
La Embajada de Rusia en EE.UU. ha acusado al diario The New York Times (NYT) de "censurar" una parte de una carta oficial del jefe del Departamento de Salud de Moscú, Alexéi Jripún, en la que refutaba los datos de un artículo del periódico que sostenía que la capital rusa había restado unos 1.700 decesos por covid-19 de las estadísticas oficiales.
¿Qué dice la carta publicada en NYT?
En su misiva, publicada este 18 de mayo por NYT, el funcionario ruso señalaba que un artículo del periódico de la semana pasada titulado 'Un misterio de coronavirus explicado: Moscú tiene 1.700 muertes adicionales' "no tuvo en cuenta la posición del Gobierno de la ciudad de Moscú".
Jripún explicó que las estadísticas de mortalidad en abril que las autoridades de Moscú publicaron a principios de mayo engloban en su conjunto todas las muertes registradas en la urbe, no necesariamente relacionadas con covid-19.
"Algunas organizaciones de noticias compararon las cifras mensuales de muertes y asumieron que el aumento reflejaba un número de muertes a causa del covid-19. Pero las cifras por sí solas no revelan la causa del fallecimiento y varían ampliamente en cualquier caso", reza la carta del jefe del Departamento de Salud de Moscú.
El funcionario precisó que en abril de 2020 la ciudad registró 11.846 muertes. "Si bien ese número fue un aumento de 1.841 con respecto a abril de 2019, fue un aumento de solo 985 con el mismo mes de 2018", comparó, agregando que las autopsias mostraron que del total de decesos de abril de 2020, solo "639 se atribuyeron al covid-19". "Realizamos una autopsia en todos los casos y, por lo tanto, confiamos en la precisión de nuestros datos", detalló.
Asimismo, Jripún señaló que "un aumento en las tasas de mortalidad es natural con un aumento de las infecciones virales respiratorias agudas, que agravan las enfermedades subyacentes".
¿Qué datos fueron censurados?
A continuación, viene la parte de la carta del ministro, que según la Embajada rusa en EE.UU., fue censurada por NYT: el periódico reformuló las palabras del funcionario ruso, quitando unas estadísticas comparativas en relación con el año 2019 de las ciudades de Nueva York y Londres.
Esta es la versión publicada por NYT: "Otros países muestran estadísticas similares, con una tasa de mortalidad por covid-19 menor que el aumento general en la tasa de mortalidad. Pero incluso si todas las muertes adicionales para abril en Moscú se atribuyeran al coronavirus, la tasa de mortalidad de Moscú por covid-19 sería más baja que las tasas en Nueva York y Londres".

"Para nuestro pesar, The New York Times se negó a publicar las estadísticas comparativas", afirma la Embajada rusa en EE.UU. en su cuenta de Facebook, donde ha publicado el texto completo de la carta, incluida la parte que contiene "las tristes estadísticas comparativas de Moscú, Nueva York y Londres censuradas" por el diario:
"Otros países muestran estadísticas similares: el número de muertes por covid-19 es menor que el aumento durante el mismo período de 2019.
En abril, respectivamente:
en Nueva York: 11.861 y 15.709;
en Londres: 3.589 y 5.531
Incluso si toda la mortalidad adicional para abril en Moscú se atribuyera al coronavirus, la mortalidad por covid-19 sería un poco más del 3 %, que es menor que la mortalidad oficial en Nueva York y Londres, del 10 % y 23 % respectivamente", concluye la parte eliminada de la carta del jefe del Departamento de Salud de Moscú.
La semana pasada, en respuesta al artículo de NYT del 12 de mayo, y otro similar publicado por el periódico británico The Financial Times (FT) el pasado 11 de mayo, que afirmaba que la mortalidad por coronavirus en Rusia podía superar los datos oficiales en más del 70 %, la portavoz el Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, aseveró que su departamento dirigiría sendas cartas a ambos periódicos pidiéndoles rectificar la información falsa en relación a las estadísticas rusas sobre las muertes por coronavirus.
Posteriormente, FT publicó en su sitio web una carta del embajador ruso en el Reino Unido, Andréi Kelin, en la que el diplomático expresaba su opinión crítica respecto a dicho artículo, mientras que el NYT publicó la carta del jefe del Departamento de Salud de Moscú censurando parte de su contenido.
Trump cita en su carta a la OMS publicaciones sobre el coronavirus en una revista médica, pero su redactor jefe dice que no existen
El redactor jefe de la revista médica británica The Lancet, Richard Horton, ha afirmado este martes que unos supuestos artículos sobre el coronavirus publicados en la revista y a las que se refirió el presidente estadounidense, Donald Trump, en realidad no existen.
El inquilino de la Casa Blanca escribió este lunes una carta al director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la que amenazó con suspender permanentemente la aportación económica de su país al organismo y reconsiderar la membresía de EE.UU. "La Organización Mundial de la Salud constantemente ignoró informes creíbles sobre la propagación del virus en Wuhan a principios de diciembre de 2019 o incluso antes, entre ellos informes de la revista médica The Lancet", afirmó Trump en su carta.
Sin embargo, el redactor jefe de la revista hizo hincapié en que The Lancet no publicó nada sobre el virus en diciembre.
"Querido presidente Trump, ha citado a The Lancet en su ataque contra la OMS. Por favor, déjeme corregir el apunte", afirmó Horton a través de su cuenta en Twitter. "The Lancet no publicó ningún informe a principios de diciembre de 2019 sobre la propagación de un virus en Wuhan", destacó, añadiendo que los primeros informes al respecto fueron obra de científicos chinos y aparecieron el 24 de enero de 2020.

Asimismo, la revista emitió este 19 de mayo un comunicado en el que destacó que "la declaración [de Trump] es factualmente incorrecta". "Las acusaciones formuladas contra la OMS en la carta del presidente son serias y perjudiciales para los esfuerzos para fortalecer la cooperación internacional para controlar esta pandemia. Es esencial que cualquier revisión de la respuesta global se base en una descripción factualmente precisa de lo que tuvo lugar en diciembre y enero", reza el texto.
Donald Trump suspendió las contribuciones de EE.UU. a la OMS el mes pasado, acusando a la organización de promover la "desinformación" de China sobre el brote de coronavirus. La OMS, por su parte, negó la acusación, mientras que Pekín aseguró que su gestión fue transparente y abierta.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino responde a la carta de Trump de ultimátum a la OMS
EE.UU. intenta usar a China para desviar la responsabilidad por su manejo de la pandemia de coronavirus, declaró este martes el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian, tras una carta del presidente de EE.UU., Donald Trump, en la que plantea un ultimátum a la Organización Mundial de la Salud.
Este lunes, el inquilino de la Casa Blanca amenazó con suspender permanentemente la financiación de la OMS y reconsiderar la membresía de su país en el organismo. "Si la OMS no se compromete a realizar importantes mejoras sustanciales dentro de los próximos 30 días, haré que mi congelación temporal de la financiación de EE.UU. a la OMS sea permanente y reconsideraré nuestra membresía en la organización", declaró Trump en una carta al jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que fue publicada en su cuenta de Twitter.
El inquilino de la Casa Blanca suspendió las contribuciones de EE.UU. a la OMS el mes pasado, acusándola de promover la "desinformación" de China sobre el brote de coronavirus. La OMS, por su parte, negó la acusación, mientras que Pekín aseguró que su gestión fue transparente y abierta.
"El único camino a seguir para la Organización Mundial de la Salud es si realmente puede demostrar independencia de China [...] No puedo permitir que los dólares de los contribuyentes estadounidenses continúen financiando una organización que, en su estado actual, claramente no sirve a los intereses de EE.UU.", señala la carta.
Previamente, el mandatario estadounidense afirmó que la OMS "hizo un trabajo muy triste" respecto al coronavirus y que es "una marioneta de China". "Estados Unidos le paga [a la OMS] 450 millones de dólares al año. China le paga 38 millones de dólares al año. [La OMS] es una marioneta de China", aseveró el presidente.
Familiares de los fallecidos en residencias de la tercera edad de EE.UU. denuncian negligencia a la hora de controlar la expansión del covid-19
La crisis del covid-19 está afectando de manera crítica a las personas mayores de todo el mundo, incluido EE.UU., donde han sido confirmados más de 1.520.000 casos y más de 91.000 muertes.
De acuerdo con los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, ocho de cada diez muertes notificadas en EE.UU. por el coronavirus fueron de adultos de 65 años o más.
Muchas de estas personas viven en residencias de la tercera edad, que son uno de los principales focos de infección. Las últimas cifras muestran que alrededor de 30.000 fallecidos por el covid-19 estaban ingresados o trabajaban en centros de mayores, lo que representa alrededor de un tercio de todas las muertes por el coronavirus en EE.UU.
Varios familiares de los fallecidos denuncian una clara negligencia a la hora de controlar la expansión del virus en este tipo de residencias.
"Las personas en residencias de ancianos piensan que están en un buen lugar, un lugar seguro para ellos. Mi suegra tenía demencia y necesitaba de ese tipo de cuidados. Desafortunadamente, con el covid-19 la situación es que la infección se expande por asilos de todo el país, incluyendo donde estaba mi suegra, y la pusieron en cuarentena", relató Dave Lindorff, editor fundador del sitio ThisCantBeHappening ('esto no puede estar pasando', en español).
"Los familiares no podíamos entrar y estar con nuestros allegados que combatían la enfermedad y finalmente murió. No la vimos en las últimas cinco semanas de su vida y eso es terrible", confesó Lindorff.
Casos como este se repiten por todo el territorio de EE.UU. Desde el primer momento este tipo de instituciones fueron ya el centro de la pandemia. De hecho, el primer contagio masivo por coronavirus en el país sucedió en una residencia de ancianos del estado de Washington.
Por su parte, varios analistas afirman que se trata de un problema estructural que además refleja la brecha entre quienes tienen la posibilidad de darse un tratamiento digno y quienes no la tienen.
"Cuando tenemos una sociedad tan desigual, en la que los ricos se pueden permitir la sanidad y otros no pueden, entonces nos encontramos con estos horribles dilemas", señaló Thomas Perls, profesor de medicina de la Universidad de Boston.
Descubren el peligro que pueden ocultar los portadores presintomáticos de coronavirus
Científicos de China pudieron determinar en un reciente estudio publicado este lunes en la revista Emerging Infectious Diseases de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. que las personas presintomáticas infectadas por coronavirus pueden contaminar fácilmente un espacio.
El informe indicaba que el coronavirus fue detectado en varias superficies en habitaciones de un hotel donde dos estudiantes chinos presintomáticos fueron puestos en cuarentena después de regresar a China desde el extranjero el 19 y el 20 de marzo. Al llegar, ninguno de los dos mostró síntomas de infección, pero en la mañana del segundo día de cuarentena ambos dieron positivo por coronavirus y fueron ingresados para recibir tratamiento. Tras varios días de hospitalización, los pacientes desarrollaron tos y fiebre y uno de ellos mostró cambios en sus pulmones, según revelaron imágenes de tomografía computarizada de tórax.
Muestras recolectadas
Unas tres horas después de que los estudiantes dieran positivo por covid-19, los investigadores tomaron muestras de las superficies ambientales de las habitaciones en las que se habían alojado. Según afirma el estudio, esas dos personas fueron los únicos huéspedes de las habitaciones, ya que el hotel había permanecido cerrado del 24 de enero al 18 de marzo de 2020 debido al brote de coronavirus en China.
"Utilizamos un aplicador estéril con punta de poliéster, previamente humedecido en un medio de transporte viral, para tomar muestras de las superficies de la manija de la puerta, el interruptor de la luz, la manija del grifo, el termómetro, el control remoto del televisor, la funda de almohada, la funda nórdica, la sábana, la toalla, la manija de la puerta del baño y el asiento de inodoro y el botón de descarga. También recolectamos muestras de hisopos de control de una habitación desocupada", escribieron los autores del estudio.
En total se recogieron 22 muestras de las dos habitaciones y ocho de ellas dieron positivo para covid-19. Seis eran de la habitación del estudiante identificado como paciente A, y correspondían al interruptor de la luz, la manija de la puerta del baño, la sábana, la funda nórdica, la funda de la almohada y la toalla. Mientras tanto, en la habitación del paciente B se detectaron muestras positivas en un grifo y una funda de almohada.
"La detección de ARN de SARS-CoV-2 en las muestras de superficie de la sábana, la funda nórdica y la funda de almohada resalta la importancia de los procedimientos de manipulación adecuados al cambiar o lavar la ropa de cama usada de pacientes con SARS-CoV-2. Por lo tanto, para minimizar la posibilidad de dispersar virus a través del aire, recomendamos que la ropa de cama usada no se agite al retirarla y que los artículos lavados se limpien y se sequen completamente para evitar una propagación adicional", advirtieron los investigadores, agregando que el estudio "demuestra una extensa contaminación ambiental del ARN del SARS-CoV-2 en un tiempo relativamente corto (menos de 24 horas)".
"En resumen, nuestro estudio demuestra que los pacientes presintomáticos tienen un alto desprendimiento de carga viral y pueden contaminar fácilmente los ambientes. Nuestros datos también reafirman el papel potencial de la contaminación de la superficie en la transmisión del SARS-CoV-2 y la importancia de prácticas estrictas de higiene de la superficie, incluida la ropa de cama de los pacientes con SARS-CoV-2", concluyó el informe.