
La investigación, en la que trabajan unas 50 personas, parece validar la teoría de un accidente como causa de la catástrofe.
El fiscal de París, Remy Heitz, considera que el incendio de la catedral de Notre Dame se produjo, probablemente, a causa de un accidente. Así lo ha comunicado a los periodistas este mismo martes, según informa la agencia Reuters.
"Nos inclinamos hacia la teoría de un accidente", dijo el fiscal, que también señaló que unas 50 personas trabajan en una investigación "larga" y "compleja" para esclarecer los detalles de lo sucedido en la tarde de este lunes en la catedral. Heitz aclaró a los medios que no se han encontrado indicios de que el incendio fuese causado a propósito.
Según anunció un representante del cuerpo de bomberos de la capital francesa en la mañana de este martes, y tal como atestiguan las imágenes disponibles, el fuego ya ha sido apagado por completo.
El voraz incendio en la famosa catedral comenzó alrededor de las 18:50 hora local (16:50 GMT) de este lunes en la parte superior del edificio. En la extinción del fuego trabajaron unos 400 bomberos que tardaron más de 14 horas en apagarlo por completo. Dos policías y un bombero resultaron levemente heridos.
Los bomberos, junto con otros servicios estatales, lograron conservar la estructura de la catedral y salvar las principales obras de arte, pero el techo y la aguja central sucumbieron a las llamas.
Dos policías y un bombero resultan heridos tras el incendio en Notre Dame
Los bomberos de París y diferentes servicios estatales lograron salvar la estructura de la catedral de Notre Dame y las principales obras de arte. Durante el incendio, dos policías y un bombero resultaron levemente heridos.
En la lucha contra las llamas participaron alrededor de 400 bomberos, que tardaron más de nueve horas en controlar el fuego, indica un comunicado.
Bomberos: La estructura de Notre Dame de París se ha salvado de la destrucción total
La estructura de la icónica catedral de Notre Dame de París, que este lunes se vio afectada por un devastador incendio, se ha salvado de la destrucción total, informó en declaraciones a BFMTV un comandante de la brigada de bomberos de París.
La estructura principal de Notre Dame ha sido "salvada y preservada", anunció el funcionario, agregando que las dos torres también "están salvadas".
Poco antes, los bomberos habían expresado dudas sobre la posibilidad de que puediera sofocarse el devastador incendio y evitar el derrumbe de la catedral parisina.
El fuego, que se desató en la parte superior de la catedral, causó el derrumbe del techo y de la aguja de la famosa catedral parisina.
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"La Catedral de Notre Dame abruma a los franceses y a todos los católicos"
La emblemática Catedral de Notre Dame de París no es solamente patrimonio cultural artístico de Francia, sino también de la fe católica, por lo que el incendio que este lunes afectó al monumento no solo representa una gran pena para todos los franceses, sino también para los creyentes, indicó la historiadora Isabelle de Montgolfiere, entrevistada por RT.
Según recuerda la experta, la icónica catedral, inscrita en el Patrimonio Mundial de la Unesco en 1991, fue escenario de la coronación de Napoleón Bonaparte. Por otro lado, el tesoro de Notre Dame guarda la Corona de espinas, símbolo del cristianismo que recuerda los episodios evangélicos de la Pasión de Jesús.
"Es un verdadero emblema de fe, emblema de unidad nacional. Hoy todos estamos de luto por esta pérdida inconmensurable, pero la fe pervive y perdura, y vamos a abordar esta Semana Santa con mucha oración", asegura la historiadora.
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Irán lamenta destrucción de la catedral de Notre Dame de París
El canciller iraní, MohamadYavadZarif, lamenta la destrucción de la emblemática catedral de Notre Dame de París, la capital de Francia, que ardió en llamas.
En un mensaje en la red social Twitter, el ministro de Exteriores persa ha expresado este martes su solidaridad con los franceses, así como con todos los católicos por el incendio que causó el lunes la destrucción parcial de este edificio de valor histórico.
“Entristece que Notre Dame, ese monumento emblemático dedicado a la adoración de nuestro único Dios y que nos acercó a todos a través de la obra maestra literaria de Hugo, se destruya parcialmente después de pasar por guerras y revolución durante 800 años. Nuestros pensamientos son con los franceses y todos los católicos”, ha escrito Zarif.
Notre Dame y Mezquita Al Aqsa ardieron simultáneamente
Por extraña coincidencia en momentos que un incendio , arrasaba con la catedral de Notre Dame de París, símbolo de la cristiandad, se desató el fuego en uno de los salones de la Mezquita Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado del islam.

En momentos que los bomberos de París combatían el incendio de la Catedral de Notre Dame, en Jersulén se controlaba el fuego en el interior de la mezquita Al-Aqsa. La catedral parisina y el tercer lugar más sagrado del islam han estado ardiendo durante el mismo tiempo.
En las redes sociales se podían ver imágenes del fuego saliendo del tejado de una zona conocida como la sala de rezos Marwani. La Agencia Palestina de Noticias citaba a un guardia del edificio que decía que "el incendio se inició fuera, y se propagó al tejado de la sala de rezos, pero la brigada del Wafq Islámico de Jerusalén -fideicomiso religioso islámico que controla este tipo de edificios- consiguió controlarlo de manera satisfactoria".
La mezquita de Al-Aqsa es el tercer lugar sagrado del Islam y una pieza fundamental en el conflicto árabe-israelí, ya que se encuentra en la ciudad vieja del este de Jerusalén, ocupada inicialmente por Jordania en 1948, más tarde por Israel en 1967, y finalmente anexionada en 1980.
Mientras este incendio ocurría, el presidente palestino Mahmoud Abbas expresaba sus condolencias por el incendio ocurrido en la catedral de Notre-Dame. "La presidencia confirma su solidaridad con nuestros amigos en Francia por este incidente", decía el comunicado.
La sala de rezos está ubicada debajo de la zona sudeste del templo de Mount, que incorpora tanto la Cúpula de la Roca como la mezquita de Al-Aqsa, siendo un complejo muy importante para el Islam y la comunidad árabe.
El incendio en Al-Aqsa tuvo lugar en el salón de rezos Marwani y, según la televisión jordana Al-Mamlaka, fue provocado por unos niños que se encontraban en la zona. Por redes sociales se difundieron videos en los que se veía el humo saliendo del dejado del salón en llamas.
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Según al medio oficial de la Autoridad Nacional Palestina, los guardias comunicaron que “el incendio empezó en el cuarto de los guardias, fuera del tejado del salón de rezos Marwani. La brigada del Waqf controló la situación de manera satisfactoria”.
Un templo del patriarcado de Moscú incendiado en Jarkov, Ukrania

En la región de Jarkov, un templo de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú fue incendiado.
El incidente ocurrió el domingo 14 de abril en la ciudad de Lyubotin en la región de Jarkov. Un incendio envolvió a la iglesia Nikolaevsky de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú.
Durante el incendio se derrumbó el techo del templo. El momento de la destrucción fue filmado por un testigo ocular.
Según el Servicio de Emergencias Estatal de Ucrania de la región de Járkov, recibieron información sobre la quema del templo en la calle 11 Chudnovsky a las 18:10. Los bomberos lograron detener la propagación del fuego a las 19:40.
Según información preliminar, el incendio cubrió 120 metros cuadrados de la sala. 6 unidades de rescate participaron en la extinción del incendio.
Imágenes de las secuelas.
No hay información sobre víctimas durante el incendio. Cuando los bomberos llegaron a la llamada, el templo ya había sido cerrado. El servicio terminó a las 15:30. El techo comenzó a arder y se derrumbó. Las causas del incendio en el templo aún son desconocidas, aunque la gran cantidad de información presentada aquí podría ofrecer algunas pistas.
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Francia vive una ola de vandalismo anticristiano sin precedentes
Francia vive una ola sin precedentes de profanación de iglesias, víctimas del vandalismo «puro» al vandalismo expresamente anticristiano: de dos a tres iglesias son profanadas, cada día, durante los últimos años.
Según las cifras oficiales del Service central de rensignement criminel (SCRC), reveladas por el matutino conservador Le Figaro, las iglesias de Francia sufrieron, durante el 2018, 129 robos y 877 degradaciones, de la profanación pura al vandalismo sin escrúpulos. «Buen» o «mal» año, las iglesias francesas sufren del vandalismo de manera crónica, ante la aparente impotencia policial.
Según esa misma fuente, dependiente de la Gendarmería y el Ministerio del Interior, Francia fue víctima el año pasado 1.063 actos anticristianos: profanación de tumbas y cementerios, saqueo de iglesias, pintadas obscenas y lugares de culto, grabación de vídeos sacrílegos… Los orígenes del vandalismo son muy diversos. Las acciones anti cristianas tienen una «raíz» más atroz y endemoniada.
Consciente que se trataba de un problema de inmenso calado, religioso, cultural, social y político, el Episcopado francés creó hace dos años un servicio especial de seguimiento de ese conflicto, pidiendo a los sacerdotes de toda Francia que comunicasen a la jerarquía religiosa los actos de vandalismos o las profanaciones, presentando siempre querellas, ante juzgados y comisaría, tras todos los actos de los que tuviesen directa. Se estableció una estadística oficiosa que coincide con las estadísticas policiales: de 2 a 3 iglesias son víctimas del vandalismo, cada día, desde hace varios años. Los centenares de querellas y denuncias presentadas por los sacerdotes solo han tenido un éxito policial y jurídico muy relativo. Se han detenido a muchos malhechores. Pero han quedado en libertad muchos otros.
La Iglesia y el Ministerio del Interior establecen una diferencia clara, muy nítida, entre los robos de tipo puramente crapuloso (en aumento, igualmente) y los ataques con «vocación» expresamente anti cristiana, de muy diversa índole. Tabernáculos y sagrarios de muchas iglesias, donde se guarda el Santísimo Sacramento, son profanados, dispersando las hostias por el altar para mejor profanarlas con heces. Muchos altares han sido «escenario» de bajas pasiones obscenas. Grupos «musicales» han llegado a filmar vídeos con canciones «duras» utilizando como «fondo» un altar mayor. La figura de Cristo, en la cruz, ha sido profanada y violada, en muchas ocasiones, mutilando pies y manos de manera atroz. Son innumerables las pintadas obscenas con las que se han profanado tumbas e iglesias…
A juicio de la jerarquía eclesiástica, las iglesias católicas no tienen «vocación» a estar cerradas ni «vigiladas» por militares o anti disturbios. Salvo en los casos excepcionales, como es el de la catedral de Notre Dame, en el corazón histórico de París. De ahí que sea relativamente fácil penetrar en una iglesia de pueblo, cuando cae la noche, para cometer todo tipo de tropelías.
Monseñor Ribadeau Dumas, secretario general del Episcopado, comenta la crisis en curso de este modo: «Iglesias incendiadas, profanadas… jamás podremos “habituarnos” a la inmensa tragedia de esas violencias sacrílegas». Y agrega: «Nuestra sociedad tiene una cierta tendencia a despreciar a la iglesia católica: está en el aire de la época la agresión contra nuestras iglesias, donde los fieles estamos unidos en la comunión en la misma fe».
Varios diputados han pedido a Emmanuel Macron la creación de una misión parlamentaria, destinadas a estudiar la tragedia en curso, para proponer una «respuesta» práctica, policial, política, cultural. Se trata de una «vía» administrativa compleja e imprevisible, cuando el vandalismo sigue siendo una «marea negra» y que sigue su amenazante curso como un torrente endemoniado.
Hace apenas diez días, la Iglesia de Saint-Sulpice, en el corazón histórico de París, uno de los templos emblemáticos de la historia religiosa y cultural de Francia, fue víctima de un incendio de origen desconocido, oficialmente. La jerarquía religiosa ha descartado el ataque anticristiano. Queda en el aire la evidencia: vandalismo ciego, sin consecuencias dramáticas, pero altamente simbólico. El incendio de Saint-Sulpice quizá sea el más llamativo de los actos de vandalismo, en una plaza y un barrio altamente simbólico de la historia cultural y religiosa de París y de Francia.
Análisis: Notre-Dame, por qué creo que fue un atentado
Ernest Milá
Hay que ser muy cauto en esto de las catástrofes porque, suele ocurrir, que nada es lo que parece. Sin embargo, hay episodios que, la experiencia y el sentido común indican que solamente existe una explicación posible. Está claro que me refiero al incendio de Notre Dame de París. ¿Atentado o accidente? Ante todo, es preciso ser objetivos, e ir con cuidado en la elección de términos. Pero hay algo que está por encima de ambas posiciones: el sentido común y la lógica.
Si se utiliza el sentido común, parece bastante claro que las posibilidades de que se trate de un atentado son muy superiores a las que haya sido un accidente. Las diez razones son bastante simples y sencillas de explicar:
1) El accidente no pudo ser atribuido a las obras de restauración de la catedral. En efecto, se produjo fuera de horario laboral. En Francia y en el sector de la construcción, la jornada laboral no se prolonga más allá de las 17:30. El incendio, según todos los testimonios, se inició mucho más tarde, a las 18:25, aunque otros testimonios lo retrasan hasta las 18:50. Resulta significativo, como muchos medios de comunicación han ido rectificando la hora de inicio del fuego, tratando de aproximarla a la hora del fin de la jornada laboral. (La Vanguardia apunta a las 18:25, pero las últimas informaciones indican que fue media hora después).
2) Notre Dame no es un edificio cualquiera y su restauración no había sido entrega a obreros irresponsables y negligentes, sino a “compagnons”: es una joya arquitectónica mundial, por tanto, la empresa contratada para la restauración no era una SL de pacotilla, sino una empresa especializada, contratada para restaurar la aguja que no se había tocado, prácticamente, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, compuesta por operarios especializados salidos del “compagnonage”, los gremios profesionales que construyeron las catedrales en la Edad Media y que todavía existen hoy en Francia enseñando las mismas técnicas y constituyendo la élite especializada a la que siempre se ha recurrido para las obras de restauración del templo. Una “élite obrera”, al abandonar el trabajo se cuida de recoger instrumental y de que todo esté en orden para el día siguiente (especialmente el “compagnonage” la base de cuya enseñanza es el orden, la autodisciplina, la responsabilidad en la “obra bien hecha” y el trabajo eficiente).
3) Destruir un templo del gótico francés es relativamente fácil: los tejados que cubren la nave central están formados por planchas impermeables sostenidas por un entramado de madera sin contacto con las bóvedas sostenidas por las arquerías ojivales. Si se quiere destruir una catedral gótica, no basta con incendiar los bancos de la nave central o algún tapiz, sino que se partirá del pesado entramado de madera (que en Notre Dame era visible desde las torres de los campanarios accesibles para los visitantes), esperando que al ceder por el fuego, hunda las frágiles bóvedas góticas (que suelen estar cubiertas de ollas de barro vacías, para ocupar espacio pero no aumentar el peso, situadas sobre las arquerías y sobre las que se colocan las baldosas homogeneizan la cubierta y de la que solamente emergen las cabezas de las claves de bóveda). Se trata de un conjunto frágil que puede derrumbarse por el peso de los restos ardientes de la carpintería y del agua arrojada para apagar el fuego. Desplomadas las bóvedas y la arquería el templo puede ser considerado destruido. Tal era la estrategia de los incendiarios.
4) En los últimos tiempos, se han producido demasiados incendio e incidentes de los que no cabe la menor duda que se ha tratado de profanaciones deliberadas, en Iglesias importantes de París: hace apenas un mes, el domingo 17 de marzo de 2019, se produjo otro incendio de similares características en Saint-Sulpice, la segunda iglesia más grande de París y que recibía oleadas de turistas por haber sido citada en la novela El Código de Vinci… Parece difícil que se produzcan “accidentes” similares en dos iglesias separadas apenas por 900 metros, y en el plazo de 28 días. Si bien, ninguna autoridad ha mencionado que el incendio de Saint Sulpice (que pudo ser apagado pero que causó daños), fuera deliberado, tampoco ha aparecido ninguna prueba objetiva de que se tratase de un “accidente”.
5) El incendio de Saint Sulpice, el incendio de Notre Dame, no han sido accidentes únicos en la crónica de sucesos de Francia: como si se tratara de una campaña orquestada, en apenas unos meses se ha producido una docena de ataques a templos católicos, los más importantes en el entorno de París. La iglesia de Saint Denis, entre otras, situada en una de las zonas de la banlieu con más concentración de inmigración. Otro tanto ha ocurrido en Yvelines a penos de 25 km de París. Pero esto es solamente la punta del iceberg: en toda Europa se produjeron en 2018, un total de 500 ataques contra templos e instituciones religiosas. Así pues, estos ataques no son “episodios aislados”, sino que forman parte de una campaña sistemática.
6) El incendio sistemático de templos supone un “salto de cualidad” en relación a acciones que han sido las obsesiones del islamismo radical desde principios del milenio y obedece a una secuencia implacable: durante la “intifada” de noviembre de 2005 en Francia se quemaron 8.000 vehículos en todo el país y, desde entonces se ha mantenido en continuo ascenso esta práctica que nunca ha descendido, desde entonces, del centenar de coches destruido por noche. Solamente en 2011 se produjeron ¡40.000 incendios de vehículos! Y en la Noche Vieja de 2018, ardieron en apenas unas horas 1.031 vehículos. Las detenciones permiten afirma que las “bandas étnicas” son las únicas responsables de esta oleada de incendios y, resulta probable que, después de casi veinte años realizando la misma práctica, algunos elementos hayan pensado que era hora de cometer acciones “más audaces”: la quema de símbolos religiosos, por ejemplo.
7) Las agujas de las catedrales góticas son un símbolo de verticalidad que se alca hacia el cielo… el mismo significado que tienen los minaretes en las mezquitas: para el islamismo radical este detalle es sumamente importante. El número de minaretes de una mezquita y su altura están en relación directa con la implantación del islam en esa zona y con la preeminencia del culto a Alá sobre cualquier otra religión. En Granada hemos visto como durante años, irracionalmente, los promotores de la mezquita del Albaicín se obstinaban en que su minarete fuera solamente unos pocos metros más altos que la catedral católica. Por todo ello no puede extrañar que el incendio de Notre Dame se originase en la aguja (que ni siquiera era originaria, sino un añadido en la restauración realizada por Viollet-Le-Duc en el siglo XIX, siendo, por tanto, la parte más moderna del templo).
8) En junio de 2017 ya tuvo lugar un primer intento de atacar Notre Dame de París, cuando un “soldado del ISIS” atacó a un policía con un martillo frente a la catedral. La acción tuvo como resultado la detención del yihadista, pero no se trataba de un caso aislado: pocos días después, el 19 del mismo mes, un coche cargado de explosivos chocó contra una furgoneta de policía. La investigación aludió a que podía haber actuado contra el palacio del Elíseo, residencia presidencial, o contra Notre Dame de París que, desde hacía unos años era vigilada por la policía al ser considerada como “objetivo preferencial yihadista”.
9) El 8 de septiembre de 2016, la policía francesa detuvo a cuatro personas de religión islámica, tras el hallazgo de un vehículo abandonado lleno de bombonas de gas cerca de Notre Dame de París. El ministro del interior confirmó las detenciones y la realidad de la amenaza terrorista que apuntaba contra la catedral. Es lícito pensar que, si este plan fracasó, algún grupo yihadista decidió recuperarlo y volver a intentarlo.
10) Para un europeo, Notre Dame de París es algo más que un símbolo católico, es una seña de identidad cultural. Para el islamismo radical es la personificación del “enemigo” étnico y religioso. La Iglesia Católica está atravesando los peores momentos de su historia, ante la indiferencia general, la ineptitud vaticana y la crisis cada vez mayor iniciada con el Concilio Vaticano II. Es una religión gastada y en crisis, a lo que se une el que los valores republicanos franceses, son valores laicos. La religión ha dejado de interesar a una gran mayoría de europeos, actitud que supone una ruptura con su pasado, con su tradición y con su identidad. Sin embargo, la religión es el fundamento de la identidad islámica y la preeminencia de su religión, incluso mediante la yihad (el último de los “pilares del islam” en su teología), es algo que para ellos resulta irrenunciable. La mentalidad islámica, obsesiva, intolerante, propia del desierto y deudora del paisaje monocorde, árido y sin matices de otros espacios geográficos, es incompatible -aquí y en la India, en Nigeria y en Egipto- con cualquier otra religión: no importa que, para otras culturas, la religión haya pasado al dominio de lo privado. Para el islam sigue siendo la fuente de su identidad y la religión el eje de su política. Los atentados contra centros religiosos tenidos como “rivales” son la consecuencia de esa concepción. Así pues, no puede extrañar que los centros religiosos católicos sean objetivo preferencial del yihadismo. No importa que otras religiones no se consideren en guerra ni rivales del islamismo radical, lo que importa es que este si está en guerra con cualquier posible rival, especialmente a partir de determinada concentración de islamistas.
CONCLUSIÓN
Si estos diez argumentos apuntan a un atentado yihadista, no hay que olvidar el otro argumento que va en contra: “no existen pruebas objetivas de que se trate de atentados, tan solo son datos para construir una hipótesis”. Bien, esto será así desde el punto de vista jurídico, pero la destrucción de pruebas es algo deliberado. Cuando un incendio se inicia en la techumbre, en las proximidades del eje emblemático de la catedral -la aguja-, lo que se pretende es -como hemos dicho- que la techumbre y el agua para extinguir el fuego, derrumben la bóveda y se precipiten sobre la nave central: en esas circunstancias no existe la más mínima posibilidad de establecer si fue o no un atentado. En otras palabras, la ausencia de pruebas, es la demostración negativa de que se trató de una acción meditada y deliberada… especialmente si la acción se encuadra en el contexto que hemos descrito.
No sabremos la verdad jamás, por lo menos, no en los próximos 40 días. Con las elecciones europeas a la vuelta de la esquina, el mismo día que el Partido de los Verdaderos Finlandeses ha dado una nueva victoria a las fuerzas que defienden la identidad de los pueblos europeos, los partidos demoliberales y las izquierdas progresistas y universalistas, no pueden arriesgarse a desencadenar una adhesión unánime a los partidos identitarios, reconociendo que el incendio de Notre Dame ha sido una operación yihadista más que responde a una estrategia de escalada de violencias, sobre una sociedad anestesiada por sus gobiernos y por sus propios medios de comunicación.
Así pues, oiremos hasta la saciedad la versión del “accidente”. Pero ahí quedan 10 razones, bastante más lógicas y coherentes para demostrar justo lo contrario. Conclusión final: otro chispazo de la guerra étnica que nos han declarado, una guerra que será, a la vez, racial, social y religiosa. Hay guerra cuando un solo bando ha decidido que está en guerra y poco importa que los gobiernos europeos no lo asuman: la otra parte ya ha decidido estrategia y tácticas. Y aquí jugando a elecciones...