
La Policía Nacional ha enviado al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) nuevas evidencias de los presuntos delitos cometidos durante el operativo de seguridad del 1-O por manifestantes y los Mossos d'Esquadra. Se trata de las imágenes que captaron los propios efectivos de las Unidades de Intervención Policial (UIP) con cámaras 'GoPro' instaladas en sus cascos y mediante otros dispositivos de grabación. Tras analizar los vídeos, la Brigada Provincial de Información (BPI) de Barcelona de la Policía Nacional ha concluido en un oficio al que ha tenido acceso El Confidencial que los concentrados se enfrentaron activamente a los agentes y que la respuesta de estos fue proporcionada.
Por un lado, de las imágenes se desprende, según los analistas de Información, que hubo "resistencia pasiva y activa de los congregados delante de los edificios que fueron habilitados como colegios electorales, a fin de impedir que los miembros de la Policía Nacional cumpliesen las órdenes emanadas de la Autoridad Judicial". Las cámaras captaron muros humanos en las puertas de los puntos de votación. En algunos fotogramas se aprecia con detalle el rostro de los manifestantes.
Los investigadores también han llegado a la conclusión de que la protesta no fue espontánea. "Se ha observado que las personas congregadas en las calles adyacentes y el acceso a los edificios habilitados como colegios electorales estaban en situación de perfecta organización y en un número muy superior al de las fuerzas policiales, todo ello, a fin de impedir su labor, profiriendo gritos, amenazas y consignas, estas últimas, de idéntico contenido en todos los vídeos analizados". El Ministerio del Interior ya informó al día siguiente del operativo que habían resultado heridos de diferente consideración 431 policías y guardias civiles.
La tercera conclusión a la que llega la BPI es que, "dadas las circunstancias descritas (desproporción manifiesta entre la fuerza pública actuante y los congregados que, de forma activa impiden la actuación policial), no se observa un uso de la fuerza de forma desproporcionada por parte de los policías actuantes". Según el oficio al que ha tenido acceso este diario, "en todos los casos se aprecia una resistencia clara a que los agentes puedan cumplir su misión" de retirar urnas y el resto de material del referéndum.
Los vídeos también apuntalan las acusaciones que se ciernen sobre los Mossos d'Esquadra por su actitud pasiva durante el dispositivo y, en algunos casos, de hasta colaboración con los congregados. "En algunas filmaciones se aprecia la presencia de estos en número muy insuficiente y con uniformidad de Seguridad Ciudadana (zapato, pantalón, camisa, chaleco y gorra de plato) lo que se considera, a todas luces, ineficaz para dar cumplimiento a las órdenes emanadas de la Autoridad Judicial".
Según el oficio remitido al TSJC, "la actitud de estos agentes [autonómicos] presentes, en relación a lo que se ha podido visualizar, es en general pasiva y de observación, tanto ante los concentrados como cuando se resiste la multitud a la actuación de los miembros de la Policía Nacional". El informe presenta un caso como ejemplo. Se produjo a las 7.05 en el centro de votación Escola Nostra Llar de Sabadell (Barcelona). A esa hora ya había una multitud bloqueando los accesos al edificio.

"Se observa una pareja de Mossos d'Esquadra vestida con uniforme de Seguridad Ciudadana dialogando con miembros de la fuerza actuante", es decir, la Policía Nacional. Durante la grabación, el mosso le dice a uno de los policías: "No tenemos [agentes de] orden público aquí, no tenemos orden público. Usted me pide orden público y lo tendría que comunicar (…) Orden público de mossos aquí no hay ahora mismo".
Por último, las imágenes captadas ese día también llevan a los investigadores a señalar que uno de los congregados habría sufrido heridas como resultado de un accidente y no de la actuación de los efectivos de las UIP. Ocurrió en la Escuela Mediterráneo de Barcelona. "En una de las filmaciones (…) se observa a un ciudadano que al parecer sangra por una brecha en la región frontal craneal, presentando sangre en cara y camiseta", describe el documento.
"Producto de la visualización del vídeo se concluye como muy probable que dicha lesión haya sido causa y consecuencia de la caída de una carpa de color blanco o beige claro, dotada de estructura metálica, que estaba instalada en el lugar y que se precipitó debido a la concentración y el movimiento de oposición de la multitud que aguardaba en la entrada del centro en actitud de obstaculización de la labor policial, por lo cual, razonablemente, se puede descartar que haya sido producto de una acción policial directa por uso de bastón policial o similar y más bien de causa fortuita", concluye el informe. En vídeos colgados en redes sociales se aprecia al hombre enfrentándose a la Policía por la supuesta agresión.
El nuevo informe se suma a otros enviados a los tribunales por la Policía Nacional y la Guardia Civil que acreditan más ataques de manifestantes, la falta de colaboración de los mossos e incluso la coordinación de estos con los sectores independentistas para frustrar la desactivación de la consulta.
¿Financió e impulsó George Soros el 'procés' para desestabilizar España?
El multimillonario y especulador financiero George Soros ayudó a impulsar el proceso independentista promovido por la Generalitat de Cataluña con el objetivo de desestabilizar España. Así lo revela el informe Agentes oscuros y hostigamiento en la zona gris, que avanza Confilegal.
El estudio, firmado por los analistas de inteligencia privados Juan A. de Castro y Aurora Ferrer, examina el papel del acaudalado estadounidense de origen húngaro entre septiembre y diciembre de 2017 en el conflicto secesionista catalán. Y llega a una sorprendente conclusión: “El golpe secesionista catalán no habría sido nunca posible sin la colaboración plena del entramado del financiero, que no filántropo, George Soros y de sus redes. Ello implica la activación de su muy característico modus operandi y de una financiación apropiada a través, entre otros, de la puesta a disposición de dicho conglomerado secesionista, de su complejísima red global de ONGs y think tanks locales y globales, guiados adecuadamente desde el observatorio principal de su Open Society Foundations”.
‘Fake news’ a favor del ‘procés’
Ferrer considera que “todas las evidencias recabadas y analizadas” confirman la “alta probabilidad” de que en realidad “la injerencia en Cataluña haya sido iniciada, y esté siendo llevada a cabo, por George Soros y sus fundaciones y no por el Gobierno de Vladimir Putin”.
Esta injerencia se tradujo en un “aumento exponencial de indicadores de desinformación que enturbiaron notablemente el escenario (fake news, contradicciones, mentiras, omisiones, confusión, alteración de imágenes, alteración de la percepción pública…), especialmente tras los hechos acontecidos el 1-O”. Unos hechos que también denunciaron periodistas como Clara Jiménez (de Maldito Bulo) y Reporteros sin Fronteras (RSF).
Patrón similar a otras actuaciones de Soros
Tanto De Castro como Ferrer descartan la hipótesis del complot ruso de apoyo a la secesión, pese a que así lo apuntó el Gobierno. De hecho, consideran que el procés fue una suerte de “revolución de color” en Cataluña, con protestas aparentemente pacíficas, populares y espontáneas, pero que en realidad fueron financiadas desde el extranjero con el objetivo de provocar cambios políticos mediante la desestabilización y fractura del país.
Los analistas consideran que el patrón del procés coincide con “la más pura tradición de los operativos propios a entramados de George Soros” que buscan “la instauración de un Nuevo Orden Global con la fragmentación y desestabilización de Europa como principal premisa”.
Un mercado global sin trabas gubernamentales
Según De Castro, “la fragmentación de España constituiría la antesala de las de otras regiones potentes europeas en el marco de sus respectivas naciones. La secesión catalana sería uno de los pasos de Soros tras el Brexit o los esfuerzos por generar conflicto en Europa a través de lobbies a favor del creciente flujo migratorio de Siria hacia Europa (generador de corrientes extremistas capaces de fragmentar ciertos países de Europa)”.
Eso facilitaría “desarrollar un mercado global en el que la debilidad de las regiones permitiera la supremacía de los negocios sin trabas gubernamentales”, todo ello camuflado detrás de acciones de “falsa filantropía”.
Fuente: El Confidencial y otros