fue el primero en llamar la atención a que la propia Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) declaró el centro científico en Barzeh, en Damasco, destruido por los ataques, conforme a las exigencias del ente internacional.

Hay que mencionar que la OPAQ visitó Barzeh en noviembre de 2017, apenas hace medio año, gozando de acceso ilimitado, y declaró el centro limpio de cualquier sustancia prohibida, según el informe del ente publicado el 18 de marzo de 2018 (párrafo número  11 del documento).

Si bien los partidarios de la versión de los hechos ofrecida por EEUU no estarían de acuerdo con el diplomático ruso, hasta los grandes medios publicaron notas que echan sombra sobre la justificación del ataque contra el centro.

Por qué no es viable la 'explicación' de EEUU

El Pentágono calificó el centro en Barzeh como uno de los tres blancos "asociados con el programa de armas químicas" de Siria. En particular —y es importante—, se afirmó que el centro estaría fabricando y ensayando sustancias tóxicas, según la BBC.

La coalición trilateral afirma haber lanzado 76 misiles de crucero contra el centro (algo que apenas es veraz, dado el tamaño del recinto, los daños registrados y los ataques repelidos contra diferentes aeródromos militares sirios).

Pero un ataque de tal envergadura contra varios edificios supuestamente llenos de 'armas químicas' habría llevado a la dispersión masiva de sustancias tóxicas, lo que para un barrio tan densamente poblado como Barzeh habría desencadenado consecuencias desastrosas, señalan los internautas:

"El área inmediata alrededor de la instalación en Barzeh está densamente poblada, más que la mayoría de las ciudades europeas. Cualquier dispersión de sustancias químicas causada por el ataque hubiera GARANTIZADO perjuicio y muerte [para los habitantes]. ¿Cómo lo justifica EEUU?" 

La BBC hace un esfuerzo por justificar la destrucción del recinto al mencionar que en mayo de 2017, "un servicio de inteligencia occidental" —no revelado por la cadena— acusó al centro de Barzeh de "instalar armas químicas en los misiles de largo alcance y municiones de artillería".

El 'servicio anónimo' sugirió que los sirios bloquearon el acceso a ciertas partes del centro a la OPAQ. En aquel entonces, EEUU impuso sanciones contra 271 empleados del centro. No obstante, en noviembre del mismo año, los expertos de la OPAQ no confirmaron estas acusaciones.

¿De qué se ocupó realmente el centro destruido?

La agencia estatal siria SANA califica Barzeh como un centro de estudios farmacéuticos y enumera entre sus competencias la fabricación de medicamentos anticáncer y los análisis de las sustancias químicas importadas a Siria para la industria médica y agroalimentaria.

Uno de los empleados del centro, Said Said, entrevistado por varios medios internacionales —la propia BBC, pero también por la agencia francesa AFP y la cadena iraní PressTV—, refutó las alegaciones de que la instalación participara en cualquier programa de armas químicas explicando que se ocupaba de sintetizar fármacos.

"Una vez desatada la crisis siria, el país carecía de todo tipo de fármacos. Eso se debe a las sanciones de los países occidentales, que cesaron de exportar a Siria fármacos de alta calidad, sobre todo medicamentos anticáncer", lamentó el exempleado al agregar que Barzeh logró desarrollar tres tipos de sus propios fármacos contra esta enfermedad.

El científico reiteró a los medios que si realmente se hubiera tratado de una instalación con sustancias tóxicas, "no habrían podido estar en el recinto" ya que la delegación de los periodistas llegó a Barzeh apenas media hora después del fin de los bombardeos.

Además, Said informó de sus contactos con los equipos de la OPAQ:

"Los investigadores solían ubicarse en dos habitaciones del último piso y usar los equipos de laboratorio. Cooperamos con ellos en todo, y en dos informes confirmaron que aquí no se fabricaba ninguna arma química", comunicó a AFP.

La buena cooperación con la OPAQ va más allá de las declaraciones de la parte siria. De hecho, en octubre de 2013 la Coordinadora Especial del ente, Sigrid Kaag, destacó "la completa cooperación y apoyo del trabajo de la OPAQ" por parte del Gobierno sirio.

En aquel entonces, el rechazo voluntario de Damasco a todos los arsenales químicos y los equipos para su producción, sugerido por Moscú, fue crucial al cancelar una operación militar a gran escala de EEUU y sus aliados contra Siria que seguramente habría llevado al derrocamiento del presidente Bashar Asad.

Quizá por eso, tanto Moscú como Damasco, pero también varios medios alternativos se manifiestan dudosos ante la narrativa de las naciones occidentales sobre 'el uso descarado de sustancias químicas contra su propio pueblo' por Asad.

Confirmación rusa

El corresponsal de guerra del periódico ruso KomsomolskayaPravda, AlexandrKots, también visitó el centro destruido.

Uno de los empleados entrevistados, el doctor YacubHaddur, comentó al periodista que además del trabajo cotidiano, el recinto de Barzeh funcionaba como centro de formación en ciencias y tecnologías informáticas.

"Enseñamos la teoría, tuvimos laboratorios para experimentos científicos y equipos de entrenamiento. Ni siquiera hubiéramos podido fabricar sustancias químicas por no tener equipos adecuados", explicó.

?El interlocutor del medio prometió "reconstruirlo todo" mientras el periodista teoriza una sola razón por la que EEUU habría lanzado tantos misiles contra un supuesto 'centro de fabricación de armas químicas' ubicado en medio de un barrio residencial:

"Hay que estar más que seguro de que en este centro no había sustancias tóxicas para borrarlo de la faz de la tierra sin ningún temor [por las vidas de los habitantes de la zona]", sugirió.

Análisis: «Estados Unidos sabía que no había armas químicas y que no arriesgaban nada»: expertos químicos acerca de los bombardeos de Occidente

 


Estados Unidos era consciente de que no había reservas químicas en las instalaciones sirias que la coalición destruyó en su ataque de «represalia», dijeron expertos rusos en armas químicas a RT, señalando la ausencia de emisiones tóxicas.

 

Al anunciar los primeros ataques de misiles del sábado por la mañana, la coalición estadounidense, británica y francesa afirmó que sus fuerzas estaban atacando las instalaciones con las supuestas reservas de armas químicas de Siria. Ahora, después de que el polvo se calmó, surgen serias dudas sobre la presencia real de cualquier sustancia peligrosa en estos sitios, incluida la instalación científica bombardeada en el distrito de Barzeh en el norte de Damasco.

«Este centro de investigación científica ha sido inspeccionado varias veces por expertos de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas [OPCW]; además, se tomó la decisión de llevar a cabo esas inspecciones dos veces al año», Anton Utkin, un experto ruso en armas químicas y ex inspector de la ONU en Iraq, le dijeron a RT.

Los representantes del organismo de control de armas químicas no encontraron rastros de sustancias venenosas dentro del centro, a pesar de que fue inspeccionado «al revés, dentro y fuera». La única razón por la cual el compuesto Barzeh fue puesto en el radar es que «se encontraron residuos de aminas allí», dijo Utkin, explicando además que las aminas no son armas químicas o agentes nerviosos, sino sustancias que podrían usarse como «estabilizadores en la producción de armas químicas.

Sin embargo, dado que las instalaciones en cuestión estaban sujetas a una inspección detallada, «los estadounidenses sabían que no había armas químicas», enfatizó Utkin. Por lo tanto, el experto sugirió que, al apuntar a las instalaciones de Barzeh, la coalición encabezada por Estados Unidos aparentemente intentaba «destruir las capacidades científicas de Siria, ya que el centro perseguía varios objetivos de [investigación] de uso civil».

«Sin embargo, la huelga se llevó a cabo y los estadounidenses sabían que no arriesgaban nada ya que no podía haber emisiones de armas químicas desde este centro», dijo.

En todo caso, el ataque liderado por Estados Unidos se convirtió en un golpe importante para la Convención sobre Armas Químicas, un acuerdo de 1997 en el que Estados Unidos es parte, argumentó el experto. «Todo esto está escrito en la convención, es decir, cómo actuar, cómo llevar a cabo una investigación, etc.», continuó Utkin, y agregó que los estadounidenses parecen preferir confiar en las especulaciones de los medios en lugar de los hechos establecidos.

Anteriormente, Washington afirmó que tenía pruebas contundentes del presunto ataque químico en Douma, obtenidas a través de las redes sociales y otras fuentes abiertas, así como de la inteligencia clasificada que no se puede divulgar. El ataque de «represalia» se produjo varias horas antes de que los inspectores de la OPCW visitaran el lugar del incidente químico para comenzar su investigación.

«Bueno, esto es al menos ridículo», dijo Utkin, comparando la situación con un programa de televisión «en el que algunos videntes dicen que pueden contarte lo que les sucedió a las víctimas de delitos a juzgar por sus fotografías».

El experto dijo que la misión de investigación de la OPCW tiene buenas posibilidades de verificar si las armas químicas se usaron en realidad en Douma, o almacenadas en los sitios afectados por la coalición. Recolectar muestras de sangre y orina de los supuestos heridos, así como estudiar sus síntomas, será crucial, ya que los rastros de cloro o cualquier otro agente de guerra química permanecen en el cuerpo humano durante varias semanas.

El profesor Valery Petrosyan, miembro de la Academia Rusa de Ciencias Naturales y experto en seguridad química de la ONU, se hizo eco de la evaluación de Utkin. «Es obvio que si los ataques apuntan a reservas de cloro o algunos agentes nerviosos, habría habido una liberación [de tales gases]», dijo. Significa que «o los misiles no alcanzaron sus objetivos, o tales reservas no existen en absoluto».

Anteriormente, un ingeniero de las instalaciones de Barzeh le dijo a RT Arabic que los laboratorios estaban fabricando medicinas. «Puedes ver por ti mismo que no ha pasado nada. He estado aquí desde las 5:00 a.m. No hay señales de sustancias químicas de grado armamentístico», dijo. El investigador señaló que había trabajado en la instalación durante décadas y solía desarrollar medicamentos y productos químicos para el hogar. El ingeniero confirmó que los inspectores de la OPCW «varias veces visitaron el sitio con una inspección exhaustiva».