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Los chinos renuncian en masa a sus iPhones en favor de dispositivos de Huawei, en medio de las tensiones con EE.UU.

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 26 de mayo de 2019, 21:00h

Bajo el impulso de una campaña pública, un número creciente de ciudadanos chinos está renunciando a los dispositivos de la empresa estadounidense Apple en favor de los de Huawei, para así apoyar a ese gigantesco consorcio tecnológico frente a las restricciones que le impone EE.UU., informa este miércoles South China Morning Post.

Redacción

 

Bajo el impulso de una campaña pública, un número creciente de ciudadanos chinos está renunciando a los dispositivos de la empresa estadounidense Apple en favor de los de Huawei, para así apoyar a ese gigantesco consorcio tecnológico frente a las restricciones que le impone EE.UU., informa este miércoles South China Morning Post.

El periódico indica que la campaña a favor de Huawei se ha difundido en las redes sociales chinas, donde comentarios como "Apoya a Huawei" ya recibieron miles de 'me gusta' en la plataforma Weibo.

Asimismo, recoge afirmaciones de personas que decidieron sumarse a la iniciativa. "Es un poco vergonzoso sacar un iPhone del bolsillo hoy en día, cuando todos los ejecutivos de la compañía usan Huawei", admitió Sam Li, empleado de una empresa de telecomunicaciones.

Por su parte, Wang Zhixin, un "fan acérrimo" de los productos de Apple, dijo que sintió "una llamada del corazón" para demostrar su apoyo a la empresa china y decidió reemplazar su obsoleto iPhone con un dispositivo de Huawei, que además "tiene reputación de mejor calidad a un precio más barato", afirmó.

Por su parte, Hu Xijin, redactor jefe del tabloide chino Global Times, manifestó a través de su cuenta en Twitter que también decidió empezar a usar un dispositivo de Huawei, después de portar un iPhone durante unos nueve años. Hu opinó que la empresa china "está siendo reprimida injustificadamente por el Gobierno de EE.UU.", pero matizó su decisión al destacar que tampoco hay motivo para boicotear a la compañía de Cupertino, debido a su contribución "al desarrollo de China".

"Hay muchos usuarios leales de iPhone en China, y creo que son libres de decidir la marca de teléfono móvil que quieran usar", subrayó.

"Si el perpetrador quiere pelear, lo venceremos": canción sobre la guerra comercial se vuelve viral en China

Los medios de comunicación estatales han tomado una serie de medidas patrióticas para fomentar la unidad ante la guerra comercial con Washington.

Una canción titulada 'Guerra comercial' se ha vuelto viral en China en medio de las tensiones entre el país asiático y EE.UU..

"Si el perpetrador quiere pelear, lo superaremos en ingenio", reza uno de los versos de la canción, compuesta y divulgada por el productor y letrista Zhao Liangtian.

"¡Guerra comercial! ¡Guerra comercial! ¡No temamos este indignante desafío! ¡Una guerra comercial está ocurriendo sobre el océano Pacífico!", sigue la letra.

Zhao adaptó la melodía de una canción antijaponesa de la película 'Guerra de túneles', de 1965, en la que una ciudad china se defiende de la invasión.

"Elegí 'Guerra de túneles' porque es una reminiscencia de una situación similar a la que se enfrenta China hoy", explicó Zhao a Bloomberg, agregando que desde que estalló la guerra comercial sintió la "necesidad de hacer algo".

Retórica patriótica

Mientras tanto, los medios de comunicación estatales también muestran una retórica similar a la de la canción de Zhao, instando resistir unidos a la presión extranjera.

El pasado viernes, el periódico estatal People's Daily publicó un comentario de primera página que evoca el espíritu patriótico de las guerras pasadas.

Por su parte, el canal CCTV un día antes había emitido en hora de máxima audiencia varias películas de posguerra en vez de la alfombra roja de la Semana de las Películas Asiáticas. Se trata de filmes como 'Hijos e hijas heroicos' o 'La batalla de la montaña de Shangganling' ambas ambientadas en la Guerra de Corea, un conflicto que a menudo es visto como una guerra indirecta entre EE.UU. y China.

Asimismo, a partir de este lunes, las radios y televisión chinas deberán reproducir el himno nacional del país, 'La marcha de los voluntarios', todos los días a las siete de la mañana hasta el final del año.

Otra medida patriótica fue la que tomó la Liga de la Juventud Comunista de la provincia de Cantón, que a través de WeChat pidió a los ciudadanos comer más tilapia, un grupo de peces de granja que ahora está sujeto a mayores aranceles impuestos por EE.UU.

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Trump: "Huawei es algo muy peligroso"

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha afirmado que Huawei es "algo muy peligroso" y un riesgo para la seguridad de su país.

Al mismo tiempo, el mandatario estadounidense ha señalado, hablando este jueves en la Casa Blanca durante un evento dedicado a "los agricultores y ganaderos de EE.UU.", que en algún acuerdo comercial entre EE.UU. y China podría incluirse alguna excepción para la compañía.

"Si llegamos a un acuerdo puedo imaginar que Huawei posiblemente sea incluido de alguna forma o en alguna parte del pacto comercial", afirmó Trump, especificando que esta perspectiva "sería buena" para EE.UU. pero que aún es demasiado temprano para hablar sobre cómo podría realizarse.

Microsoft elimina productos de Huawei de su tienda en línea de equipo técnico

La empresa estadounidense Microsoft ha eliminado los dispositivos de Huawei de su tienda en línea de equipo técnico Azure Stack, después de que la Administración Trump incluyera al gigante de las tecnologías chino en su lista negra.

Varios productos de Huawei aún se encuentran en el catálogo de la tienda, pero al intentar marcar y abrirlos el sitio informa de un error.

Por su parte, Microsoft no se ha pronunciado por ahora acerca de la medida.

Advierten que los teléfonos iPhone y Android son vulnerables a ataques con huellas dactilares

Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) descubrió una nueva forma de vulnerabilidad que afecta a los teléfonos con iOS y Android, que permite rastrear a los usuarios a través de aplicaciones y sitios de Internet.

Esta nueva técnica que forma huellas dactilares, llamada 'SensorID', funciona a través del uso de detalles de calibración de sensores, a los que se puede acceder sin permisos especiales. Para ello, utiliza datos del giroscopio y magnetómetro en dispositivos iOS, y del acelerómetro, giroscopio y magnetómetro en los Android.

De acuerdo con el informe, presentado en el Simposio sobre Seguridad y Privacidad 2019 del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE, por sus siglas en inglés), que se realizó entre el lunes y miércoles de esta semana en San Francisco (California, EE.UU.), el ataque puede ser lanzado desde cualquier sitio de Internet que se visite o cualquier aplicación utilizada.

Una vez activado, los especialistas detallaron que tarda menos de un segundo para generar una huella dactilar. Además, es capaz de crear una única huella para los dispositivos iOS, que no cambia aunque sean restablecidos los valores de fábrica. De esta manera, se pueden rastrear todos los movimientos del teléfono.

Reacciones

Frente a este desarrollo, Apple, cuyos teléfonos son más vulnerables que los Android, elaboró un parche de seguridad a partir de su versión iOS 12.2. Sin embargo, Google aún no ha tomado ninguna medida para mitigar este ataque, pese a que sus dispositivos Pixel 3 y 2 pueden ser afectados.

De acuerdo con los especialistas, Safari, Chrome, Firefox, Opera, Brave y Firefox Focus pueden sufrir este tipo de ataques.

Más de diez empresas chinas piden indemnización a Boeing por aviones 737 MAX

PEKÍN (Sputnik) — Un total de trece compañías aéreas chinas reclamaron una indemnización a Boeing por el daño provocado por la suspensión de vuelos de los 737 MAX, comunicó el portal chino The Paper.

"Por el momento, trece empresas aéreas chinas que explotaban aviones 737 MAX exigieron oficialmente a la compañía Boeing que les recompense el daño", dice el medio.

Según sus datos, las aerolíneas chinas cuentan colectivamente con 96 aviones de la serie 737 MAX.

El 22 de mayo, la Televisión Central de China informó, citando a representantes de Air China, que esta empresa y China Southern reclamaron compensación a Boeing por los retrasos de entrega de aviones 737 MAX y por haber tenido que mantenerlos en tierra después de las dos recientes catástrofes aéreas.

Dos aviones Boeing 737 MAX se estrellaron en los últimos siete meses, uno en Etiopía y el otro en Indonesia, causando la muerte de 346 personas.

Ambos accidentes ocurrieron a los pocos minutos del despegue y los datos recuperados por los investigadores indican que los pilotos lucharon contra el sistema de control de vuelo.

Los reguladores estadounidenses y las autoridades de aviación de una veintena de países ordenaron mantener en tierra el modelo 737 MAX, el más nuevo de Boeing.

La investigación preliminar apunta a que los pilotos tuvieron dificultades con el software del estabilizador MCAS (siglas en inglés de Sistema de Aumento de las Características de Maniobras) y no lograron retomar el control de la aeronave.

Análisis: El tema arancelario

Paul Craig Roberts

Dondequiera que mire la política de EEUU, exterior o doméstica, solo veo locura, ignorancia e incompetencia.

Tomemos el tema de los aranceles, que es el enfoque erróneo de Trump para llevar los empleos de vuelta a casa. La “solución” de las tarifas pasa por alto que la producción deslocalizada de los Estados Unidos cuenta como importaciones cuando las empresas estadounidenses traen sus productos a los Estados Unidos para ser comercializados.

Los chinos no robaron empleos en Estados Unidos vendiendo por debajo del costo de los Estados Unidos. Los empleos fueron llevados a China por corporaciones globales de los EEUU, junto con la tecnología y los conocimientos de negocios, por la única razón de maximizar las ganancias corporativas estadounidenses. El trabajo, llevado por el capital, la tecnología y el conocimiento empresarial de EEUU a ser tan productivo como el trabajo de los EEUU, podría ser contratado a un costo mucho menor en China y en otras partes de Asia debido al enorme exceso de oferta de trabajo que rebalsa los mercados laborales asiáticos. Los enormes ahorros de costos se destinaron directamente a las ganancias corporativas estadounidenses, a las ganancias de capital para los accionistas y a los bonos para los ejecutivos. La mitad, y quizás más, de los “productos baratos” importados de China son productos de firmas estadounidenses, como Apple, Levi, Nike. Son productos de firmas estadounidenses que se fabrican en China para su venta en los EEUU. No son “productos chinos baratos”. ¿Supones que un iPhone es barato o un MacBookPro es barato?

Los aranceles se aplican a los productos estadounidenses producidos “offshore” por empresas estadounidenses para su venta en Estados Unidos. Por ejemplo, el 13 de mayo, la oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) publicó una lista de productos “chinos” sujetos a un arancel ad valorem del 25%. La lista incluye celulares, calzado, textiles. ¿Las importaciones de teléfonos celulares desde China excluyen el iPhone de Apple? ¿Las importaciones de calzado de China excluyen los zapatos de Nike? ¿Las textiles excluyen a Levis? No he visto ninguna información de que los aranceles de Trump sean solo para las exportaciones de propiedad china a los mercados estadounidenses.

Los aranceles reducirán las ganancias de la producción estadounidense de ultramar exportada a los EEUU y elevarán los precios a los consumidores de EEUU, que ya han perdido los ingresos de los empleos manufactureros que las empresas estadounidenses trasladaron al extranjero.

En otras palabras, las tarifas no son una solución.

La única manera de traer de vuelta a casa los empleos estadounidenses deslocalizados es cambiar la forma en que las corporaciones estadounidenses pagan impuestos. No, esto no significa bajar los impuestos a las corporaciones. La forma de traer de vuelta los empleos a casa es imponer impuestos a las corporaciones sobre la base de la ubicación geográfica en la que agregan valor a sus productos. Si las corporaciones estadounidenses producen en los 50 estados para su mercado estadounidense, la tasa impositiva sería baja. Si producen en el extranjero, en China o en otro lugar, para la venta en los EE UU, la tasa impositiva sería alta.

La tasa impositiva sobre la producción deslocalizada para los mercados de EEUU se calcularía para compensar los menores costos laborales y regulatorios en el extranjero.

Los estadounidenses, como siempre lo hacen, vendieron una lista de bienes llamada “globalismo”. El globalismo es el engaño utilizado para destruir los sindicatos, privar a la fuerza laboral estadounidense de los empleos de clase media y despojarlos de su poder de negociación. También es el engaño utilizado por la agroindustria transnacional para expulsar de sus tierras a los agricultores autosuficientes del tercer mundo y convertir la agricultura del país hacia la producción de un producto de exportación de monocultivo.

El mal provocado por el globalismo ha hecho mella tanto en el primer como en el tercer mundo. Es enteramente el resultado de la maximización del beneficio capitalista del primer mundo. No tiene nada que ver con China.

Se culpa a China no porque su industria produce más barato que nuestra industria, sino como un pagote para esconder el hecho de que las corporaciones globales de los Estados Unidos son la causa de la pérdida de empleos en Estados Unidos.

Las tarifas no pueden recuperar los empleos.

El 6 de enero de 2004, hace más de 15 años, el senador estadounidense Charles Schumer (Demócrata, Nueva York) y yo planteamos el tema en el New York Times sobre si la deslocalización de empleos era en realidad un ejercicio de libre comercio. Una conferencia televisada fue convocada en Washington DC para escucharnos. Infructuosos intentos se hicieron para abrir agujeros en nuestro argumento. Con Schumer a la cabeza había esperanza de que se pudiera hacer algo, pero fue silenciado por sus contribuyentes corporativos y de la campaña de Wall Street. En los años posteriores, muchas veces he explicado el tema en mis columnas, entrevistas y en mi libro, El fracaso del capitalismo Laissez Faire. Testifiqué ante la Comisión sobre China y dejé en claro lo que estaba ocurriendo y las consecuencias, incluido el impacto en los presupuestos estatales y locales y las obligaciones de pensión.

No sirvió de nada. Los codiciosos y avaros capitalistas silenciaron a todos los miembros del Congreso, a todos los economistas, a todos los periodistas financieros y a las alas derecha e izquierda. La consecuencia es que Estados Unidos, que una vez fue una sociedad de oportunidades, ahora está polarizada entre una pequeña clase multimillonaria inmensamente rica y una fuerza laboral endeudada y que sobrevive con dos o más trabajos a tiempo parcial, sin beneficios. El régimen de Trump ahora está culpando por esta catástrofe a China. La guerra podría resultar de ello.