geoestrategia.eu

Las mentiras de Sanidad: Simón vuelve a indignar a todo el mundo intentando justificar los 5.000 muertos de más en España

Por Elespiadigital
x
infoelespiadigitales/4/4/19
jueves 07 de mayo de 2020, 21:00h

Los registros de exceso de mortalidad del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) reflejan que el 2 de mayo había en España 30.706 fallecidos más de lo esperado en condiciones normales. Una cifra de 5.000 muertos superior a la admitida por el Ministerio de Sanidad por coronavirus. Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, ha valorado este jueves que se desconocen las causas y que podría tratarse incluso de «accidentes de tráfico». La DGT sólo ha contabilizado 26 siniestros mortales en abril.

«Tenemos 26.000 fallecidos por coronavirus, las cifras son perfectamente coherentes», ha advertido este jueves Simón durante su comparecencia diaria para explicar las cifras del coronavirus. Al director del comité de expertos de Sanidad se le ha preguntado por las cifras del sistema MoMo, el indicador de exceso de mortalidad del ISCII que permite saber cuánta gente ha fallecido más allá de lo esperado en un periodo de tiempo concreto. Entre el 17 de marzo y el 2 de mayo ha marcado un récord: 30.706 fallecidos de más.

 

Exceso de mortalidad registrado por el sistema MoMo.

Teniendo en cuenta que ese 2 de mayo habían fallecido por el coronavirus, según datos oficiales de Sanidad ,un total de 25.100 personas, los registros arrojan una cifra de 5.606 defunciones cuyas causas se desconocen. Sin embargo, Simón advierte que hasta que no se conozcan las causas, esa cifra puede achacarse a otras causas alternativas al coronavirus, como «un accidente de tráfico enorme o a infartos».

26 accidentes mortales

«En España sabemos que se muere mucha gente por otras causas. Los menos de 5.000 de diferencia que hay se pueden explicar por muchas razones. No lo sabemos. Cuando se desglose sabremos cuál ha sido la causa», ha advertido Simón.

Sin embargo, la vía de los accidentes de tráfico para explicar la mortalidad queda descartada de un simple vistazo a las estadísticas oficiales de la Dirección General de Tráfico. El confinamiento nacional, el descenso de la movilidad y la reducción del tráfico en las carreteras ha provocado cifras récord en la siniestralidad de abril, con un total de 26 accidentes mortales registrados. En ellos han perdido la vida un total de 30 personas.

 

Cuadro de la DGT con la cifra oficial de accidentes mortales en lo que llevamos de 2020.

Tomando esos 30 fallecidos por accidente de tráfico, y sumándole los correspondientes a la mitad de marzo en que las carreteras también se vaciaron por el estado de alarma, aún falta por encontrar la causa de más de 5.500 muertas de más durante el confinamiento.

Por otra parte cabe reseñar que el sistema MoMo, de por sí, ya incluye en el número de muertes ‘esperadas’ un ajuste de las víctimas de accidentes de tráfico, de infartos y de cualquier causa de fallecimiento en base a estadísticas de años anteriores. Por lo que, o en el último mes y medio ha muerto inesperadamente mucha más gente a causa de infartos, o esos más de 5.000 muertos son directamente achacables al COVID-19.

Sánchez miente a la OMS: reduce un 20% los muertos que da Simón para que le autorice la desescalada

El Gobierno también engaña a la Organización Mundial de la Salud. Y lo hace en plena fase de desescalada. Los envíos de datos de España remitidos a la OMS desde el pasado 25 de abril -día en el que España debatía ya su desescalada– han reducido significativamente el número de nuevos muertos con respecto a lo que el propio Gobierno de España ha admitido en sus estadísticas nacionales. Desde ese día y hasta ahora uno de cada cinco nuevos fallecimientos (un 19,38%) incluidos en las tablas oficiales españolas han desaparecido al comunicarlos a la OMS. En total, 538 personas hasta el pasado día 4.

Las estadísticas españolas en materia de coronavirus empiezan a ser un baile de engaños. Ni son ciertos los datos de muertes en España, porque no incluyen ninguno de los fallecimientos por coronavirus sin confirmación por test, analítica hospitalaria o autopsia -y ni hay test para todos, ni analíticas, ni autopsias de forma generalizada-; ni son veraces las estadísticas de contagios, porque se han sacado del cómputo oficial todos los casos confirmados por test de anticuerpos; ni son ciertos los datos de numero de test realizados a la población española remitidos a la OCDE -han desmentido oficialmente al Gobierno por enviar datos alterados no homologados por el organismo-; ni lo son, como se puede comprobar ahora, los envíos de datos a la OMS sobre muertes por coronavirus.

La comparativa diaria es delatora. El día 24 de abril, por ejemplo, las víctimas mortales declaradas a la OMS fueron 367, las mismas que las incluidas en la estadística del Ministerio de Sanidad. Pero el día 25 la cosa cambia, justo cuando se dispara el debate sobre la desescalada en España: 0 incluidos en los datos de la OMS, frente a 378 de Sanidad.

Momento clave

Supuestamente ese cero correspondía a que no se habían remitido los datos al organismo internacional, pero lo cierto es que en los siguientes días ocurre algo similar: dos ceros seguidos en los datos de la OMS de los días 26 y 27, por 288 y 331 admitidos en España por el Ministerio de Sanidad.

 

Aunque es verdad que el día 28 se incluyeron 632 fallecimientos en las estadísticas de la OMS, eso no compensa los muertos ocultos de días anteriores porque Sanidad siguió sumando en los días posteriores.
El resultado es sencillo de resumir: desde ese día 25 de abril, uno de cada cinco nuevos fallecidos incluidos en las estadísticas que se han hecho públicas en España no han sido remitidos a la OMS. Y ello en el momento clave para decidir la desescalada.

 

Hay que recordar, además, que la cifra oficial de muertos por coronavirus del Ministerio de Sanidad ya viene manipulada, por lo que el ocultamiento a la OMS es doble. En España, las cifras oficiales sólo incluyen aquellas víctimas mortales que hayan sido comprobadas por test, analítica hospitalaria o autopsia. Todo ello cuando los test están bajo escasez, las analíticas han luchado durante mucho tiempo contra la evidencia del colapso hospitalario, y las autopsias se han bloqueado en los casos de Covid-19.

La evidencia de esa manipulación ha quedado tan al descubierto como el hecho de que autonomías como Madrid o Cataluña están comunicando los datos reales y casi duplican los de Sanidad. Y de una forma tan evidente como el hecho de que las muertes admitidas ni siquiera encajan con los datos que ofrecen los registros civiles. Porque el sistema Momo de cómputo oficial de estos registros ha ido mostrando muchas más muertes de las admitidas por el Gobierno a lo largo de toda la pandemia.

Fuente: OKDiario