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La leyenda Vladimir Putin: Publican en Alemania la credencial que le entregó la Stasi durante su época de oficial del KGB en la RDA

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
martes 11 de diciembre de 2018, 21:00h

MOSCÚ (Sputnik) — El presidente ruso, Vladímir Putin, pudo haber recibido una credencial del Servicio de Inteligencia de la Alemania oriental, Stasi, mientras trabajaba en Dresde en la década de 1980, admitió el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

El rotativo Bild publicaba antes la foto de un carné a nombre del "mayor Vladímir Putin", con firma, sello y fecha de vencimiento, hasta fines de 1989.

El documento fue descubierto supuestamente en los archivos del departamento de cuadros y formación de la oficina de la Stasi en Dresde.

Konrad Felber, quien trabaja con los archivos de la Stasi en esta ciudad alemana, dijo a Bild que la credencial habría permitido a Putin entrar y salir de las oficinas de la Stasi libremente, además de facilitarle el reclutamiento de agentes sin necesidad de presentarse como oficial de la KGB soviética.

Preguntado al respecto, el portavoz de la Presidencia rusa sugirió a periodistas dirigirse a los organismos pertinentes, en concreto, al Servicio de Inteligencia Externa (SVR, por sus siglas en ruso), pero no descartó que sea un documento auténtico.

"Sabido es que la KGB y la Stasi cooperaban en la época de la Unión Soviética, así que no podemos descartar semejante canje de credenciales", supuso el representante del Kremlin.

Después de terminar la carrera de Derecho en la Universidad Estatal de Leningrado (hoy San Petersburgo), Putin fue contratado por la KGB, se formó como oficial de Inteligencia y trabajó de 1985 a 1990 en Dresde, en la República Democrática Alemana (RDA), según la biografía oficial publicada en el sitio web del Kremlin.

Un paseo por Dresde, como la vio el joven mayor Vladímir Putin

Vladímir Putin, presidente de Rusia, vivió cinco años en Alemania, cuando todavía era un joven mayor en la KGB. Para celebrar su 65 cumpleaños, Sputnik viajó a la ciudad teutona de Dresde para saber más acerca de ese período de la vida del mandatario ruso.

Nuestro recorrido 'tras las huellas de Vladímir Putin' comienza en la calle Radeberger, número 101. Aquí, en el tercer piso de un edificio residencial, Putin recibió un apartamento de dos habitaciones para vivir con su familia.

Putin fue enviado a Dresde en septiembre de 1985, a los 33 años de edad. Un año más tarde, llegaron su esposa y su hija mayor, María. La hija más joven, Ekaterina, nació ya en Alemania, recuerda Renate, una vecina que vivía en la misma calle que ellos.

"Eran una familia como cualquier otra. A menudo estaban en el patio de recreo. (…) Los veíamos siempre en las reuniones familiares, en las barbacoas. En el resto, Putin era más discreto, así que la gente no sabía mucho acerca de su vida privada", contó Renate a Sputnik.

No obstante, a la gente local no le gusta mucho recordar aquel período. A cinco minutos del predio donde vivía Putin, en la calle Bautzener, antes se encontraba el departamento de administración regional del Stasi —Ministerio para la Seguridad del Estado de la República Democrática Alemana—, una entidad con una reputación similar a la propia KGB soviética.

En una de las salas del museo memorial que se encuentra actualmente en el local, es posible ver a Putin en una foto con funcionarios de la KGB y del Stasi. Es posible identificar claramente al actual mandatario ruso y también a Horst Böhm, el director regional del Stasi de Dresde, en la época.

 

La foto de los funcionarios de la KGB y del Stasi. Vladímir Putin es el segundo desde la izquierda. Horst Böhm es el cuarto desde la izquierda en la fila de los que están sentados

En un edificio ubicado en la calle Angelika, número 4, Putin, además de obtener información para la KGB, también reclutaba personal para los servicios especiales soviéticos.

La 'leyenda' de Dresde

El 5 de diciembre de 1989, cerca de 5.000 manifestantes tomaron el centro de detención preventiva y la oficina regional del Stasi y obligaron al general Horst Böhm a dimitir. Algunos de los manifestantes intentaron asaltar la villa que albergaba la unidad de la KGB. Herbert Wagner, director del memorial en la calle Bautzener y testigo del evento, habló a Sputnik sobre lo ocurrido.

Según Wagner, un grupo de personas salió del edificio del Stasi con el objetivo de ir a atacar la oficina de la KGB. El testigo reveló que se sintió preocupado por las posibles consecuencias de tal acción y, por eso, advirtió a los manifestantes para tuvieran cuidado con sus decisiones.

Al llegar al edificio de la KGB con la intención de tomarlo por asalto, la multitud fue recibida por Vladimir Putin y sus colegas armados. El presidente, que en el momento era ya teniente coronel de la KGB, recordó a las personas que el local era un establecimiento militar soviético.

Putin, según sus propios testimonios, explicó que en caso de un "cruce de frontera" ilegal los agentes de la entidad podrían recurrir al uso de armas. La multitud se retiró, pero la unidad de la KGB en Dresde fue disuelta luego del incidente.

En sus horas de descanso, Putin solía frecuentar un restaurante llamado Am Thor, ubicado en Albertplatz. Un antiguo mesero que por muchos años trabajó en el establecimiento contó que a Putin le gustaba una cerveza de la marca Radeberger, pese a que no bebía con frecuencia.

El restaurante sigue funcionando hasta el día de hoy y algunos clientes habituales cuentan que reconocieron a Putin inmediatamente, cuando la televisión alemana le mostró en 1999, al convertirse en presidente interino del país tras la renuncia de Boris Yeltsin.

 

Un pequeño rincón en el restaurante Am Thor recuerda que el presidente ruso era muy bienvenido en el establecimiento

Aquí concluye nuestro viaje a la Dresde de Putin. ¿Será que el mandatario ruso todavía se acuerda de toda esa gente que convivió con él en Alemania? De todas las maneras, los residentes de Dresde le desean "salud", "estabilidad para Rusia" y que "el sol siempre brille" en su vida con motivo de su 65 cumpleaños.