
El laboratorio de Los Álamos (Nuevo México, EE.UU.), donde se construyó la primera bomba atómica del mundo, desclasificó y publicó documentos que desvelaron la identidad del cuarto espía soviético que se infiltró en sus instalaciones tras la Segunda Guerra Mundial, informa The New York Times.
Ese informador era Oscar Seborer, quien trabajó en el corazón del departamento que desarrollaba el disparador de la bomba atómica y cuya labor descubrieron dos historiadores en otoño de 2019, aunque en ese momento no sabían la naturaleza de su trabajo ni qué secretos transfirió a Moscú.
Los informes de esta instalación estadounidense indican que ese especialista judío oriundo de Polonia, apodado Godsend, ayudó a diseñar los circuitos de disparo del detonadores de la bomba.
Dos historiadores han desvelado la identidad del cuarto espía soviético que trabajó en el Laboratorio Nacional de Los Álamos durante el desarrollo de la bomba nuclear. ¿Su nombre en clave? 'Godsend', y trabajó estrechamente en el desarrollo de detonadores explosivos.
Su nombre real era Oscar Seborer, y, aunque fue descubierto originalmente en 1956 o antes, los documentos sobre él no fueron desclasificados hasta 2019, informa The New York Times. Sin embargo, aquellos documentos no desvelaban el nivel de implicación de Seborer en el espionaje: "Solo sabemos que Seborer proporcionó algo". Sin embargo, los papeles desclasificados de la CIA muestran que era uno de los informantes clave de los soviéticos.
Los historiadores Harvey Klehr y John Earl Haynes han revelado el alcance del espionaje de Seborer en un nuevo documento sobre la vida y la actividad del espía.
"Es fascinante. No teníamos ni idea de que fuera tan importante", dijo Klehr a The New York Times.
Los otros tres espías que trabajaron para Moscú eran Klaus Fuchs, David Greenglass y Theodore Hall. Seborer y su familia se mudaron a la URSS en 1951, pero desde 1945 —tras terminar la Segunda Guerra Mundial— ya había trabajado en Los Álamos. Junto a los tres espías previamente desenmascarados compartía con los líderes soviéticos suculenta información sobre una tecnología conocida como dispositivo de implosión.
¿Qué es un dispositivo de implosión?
Las primeras bombas atómicas, incluida la que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima en 1945, utilizaron una tecnología explosiva más primitiva y menos eficiente llamada dispositivo de rifle, en la que un fragmento de uranio impacta contra otro fragmento del mismo material para causar una reacción. En cambio, el dispositivo de implosión usa una sofisticada cadena de pequeños explosivos que rodean a un núcleo de plutonio y desencadenan una reacción nuclear. De esta forma, requiere mucho menos combustible y, por tanto, es infinitamente más barato.
Esta era la diferencia entre las bombas de Hiroshima y Nagasaki: el combustible para la bomba de Nagasaki pesaba una décima parte del peso del combustible para la bomba de Hiroshima, aunque su poder destructivo era prácticamente el mismo. Seborer estuvo implicado de lleno en el desarrollo de la tecnología que hizo posible las bombas nucleares contemporáneas.
Los soviéticos probaron un dispositivo de implosión en su bomba atómica apenas cuatro años después, en 1949, y no podrían haberlo hecho sin la tecnología estadounidense. Los diagramas encontrados en sus archivos desclasificados muestran dibujos y esquemas de circuitos de implosión con etiquetas tanto en inglés como en ruso. Los expertos creen que todas ellas son fruto del espionaje en Los Álamos.
Otros tres espías
Klaus Fuchs, David Greenglass y Theodore Hal, tres físicos que ya se sabía que ejercieron de espías en Los Álamos, revelaron a la inteligencia de la URSS el secreto del método para detonar de bombas conocido como implosión.
Esa técnica produjo una bomba mucho más sofisticada que el dispositivo que EE.UU. lanzó sobre Hiroshima (Japón) en agosto de 1945.
Así, Washington probó con éxito un prototipo del dispositivo de implosión en el desierto de Nuevo México en julio de ese año y arrojó una bomba con diseño similar sobre Nagasaki semanas después.

El secreto que robó
'Little Boy', la bomba que cayó en Hiroshima, funcionó gracias a explotar dos cilindros de combustible de uranio, uno dentro de otro, para formar una masa crítica. Después, los átomos se separaron en reacciones en cadena y liberaron enormes explosiones de energía.
En contraste, la bomba de implosión comenzó con una bola de plutonio rodeada por una gran esfera con explosivos convencionales y su detonación 'hacia dentro' produjo ondas de presión que comprimieron el material radiactivo con tanta fuerza que formó una masa crítica y provocó una explosión atómica.
Mientras que Fuchs, Greenglass y Hal solo facilitaron a los soviéticos un esquema general de la bomba, la información de Seborer "podría haber sido única", estima Alex Wellerstein, un historiador nuclear del Instituto de Tecnología Stevens en Hoboken, Nueva Jersey.
Alumno de Julius Rosenberg
En 1951, Oscar Seborer huyó de EE.UU. a la URSS con su hermano Stuart, su cuñada y su suegra, se estableció en Moscú con el apellido Smith.
A juzgar por los datos de archivo, los hermanos Seborer aseguraron a un amigo suyo que les ejecutarían por lo que habían hecho si alguna vez se les ocurría regresar a EE.UU.
Stuart Seborer asistió a clases de Matemáticas con Julius Rosenberg en 1934 y casi 20 años después ese científico y su esposa fueron ejecutados por transferir secretos nucleares estadounidenses a la URSS.