
Por primera vez se pudo ver los drones de combate rusos durante el primer ensayo del desfile del Día de la Victoria en Moscú, que se celebró en la noche del 26 al 27 de abril.
Se trata de los drones de la familia Korsar, que de momento está compuesta por un avión y un helicóptero no tripulados, cuenta el artículo.
Según Rossiyskaya Gazeta, el avión pesa 200 kilos y tiene una envergadura de 6 metros entre ala y ala. Sus principales tareas son el reconocimiento, el transporte de cargas, el ataque a blancos terrestres y la lucha radioelectrónica. El avión puede portar misiles antitanque teledirigidos Ataka y granadas reactivas universales.
En cuanto a su versión 'helicóptero', esta tiene un sistema de hélices coaxiales, lo que le permite tener una especial agilidad. A diferencia de su 'hermano' avión, el helicóptero no tripulado no necesita una pista de aterrizaje, por lo cual puede emplearse en cualquier tipo de terreno. Esta versión está dotada tanto de misiles teledirigidos como de misiles no dirigidos.
Crean un chaleco antibalas flotante para las unidades especiales de Rusia
La compañía que ha desarrollado el proyecto ofrece su nuevo producto a la Guardia Nacional y la Infantería de Marina rusas.

La empresa Armokom ha desarrollado un chaleco antibalas que resiste disparos de fusiles de asalto y es capaz de mantener a flote a la persona que lo utilice, informa la cadena militar rusa Zvezdá.
El jefe del proyecto, Román Samojválov, ha asegurado que este artículo logra que un soldado mantenga la flotabilidad aunque vaya cargado con sus armas y el resto de su equipamiento.
Ese chaleco está compuesto de "una tela balística reforzada con elementos de blindaje de polietileno con un alto peso molecular" y consigue su propósito gracias a que dispone de dos cámaras inflables, ha detallado Samojválov.
Armokom está dispuesta a ofrecer su producto a la Guardia Nacional y la Infantería de Marina de Rusia.