
El presidente ruso, Vladímir Putin, protagoniza la portada del último número de la revista 'Time' en todo el mundo, excepto en EE.UU. "EE.UU. es débil y se anda con rodeos. Rusia es rica y renace, y a su líder no le importa lo que piensen de él", afirma el párrafo que aparece junto a la foto de Putin.
La imagen se ha publicado únicamente en las ediciones internacionales de la revista. En EE.UU., un jugador de fútbol americano sustituye a Putin en la portada y, en lugar de describir el exitoso papel de Rusia en la arena mundial actual, la noticia principal es un reportaje sobre atletas universitarios.
La portada evidencia la espiral descendente de EE.UU. en el ámbito internacional global, señala un artículo publicado en 'The Washington Times'. Y es que el acuerdo que lograron alcanzar Rusia y EE.UU. sobre Siria la semana pasada en Ginebra reveló que la opinión de Moscú está ganando peso a nivel internacional.
Además, la carta abierta del presidente Vladímir Putin dedicada al tema de Siria y publicada el pasado 12 de septiembre en un diario estadounidense supuso un triunfo para los diplomáticos rusos.
"Por evitar la guerra aplauden a Putin, no a Obama. Obama convenció a poca gente. La mitad del mundo apoyó a Rusia por tensar la cuerda con EE.UU.", escribió en Twitter el director del Comité para Asuntos Internacionales de la Cámara Baja del Parlamento ruso, Alexéi Pushkov.
El patético dúo Hollande/Fabius y su fracaso en Siria
El dúo Hollande-Fabius no ha digerido el haber sido marginado del proceso de toma de decisiones por John Kerry y Serguei Lavrov, que negociaron sin consultarles el delicado dossier del arsenal químico sirio y llegaron a un acuerdo sobre el mismo. Pese a que de boca para afuera han saludado el “carácter positivo” del acuerdo y han mostrado su apoyo a un arreglo pacífico de la crisis siria, la realidad es que ambos han tratado por todos los medios de sabotearlo y promover incluso ahora un ataque contra Siria e implicar a Francia en él, pese a que este país carece de los recursos necesarios para participar en semejante empresa.
Ellos han intentado mantener la esperanza de que Francia, la antigua potencia colonial en Siria, pueda tener un papel central en los hechos que se desarrollen a partir de la aplicación del plan ruso-estadounidense, en el que no han tenido nada que ver.
Éste es el objetivo de la ofensiva diplomática y de las declaraciones realizadas en los últimos días por el presidente francés y su ministro de Relaciones Exteriores. Una agitación que un observador inadvertido podría interpretar como una confirmación de que París está intentando convertirse en un factor decisivo frente a las dos capitales, la estadounidense y la rusa, que han hecho del arreglo de la crisis siria su dominio reservado.
La realidad es, sin embargo, muy otra, puesto que aunque Washington ha consentido en reparar la susceptibilidad herida de París enviando a John Kerry al Palacio del Elíseo y el Quai d´Orsay, y aunque Lavrov recibió posteriormente a Fabius en Moscú, el éxito o el fracaso del plan ruso-estadounidense dependerá de lo que Rusia y EEUU hayan acordado secretamente entre ellos y no de lo que diga u opine París.
El patético dúo francés no se hace ilusiones sobre los resultados que obtendrá su agitación diplomática y mediática. Ella no proporcionará a Francia en ningún caso algún tipo de éxito sea cual sea el intento que ambos hagan para disipar la desconfianza y el enorme malestar que su posición belicista a ultranza ha causado en el seno de la comunidad internacional.
Puede que los dos políticos piensen que sus movimientos podrán crear en el seno de la opinión francesa la ilusión de que su país, gracias a la perseverancia y “habilidad” del dúo, volverá a entrar por la ventana en un conflicto del cual fue expulsado por la puerta.
Sin embargo, los franceses están convencidos, por otra parte muy acertadamente, que el dúo Hollande/Fabius ha colocado a Francia en una posición lamentable en el conflicto sirio, en parte debido a su inexperiencia y en parte a sus rencores personales. Ellos no fueron capaces de intuir que este tema para EEUU y para Rusia era tan crucial que los dos países optaron por buscar una solución recíprocamente satisfactoria.
El 60% de los franceses juzgan como “deplorable y humillante” la política siria llevada a cabo por Hollande y Fabius. Y el discurso pronunciado el pasado domingo por Hollande para intentar hacerles cambiar de opinión fue recibido con desdén y burlas en los medios y blogs.
La mayoría de los franceses creen, por el contrario, que la actitud de Hollande y Fabius en el tema sirio ha servido para poner de manifiesto una vez más que Francia no es más que un socio de segunda clase al que estadounidenses y rusos han puesto, una vez más, ante el hecho consumado y miran con desdén.
EE.UU. iniciará un juicio contra Al Assad
Aunque pudiera parecer un chiste, esta infantilada es la última ocurrencia del Departamento que dirige Kerry Perro Loco. El presidente de Siria, Bashar al Assad, debe ser juzgado por crímenes de guerra, dijo el embajador especial de EE.UU., Stephen Rapp.
Rapp dijo que la parte estadounidense ya está recolectando los documentos para iniciar un juicio contra Al Assad. "Sin lugar a dudas, se trata de pruebas creíbles, muy creíbles sobre crímenes de lesa humanidad, asesinatos, violaciones, mutilaciones y otros crímenes", dijo Rapp, citado por el periódico 'USA Today'.
"Y en realidad trabajamos con ellos (los grupos de recogida de información), hemos recibido más de 200.000 páginas de documentos, que ahora están siendo analizadas en un centro especial en Europa durante un proceso, organizado por el Gobierno de EE.UU. La gente trabaja con información que será dada a conocer cuando sea posible", dijo Rapp, citado por Ria Novosti. Según él, a EE.UU. "le gustaría trabajar con los sirios, con los habitantes de la región, con los actores internacionales para crear un tribunal mixto." "Tomará tiempo, pero puede empezar incluso antes del final del conflicto," dijo Rapp, sin especificar de qué tipo de juicio se trata.