
Un crítico saudí demanda a una compañía de software israelí, acusándola de colaborar con Riad en el asesinato de Khashoggi, informa The New York Times.
Según la demanda presentada por el disidente saudí Omar Abdulaziz, de 27 años y residente en Toronto (Canadá), la compañía israelí NSO Group Technologies ayudó al reino árabe a espiar por medio de su teléfono inteligente las comunicaciones que mantuvo con el periodista asesinado Jamal Khashoggi, que era su amigo, informó el domingo el periódico estadounidense The New York Times.
Por ello, Abdulaziz acusa a esa empresa cibernética israelí de colaborar con Riad en el asesinato del periodista en el consulado saudí en Turquía, del que —por las pruebas existentes, pese a no ser concluyentes, según ciertas fuentes— se hace responsable al príncipe heredero, Muhamad bin Salman.
En agosto, un grupo de investigación de la Universidad de Toronto que estudia la vigilancia en línea notificó a Abdulaziz que su teléfono podría haber sido pirateado y que Riad estaba detrás del espionaje que, según Abdulaziz, se llevó a cabo a través de una empresa israelí.
Esta demanda se suma a la de otros periodistas y activistas: acusan a NSO Group Technologies de ayudar a los Gobiernos de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y de México a espiar sus teléfonos inteligentes. A finales de noviembre, Amnistía Internacional (AI) pidió la suspensión de la firma por ofrecer a Riad un programa de espionaje.
The New York Times añadió en su artículo que la demanda implica más presión para NSO Group y para el régimen israelí; ese último por autorizar la venta de programas de espionaje a gobiernos extranjeros.
“En términos más generales, la demanda también llama la atención sobre la alianza cada vez más abierta entre Israel, Arabia Saudita y otras monarquías del Golfo Pérsico”, precisó.
Khashoggi planeaba crear un movimiento opositor contra Riad
El periodista saudí asesinado Jamal Khashoggi quería crear un movimiento juvenil en las redes sociales para hacer frente a Arabia Saudí, según la cadena CNN.
El medio estadounidense, tras chequear unos 400 mensajes de Khashoggi enviados a través de la aplicación de WhatsApp al activista Omar Abdulaziz, que reside actualmente en Canadá, escribió el domingo que el periodista estaba estudiando la posibilidad de crear un movimiento juvenil ‘online’ para promover medidas contra autoridades de Riad.
“En los intercambios casi diarios entre octubre de 2017 y agosto de 2018, Khashoggi y Abdulaziz concibieron el plan de crear un ejército electrónico para involucrar a los jóvenes saudíes (…) y desacreditar la propaganda estatal en las redes sociales, aprovechando el perfil oficial de Khashoggi y la fuerza de 340 000 seguidores de Abdulaziz, de 27 años, en Twitter”, informó la cadena estadounidense CNN.
El medio recoge que, en un mensaje fechado en mayo de 2018, Khashoggi comparó al príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman, con un “animal comecocos que cuantas más víctimas come, más quiere”.
Abdulaziz comentó en declaraciones a la CNN que su compañero, destacado opositor de las políticas de Bin Salman, creía que este “es un problema” y que “este niño debe ser frenado”. Por consiguiente —añadió—, Khashoggi le prometió invertir una suma inicial de 30 000 dólares y conseguir el apoyo de “donantes ricos” para costear sus actividades opositoras a Riad.
En agosto Abdulaziz le dijo a Khashoggi que se había enterado de que los funcionarios del Gobierno saudí estaban al tanto de sus planes, a lo que el columnista de The Washington Post contestó: “qué Dios nos ayude”. Dos meses después, Khashoggi fue asesinado en el consulado saudí en Estambul (Turquía).
El diario estadounidense The Washington Post reveló en un informe que los resultados de las investigaciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) sobre el caso Khashoggi concluían que el príncipe heredero saudí ordenó casi con toda seguridad matar al columnista crítico con la monarquía de los Al Saud y envió a varios de sus agentes para realizar tal tarea.
Viendo cómo se estaba desarrollando el caso del asesinato de su compañero, Abdulaziz habló, por primera vez, en noviembre de sus contactos con Khashoggi, después de enterarse de que su teléfono fue hackeado por orden de Riad por medio de un programa espía militar, apuntó la CNN.
Bin Salman es, a su vez, el principal responsable de la agresión saudí a Yemen y, por ende, de la peor crisis humanitaria del mundo y también del “secuestro” del premier libanés, Saad Hariri, en 2017.
Riad pone $100 millones para entrenar 30 000 ‘terroristas’ en Siria
Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) ponen unos 100 millones de dólares a disposición de miles de “terroristas” en Siria, reveló un diario turco.
Una delegación conjunta saudí-emiratí, formada por oficiales de inteligencia, se comprometió a financiar a 30 000 miembros de las tropas kurdas de la llamada “guardia fronteriza”, la cual se encargará de los “puestos de observación” que EE.UU. pretende establecer en las zonas fronterizas entre Siria y Turquía, informó el sábado el rotativo turco Yeni Safak.
La comisión árabe, añadió la publicación, se reunió en el norte de Siria con Brett McGurk, representante especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y prometió financiar al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo), considerado terrorista por Turquía.
Durante la cita, tanto los emiratíes como los saudíes acordaron proporcionar fondos para el entrenamiento, la compra de armas y municiones de unos 30 000 “terroristas” del PKK, aseguró Yeni Safak.
Las dos partes también aseguraron los fondos para cubrir el costo del establecimiento de los llamados “puestos de observación” que se emplazarán en la frontera siria-kurda.
En el encuentro, los representantes de los países árabes han pedido a los “terroristas” del PKK frenar las operaciones militares de Turquía en el norte de Siria.
De acuerdo con el medio turco, estos dos países árabes comenzaron a apoyar abiertamente a la organización terrorista PKK, de modo que incluso soldados saudíes y emiratíes han sido vistos participando en campos de batalla en la provincia oriental siria de Deir Ezzor.
Asimismo, destaca que el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman bin Abdulaziz Al Saud, está adoptando una política hostil hacia Ankara, desde que Turquía reveló la implicación de altas autoridades saudíes en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi ocurrido en el consulado saudí en la ciudad turca de Estambul el pasado 2 de octubre.