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Nueva ofensiva de la campaña antirusa con una “investigación” trufada sobre el siniestro del avión de Malasya Airlines MH17

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 25 de mayo de 2018, 20:00h

MOSCÚ (Sputnik) — Aunque para cualquier analista serio, la responsabilidad del siniestro es de las autoridades ucranianas por tener un pasillo aéreo abierto sobre una zona de guerra, los “investigadores de parte han vomitado un nuevo informe basado en videos de Youtube y datos ucranianos para seguir culpando a Rusia del siniestro. Nada nuevo en la campaña infame que las cloacas occidentales y su prensa pesebrera lleva adelante contra Rusia.

Por supuesto, Rusia considera infundadas las acusaciones de que Moscú está involucrado en el siniestro del MH17, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.

La Cancillería rusa subrayó en el documento que "lamenta" la versión presentada poco antes por el Grupo Conjunto de Investigación de que el sistema que lanzó el cohete contra el avión que realizaba el vuelo MH17 "llegó al territorio de Ucrania desde Rusia y pertenecía a la Brigada 53 de Defensa Antiaérea de las Fuerzas Armadas rusas, desplegada en Kursk".

"Por supuesto, no fueron presentadas pruebas de ningún tipo, sin contar un vídeo muy llamativo, filmado basándose en datos 'prefabricados' por los videobloggers de la agencia Bellingcat, que ya antes habían sido acusados de manipulación de datos en apoyo a la versión de la implicación rusa en la caída de la aeronave", subraya el comunicado.

El Ministerio de Defensa de Rusia, al comentar los resultados preliminares de la segunda investigación del derribo del MH17 malasio, que presentó este 24 de mayo el Grupo de Investigación Conjunto, subrayó que ningún sistema de misiles antiaéreo ruso cruzó nunca la frontera con Ucrania.

El 17 de julio de 2014, un Boeing 777 de la compañía Malaysia Airlines que realizaba el vuelo MH17 de Ámsterdam a Kuala Lumpur, fue alcanzado por un misil cuando sobrevolaba la provincia de Donetsk, en el este de Ucrania.

A bordo de la aeronave se encontraban 298 personas, en su mayoría holandeses; no hubo supervivientes.

Los expertos extranjeros ya en su informe del 28 de septiembre de 2016 aseguraron que el avión fue derribado por un misil del sistema antiaéreo Buk, presuntamente transportado desde Rusia a un área bajo control de las milicias de Donetsk.

Los representantes de la autoproclamada República Popular de Donetsk negaron su implicación en la tragedia y acusan a los militares ucranianos.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso declaró que las conclusiones hechas por el grupo investigador son preconcebidas y que los investigadores internacionales parten solo de los datos facilitados por Ucrania.

El consorcio ruso Almaz-Antey, fabricante de los sistemas de misiles Buk, había presentado otro informe, en el que expone los resultados de una investigación propia.

De acuerdo con esa investigación, el avión malasio fue derribado desde un territorio controlado por el Ejército ucraniano.

Respuesta rusa

MOSCÚ (Sputnik) — Rusia presentó pruebas exhaustivas de la implicación de sistemas antiaéreos ucranianos en el derribo del MH17, según el Ministerio de Defensa del país.

Ningún sistema de misiles antiaéreos ruso cruzó nunca la frontera con Ucrania, precisó el Ministerio de Defensa de Rusia, al comentar los resultados preliminares de la segunda investigación del derribo del MH17 malasio en 2017 en Donbás, que presentó este 24 de mayo el Equipo de Investigación Conjunto (JIT, en inglés).

Según el JIT, el misil del sistema antiaéreo Buk que derribó el vuelo MH17 malasio en 2014 en el este ucraniano provenía de las Fuerzas Armadas de Rusia.

El Ministerio de Defensa de Rusia recordó que Moscú "tanto en las primeras horas después de la tragedia como más tarde, desmintió de manera oficial todas las insinuaciones de Ucrania sobre presunta implicación de los militares rusos en la catástrofe ocurrida en el cielo ucraniano y presentó las pruebas al respecto al Equipo de Investigación neerlandés".

"Jamás un sistema antiaéreo de las Fuerzas Armadas de Rusia cruzó la frontera ruso-ucraniana", dice la nota.

El texto subrayó que "en el marco de la cooperación con los servicios del orden neerlandeses, Rusia presentó pruebas exhaustivas (…) que apuntan a la implicación de los sistemas de misiles Buk ucranianos en el derribo del Boeing de pasajeros en el cielo de Ucrania".

El Ministerio ruso criticó la investigación del JIT, al indicar que "no tomó en consideración y rechazó los testimonios de residentes de localidades ucranianas cercanas del lugar de la catástrofe, según los cuales el misil fue lanzado desde el territorio controlado por las Fuerzas Armadas ucranianas".

También expresó su preocupación por el uso de imágenes procedentes de las redes sociales en la investigación, "que fueron manipuladas".

Rusia: "Se silencia el origen del motor del misil que derribó el MH17 porque podía ser ucraniano"

El Ministerio de Defensa ruso ha subrayado que el misil cuyo fragmento fue utilizado para acusar a Rusia no podía pertenecer a las Fuerzas Armadas del país.

La causa por la que la comisión neerlandesa silencia el origen del motor del misil que derribó el vuelo MH17 en Ucrania en 2014 es su posible pertenencia a las Fuerzas Armadas de Ucrania, ha afirmado el Ministerio de Defensa ruso.

El Ministerio ha hecho esta declaración después de que el Equipo de Investigación Conjunto (JIT, por sus siglas en inglés), que investiga la tragedia, afirmara que el sistema de misiles Buk con el que fue derribado el avión pertenecía a las Fuerzas Armadas rusas.

"La única causa por la que la comisión de investigación neerlandesa silencia deliberadamente la procedencia del motor de misil mostrado, que fue fabricado en 1986, es su más que probable pertenencia a las Fuerzas Armadas ucranianas", ha dicho el Ministerio.

El Ministerio ha subrayado que el misil cuyo fragmento fue utilizado para acusar a Rusia no podía pertenecer a las Fuerzas Armadas del país. "El número de serie en el motor del misil indica inequívocamente que este aparato fue fabricado en 1986 en la Unión Soviética", reza el comunicado.

"El plazo máximo de uso del misil cuyo motor fue mostrado por la comisión neerlandesa este jueves fue el año 2011, después de lo cual, todos los misiles de ese año de fabricación fueron retirados y destruidos", ha afirmado el ministerio. Al mismo tiempo, ha subrayado que "esto se refiere exclusivamente a las subdivisiones de defensa antiaérea rusas, que recibían todo el armamento de misiles necesario y en buen estado de la única compañía productora, que también se encuentra en Rusia".

Basándose en las conclusiones del JIT, Australia y Países Bajos han acusado oficialmente a Rusia de haber participado en el derribo del Beoing 777 de Malaysia Airlines y han afirmado que están dispuestos a llevar al país ante la justicia. Rusia, a su vez, ha rechazado categóricamente estas acusaciones y ha denunciado que el JIT no permitió a Moscú participar en la investigación.

"Quisiera recordarles las palabras del presidente: la investigación que se llevó a cabo en los Países Bajos, este grupo de investigación, no incluía a la parte rusa, aunque la parte ucraniana sí estaba representada", ha subrayado el vocero presidencial, Dmitri Peskov. "Y, por supuesto, sin poder ser un participante plenipotenciario, Rusia no sabe en qué medida es posible confiar en los resultados de este trabajo", ha explicado el portavoz presidencial.

Lavrov: Canciller de Países Bajos no pudo probar la involucración rusa en el derribo del MH17

Este viernes el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha comunicado que ha mantenido una conversación telefónica con su homólogo de los Países Bajos, Stef Blok, para discutir el tema del derribo del Boeing 777 de Malaysia Airlines (vuelo MH17) en el sur de Ucrania en el 2014. Lavrov ha revelado que el ministro neerlandes le ha indicado que no existe ningún hecho que demuestre la responsabilidad de la parte rusa en el derribo del avión.

"Ayer hablé con mi colega neerlandés, quien me contó todo lo que sabe. Que el fiscal ha pasado a un nuevo nivel de investigación, que prácticamente no hay duda de que el Buk, que supuestamente se usó para derribar el avión, llegó desde el territorio de la Federación de Rusia", ha declarado Lavrov ante los periodistas.

"Le pedí que me presentara los hechos que prueban estas declaraciones. Él no pudo aportar ningún hecho. Dijo que quieren que la Federación de Rusia ayude a establecer estos hechos sobre la base de unas sospechas sin fundamento", ha revelado Lavrov.

"Hemos entregado a los Países Bajos toda la información detallada. Hemos trasladado una gran cantidad de información sobre los hechos, incluidos los datos primarios de los radares, que funcionaban en la región [rusa] de Rostov en aquel trágico día. Hemos respondido a todas las solicitudes de asistencia jurídica por parte de la Fiscalía neerlandesa", ha revelado Lavrov.

"Ayer mismo recibimos otra solicitud a la no tuvimos tiempo para responder. Y expresé mi sorpresa que, [la Fiscalía neerlandesa] tras enviar una solicitud y no recibir respuesta, el mismo día anuncie que pasa a otro nivel en su trabajo, pero agrega que para concluir la investigación hace falta una gran cantidad de tiempo", enfatizó Lavrov.

El jefe de la diplomacia rusa ha comparado las acusaciones de la supuesta responsabilidad de Rusia en el derribo del MH17 con el caso Skripal, "orquestado por el Reino Unido". Lavrov indicó que las autoridades británicas también han acusado sin pruebas a Moscú de envenenar al ex agente doble Serguéi Skripal y su hija Yulia, basándose solo en su versión "highly likely" (muy probable). "Pero Scotland Yard informó inmediatamente después de esto que la investigación continúa y llevará tiempo", ha recordado el diplomático ruso.

¿Quién y cómo condenó a muerte al vuelo MH17 de Malaysia Airlines?

El grupo internacional JIT (Joint Investigation Team, por sus siglas en inglés) prefirió acusar a las milicias de Donbás —como previamente lo había hecho el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y el exmandatario de EEUU Barack Obama— que realizar una investigación independiente, considera el periodista ruso Vladímir Ardáyev en su artículo para Sputnik.

"Tras enfocarse en la cuestión de quién derribó la aeronave, los investigadores no contestaron a la pregunta clave de cómo fue posible que los aviones civiles siguieran volando sobre una zona de combates", señala el columnista.

Vuelos sobre llamas

El JIT presentó el 28 de septiembre de 2016 el primer informe preliminar sobre los resultados de su trabajo.

Una de las causas de la tragedia fue el hecho de que Ucrania no cerrara a tiempo su espacio aéreo, ya que para el día 17 ya se estaban librando en territorio ucraniano combates con los sistemas de defensa antiaérea.

"Para aquel momento, Ucrania ya había cerrado el cielo sobre Donbás, pero lo había hecho de forma parcial. Las interrogantes más grandes son: ¿cómo lo hizo? y ¿fueron suficientes las medidas aplicadas por el país eslavo?", se pregunta Serguéi Melníchenko, miembro de la Fundación Internacional de Seguridad de Vuelos.

Según el experto, la principal amenaza para la seguridad de vuelos en la región en la que fue derribado el vuelo MH17 de Malaysia Airlines consistió en el hecho que ni Ucrania, ni Eurocontrol —Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea— publicaron información sobre la clausura del espacio aéreo para toda altitud de vuelos.

En vez de eso, dos días antes de la catástrofe, Ucrania envió una NOTAM —acrónimo en inglés de 'Notice to Airmen', que recoge las alertas de acciones que obligan a cambiar el funcionamiento del tránsito aéreo— que advertía a los pilotos a que no volaran a una altitud menor de 9,75 kilómetros sobre la tierra.

Melníchenko está convencido de que este aviso no fue lo suficiente difundido, dado que el Boeing de Malaysia Airlines volaba a una altitud de 10 kilómetros, es decir, cumplió con el requerimiento, pero eso no le salvó la vida a las 298 personas a bordo.

Aviso ilegible

De acuerdo con Melníchenko, Ucrania aplazó el cierre completo de su espacio aéreo deliberadamente por razones políticas —si Ucrania cerraba su espacio aéreo, Kiev no habría sido capaz de controlar totalmente la situación en su propio territorio— y financieras —el uso del espacio aéreo por parte de las aerolíneas extranjeras aseguraba un flujo de recursos considerables al presupuesto del país—.

"Por no querer perder este lucrativo negocio las autoridades de Ucrania decidieron limitar la altitud de los vuelos sobre Donbás, ya que sabían que los vuelos de larga distancia se realizan a una altitud de 10 kilómetros", dijo.

Además, la difundida NOTAM fue redactada de tal manera que era casi imposible entender su sentido, un hecho al que también prestó atención el especialista en seguridad de aviación Mark Zee en su blog.

"A veces, ante el despegue, el comandante recibe decenas de páginas de NOTAM de los distintos países, cuyo territorio atraviesa su ruta. Y puede que no tenga tiempo si va a estudiar detalladamente toda la información que está descrita en ellos, especialmente cuando es extremadamente complicada de entender", explica.

¿A quién pertenecía el Buk?

De acuerdo con la conclusión a la que llegó el grupo internacional de investigación, el avión fue derribado con un misil de clase tierra-aire, lanzado desde un campo que se encuentra cerca del pueblo de Pervomáiskoye, controlado en ese momento por las autoridades de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD).

Además, el JIT afirma que fue capaz de determinar el tipo de arma: un misil de la serie 9M38, lanzado por el sistema antiaéreo Buk, que llegó al territorio ucraniano desde Rusia y que, supuestamente, al día siguiente de la tragedia fue devuelto al país eslavo.

Dichas conclusiones fueron categóricamente refutadas por las autoridades rusas. Desde el Ministerio de Defensa declararon que ni un solo Buk había sido trasladado al territorio de la RPD.

Por su parte, los representantes del consorcio Almaz-Antey, fabricante de los sistemas de misiles antiaéreos Buk, presentaron su propia investigación, basada tanto en la modelación por ordenador, como en pruebas prácticas. Sus resultados refutan por completo la conclusión de los investigadores internacionales, escribe Ardáyev.

"Estas conclusiones [las de la investigación internacional] carecen de argumentos técnicos para poder afirmar que Rusia podría haber tenido algo que ver con el siniestro del avión malasio", declaró a Sputnik el diseñador adjunto del consorcio, Mijaíl Malishevski.

Según Malishevski, el carácter de los daños indica que el avión fue derrumbado por un misil 9?38 con una ojiva anticuada, que desde hace mucho tiempo no se utiliza en Rusia, pero que hay en abundancia en Ucrania.

Aparte de esto, el JIT basó todas sus conclusiones en información conseguida por el grupo Bellingcat, que, a su vez, fue entregada por Ucrania.

Posteriormente, los métodos de investigación aplicados por Bellingcat fueron criticados por muchos expertos occidentales. Entre ellos se encuentra el creador del servicio online Fotoforensics.com, Neal Krawetz, quien afirmó que el trabajo de Bellingcat es un claro ejemplo de cómo no se debe hacer un análisis digital de imágenes.

La versión interesada de los “investigadores” occidentales

Un misil Buk de la serie 9M38, llevado desde la base de la 53ª Brigada Antiaérea del Ejército de la Federación Rusa en Kursk hasta la localidad ucrania de Donetsk, derribó el vuelo MH17 de las líneas aéreas malasias el pasado 17 de julio de 2014. A esta conclusión ha llegado la Comisión Internacional que investiga la tragedia, que costó la vida a los 298 ocupantes. Formada por expertos de Australia, Bélgica, Malasia, Holanda y Ucrania, sus miembros han reconstruido el recorrido del convoy donde viajaba la lanzadera que disparó el proyectil: desde su salida de Rusia, el 23 de junio, a la llegada a Ucrania, el 25 de junio. Las fotos y vídeos recogidos en las redes sociales han sido esenciales para el seguimiento del viaje. La identidad del centenar de sospechosos que estarían involucrados en el suceso se hará pública al final de las pesquisas, aunque la Comisión ha pedido ayuda a la ciudadanía para poder señalar a los que dieron las órdenes y a sus ejecutores. Moscú ha negado este jueves una vez más su relación con los hechos y ha acusado a Ucrania.

La Comisión ha investigado todas las fotos y vídeos donde aparece la lanzadera para compararlos después con otros vehículos similares. La señalada, formaba parte de un convoy formado por 50 vehículos y 6 lanzaderas de misiles Buk, que salió de Kursk el 23 de junio. La hilera de vehículos militares avanzaba despacio y fue preciso cortar a veces el tráfico, de modo que la Comisión ha podido reunir abundantes fotos y filmaciones efectuadas por viajeros anónimos desde sus coches. La lanzadera aparece en todas las imágenes del recorrido y tiene las mismas manchas, numeración y grietas en la carrocería, además de una rueda sin radios, que la fotografiada el 17 y 18 de julio (día de la tragedia y el siguiente) en Donetsk.

En la anterior entrega de la investigación, presentada en 2016, la Comisión ya señaló que el misil Buk había sido lanzado desde suelo ucranio controlado por rebeldes rusos. Y que la lanzadera salió de Rusia y luego regresó.

“La pregunta que nos hacemos ahora es si la Brigada 53ª lanzó también el misil. Quién y por qué, y lo estamos analizando, pues esa zona de Donetsk estaba controlada por separatistas rusos”, ha dicho Wilbert Paulissen, jefe del escuadrón de la policía holandesa destinado al caso. Bellingcat, el sitio de web fundado por el periodista británico de investigación, Elliot Ward Higgins, ya había señalado la misma brigada y el tipo de misil como las armas empleadas para derribar el avión de Malaysia Airlines. “Nosotros necesitamos estas completamente seguros antes de anunciar algo así”, ha puntualizado Fred Westerbeke, fiscal jefe holandés, al presentar lo que califica de “informe intermedio” de lo ocurrido con el vuelo MH17. El aparato cubría el trayecto entre Ámsterdam y Kuala Lumpur. “Este caso sigue abierto y a pleno rendimiento cuatro años después, y trabajaremos con independencia hasta que tengamos todas las respuestas. No es fácil, porque una parte de la información es secreta dado su carácter militar o policial. Y todavía no podemos entrar en el este de Ucrania”, ha añadido.

Antes de la presentación del informe, las familias de las víctimas publicaron una carta abierta dirigida “al pueblo ruso” en el diario Novaya Gazeta, crítico con el Gobierno. Allí preguntaban si es que “los rusos quieren vivir en un país sin verdad”. Los firmantes, de Australia, Reino Unido y Holanda, tres de los países con más muertos, aseguran que las autoridades rusas y los medios de comunicación estatales, “han hecho todo lo posible por sembrar dudas y encubrir lo ocurrido”. “No culpamos al pueblo ruso de lo que pasó. No estamos contra vosotros. Señalamos al Estado ruso y a sus líderes como responsables de la muerte de nuestros familiares”, añade la misiva. También hace un llamamiento a la cooperación oficial rusa con la investigación internacional sobre la catástrofe, para que pueda juzgarse a los responsables.

Las autoridades neerlandesas han anunciado que el juicio de cualquier sospechoso arrestado en el caso tendrá lugar en los Países Bajos en virtud de un acuerdo entre los países que participan en la investigación. Hasta la fecha, Rusia ha desmentido en varias ocasiones estar involucrada en el suceso. "La parte rusa ha presentado a las fuerzas de seguridad holandesas pruebas exhaustivas que demuestran (...) inequívocamente la implicación de los Buk ucranianos (y no rusos) en el derribo del avión de pasajeros Boeing procedente de Holanda", según un comunicado del Ministerio de Defensa ruso difundido este miércoles.

Putin: "Rusia debe tomar parte en la investigación sobre la tragedia del MH17"

Putin ha comentado el informe de investigadores internacionales sobre la tragedia del MH17 en Ucrania.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha comentado las declaraciones de representantes del Equipo de Investigación Conjunto (JIT, por sus siglas en inglés), que investiga el derribo del avión MH17 de Malaysia Airlines en Ucrania en 2014.

"Inicialmente nos ofrecimos para trabajar juntos en la investigación de esta tragedia, pero ante nuestra sorpresa no nos lo permitieron. No sabemos qué es lo que escriben y en qué se basan las declaraciones de esta comisión. Para que reconozcamos lo que está escrito en este informe, debemos tomar parte en la investigación", afirmó el mandatario, quien aseguró que Rusia analizará "minuciosamente y con respeto" toda la información.

Una versión que "da pena"

La Cancillería rusa considera infundadas las acusaciones de los investigadores en su contra por el derribo del MH17. La versión de los investigadores internacionales no está corroborada con pruebas y "da pena", afirmó el ministerio.

"Es un claro ejemplo de acusaciones infundadas con el fin de desacreditar a nuestro país ante la comunidad internacional", agreó el organismo en un comunicado.

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los militares rusos no fueron partícipes del derribo y aclaró que "ningún sistema de misiles antiaéreo de las Fuerzas Armadas de Rusia ha cruzado jamás la frontera ruso-ucraniana".

Tiempos desesperados requieren medidas desesperadas

En menos de cuatro años «investigadores internacionales» otra vez emprendieron la misión de culpar a Rusia por el accidente de un avión de pasajeros Boeing 777 sobre el territorio de la Donbass. Al mismo tiempo, los expertos creen que la nueva acusación está relacionada con el cambio dramático de la imagen política en Europa y la actitud de los países de la Unión Europea hacia Rusia.

Sin aportar pruebas o hechos concretos, el jefe de la Policía Nacional del Departamento de Investigaciones holandés, Vilbert Paulissen, una vez más acusado a los Buk rusos del error: «Nuestros estudios confirman el hecho de que el avión fue derribado con un Buk, que se movió de la Federación de Rusia a un territorio incontrolado »

Tal giro cuestionable y brusco en la investigación llamó la atención de los expertos, que, en su mayor parte, relacionan lo que está sucediendo con el cambio en el curso político de muchos países de la UE partidarios de debilitar o incluso cancelar las sanciones anti-rusas en aras de una mayor cooperación.

Más recientemente, el jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, recordó esto.

«Desde el comité de investigación de Holanda recibimos en el verano de 2015 sólo una nota muy general en cuyo «contenido no había ningún tipo de hechos específicos. Desde entonces, ninguna información ha sido recibida por el Consejo de Seguridad de la ONU», dijo Lavrov en rueda de prensa después de las conversaciones con su homólogo holandés Steph Bloch.

Se observa que el Secretario General de la ONU nunca ha informado sobre lo que está sucediendo, aunque está obligado a hacerlo. Lavrov también hizo hincapié en que Rusia prestó asistencia a los Países Bajos en el curso de la investigación técnica del accidente de Boeing, y también responde a todas las preguntas de la fiscalía holandesa.

Al mismo tiempo, el ministro dijo que Moscú está interesado en el grupo de investigación holandés.

«Hasta ahora, ninguno de los controladores ucranianos, que estaban de servicio ese día fueron interrogados. Tampoco los operadores de radar de Ucrania, dijo Sergey Lavrov.

Según los politólogos, las declaraciones de muchas fuerzas políticas en Europa, incluidas Alemania, Francia e Italia, mostraron a los Estados Unidos cuán inestable se volvió su estatus en la UE.

En relación con lo que está sucediendo, Europa ve cada vez más a Rusia como un aliado, y posiblemente un defensor, escriben los expertos. Tal situación no está en manos de los Estados Unidos, y la prolongada investigación de cuatro años se “resucitó” de repente, con conclusiones inesperadas. Y puede afectar bastante el panorama político europeo para intentar inclinar la balanza a favor de los Estados Unidos.

Recordamos que el Boeing 777 de Malasia, que volaba de Amsterdam a Kuala Lumpur, se estrelló el 17 de julio, 2014 cerca de Donetsk, en el este de Ucrania. 298 personas murieron en la catástrofe.

El informe del equipo de investigación internacional afirma que el Buck, que atacó a Boeing, supuestamente era de Rusia, y luego regresó.

Moscú dijo que la investigación estaba manipulada y cuya conclusión se basa únicamente en los datos recibidos de Ucrania. Los experimentos de Almaz-Antey, la empresa líder en la producción de sistemas de defensa aérea, incluyendo los complejos Buk, también confirman que Boeing fue derribado desde el territorio controlado por el ejército de Ucrania.