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Entre bombardeos y limpieza étnica, Israel mata a una enfermera palestina de 22 años que socorría a heridos palestinos en Gaza

Por Victoria
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domingo 03 de junio de 2018, 21:00h

El Ministerio de Salud de Gaza ha anunciado la muerte de una joven, herida por las balas de la ocupación israelí, y que se une a los más de 100 palestinos heridos en el décimo viernes de la Marcha del Gran Retorno y el fin del asedio de Gaza. informó el canal de televisión por satélite iraní Al Alam.

Según un portavoz del Ministerio de Salud en Gaza, Ashraf al Qadra, la enfermera de 22 años de edad, Razan Ashraf al-Nayar, murió a consecuencia de las balas disparadas por soldados de ocupación israelíes mientras trataba a los heridos palestinos en el Campo de refugiados de Jan Yunis en el sur de la Franja de Gaza.

Los ocupantes israelíes abrieron fuego contra cinco paramédicos que intentaban ayudar a los heridos. Esto causó la muerte de Nayyar.

El Ministerio señaló que “más de un centenar de jóvenes resultaron heridos durante las marchas del Gran Retorno, alcanzados por cuarenta balas reales”, mientras que el resto sufría asfixia y otras lesiones como resultado de las bombas de gases tóxicos.

El Alto Comité de las marchas anunció este viernes, bajo el lema “De Gaza a Haifa … una sangre”, el comienzo de una semana dedicada a Al Quds, para conmemorar el Día Mundial de la ciudad, que tiene lugar en el último viernes de Ramadán.

Decenas de miles de jóvenes llegaron a los puntos de encuentro en los campamentos del Gran Retorno y quemaron neumáticos antes de que las fuerzas de ocupación comenzaran a dispararles balas y lanzarles bombas de gases.

ONU condena ‘traslado forzoso’ de beduinos cisjordanos por Israel

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denuncia la decisión israelí de destruir una comunidad beduina en Cisjordania y pide que Israel dé marcha atrás.

En un comunicado emitido el jueves, expertos en derechos humanos (DD.HH.) de la ONU criticaron que el fallo del tribunal supremo del régimen de Israel para la demolición de la comunidad de Jan al-Ahmar “allana el camino para la expulsión de 180 habitantes” y supone “un traslado forzoso”.

Pese a una campaña lanzada por gobiernos europeos para salvar Jan al-Ahmar y la petición de padres de más de 150 niños que acuden a la escuela ubicada en la comunidad, el tribunal israelí señaló en su veredicto del 25 de mayo que las autoridades pueden proceder a la demolición de esta aldea.

Los expertos, al manifestar su preocupación por el futuro de los residentes, llamaron a Israel, como fuerza ocupante, a respetar los derechos de los beduinos de Jan al-Ahmar a permanecer en sus tierras y lograr regularizar el estatus de la comunidad.

La polémica decisión israelí además ha levantado condenas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), que reclamó el mismo jueves al régimen de Tel Aviv dar marcha atrás al respecto.

“Las consecuencias humanitarias de la demolición y la transferencia son graves y duraderas. Forzar a las familias beduinas rurales a entrar en un entorno urbano en contra de su voluntad supone una ruptura de su tejido social, económico y cultural, y no es viable”, lamentó el organismo.

Para UNRWA, la demolición de la escuela ocasionará que muchos niños y niñas se queden sin acceso a educación, ya que la siguiente escuela más cercana se encuentra a 15 kilómetros.

Las consecuencias humanitarias de la demolición (de comunidad beduina por Israel) y la transferencia son graves y duraderas. Forzar a las familias beduinas rurales a entrar en un entorno urbano en contra de su voluntad supone una ruptura de su tejido social, económico y cultural, y no es viable”, denunció la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).

También advirtió de que la mudanza forzosa de esta población equivale a una “grave violación” de las Convenciones de Ginebra, por ello exhortó a las autoridades israelíes a cancelar la destrucción de Jan al-Ahmar.

Según las cifras proporcionadas por las fuentes israelíes, hay alrededor de 190 000 beduinos en los territorios ocupados palestinos. La mayoría de ellos vive en aldeas no reconocidas en el Néguev sin infraestructura básica o que tenga acceso a servicios de salud y educación.

El pasado miércoles, la administración civil israelí anunció que construirá unas 92 viviendas a casi un kilómetro a Jan al-Ahmar, haciendo una vez más caso omiso a las denuncias de la comunidad internacional y muchos organismos pro derechos humanos que piden el fin de la ampliación de los asentamientos ilegales.

La ONU exige a Israel que ponga fin a las demoliciones de pueblos beduinos

Expertos de ONU pidieron el jueves a Israel, como potencia ocupante, que abandone sus proyectos de demolición y respete el derecho de los palestinos de la comunidad beduina Khan al Ahmar a permanecer en sus tierras.

Los relatores especiales sobre derechos humanos Michael Lynk y Leilani Farha expresaron por medio de un comunicado profunda inquietud por la decisión de un tribunal israelí de defender un plan del Gobierno de Tel Aviv, dirigido a demoler toda la comunidad beduina palestina de Khan al-Ahmar Ab.

Este grupo, ubicado en la localidad de Helu cercana a Jerusalén, corre ahora un grave peligro pues este fallo judicial allana el camino del desalojo de 181 habitantes, lo cual constituye un movimiento forzoso.

Los expertos en derechos humanos de la ONU recordaron que el traslado forzoso, ya sea individual o masivo, de personas protegidas dentro de un territorio ocupado es una violación del artículo 147 del Cuarto Convenio de Ginebra.

El desalojo forzoso es una grave violación de las normas internacionales de los derechos humanos, y además, constituye un crimen de guerra según el Estatuto de Roma, todo lo cual puede conducir a la responsabilidad penal, añadieron.

Según el fallo del tribunal, las casas y las estructuras en Khan al-Ahmar Ab al Helu fueron construidas ilegalmente al no estar en conformidad con la ley militar israelí.

Ese juzgado no pareció dar ningún peso a las estrictas prohibiciones en virtud del derecho internacional humanitario contra la demolición de propiedades y contra el traslado forzoso de personas protegidas, recalcaron los relatores de ONU.

Los residentes de Khan alAhmar son descendientes de beduinos que fueron expulsados ​​del Negev por Israel después de 1948, y se reubicaron en Cisjordania.

Durante los últimos años, las personas allí han solicitado al ejército israelí un plan maestro y permisos de construcción para las tierras que habitan desde hace décadas, pero esas peticiones fueron denegadas.

Otra docena de comunidades beduinas y pastoras palestinas situadas en la zona C de Cisjordania también corren peligro pues esa área se encuentra bajo completo control de fuerzas de seguridad de Tel Aviv, indicó el comunicado.

El estado israelí prohibe completamente la construcción palestina en aproximadamente el 70 por ciento de la zona C y está muy restringida en las partes restantes, mientras se hacen más comunes las demoliciones y los desalojos.

La resistencia palestina asesta un nuevo golpe a los ocupantes israelíes

Israel aún no se ha recuperado del impacto que le supuso la avalancha de cohetes y misiles palestinos disparados el martes desde Gaza.

El Ejército israelí, que finalmente se sometió a la tregua, teme los ataques de represalia de los movimientos de resistencia palestinos. Como resultado, ha instalado más baterías de defensa antimisiles “Cúpula de Hierro” en las fronteras de Gaza.

En respuesta a los ataques del régimen israelí, que atacó el lunes 28 de mayo las torres de control de las Brigadas Izz al Din al Qassam, el ala militar del movimiento de la Resistencia Islámica Palestina (Hamas), estas últimas y las Brigadas Saraya al Quds, el ala militar del Yihad Islámico palestino, lanzaron 27 cohetes y decenas de granadas de mortero contra los asentamientos israelíes cercanos a Gaza el martes.

El régimen israelí anunció un estado de emergencia en todos los asentamientos adyacentes en la Franja de Gaza mientras las sirenas de advertencia seguían sonando y los colonos corrían a los refugios subterráneos. Los ataques produjeron daños materiales en los asentamientos.

Según el diario Al Quds al Arabi, con sede en Londres, los medios israelíes informaron que ninguna fuente política israelí confirmó o negó una tregua con los “palestinos”. lo que refuerza la posibilidad de una reanudación de las hostilidades.

Citando fuentes anónimas el miércoles, los medios israelíes informaron que Tel Aviv nunca aceptaría el alto el fuego y tomaría represalias contra cualquier ataque desde los territorios ocupados de Palestina. Esto es principalmente un intento de manipular la opinión israelí y los colonos, que a menudo culpan al Ejército israelí por su incompetencia y su incapacidad para garantizar su protección.

Sin embargo, el diario israelí Haaretz señaló en su última edición una fuente política israelí que dijo que los enfrentamientos habían llegado a su fin.

Fuentes próximas a la inteligencia israelí acusan al eje de la resistencia de buscar abrir un frente en Gaza en vísperas de la próxima ofensiva del Ejército sirio en la provincia de Quneitra, junto a los Altos del Golán ocupados por Israel.

La prensa israelí considera que los últimos acontecimientos en Gaza suponen un fracaso para el Ejército israelí no sólo porque los colonos israelíes han tenido que pasar de nuevo largas temporadas en los refugios, sino porque el eje de la resistencia actúa ahora como una sola fuerza coordinada.

Cazas israelíes lanzan 15 ataques contra el norte de Gaza

Los aviones de guerra del régimen de Israel han vuelto a lanzar este domingo más de 15 ataques contra puntos localizados en el norte de la asediada Franja de Gaza.

El ejército israelí, mediante un comunicado, ha informado de que ha realizado decenas de ataques aéreos contra, según alega, las posiciones del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) en el enclave costero palestino.

El régimen de Tel Aviv afirma que sus asaltos son en respuesta al lanzamiento de varios proyectiles desde Gaza hacia los territorios palestinos ocupados por Israel. No obstante, ni HAMAS ni ningún otro movimiento de la Resistencia palestina ha asumido la responsabilidad de dichos supuestos ataques.

La agencia palestina de noticias Wafa, citando a fuentes oficiales, asegura que las agresiones del régimen israelí no han dejado víctimas, sino que tan solo han causado daños materiales a propiedades privadas ubicadas en zonas residenciales.

Conforme precisa el medio palestino, varios de los misiles disparados por los cazas israelíes golpearon la localidad de Al-Waha, en el noroeste de Gaza, y provocaron daños parciales en algunas viviendas.

El sábado por la noche, la aviación militar israelí efectuó también bombardeos contra regiones sureñas y centrales de la Franja de Gaza, esgrimiendo la misma excusa.

Las incursiones israelíes se producen pese a que el miércoles pasado HAMAS y otros grupos de la Resistencia Islámica de Gaza acordaron una tregua unilateral, a condición de que cesen las agresiones de Israel a la Franja de Gaza.

Eso después de que la Resistencia palestina y las fuerzas de guerra israelíes intercambiaran la semana pasada intensos ataques en la Palestina ocupada, asaltos que se tradujeron en la confrontación más severa en cuatro años.

Israel construye una barrera marítima en la costa

En 2014, los comandos marinos de las Brigadas Al Qassam, la rama militar de Hamas, asaltaron una base militar en el sur de Israel y eliminaron y capturaron a varios militares sionistas. Desde entonces, el miedo a los ataques palestinos desde el mar no ha abandonado al agresor. El régimen de Tel Aviv está planeando la construcción de una barrera marítima en el norte de la Franja de Gaza.

La barrera marítima, descrita por las autoridades israelíes como “infranqueable”, se encuentra frente a la playa de Zikim, a pocos kilómetros al norte de la Franja de Gaza. Es esta playa donde se produjo en 2014 la infiltración de los comandos marinos de la Resistencia. El Ministerio de Asuntos Militares de Israel alabó la construcción de “una barrera fortificada y coronada por alambre de púas en el Mediterráneo, la primera de su tipo en el mundo”.

Desde 2014 y la agresión israelí contra Gaza, no son solo los “túneles subterráneos” de la Resistencia los que obsesionan a los israelíes. La Marina israelí observa con temor las crecientes capacidades marítimas de la Resistencia. La respuesta israelí hasta la fecha ha sido abrir fuego contra barcos pesqueros y matar a pescadores palestinos.

Pero esta barrera, la enésima que rodea la entidad israelí, ¿protegerá al ocupante mientras las tensiones continúan siendo exacerbadas no solo en Gaza sino también en Cisjordania?

La Marina afirma temer los ataques “en el mar y desde el mar” y cree que la resistencia palestina continúa desarrollando las tácticas y adquiriendo armas “para llevar a cabo una guerra en el mar” y “practicar sin descanso para llevar a cabo ataques con estos nuevos equipos”.

Los analistas israelíes también advierten que Israel puede ser vulnerable a las minas navales.

El 8 de julio de 2014, cuatro comandos de la Brigada Al Qassam irrumpieron en el asentamiento Zikim desde el mar. Los militares israelíes desplegados en una base fueron sorprendidos por los comandos, que mataron a varios de ellos.

El régimen israelí ha construido ya muros a lo largo de las fronteras con Egipto, Jordania, Gaza, Cisjordania, el Líbano y ahora el mar, lo que asemeja a la entidad sionista a un lugar bajo permanente asedio.