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Ejercicio militar en Rusia para poner a punto las Fuerzas de Misiles Estratégicos ante la alarma de las potencias occidentales

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 28 de julio de 2013, 18:02h

Apenas unos días después de que concluyó el mayor ejercicio militar desde la guerra fría, Rusia ha ordenado a sus fuerzas de misiles llevar a cabo un ejercicio para determinar la disposición de poner misiles balísticos intercontinentales en "alerta máxima" dentro de un corto período de tiempo. "La sede y dos divisiones de misiles del Ejército en la base de  Orenburg, en la región de los Urales de Rusia han sido puestas en alerta máxima, como parte de simulacros de preparación de combate", informó RIA Novosti.

Los ejercicios, que se prolongaron hasta el pasado sábado, implicaron el despliegue de unidades de misiles que incluyen los armados con capacidad nuclear Topol (SS-25 Sickle) intercontinentales balísticos y RS-20V Voyevoda (SS-18 Satán).

"El objetivo de este control es evaluar la capacidad de las unidades de misiles para ponerse en alerta máxima en el tiempo requerido y evaluar su disposición a realizar las tareas asignadas", dijo el coronel Igor Yegorov, un portavoz del Ministerio de Defensa.

Los ejercicios de misiles siguen los pasos de una "orden de complemento", similar dada por Vladimir Putin, que encargó al Ejército ruso lograr la plena "preparación para el combate" lo más rápidamente posible. El ejercicio de la semana pasada involucró 130 aviones de combate, 70 barcos, 5.000 tanques, 160.000 soldados y 320 toneladas de equipo, el mayor de desde la era soviética.

Rusia ha intensificado su gasto militar, que espera que se eleve casi un 60% en los próximos dos años, mientras que el presupuesto militar de EE.UU. se redujo en 15 por ciento.

En mayo, el primer ministro ruso Dmitry Medvedev pidió a la industria de defensa de la nación proporcionar "armas tecnológicamente superiores a sus análogos occidentales."

Rusia está llevando a cabo la mayor concentración militar desde la guerra fría, incluyendo el desarrollo de un nuevo radar de defensa antimisiles en el sur de Rusia, diseñado para misiles lanzados desde Europa, como parte de las maniobras que suponen "una amenaza estratégica para los Estados Unidos y aliados de la OTAN ", según funcionarios militares de Estados Unidos.

Rusia también está trabajando en una nueva generación de misiles balísticos intercontinentales nucleares llamado Yars-M, que "los funcionarios rusos dicen que serán capaces de penetrar las defensas de misiles de Estados Unidos."

Con los dos ejercicios rápidos desarrollados en el espacio de poco más de una semana, a algunos les preocupa que Rusia se esté preparando para un conflicto tras el anuncio de que Israel había bombardeado armas de fabricación rusa en Siria a principios de este mes. Asimismo, otra mala señal es que Barack Obama consiguiera luz verde de la Cámara y los Comités de Inteligencia del Senado para armar a los rebeldes yihadistas en Siria.

¿Se preparan las FFAA de Rusia para combatir en Asia?

Los analistas militares continúan comentando las maniobras de gran envergadura desplegadas la semana pasada en Siberia y en el Lejano Oriente. Muchos especialistas extranjeros las interpretaron como una exhibición ostentosa de fuerza y un síntoma de la inquietud de Rusia frente a la posible amenazas por parte de China y de Japón. Aunque, en realidad, los ejercicios no estuvieron vinculados a los temores de Moscú con respecto a uno u otro país vecino.

El Kremlin analizó los resultados desde el punto de vista de la reforma militar, puesta en marcha desde 2008, y de la elaboración de nuevos métodos de control de la preparación combativa y disposición de las tropas.

Las maniobras en las que aparte de las tropas del Distrito Militar Este participaron algunas fuerzas del Distrito Militar Central fueron una “comprobación imprevista de la capacidad combativa”. Las tropas recibieron, sin advertencia ni preparación previa, la orden de abandonar las bases permanentes para cumplir los objetivos de los ejercicios planteados.

La primera comprobación de este tipo se llevó a cabo en febrero de 2013 y comprendió a las tropas del Distrito Militar Central y Sur. Entonces, el Ministerio de Defensa anunció que tales ejercicios sorpresa con intención de movilizar a grandes unidades iban a ser una práctica regular. En marzo, fue sometida a una verificación análoga una unidad de las tropas del Distrito Militar Sur, en la región del litoral del mar Negro. En mayo la verificación se realizó en las tropas del Distrito Militar Oeste.

En todos los casos, en las actividades participó el mando superior no solo del Ministerio de Defensa, sino también del país. De hecho, las órdenes para el comienzo de las maniobras las dio el presidente Vladímir Putin, así como también dio la orden del inicio del ejercicio de las tropas del Distrito Militar Sur en marzo desde su avión presidencial cuando viajaba a Sudáfrica.

Las maniobras del Distrito Militar Este también están enmarcadas en esta práctica. Sin embargo, difieren de las anteriores por el número de efectivos que participan en ellas. En los ejercicios anteriores tomaron parte, al mismo tiempo, un número relativamente reducido de militares, de siete a nueve mil hombres. Se comprobó sobre todo el sistema de gestión y de comunicaciones, el transporte y la movilidad de las tropas.

Los altos mandos rusos señalaron desde el mismo comienzo que la práctica de una verificación imprevista de la capacidad combativa se desarrollará y comprenderá todas las Fuerzas Armadas. A medida que se acumule experiencia se irán ampliando. Además, en este caso la verificación respondió a un programa más extenso dado que todo indica que se decidió combinar con los ejercicios que se realizan comúnmente en verano en el Lejano Oriente.

El objetivo de las reformas aplicadas en el ejército a gran escala es la sustitución de la movilización del ejército de modelo soviético, capaz de librar grandes acciones bélicas, solo después de llamar a un gran número de reservistas en alerta permanente. Pues bien, el incremento del número de tropas capaces de proceder de inmediato al cumplimiento de misiones militares es el objetivo central de la reforma militar. De ahí que sea del todo comprensible que la dirigencia rusa optara justamente por estos ejercicios sorpresa.

En Rusia, el Distrito Militar Este es el mayor en territorio. Aun en tiempos soviéticos se mantenía allí una infraestructura considerable y una imponente agrupación de tropas. Naturalmente que Rusia está tomando medidas para mantenerlas de la forma correspondiente. Además, se supone que estas tropas pueden ser empleadas para acciones bélicas en otras regiones. Por ejemplo, en el pasado, unidades y agrupaciones de este Distrito Militar fueron participantes activos en la guerra en el Cáucaso Norte.

En la región Asia-Pacífico existen unos cuantos focos de inestabilidad en donde la probabilidad de una crisis militar de consecuencias impredecibles es mayor que en Europa. Así lo revelan, en particular, los hechos recientes conocidos en Corea del Norte.

Las declaraciones de dirigentes rusos evidencian que ello es tomado en cuenta en los planes de la construcción militar. Al mismo tiempo, actualmente Rusia no ve para sí ninguna amenaza por parte de algunos Estados en esa zona ni participa en conflictos regionales. Por otra parte, su disputa territorial con Japón es a largo plazo por lo que difícilmente puede convertirse en una fuente de confrontación militar.