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Un acuerdo “histórico” que solo traerá sufrimiento: La Unión Europea aprueba su fondo postcovid con más préstamos y menos subvenciones

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
martes 21 de julio de 2020, 21:00h

 

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han llegado este martes de madrugada a un acuerdo para poner en marcha un billonario plan de recuperación económica tras la pandemia de coronavirus, después de cuatro días de maratoniana negociación.

El Consejo Europeo ha alcanzado así un preacuerdo para un fondo de recuperación de 750.000 millones de euros, de los cuales 390.000 millones serán en subvenciones a fondo perdido y el resto en préstamos, en total 360.000 millones. A España le corresponderán 140.000 millones de euros.

La estrategia para salir de la recesión se apoyará, además, en un presupuesto para el periodo 2021-2027 de 1,074 billones de euros.

El anuncio llegó a las 5.30 horas de la mañana (3.30 horas GMT) con un escueto mensaje en las redes sociales: "Acuerdo", escribió en Twitter el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, al término de una cumbre que comenzó el pasado viernes y desde su inicio se tildaron las negociaciones de "muy difíciles" por parte de todos los líderes.

De esta manera, en el nuevo borrador que envió el presidente del Consejo Europeo a los Veintisiete, se desgrana una propuesta que, ha afirmado el propio Michel, es el "fruto" de mucho "trabajo colectivo con todos los líderes y sus delegaciones".

"Sé que los últimos pasos son siempre los más difíciles, pero incluso con las dificultades y aunque sea importante seguir trabajando, creo y confío en que es posible" lograr un acuerdo, ha expresado el exprimer ministro belga en una declaración sin preguntas antes de remitir el documento a los Estados miembros, que ahora estudiarán la propuesta.

"Sabemos que esta negociación es extremadamente difícil y que el reto de las negociaciones es que estemos unidos para tratar que Europa esté a la altura del desafío al que nos enfrentamos", ha añadido.

Por su parte, la presidenta de laComisión Europea, Ursula von der Leyen, ha señalado que el acuerdo es "una señal sobre la capacidad de actuar" de la Unión Europea. "Europa tiene la valentía y la imaginación de pensar en grande", ha añadido.

Según el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que recibirá una cuantía de 140.000 millones de euros, de los cuales 72.700 millones serán ayudas a fondo perdido, "el esfuerzo ha sido extenuante pero el resultado es exitoso, ha merecido la pena". "Europa está dando un paso de gigante", ha dicho.

Arduas negociaciones

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea comenzaban la semana con su cuarto día de reuniones para cerrar un acuerdo sobre el fondo de recuperación económica tras la crisis del coronavirus y el próximo presupuesto plurianual.

Por ello, para desbloquear la negociación han sido necesarios cuatro días de intensas negociaciones, viviendo sus momentos más tensos en la madrugada del domingo al lunes. Asimismo, han sido precisas numerosas cesiones a los llamados países del Norte, que incluye a Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Austria y Finlandia.

La propuesta inicial de la que partía la cumbre era un fondo de 750.000 millones de euros, de los cuales 500.000 millones eran a fondo perdido y el resto en préstamos.

'Grupo de los frugales'

En estas negociaciones, el autodenominado 'grupo de los frugales' ha tratado hasta el último momento de lograr un fondo de menor cantidad. Han defendido esta idea con una contundencia que incluso llegaron a irritar al eje franco-alemán de Angela Merkel y Emmanuel Macron, así como a los socios del sur de bloque como Italia, España, Portugal y Grecia.

A pesar de que tanto el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, como Sánchez trataron de despejar la idea de un supuesto "frente del sur" o una alianza del norte, lo cierto es que el pulso ha sido muy evidente por los mensajes cruzados que se han lanzado ambos bloques durante los últimos días.

A pesar de su intento, los países del norte no han logrado reducir la cuantía global del fondo -los 750.000 millones iniciales-, pero a cambio han obligado al resto de socios a recortar la parte que se distribuirá a los países en forma de subvenciones a fondo perdido, otra de sus principales reivindicaciones.

Finalmente, las transferencias se quedarán en 390.000 millones de euros, 110.000 millones menos que los que recogía la primera propuesta que llegó a la mesa de los líderes. El resto del fondo, 360.000 millones de euros, llegará a los Estados miembros en forma de préstamos que tendrán que devolver.

'Cheques' para los mayores contribuyentes

Otra de las victorias que se han apuntado los países del norte, tal y como recoge Europa Press, es el aumento de sus 'cheques' de descuento del que se benefician los mayores contribuyentes al presupuesto de la UE, es decir, Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Austria y Alemania.

Estos países verán reducidas sus aportaciones durante todo el periodo en 53.000 millones que tendrán que completar el resto de Estados miembros.

El acuerdo final establece, asimismo, que los planes nacionales de reformas serán aprobados con mayoría cualificada entre los Veintisiete y los desembolsos posteriores dependerán del cumplimiento de una serie de objetivos preestablecidos.

La Comisión Europea estudiará si se han cumplido estos objetivos. Así, la mayor parte del fondo de recuperación estará dirigido a los gobiernos europeos para apuntalar sus economías, pero el resto se utilizará para reforzar el presupuesto de distintos programas europeos.

¿En qué consiste el plan de recuperación tras la pandemia acordado por la UE?

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) han llegado de madrugada a un acuerdo para poner en marcha un plan billonario destinado a sacar a la economía europea de la profunda recesión en que la ha sumido el coronavirus.

Estas son las claves de un pacto histórico:

¿EN QUÉ CONSISTE EL PLAN?

El plan se basa en dos pilares: el presupuesto plurianual para el periodo 2021-2027, que estará dotado con 1.074 billones de euros millones de euros, y un fondo de recuperación que contará con 750.000 millones de euros para conceder ayudas a los Veintisiete entre 2021 y 2023.

Para financiar el fondo, la Comisión Europea emitirá deuda en los mercados con el respaldo del presupuesto comunitario, para lo que se elevará temporalmente el llamado techo de recursos propios de las cuentas europeas.

Se trata de una decisión histórica por la envergadura de la emisión conjunta, muy superior a las hechas hasta ahora, y porque se considera un paso adelante en la integración de los Veintisiete.

¿CÓMO FUNCIONARÁ EL FONDO DE RECUPERACIÓN?

De los 750.000 millones de euros, 390.000 millones se distribuirán en subvenciones a fondo perdido y 360.000 millones como préstamos.

La mayor parte del dinero se desembolsará a través del Instrumento para la Recuperación y la Resiliencia, en concreto 672.500 millones de euros, 312.500 de ellos como transferencias directas y 360.000 como créditos.

Estas ayudas servirán para financiar programas de reformas e inversiones en los países más afectados por la pandemia.

El resto se utilizará para financiar otras partidas que, sin embargo, se han visto recortada su dotación con respecto a la propuesta inicial de la Comisión, víctimas de la rebaja en el nivel de subvenciones.

Bruselas pedía 500.000 millones en subvenciones y 250.000 millones en préstamos.

Así, el programa de ciencia Horizonte Europa pasa de 13.500 a 5.000 millones; el de inversiones Invest EU, de 30.300 millones a 5.600, y el Fondo de Transición Justa para el clima, de 30.000 a 10.000 millones.

Desaparece además el nuevo Instrumento de Solvencia para ayudar a la recapitalización de empresas que había propuesto Bruselas y la partida para ayuda exterior.

¿CÓMO SE DISTRIBUIRÁ ENTRE PAÍSES?

Para el reparto se dividirá el fondo en dos franjas: el 70% del dinero se comprometerá entre 2021 y 2022 y el 30% restante hasta el final de 2023.

La primera franja se repartirá entre los países teniendo en cuenta la población, el PIB y el nivel de paro entre 2015 y 2019 de cada Estado, siguiendo así la clave de reparto propuesta por la Comisión Europea que dejaba a Italia, España y Polonia como principales beneficiarias.

Para asignar la segunda, el indicador del paro se sustituirá por la caída registrada en el PIB acumulada en 2020 y 2021, de modo que el reparto se calculará en 2022.

Esta clave de reparto afecta solo a las ayudas del Instrumento para la Recuperación y la Resiliencia, el único que se asignará de antemano por Estado.

España calcula que le corresponderán unos 140.000 millones de euros del fondo, de los que 72.700 millones serán ayudas directas.

¿CUÁLES SON LAS CONDICIONES PARA ACCEDER A LAS AYUDAS?

Los países tendrán que presentar planes de reformas e inversiones a la Comisión Europea, que evaluará si estos cumplen con sus recomendaciones económicas anuales, refuerzan el potencial de crecimiento o la creación de empleo o favorecen la transición ecológica y digital.

Estos planes tendrán que ser aprobados por mayoría cualificada en el Consejo (al menos quince Estados miembros que representen el 65% de toda la población de la UE).

El desembolso de cada tramo de ayuda dependerá después de que se confirme que están cumpliendo las metas pactadas, para lo que la Comisión pedirá la opinión de los Veintisiete a nivel técnico.

Si uno o varios países consideran que hay incumplimientos, podrán elevar el asunto a una cumbre de líderes comunitarios, con lo que la aprobación del pago se paralizará hasta que aborden la cuestión.

Este sistema, conocido como "freno de emergencia", se ha introducido para contentar a Holanda, que pedía derecho de veto sobre las reformas propuestas por otros países, algo a lo que se negaban el resto de los Veintisiete.

¿CÓMO SE DEVOLVERÁ LA DEUDA?

La UE empezará a devolver la deuda con que se financiará el fondo ya en el periodo 2021-2027, aunque no se fija fecha exacta para hacerlo, y terminará como tarde en 2058.

Para costear el reembolso se crearán nuevas fuentes de ingresos propios para el presupuesto europeo, empezando por la introducción ya en 2021 de un gravamen sobre el plástico no reciclado que deberán pagar los Estados.

En 2021 la Comisión propondrá una tasa digital y un sistema de ajuste de carbono en frontera -que permita igualar el precio de importaciones desde países con estándares medioambientales más laxos al de la producción europea- con vistas a aplicarlos desde 2023.

Además los líderes le piden una propuesta para ampliar al sector marítimo y de aviación el sistema europeo de comercio de derechos de emisión y estudiarán en los próximos siete años otros posibles recursos, incluida una tasa a las transacciones financieras.

¿A CUÁNTO ASCIENDE EL MARCO FINANCIERO 2021-2027?

El presupuesto para los próximos siete años tendrá 1.074 billones de euros, un 2% menos que el marco financiero (MFP) para 2014-2020, aunque si se tiene en cuenta el aporte adicional del fondo de recuperación, el dinero europeo disponible aumenta un 64%.

Un 62% del total se destinará a ayudas a la agricultura y a la cohesión entre regiones, las más importantes para España.

La partida de Política Agraria común cae un 13,3% en comparación con el MFP previo, hasta los 336.444 millones de euros, de los cuales 258.594 se destinarán a ayudas directas y de mercado, mientras que 77.850 millones serán a desarrollo rural.

La de Cohesión, por su parte, se reduce un 11,5 %, hasta los 330.235 millones de euros.

DESCUENTOS PARA LOS CONTRIBUYENTES NETOS

En el nuevo marco financiero se mantendrán los descuentos que tiene Holanda, Austria, Dinamarca, Suecia y Alemania en su contribución anual al presupuesto por aportar más de lo que reciben al mismo, una de las principales exigencias de los cuatro "frugales" para aceptar el plan.

Salvo Alemania, todos han visto un incremento de sus descuentos. El de Holanda asciende a 1.921 millones de euros anuales, el de Dinamarca a 322 millones, el de Austria a 565 millones y el de Suecia a 1.069 millones.

Antes de la pandemia se había propuesto acabar con estas compensaciones tras la salida del Reino Unido, que históricamente había exigido estos cheques.

NUEVAS CONDICIONES PARA ACCEDER A LOS FONDOS

El acuerdo introduce por primera vez medidas para vincular la recepción de ayudas comunitarias a que se respete el Estado de Derecho, algo propuesto a raíz de los problemas en los últimos años con Hungría y Polonia.

La versión final del texto, que se rebajó por la oposición de estos dos Estados, prevé la introducción de un "régimen de condicionalidad" para "proteger" el presupuesto y el fondo, para lo que la Comisión "propondrá medidas en caso de infracciones" para que las adopte el Consejo por mayoría cualificada.

Sin embargo, no proporciona más detalles sobre ello e indica que el Consejo Europeo volverá sobre el asunto.

Por otra parte, se introduce por primera vez la meta de que el 30% del gasto del presupuesto y el fondo de recuperación se destine a objetivos climáticos y se estipula que los fondos europeos no podrán usarse para fijes que perjudiquen las metas climáticas que la UE se ha marcado en el Nuevo Pacto Verde.

¿CUÁNDO ENTRARÁ EN VIGOR EL PLAN?

El plan debería empezar a funcionar en 2021, pero para ello antes es necesario que la Eurocámara dé su visto bueno y que varios parlamentos nacionales ratifiquen la legislación que permitirá emitir deuda común, lo que ocurrirá en los próximas semanas o meses.

El campo español se revuelve contra el acuerdo de Europa: "Somos los grandes sacrificados"

"Se aplauden entre ellos, se felicitan, se hacen fotos, pero nadie mira las consecuencias del acuerdo para los agricultores y ganaderos, que son un auténtico desastre". Éste es el sentir generalizado del campo español tras conocerse los detalles del acuerdo alcanzado esta pasada madrugada entre los líderes europeos en Bruselas y que supone un recorte "con todas las letras" para el sector agrario, y en concreto para los fondos de la Política Agraria Común (PAC).

Así, aunque el nuevo periodo de la PAC no entre oficialmente en vigor hasta enero de 2023, las ayudas directas ya se reducirán este año un 9,6%, lo que representará cerca de 600 millones de euros anuales menos para España. En concreto, el presupuesto de la Unión Europea para los próximos siete años recorta de forma global un 10% los fondos agrícolas en comparación con el marco financiero comunitario previo, limitándose a un presupuesto de 343.950 millones de euros cuando antes ascendían a 382.855 millones.

De este montante, y como ayudas directas del primer pilar, estaban previstos 286.144 millones y se quedan en 258.600 millones (-9,6), aunque refuerza un 2,7% la dotación de los fondos de cohesión, hasta los 377.000 millones. El presupuesto para Desarrollo Rural -el segundo pilar- pasa de 96.712 millones de euros a 85.350 millones, con un descenso del 11,74%.

Con estos datos, la "indignación" ha regresado a las organizaciones agrarias, temerosas en los días previos de que "los grandes perjudicados" iban a ser una vez más los agricultores y ganaderos. Pero nunca se pesó que el tijeretazo fuera de estas dimensiones desproporcionadas: "No es comprensible ningún tipo de recortes en los presupuestos, y menos en estos momentos", señala Lorenzo Ramos, secretario general de UPA: "Si somos imprescindibles y necesarios [durante la pandemia], ¿Cómo es posible entonces que se nos se planteen recortes en los presupuestos?". Este dirigente agrario apela ahora que "a nivel nacional se lleve a cabo una política de reparto de los fondos de una manera más lineal y más justa para que favorezca a los agricultores y ganaderos que de verdad lo necesiten, no a las producciones superintensivas" por lo que aboga a que "no se recorte por igual" a todos los productores.

Desde Asaja la valoración de las negociaciones que ha realizado Pedro Sánchez para defender al sector agrario nacional es muy crítica: "Ha sido un desastre y va a representar un golpe definitivo al campo español", se lamenta Ángel García Blanco, presidente de esta organización en Extremadura, que tacha de "incompetente" al presidente del Gobierno. "Ha vuelto a demostrar que nunca le ha importado el mundo rural ni, por supuesto, los agricultores y ganaderos españoles que, entre otras cosas, han dado la cara durante la pandemia, ayudando a la desinfección de la población rural con sus tractores, en unas poblaciones de la que nadie se preocupaba porque no llegaban los medios, y además hemos en todo momento, y a pesar de las dificultades, la existencia de productos en los supermercados".

LAS MOVILIZACIONES SE RECUPERAN

García Blanco recuerda que el sector agrario paralizó las movilizaciones que surgieron a finales de enero en toda España, donde se reivindicaban unos precios más justos para el sector y no una venta a pérdidas, como ocurre en la mayoría de los casos en la actualidad.

"¿Se imaginan que hubiera una crisis no por pandemia sino por falta de alimentos?", se cuestiona García Blanco, quien recuerda que el sector ya viene lastrado también por los nuevos aranceles que amenaza por imponer el Departamento de Comercios de Estados Unidos -a instancia de Donald Trump-, por los problemas que suscita el Brexit o los recientes acuerdos "negativos" con Mercosur, sobre todo para el mercado del azúcar o del ganado.

Así, el representante de Asaja asegura que el sector "volverá con más fuerza que nunca a la calle, a las carreteras, para preparar un 'otoño caliente' si la pandemia nos lo permite porque ahora casi ni nos dejan sacar cuatro tractores a la calle".

En este sentido, esta misma mañana se ha producido una concentración de agricultores en el Puerto de Algeciras (Cádiz), convocada por todas las organizaciones agrarias, denunciando que "es inadmisible que nuestras fronteras sean un coladero de productos que incumplen las normas y acuerdos europeos" y añade que "la Unión Europea no puede seguir permitiendo la entrada de productos alimentarios de terceros países sin tener en cuenta los principios comunitarios de preferencia y reciprocidad".

Sánchez consigue el dinero de la UE pero con condiciones similares a las de un rescate

Con la aprobación este martes del fondo anticrisis de 750.000 millones de euros, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, consigue las ayudas de la UE para reflotar la economía española tras la crisis del Covid-19, que causará una recesión sin precedentes en tiempos de paz. España será el segundo mayor beneficiario de este nuevo instrumento de reconstrucción, sólo superada por Italia. Sánchez aspira a recibir 140.000 millones de euros entre subvenciones y préstamos, según ha dicho en rueda de prensa al final de la cumbre.

El precio a pagar por el dinero de la UE es que las condiciones serán muy similares a las de un rescate completo. Las ayudas se entregarán por tramos y el desembolso se supedita a la aplicación de las reformas prometidas. Cualquier Gobierno europeo podrá paralizar los pagos si cree que Sánchez no cumple. La única diferencia es que no habrá visitas a Madrid de los 'hombres de negro' de la troika.

Se trata de una intervención de facto de la economía española desde la UE, tal y como ha exigido desde el principio el primer ministro holandés, Mark Rutte, que desconfía profundamente del Gobierno español y exige reformas en el mercado laboral y las pensiones. Al final, Rutte se sale con la suya y tendrá derecho de veto sobre la política económica española.

No habrá un cheque en blanco

El acuerdo definitivo refuerza el 'freno de emergencia' que había propuesto el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, como concesión a los nórdicos. Un mecanismo que permitirá a Holanda o a cualquier otro Gobierno de los frugales paralizar en solitario el desembolso de las ayudas europeas a España si considera que no ha cumplido los compromisos exigidos.

Si un país activa el 'freno de emergencia', los pagos a nuestro país se suspenden y la disputa se remitirá directamente al Consejo Europeo, que adopta sus decisiones por unanimidad. Los líderes europeos dispondrán además de "tres meses" para decidir, lo que inevitablemente retrasará las ayudas.

Sánchez se ha resistido hasta el final a un sistema de supervisión tan complicado, que en la práctica deja en manos de los nórdicos la tutela de la política económica española. El presidente del Gobierno defendía que las condiciones se centraran sólo en la transición digital y verde y no en reformas macroeconómicas. Además, reclamaba un sistema de control "ágil y eficiaz" para evitar retrasos innecesarios en la llegada del dinero. Todo lo contrario de lo que se ha aprobado.

El primer ministro portugués, António Costa, ha explicado este lunes que este freno de emergencia "ha sido el precio que se ha pagado" para convencer a los nórdicos de que acepten las subvenciones a España e Italia, un avance "histórico".

"El freno de emergencia será un factor de confianza entre todos, que evita algo similar a una troika" pero al mismo tiempo garantiza que no habrá un cheque en blanco para que los países gasten el dinero europeo sin control, asegura el primer ministro portugués. "La solución final no permite que un país tenga ningún tipo de veto, sino solo que un Estado podrá exigir un debate político en el Consejo Europeo. El Consejo no da órdenes, pero sí mantendrá un debate político que deberá tenerse en cuenta", sostiene Costa.

Un procedimiento laberíntico

El mecanismo de condicionalidad del fondo anticrisis es extraordinariamente complejo, lo que dificulta que las ayudas a España lleguen con la urgencia que se necesita. En primer lugar, Sánchez debe enviar un plan de inversión y reformas a Bruselas antes del 15 de octubre. Un plan que debe basarse en las recomendaciones de política económica que la UE dirige cada año a España, que incluyen sistemáticamente la reforma laboral, medidas para garantizar la sostenibilidad de las pensiones, un pacto educativo o la aplicación de la Ley de Unidad de Mercado.

La Comisión de Ursula von der Leyen será la responsable de evaluar el plan de reformas de Sánchez. Pero la última palabra la tendrán los Gobiernos de la UE, que deciden por mayoría cualificada. Es decir, el Ecofin podrá corregir o incluso tumbar la política económica del Gobierno de Sánchez y Podemos. Un primer punto de posible bloqueo.

Además, la ayuda se divide en tramos y el dinero sólo se pagará cuando España haya ejecutado las reformas comprometidas. La decisión sobre los desembolsos la adoptará el Ejecutivo comunitario tras consultar con los Gobiernos de la UE, que deben buscar una decisión por consenso.

"Si excepcionalmente, uno o varios Estados miembros consideran que hay graves desviaciones respecto a un cumplimiento satisfactorio de los objetivos y las metas relevantes, podrá pedir al presidente del Consejo Europeo que incluya el asunto en la siguiente cumbre", afirma el texto del acuerdo. Mientras tanto, la ayuda quedará paralizada.

Es decir, podría darse el escenario de que en las cumbres de la UE acabe discutiéndose la reforma laboral o de las pensiones de Sánchez. Una cesión de soberanía económica a la que el presidente del Gobierno decía que se oponía y que al final ha acabado aceptando para que el dinero europeo llegue cuanto antes a España.

Uno de los mayores fondos de inversión de Europa vaticina la llegada de la "madre de todas las recesiones"

Frédéric Janbon, director ejecutivo de BNP Paribas Asset Management —una de las casas de inversión más grandes de Europa—, ha advertido sobre la llegada de la "madre de todas las recesiones" debido a las consecuencias de la pandemia de coronavirus para las economías de todo el mundo.

La recuperación en forma de U

En declaraciones a Financial Times, Janbon se muestra escéptico sobre la idea de una rápida recuperación de la pandemia luego de "una caída muy, muy sustancial en las actividades en casi todas las economías del mundo".

De hecho, pronostica que en la mayoría de los países la recuperación tendrá más bien la forma de una letra U —con un período de recesión más largo antes de un repunte— en vez de una V.

El jefe de la casa de inversión estima que el crecimiento en los mercados de valores, registrado después del colapso en marzo, no refleja la situación económica real. Esta "gran" recuperación que ha ocurrido en los últimos meses "es probablemente un poco rápida" y no tiene en cuenta "el riesgo de una segunda ola" de la pandemia, explica.

"Buena suerte, buena política y buen comportamiento"

Janbon también argumenta que, si bien una vacuna efectiva "podría cambiar el panorama" en términos de perspectivas económicas, en este momento el "virus todavía está progresando", particularmente en EE.UU., América del Sur y partes de Asia.

Para que la recuperación sea "muy fuerte", tendríamos que "tener buena suerte, buena política y buen comportamiento de la población en los respectivos países", asegura el experto.

La "madre de todas las recesiones" toca las puertas de la economía mundial

El fondo de inversión BNP Paribas Asset Management ha alertado que la economía mundial está amenazada por una ofensiva procedente de una "madre de todas las recesiones" como consecuencia de la pandemia.

La economía mundial se ha visto cada vez más amenazada a medida que la pandemia por COVID-19 se propaga por el mundo y a pesar de que varios países ya retomaron su economía después de pasar el pico más alto de contagios los pronósticos para la economía mundial pos-COVID no son nada alentadores.

En una entrevista con el periódico Financial Times, Frederick Jeanbon del fondo de inversión de Europa BNP señaló que el crecimiento constante del mercado de valores tras el colapso registrado el mes de marzo no refleja la situación económica real actual y además no contempla otros escenarios que podrían golpear con más dureza a la economía mundial.

"El enorme repunte que hemos visto durante varios meses después del punto más bajo en marzo puede estar ocurriendo demasiado rápido y no tiene en cuenta el riesgo de una segunda ola [de contagios]", argumentó Jeanbon.

Agregó que la recuperación económica será larga y en forma de U, mientras que una recuperación en forma de V es poco probable.

Son pocos los expertos y analistas que pronostican una recuperación de la economía mundial en forma de V. Según una reciente encuesta realizada a los gestores del Banco de América, la mayoría espera una recuperación más prolongada —en forma de U o de W—. Por su parte, el FMI predijo la mayor caída de la economía mundial desde la Gran Depresión.

Después de Huawei, Reino Unido pide ayuda a Japón para su red 5G

Bajo presiones de Estados Unidos, el Reino Unido ha recurrido a Japón para desarrollar su red de quinta generación sin el uso de equipos de Huawei.

Según informó el sábado el diario nipón Nikkei Asian Review, las autoridades británicas se reunieron el jueves con sus homólogos en Tokio, capital de Japón, y les pidieron que las empresas tecnológicas japonesas NEC y Fujitsu reemplazaran a la compañía china Huawei como proveedores confiables.

Los representantes de NEC confirmaron las negociaciones con la parte británica, mientras que Fujitsu anunció que ambiciona vender sus productos en el mercado europeo.

Para el lado británico, atraer empresas japonesas al proceso de formación de redes nacionales 5G es beneficioso, ya que podrán competir con las compañías de telecomunicaciones europeas como Ericsson de Suecia y Nokia de Finlandia, a fin de promover el desarrollo de productos de bajo costo. Se supone que los proveedores japoneses podrán aproximar el costo de sus equipos al de China.

La reunión de las autoridades se produjo dos días después de que el país europeo decidiera prohibir que el gigante tecnológico chino Huawei suministre equipos a las redes a partir de finales de este año en curso, así como sacar todos los dispositivos de la compañía hasta 2027.

Esta decisión complace al presidente de EE.UU., Donald Trump, que había dicho que el mayor fabricante mundial de equipos de telecomunicaciones ya no es bienvenido en el Occidente; sin embargo, al mismo tiempo, irrita a China y contribuirá, sin ninguna duda, a exacerbar las tensiones con Pekín.

Al respecto, el embajador chino en el Reino Unido, Liu Xiaoming, ha advertido de las “consecuencias” para Londres si quiere hacer de China un “país hostil”.

En una entrevista publicada este domingo por la cadena británica BBC, el diplomático ha considerado “muy mala” la decisión del Gobierno del Reino Unido. “Cuando se anunció la decisión, dije: ‘este es un día oscuro para Huawei, es un día oscuro para las relaciones entre China y el Reino Unido y un día aún más oscuro para el Reino Unido’, porque perdió la oportunidad de ser un país líder”, ha apostillado.

Análisis: Dinero hoy, grietas mañana: el acuerdo de la UE abre divisiones peligrosas para el futuro

Luis Rivas

Hablar de "acuerdo histórico" era obligado para ciertos líderes europeos que no podían volver a su país con las manos vacías o con las expectativas rotas. Habrá dinero para todos, pero a costa de heridas y divisiones que corren el peligro de repetirse en el futuro.

La batalla sobre el reparto de los 750.000 millones de euros termina con una rebaja de las transferencias directas (390.000) y un aumento de los préstamos con compromiso de devolución (360.000). 110.000 millones de euros que los países llamados "frugales" han conseguido cambiar de cesta.

La división entre gobiernos del norte de Europa, cumplidores del respeto a la ortodoxia presupuestaria, serios en el cumplimiento de los compromisos, y los "sudistas", incumplidores, tramposos, dados a la buena vida antes que al trabajo, es decir, el estereotipo habitual que antes definía a los mediterráneos como PIGS, utilizando la inicial de su nombre en inglés (Portugal, Italia, Grecia y España), ha sido utilizada por los medios de comunicación que actúan de brazo armado de los gobernantes de manera sistemática durante esta "cumbre".

La prensa holandesa volvía a la carga contra los que viven de la ayuda del norte y pasan el día tomando el aperitivo al sol. Era la continuidad de lo que otro holandés, Dijsselbloem, jefe del Eurogrupo decía sin tapujos en 2017: "como socialdemócrata, doy una importancia excepcional a la solidaridad. Pero hay también obligaciones, y no se puede gastar todo el dinero en alcohol y mujeres antes de pedir ayuda".

Todos los clichés tienen algo de cierto, pero esta vez, las supuestas cigarras estaban apoyadas por el binomio franco-alemán, inspiradores del plan de relanzamiento de la UE. La situación económica y social de Francia le coloca en el vagón de los torpes, los países que necesitan desesperadamente la ayuda de la UE, tanto como Italia o España, los más afectados por la pandemia.

Emmanuel Macron contó, además, con la ayuda de la Canciller alemana, Angela Merkel, adalid hace meses de la austeridad, pero que ha visto con miedo que la recesión puede dejar a su industria sin compradores europeos por culpa de la crisis.

Socialdemócratas por la austeridad

Así y todo, la reunión de Bruselas ha puesto en evidencia que el dúo franco-alemán ha perdido fuerza y deberá, a partir de ahora, contar la resistencia de los "frugales, como Holanda, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Austria, los vencedores morales de la "cumbre" y que, además, representan gobiernos con tendencias ideológicas diferentes. El debate no se dirimía entre liberales y socialistas. Nada que ver. Suecia, Dinamarca y Finlandia cuentan con primeros ministros socialdemócratas.

España e Italia salen bien parados del encuentro. Madrid recibirá en torno a 140.000 millones de euros, de los cuales 68.000 serán créditos a devolver en ocho años. Esa cifra podrá ser escrutada para confirmar su utilización en el apartado acordado en la "cumbre". Holanda ha obtenido también la inclusión del llamado "freno de emergencia", por el cual un país puede denunciar a otro si la suma acordada en préstamos no se ajusta a las normas de gasto.

Francia, por su parte, obtendrá 40.000 millones de euros, que ayudarán a sufragar el plan de 100.000 millones puesto en marcha por Macron para relanzar su economía.

Los países del norte de Europa y Austria, que han dado la batalla por reducir las transferencias directas no solo han reducido estas, sino que han obtenido además aumentar la cuantía del cheque que les corresponde como contribuyentes netos a la UE.

El dinero hace olvidar el contencioso entre Polonia y Hungría

Polonia y Hungría, por su parte, salieron contentos de Bruselas, pero no por simples motivos financieros. Sobre Budapest y Varsovia pesaba la amenaza de condicionar la ayuda económica al "respeto de los valores democráticos de la Unión Europea". No se llegó a tal medida, que hubiera contado con la desaprobación de los otros dos miembros del llamado Grupo de Visegrado —República Checa y Slovaquia que defienden intereses comunes con sus vecinos de Europa Central.

?Norte contra Sur; Oeste contra Este, las diferencias y divisiones entre los miembros de la Unión Europea se agudizan en tiempos de crisis. Puede ser considerado normal. Pero de ahí a pretender, como intenta Emmanuel Macron, ver en este acuerdo un paso más hacia el federalismo parece algo exagerado. La urgencia de la crisis económica y social que se cierne sobre Europa obligaba a los 27 a ponerse de acuerdo en el reparto del botín.