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Organización siniestra… Revelan desde Rusia cómo los Cascos Blancos roban órganos en Siria

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
martes 30 de abril de 2019, 21:00h

Los Cascos Blancos se dedicaban a la extracción forzada de órganos humanos en Siria, afirmó Maxim Grigóriev de la Cámara Pública de Rusia en la Embajada de Rusia en Washington.

"Una cantidad significativa de evidencia nos permite concluir que los centros de los Cascos Blancos fueron un elemento clave en el sistema de incautación forzada de órganos", dijo Grigóriev, citado por el periódico ruso Vzglyad, en una conferencia de prensa en la Embajada de Rusia en Washington.

Allí, sentado al lado del embajador de Rusia en EEUU, Anatoli Antónov, Grigóriev presentó su informe 'Los Cascos Blancos: cómplices de terroristas y agentes de desinformación'.

?Señaló que en Alepo se habían dado docenas de casos similares. Las mujeres y los niños tenían más probabilidades de ser víctimas de la extracción de órganos.

Grigóriev es director de la Fundación para el Estudio de los Problemas de la Democracia, que tiene su sede en Moscú.

En febrero pasado, esta Fundación publicó su investigación sobre las actividades ilegales de los Cascos Blancos en Siria.

Según testimonios de familiares de víctimas sirias, sus vecinos y exmiembros de los Cascos Blancos, esta investigación afirma lo siguiente: en Siria funcionó todo un sistema de extracción forzada de órganos humanos similar al sistema famoso de Kosovo.

¿Cómo era el proceso de convertirse en víctima?

Cuando se producían bombardeos en Siria, llegaban los Cascos Blancos y se llevaban a los residentes heridos, por ejemplo, a Turquía, presuntamente para su posterior atención médica.

"Vivo en Alepo en el barrio de Hanano. Mi vecino era conductor, los Cascos Blancos se lo llevaron a Turquía para que recibiera tratamiento. Cuando trajeron su cadáver de Turquía, oí los gritos de sus padres, sus familiares lloraban. Corrí hacia el auto y ayudé a mover el cuerpo. Al mismo tiempo sentí que el cadáver era muy ligero. Levanté la sábana y vi una gran herida desde la garganta hasta el estómago. Soy titulado en Medicina, palpé el cuerpo con las manos, estaba claro que no había órganos, la piel estaba prácticamente pegada a la espalda", cuenta Ahmed Omar ibn Mustafa, jefe del personal médico subalterno del Hospital Ibn Rashid en Alepo.

Aproximadamente un año vivió en una zona bajo el control de los terroristas, y durante este tiempo a menudo oía hablar sobre tales casos, especialmente sobre niños que desaparecían o cadáveres sin órganos.

Algunos sirios regresaban a sus hogares vivos, pero mutilados.

"Cuando trabajé para Ahrar Sham, mi comandante era Shadi Kadik, alias Abu Adel Halabi. Le pregunté: ¿por qué, después de la hospitalización en Turquía, vuelven con la falta de algún órgano? Me dijo que esto se hacía intencionalmente, para asegurar el tratamiento de terroristas. Es decir, ¡riñones y otros órganos se toman de civiles y se trasplantan a los terroristas!", dice Abdurazak Nassan ibn Nuaman de Alepo, exmiembro de la formación Ahrar Sham, prohibida en Rusia.

Residentes de los barrios sirios donde había centros de los Cascos Blancos estaban terriblemente asustados de convertirse en la siguiente víctima. Omar Mustafa ibn Mohammed dice que debido a la práctica de la extracción de órganos "la gente tenía miedo de llamar a los Cascos Blancos y pedirles ayuda".

Después de la liberación de estos barrios, se registró un nivel anormalmente alto de pacientes que requirieron operaciones urgentes. Cuando se les preguntó por qué no habían ido a los hospitales, respondían sin rodeos: muchos de los que acudieron a los Cascos Blancos en busca de ayuda médica no regresaron vivos de tales operaciones.

En total, para su investigación Grigóriev y sus colegas de la Fundación para el Estudio de los Problemas de la Democracia entrevistaron en Siria a 40 empleados de los Cascos Blancos, 20 exterroristas y 45 residentes sirios.

Los Cascos Blancos

La organización de los Cascos Blancos se ha posicionado como una estructura humanitaria que brinda asistencia a los civiles en zonas de conflicto en Siria.

No obstante, junto a los vídeos en los que Cascos Blancos rescatan a niños de las ruinas, también aparecieron imágenes con los mismos protagonistas uniformados y empuñando las armas. En otras, se ve cómo manipulan las filmaciones, maquillando a las víctimas y dictándoles lo que deben declarar ante las cámaras.

El Ministerio de Exteriores de Rusia calificó la labor de los Cascos Blancos como un elemento de la guerra informativa contra las autoridades de Siria. En particular, Moscú responsabilizó a ese grupo de la provocación en Guta Oriental, que dio a EEUU, Francia y el Reino Unido un pretexto para acusar a Damasco del uso de armas químicas y bombardear Siria con misiles en abril de 2018.

El presidente sirio Bashar Asad declaró que los empleados de los Cascos Blancos son partidarios de Al Qaeda (grupo terrorista proscrito en varios países, incluida Rusia).

Más de 40 miembros de los Cascos Blancos admiten puesta en escena de ataques químicos en Siria

Al menos 40 miembros de la organización Cascos Blancos han admitido durante entrevistas recientes que escenificaron ataques químicos en Siria para provocar represalias contra el presidente Bashar Assad, dijo el jueves el director de la Fundación para el Estudio de la Democracia, Maxim Grigoriev, al dar a conocer los resultados de un nuevo estudio en la ONU.

"Hemos entrevistado a... 40 miembros de los Cascos Blancos, incluyendo los de Duma, que proporcionaron una descripción detallada de sus métodos comúnmente usados por su organización para falsificar escenas", dijo Grigoriev.

La fundación llevó a cabo una misión de investigación en Siria y localizó a los miembros de los Cascos Blancos y a docenas de personas que participaron en los ataques escenificados, dijo Grigoriev.

"Esas personas nos contaron en detalle cómo tuvieron que participar en la puesta en escena por unos pocos dólares para comprar algo de comida para sus familias", dijo.

Una mujer contó cómo le dieron una mortaja blanca para envolverse y luego le dijeron que se tumbara en el suelo y se untara la boca con pasta de dientes, dijo Grigoriev.

Otro recordó que se le dijo que "cerrara los ojos" cuando fue filmado mientras los miembros de los Cascos Blancos lo llevaban a un centro médico.

"Amar Al Mustafa Ibn Mohammad, de Alepo, vio con sus propios ojos cómo simularon un ataque químico, trajeron niños, los acostaron, encerraron a civiles y filmaron a los niños como si hubieran muerto en el ataque químico", dijo Grigoriev.

Un miembro de los Cascos Blancos en Duma dijo a los investigadores que a los niños locales se les entregaban caramelos como recompensa por su participación en los videos escenificados.

Grigoriev señaló que la investigación puso en duda las conclusiones de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), que culpó a Assad de los ataques químicos en Duma de Siria en 2018.

Señaló que las conclusiones de la OPAQ se basaron en hechos falsificados y en fuentes no fiables o no identificadas.

En marzo, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas publicó su informe final sobre la investigación relativa al incidente del presunto uso de productos químicos tóxicos como arma en Duma (Siria) en abril de 2018, en el que se identificaba al cloro como el agente químico "más probable" utilizado en el ataque.

Los hechos presentados en la investigación de la fundación "confirman que la OPAQ deliberadamente no ha llevado a cabo una evaluación imparcial del incidente en Duma y suscitan dudas sobre qué más es capaz de hacer la organización... en el futuro", dijo Grigoriev.

La Fundación para el Estudio de la Democracia entrevistó a 15 testigos en el lugar del ataque de Duma, a 40 miembros de los Cascos Blancos que admitieron haber fingido los ataques y a más de 25 personas que vieron a los Cascos Blancos montar los ataques. También analizó fotografías y videos del incidente.

Los Cascos Blancos, también conocidos como Protección Civil Siria (SCD), operan en partes de Siria y Turquía controladas por los rebeldes y dicen ser un grupo de trabajadores de rescate voluntarios.

Los gobiernos de Siria y Rusia han acusado a los Cascos Blancos de organizar varias provocaciones con armas químicas para justificar posibles intervenciones extranjeras y la presencia de fuerzas extranjeras en Siria, así como de portar armas y apoyar a grupos terroristas.

La investigación de la OPAQ se inició después de que el grupo de los Cascos Blancos publicara un vídeo del presunto ataque en Duma, que se encuentra en el barrio de Damasco de Ghuta Oriental. El video mostraba a residentes locales, tanto adultos como niños, siendo tratados en el hospital después del supuesto ataque.

Los informes sobre el ataque y la publicación de las imágenes de los Cascos Blancos provocaron ataques con misiles de Francia, el Reino Unido y los Estados Unidos contra presuntas instalaciones de producción de armas químicas en Damasco.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha dicho que las acusaciones sobre el supuesto uso de productos químicos tóxicos por parte del gobierno sirio tenían por objeto justificar la acción militar exterior.

EEUU y los Cascos Blancos hablan sobre los ataques aéreos y armas químicas en Siria

WASHINGTON (Sputnik) — Funcionarios del Departamento de Estado de EEUU se reunieron con miembros de los Cascos Blancos para hablar de la situación de Siria luego de que Rusia acusara a ese grupo de provocar ataques militares de Occidente, dijo en un comunicado la portavoz de la cancillería estadounidense Morgan Ortagus.

"Altos cargos [del Departamento de Estado] se reunieron con la dirigencia [de los Cascos Blancos] la semana pasada para hablar de los ataques aéreos, necesidades humanitarias, y mitigación de daños de armas químicas en Siria", dijo Ortagus en su cuenta de la red social Twitter.

La portavoz añadió que les "enorgullece apoyar a los Cascos Blancos en su heroica labor de salvar vidas".

Este 29 de abril más temprano el embajador de Rusia en EEUU, Anatoli Antónov, dijo a periodistas que los Cascos Blancos, cuyo nombre oficial es Defensa Civil Siria, está preparando nuevas acciones de provocación para que países occidentales lancen ataques militares en Siria.

Los Cascos Blancos se declaran como una organización de rescatistas voluntarios que asisten a la población de Siria ante ataques y que llevan adelante acciones de rescate.

La organización, sin embargo, ha sido acusada por los gobiernos de Siria y de Rusia de apoyar a grupos terroristas y de escenificar provocaciones con armas químicas, destinadas a justificar la posible intervención extranjera en ese país de Medio Oriente.

En los últimos dos años EEUU, el Reino Unido y Francia plantearon las denuncias de ataques químicos en Jan Sheijun, Duma y Guta Oriental para justificar ataques con misiles a Siria, sin esperar los resultados de una misión independiente.

El Gobierno de Siria niega haber llevado a cabo tales ataques.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas sostuvo en un informe publicado en marzo que en Guta Oriental probablemente se empleó gas cloro, pero se abstuvo de responsabilizar del ataque a alguna de las partes en conflicto.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia alega que las denuncias de que tropas leales a Damasco llevan a cabo ataques químicos están concebidas para proteger a los terroristas locales y justificar ataques al Gobierno sirio.

Rusia acusa a EEUU de pagar costos operativos de grupos armados en Siria

Rusia denuncia que Estados Unidos financia los costos operativos de los grupos armados que luchan contra el Gobierno del presidente de Siria, Bashar al-Asad.

El coronel general ruso Mikhail Mezentsev, director del Centro de Gestión de la Defensa Nacional (NDCC, por sus siglas en ruso), puso de relieve el miércoles que Estados Unidos cubre los gastos producidos por las operaciones de los grupos armados y extremistas activos en Siria.

Según el militar ruso, esta financiación se realiza disfrazada de ayudas humanitarias que, Estados Unidos defiende, está destinada a aliviar el dolor y las durezas que sufren los civiles sirios.

En específico, aseguró que parte del presupuesto que Washington destina para sus acciones en Siria se gasta en las operaciones de los llamados "cascos blancos", como la escenificación de ataques químicos del Gobierno de Damasco contra civiles sirios.

Mezentsev también acusó a Washington y a sus aliados regionales y occidentales de tratar por todos los medios que no se normalice la situación en Siria y continúe la desestabilización en este país árabe.

De igual modo, el mando castrense ruso rechazó la presencia militar de Estados Unidos en Siria y la catalogó de ilegal, puesto que, recordó, no cuenta con la autorización del Gobierno del presidente Bashar al-Asad.

Consideró que no tiene sentido que las fuerzas estadounidenses sigan en el territorio sirio, dado que las fuerzas sirias, junto con los asesores y militares de países como Rusia e Irán, convocados por Damasco, tienen la capacidad suficiente para afrontar cualquier amenaza terrorista.

Rusia, un país que ha desempeñado un rol destacado en la lucha antiterrorista en Siria, denuncia con frecuencia el apoyo de Washington a los grupos armados y terroristas en el territorio sirio y sus esfuerzos para impedir la total erradicación del terrorismo en este país árabe.