geoestrategia.eu

El PSOE renuncia a Gibraltar

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
jueves 20 de septiembre de 2018, 21:00h

Nunca, desde que la Naciones Unidas conminaron al Reino Unido a reintegrar la Colonia a la soberanía de España a plazo fijo, ha dispuesto un gobierno español de tantas bazas para negociar la recuperación del Peñón.

Erik Martel*

Erik Martel*

Nunca, desde que la Naciones Unidas conminaron al Reino Unido a reintegrar la Colonia a la soberanía de España a plazo fijo, ha dispuesto un gobierno español de tantas bazas para negociar la recuperación del Peñón. La Unión Europea ha informado al gobierno británico que o satisface las aspiraciones españolas vis a vis Gibraltar o no habrá acuerdo para un Brexit ordenado. Por otra parte los gibraltareños, cuyos intereses debían importar según las Naciones Unidas, votaron, en un noventa y seis por ciento, a favor de continuar formando parte de la Unión Europea.

Pues bien, según su vocero mediático, el Gobierno comunicará al negociador de la UE, en una próxima reunión, que no debe de preocuparse por el tema de Gibraltar pues España archiva su tri-centenaria reivindicación. No se exigirá la devolución del Gibraltar cedido en Utrecht ni del ocupado militarmente en la actualidad: el istmo donde está el aeropuerto o el entorno marítimo que lo baña. Tampoco se insistirá en la ignorada propuesta de un anterior gobierno del PSOE de compartir soberanía. Ni siquiera que cesen las actividades nucleares en la base naval que contaminan toda la zona o que, en  el último término, si quieren vivir como europeos, que finiquiten su régimen económico privilegiado y vivan según las reglas comunes de la Unión.

En 1982 la economía gibraltareña sobrevivía merced a las subvenciones inglesas. Su estado ruinoso, dada la oclusión del cordón umbilical que la unía por tierra a España, era tal que el Reino Unido empezó a considerar negociar con España. En aquellos tiempos, su economía no podía continuar sosteniendo a la gibraltareña. Ese mismo año, el PSOE abrió unilateralmente la Verja. El resultado ha sido que Gibraltar se ha convertido de nuevo en un emporio. En uno de los espacios económicos más ricos del orbe en tanto que su entorno inmediato, en uno de los más pobres de Europa. El PSOE, no contento con lo conseguido, parece volver a las andadas. Es como si ahora tratara de que de la mesa del rico epulón gibraltareño cayeran algunas migajas en dicho entorno, granero privilegiado de votantes para los que treinta años del socialismo no han sabido crear futuro.

Quizá se pida al negociador de la UE que sondee la posibilidad, tan soñada por los lobbies pro británicos de La Línea, de que a cambio del archivo de la causa española se amplíe la frontera colonial para incluir al menos el término municipal de La Línea. En cualquier caso, se da una preocupante coincidencia histórica. Dicho negociador es un francés al igual que el que negoció en nombre de Felipe V –un numeral menos que el actual– el tratado de Utrecht por el que cedimos Gibraltar. Los negociadores franceses lo hicieron porque así convenía a sus intereses. Llegaron a decir que un Gibraltar inglés haría imposible que España se aliara nunca con Inglaterra en contra de Francia. También ahora nuestros intereses quedan postergados. El gobierno español parece más bien estar a la defensa de los británicos.

- Embajador de España, delegado especial del Ministerio de Asuntos Exteriores en el Campo de Gibraltar (1979-1984)