
La Policía de la ciudad de Wuhan (Hubei, China) ha emitido esta semana disculpas oficiales a la familia del médico cuya muerte provocó indignación en el país después de que se supo que había sido reprendido por intentar advertir a sus colegas sobre el brote de ?ovid-19, informa South China Morning Post.
En un comunicado emitido este jueves, la oficina de seguridad pública de la ciudad señaló que se retirará la amonestación que se le había impuesto al difunto oftalmólogo Li Wenliang, además de aceptar que se cometieron "irregularidades" en los procedimientos policiales cuando el médico fue acusado por los organismos de seguridad locales de difundir "comentarios falsos" respecto a la enfermedad.
Esto sucede semanas después de que la Comisión Central de Inspección Disciplinaria de China iniciara una investigación en torno al caso. Según el informe de este organismo estatal, la estación policial "dio instrucciones inadecuadas" con el objetivo de castigar al médico. En este contexto, Pekín instó a las autoridades de Wuhan a tomar las medidas necesarias para responsabilizar al "personal pertinente".
Pocas horas después, se dio a conocer que el jefe adjunto de la Policía de la ciudad, Yang Li, y el oficial Hu Guifeng habían recibido una amonestación.
El pasado 30 de diciembre, Li Wenliang escribió a sus colegas a través de WeChat advirtiéndoles de siete casos de síndrome agudo respiratorio grave (SARS) confirmados en un mercado de mariscos local y les recomendó tener cuidado y utilizar ropa protectora especial. La publicación de Li se extendió por varias redes sociales chinas y de inmediato se volvió viral, ya que la gente tenía cada vez más miedo al regreso del SARS, que en 2003 provocó cientos de muertes en el país.
El oftalmólogo falleció el pasado 7 de febrero tras contagiarse con el nuevo coronavirus, noticia que provocó una ola de duelo público. El especialista fue una de las ocho personas reprendidas por la Policía por "difundir rumores" sobre el covid-19 antes de que este fuera declarado oficialmente un brote.
“No hay evidencias de que coronavirus se originó en Wuhan”
Un experto señala la falta de evidencia para demostrar que el origen de la pandemia del coronavirus, denominado COVID-19, es la ciudad china de Wuhan.
“La epidemia del COVID-19 estalló en Wuhan, China, pero no significa que la enfermedad se originó en Wuhan. No tenemos evidencia. Este es una cuestión de la ciencia”, ha dicho este miércoles el especialista respiratorio chino Zhong Nanshan, en una conferencia de prensa.
Zhong, jefe de un grupo de expertos de la Comisión Nacional de Salud de China, ha indicado que el origen de los brotes solo se puede descubrir después de una investigación adecuada. Es muy temprano para sacar conclusión, ha añadido.
El experto, que también dirigió a los trabajadores sanitarios chinos al síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés) en 2003, ha enfatizado la necesidad de evitar “llegar a una conclusión sin que se aclaren los hechos”.
“Eventualmente podemos determinar la cuestión a través de los enfoques de la evolución en biología molecular. Pero aún no se ha determinado”, ha dado a saber.
El nuevo coronavirus ya ha dejado más de 200 000 casos de contagio en más de un centenar de países del mundo. La cifra global de decesos supera los 8000.
Pese a que a finales de diciembre pasado comenzó el nuevo coronavirus en la ciudad china de Wuhan, el origen del brote del virus aún permanece un enigma.
El pasado jueves, el Ministerio de Exteriores de China dijo que el Ejército de EE.UU. podría haber llevado el coronavirus a Wuhan.
Varios especialistas y observadores plantean la posibilidad de que EE.UU. haya creado el temido virus. Al respecto Philip Giraldi, exfuncionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. opina que el coronavirus es resultado de una colaboración entre EE.UU. e Israel como un arma de guerra biológica para dañar a China e Irán.
Entre tanto, varios políticos y expertos han advertido del peligro que suponen los laboratorios biológicos secretos que ha establecido EE.UU. en países como Georgia, Kazajistán y Ucrania.
COVID-19: ¿Difiere la versión iraní de la de Occidente?
Desde que el nuevo coronavirus, denominado COVID-19, llegara a Irán, los medios antiraníes no han cesado de criticar a las autoridades persas.
Sin embargo, ahora, cuando Europa, EE.UU. y otros países occidentales se ven azotados por la misma pandemia, los referidos medios no critican ni cubren lo que acontece en sus respectivos territorios.
En este vídeo repasamos algunos de los factores que ponen en evidencia la guerra mediática contra el país persa.
Por ejemplo, acusan a las autoridades iraníes de ocultar el brote del nuevo coronavirus para poder celebrar las elecciones legislativas, algo que refuta Teherán. Por otra parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, invita a su pueblo a acudir a las urnas pese a que ya era de dominio público que el COVID-19 había llegado al país galo.
Además, critican la escasez de equipos necesarios para combatir la enfermedad en Irán al mismo tiempo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) alaba la labor del país persa ante la pandemia y critica las sanciones que pesan en su contra.
De hecho, los medios financiados por los enemigos de Irán no reflejan que todos los países afectados por el nuevo coronavirus registran una falta de productos, como es el caso de las mascarillas y los guantes, ni la afluencia en masa de sus ciudadanos a los supermercados.
“Actualmente, en EE.UU. es más fácil hacerse con un fusil AR-15 que con un kit de prueba para el COVID-19”, escribió el senador estadounidense Bob Casey en su cuenta de la red social Twitter.
China endurece las normas de cuarentena ante una segunda embestida del coronavirus
Pekín y Hong Kong han endurecido las normas de cuarentena ante la amenaza de una "segunda embestida" de la pandemia de covid-19, esta vez transmitida por ciudadanos y visitantes que llegan a China desde el extranjero, y que amenaza con impulsar las tasas de infección, informa South China Morning Post.
"Si no imponemos medidas más duras en esta etapa, nuestros esfuerzos anteriores para poner freno a la propagación de la enfermedad durante estos dos meses podrían desperdiciarse completamente", afirmó el martes la jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam Cheng Yuet-ngor.
En los últimos cinco días, China ha reportado más casos importados que infecciones locales. Este jueves no registró ni un solo caso local, por primera vez desde el comienzo del brote en diciembre pasado. Todos los 34 contagiados arribaron desde el extranjero.
Hong Kong registró 25 casos nuevos el miércoles, el máximo en una jornada, la mayoría de los cuales llegaron desde fuera de esa región administrativa especial.
Pekín, Hong Kong y Macao han respondido con el endurecimiento de las normas de cuarentena para quienes ingresan a sus respectivos territorios. La capital anunció hace una semana que cualquier persona que arribe a Pekín desde el extranjero debe someterse a una cuarentena obligatoria de 14 días, en su hogar o en un hotel designado. Varios días más tarde se eliminó la opción de los hogares.
En Hong Kong, todos las personas que lleguen a partir de este jueves deben mantenerse aisladas en casa durante 14 días, seguidos de dos semanas de vigilancia médica. Medidas semejantes han sido anunciadas por las autoridades de Macao.
Las personas en cuarentena en Hong Kong deben llevar un brazalete electrónico para que se monitoree su ubicación. Si el dispositivo llega a dañarse o se aleja del lugar de cuarentena, una señal de alerta se enviará al Departamento de Salud y la Policía.
Según los últimos datos de la Universidad Johns Hopkins, los infectados en China suman más de 81.100, y se contabilizan 3.249 casos mortales.