
Las peleas han estallado en las calles de Portland, Oregon, luego de que una corriente de autos ingresara a la ciudad como parte de la caravana pro-Trump, provocando la ira de los antirracistas que luchaban por bloquear la procesión.
Varios cientos de vehículos rodaron por las calles de Portland el sábado por la noche, muchos con banderas de Trump / Pence 2020. La ruidosa procesión se inició desde Clackamas, un suburbio de Portland, que organizó un mitin a favor de Trump más temprano en el día, y llegó a la ciudad a las 6 pm, informa The Oregonian.
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El presidente Trump, quien se postula con una plataforma de ley y orden en su intento por un segundo mandato, ha estado culpando al alcalde de Portland, amiga de los manifestantes, por hacer la vista gorda ante los enfrentamientos prácticamente diarios entre activistas y agentes de seguridad federales. Las autoridades locales restaron importancia a la violencia y acusaron al presidente de salirse de la línea luego de que desplegó fuerzas federales adicionales en Portland. Los manifestantes pro-Trump han estado apareciendo en Portland durante tres fines de semana consecutivos.
Video muestra el momento del asesinato de un seguidor de Trump
Un hombre fue asesinado a tiros en el centro de Portland, Oregon, el sábado por la noche cuando estalló la violencia entre los partidarios del presidente Donald Trump y los manifestantes Black Lives Matter. La ciudad se ha convertido en un punto de inflamación para las manifestaciones contra la brutalidad policial y el racismo desde la muerte del afroamericano George Floyd en Minneapolis el 25 de mayo.
Se han publicado imágenes del tiroteo del sábado por la noche que dejó a un hombre muerto en Portland, Oregon, en las redes sociales, y el presentador de noticias de KOIN 6, Dan Tilkin, habría hablado con el hombre que lo grabó mientras transmitía en vivo.
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Los otros dos tipos que estaban justo en frente del tipo del oso maced se dieron la vuelta y echaron a correr. Pero no tengo idea de quién disparó, no pude verlo ”, dijo Dunlap, según el presentador de noticias.
El hombre que grabó las imágenes agregó que la víctima que recibió el disparo se dio vuelta y cayó muerto, en el suelo, mientras los otros dos huían.
Los equipos de KOIN 6 News también afirmaron haber escuchado a dos hombres gritando y su violento altercado.
Después de eso alguien poco después sacó un arma.
Se escucharon disparos, luego se vio a un hombre herido en el suelo y el sospechoso salió corriendo, informa Eminetra.
La policía de Portland confirmó justo antes de las 9:30 p.m. que la víctima, que recibió un disparo en el pecho, había muerto.
El jefe de policía de Portland, Chuck Lovell, criticó la violencia como «completamente inaceptable» en una declaración separada emitida por la oficina el domingo temprano.
«Estamos trabajando diligentemente para encontrar y detener al individuo o individuos responsables», dijo.
La policía de Portland tuiteó más temprano en la noche que había habido «casos de violencia entre manifestantes y contramanifestantes», cuando se llevó a cabo una manifestación de vehículos pro-Trump cerca del centro de la ciudad de Clackamas, llegando a Portland el sábado por la noche. Las imágenes mostraban camiones con tracción en las cuatro ruedas conduciendo a través de intersecciones llenas de manifestantes.
Sobre la organización a la que pertenecía el hombre que han asesinado en Portland, en la caravana de apoyo a Trump.
Patriot Prayer es un grupo libertario, partidario de la despenalización de la marihuana y el matrimonio homosexual, así como favorecer la nacionalización de los inmigrantes ilegales que no delinquen. Su líder, Joey Gibson, es un mestizo japonés-irlandés.
A la izquierda Joey Gibson. Pueden verle acompañado por miembros afroamericanos.

Tras el crimen, en las imágenes se puede observar a un varón tumbado boca abajo en el suelo y a un hombre corriendo en su ayuda, quien parece conocer a la víctima, llamándola por su nombre: "Jay". Después un 'médico' con uniforme, como el de la agrupación de extrema izquierda Antifa, se acerca rápidamente pero el hombre le empuja. En ese momento, otro manifestante le grita que solo "está tratando de ayudar".
Joey Gibson, jefe del grupo de derecha, Patriot Prayer, aseguró que la víctima formaba parte de la organización y era seguidor del presidente. Además, afirmó en su cuenta de Facebook que el fallecido es Jay Bishop, mientras la Policía aún no ha confirmado la identidad de la víctima.
Cientos de vehículos de simpatizantes del mandatario entraron este sábado en la urbe con banderas en su apoyo. Durante los choques, manifestantes lanzaron diversos objetos a la caravana, a lo que las personas que apoyan a Trump respondieron con gas pimienta y disparos de pistolas de paintball.
Trump: "La única manera de detener la violencia en las calles es a través de la fuerza"
Este 30 de agosto Donald Trump afirmó que solo la fuerza puede poner fin a la violencia en las ciudades donde los representantes del Partido Demócrata están en el poder.
"¡La única manera en que se detendrá la violencia en las ciudades con altos índices de delincuencia, dirigidas por demócratas, es a través de la fuerza!", escribió el mandatario en su cuenta personal de Twitter, después de arremeter contra el alcalde de Portland (Oregón), tachándolo como el "tonto" que "ha mirado la gran muerte y destrucción de su ciudad". "La gente de Portland, como todas las demás ciudades y partes de nuestro gran país, quieren ley y orden", declaró y agregó que "los alcaldes demócratas de la izquierda radical […] nunca serán capaces de hacerlo".
"Descansa en paz, Jay": Trump rinde homenaje al hombre asesinado a tiros en Portland
El presidente estadounidense, Donald Trump, rindió homenaje al hombre que fue asesinado a tiros el 29 de agosto en Portland (Oregón), donde se registraron enfrentamientos cuando una caravana de coches con seguidores del mandatario pasaba por las calles de la ciudad, en las que estaban reunidos manifestantes del movimiento Black Lives Matter.
"Descansa en paz, Jay", escribió este domingo Trump en su cuenta de Twitter.
Así dio la noticia la gusanera mediática occidental
Este sábado la violencia promovida por el movimiento Black Lives Matter en Estados Unidos se ha vuelto a cobrar otra vida, esta vez en la ciudad de Portland.
Según la Policía de Portland, a las 20:46, los agentes escucharon sonidos de disparos en la zona de Southeast 3rd Avenue y Southwest Alder Street. Al llegar al lugar de los hechos encontraron a la víctima de los disparos con una herida de bala en el pecho. El periodista local Aaron Mesh ha señalado que “la víctima llevaba una gorra y una camiseta con el emblema de la Patriot Prayer”, un grupo que apoya a Trump. Este sábado por la tarde se había organizado en Portland una caravana de vehículos en apoyo a Trump, que fue atacada por extremistas de izquierdas.
Asesinado a sangre fría tras ser identificado como seguidor de Trump
Cuando algunos ya afirmaban que la víctima del disparo se produjo por un enfrentamiento entre seguidores de Trump y miembros de Black Lives Matter, Mike Coudrey ha publicado un vídeo de los hechos, señalando lo siguiente: “Esta noche en Portland, los terroristas de BLM y Antifa asesinaron a sangre fría a un partidario de Trump. Sin altercados, sin pelea. Caminó detrás de él y lo asesinó por sus opiniones políticas”.
Ian Miles Cheong ha publicado un vídeo del momento de los disparos y la transcripción de las voces que se escuchan en el vídeo: alguien grita “¡Oye! ¡Oye, tenemos uno aquí mismo! ¡Tenemos un Trumper aquí mismo!” Otro pregunta: “¿Aquí mismo?” Y se escuchan los dos disparos. No hubo enfrentamiento entre la víctima y los autores de los disparos, no era una manifestación, la víctima simplemente iba caminando por la calle. Fue un asesinato a sangre fría por motivos políticos.
Extremistas de izquierda celebran el asesinato
Para que no quede dudas de quiénes están detrás de este crimen, anoche extremistas de izquierda de Black Lives Matter y de Antifa celebraban el crimen llamando “jodido fascista” al hombre asesinado.
La escandalosa manipulación que han hecho algunos medios
Este crimen dejaba en evidencia a muchos medios que han venido apoyando al movimiento Black Lives Matter, presentando a ese grupo de activistas violentos de extrema izquierda como un simple movimiento pacífico de luchadores contra el racismo. Por lo que en vez de contar a su audiencia que lo ocurrido en Portland fue el asesinato de un seguidor de Trump, así han dado la noticia la gusanera mediática:
- El País (España): “Un muerto por disparos en Portland tras un choque entre seguidores de Trump y antirracistas”. En su cuenta de Twitter, este diario progre ha afirmado: “La víctima mortal llevaba un sombrero con la insignia de un grupo ultraderechista que ha protagonizado altercados”.
- The New York Times (EEUU): “Una persona muerta en Portland después de enfrentamientos entre partidarios de Trump y manifestantes”. En toda la noticia, este diario pogresista no indica de qué ideología o grupo eran esos “manifestantes”, pero sí dice lo siguiente: “El hombre que fue asesinado a tiros llevaba un sombrero con la insignia de Patriot Prayer, un grupo de extrema derecha con sede en el área de Portland que se ha enfrentado con manifestantes en el pasado”.
- RT (Rusia): “Matan a tiros a una persona durante los enfrentamientos entre seguidores de Trump y manifestantes de Black Lives Matter en Portland”. La noticia de este medio controlado por el Gobierno ruso olvida decir que la víctima era un seguidor de Trump.
- Infobae (Argentina): “Un muerto en Portland tras los enfrentamientos entre manifestantes antirracistas y seguidores de Trump”. Este medio afirma en su entradilla: “La víctima portaba una gorra de un grupo ultraderechista y habría participado de la caravana de simpatizantes del mandatario, que tuvo escenas de violencia con activistas del movimiento Black Lives Matter”.
- El Mundo (España, liberal): “Un muerto en Portland tras enfrentamientos entre antirracistas y seguidores de Trump”. Este medio también destaca que “el fallecido, disparado mortalmente en el pecho, llevaba una gorra con la insignia de un grupo de extrema derecha”.
- Efe (España): “Un muerto en Portland (Oregón) durante choques entre manifestantes rivales”. El escueto reporte de esta agencia controlada por el Gobierno socialista-comunista de España se olvida de decir que la víctima era seguidor de Trump.
- Página 12 (Argentina, progre): “Un muerto en la noche en que los seguidores de Trump se enfrentaron contra manifestantes antirracistas”. Después de este titula, en el que parece que los autores del crimen son los seguidores de Trump, ese medio de ultraizquierda dice en el texto de la noticia: “La víctima mortal llevaba un sombrero con la insignia de un grupo ultraderechista de Portland, Patriot Prayer”.
- Público (España, podemita): “Un muerto en Portland tras un choque entre antirracistas y seguidores de Trump”. Este diario de ultraizquierda destaca en su entradilla: “El hombre tiroteado llevaba una insignia de Patriot Prayer, un grupo de extrema derecha”.
Ninguno de estos medios habla de asesinato, a pesar de que los disparos se efectuaron a sangre fría contra un hombre que simplemente caminaba por la calle. Además, a quien presentan como un extremista es a la víctima, pues en ningún momento llaman “ultraizquierdistas” a los asesinos, pero sí intentan vincular al asesinado con la extrema derecha. Para colmo de manipulación, sus titulares intentan presentarlo todo como el fruto de un enfrentamiento, cuando el vídeo de los hechos demuestra claramente que no hubo enfrentamiento alguno entre la víctima y los asesinos. Finalmente, los titulares esconden que la víctima era seguidor de Trump, para que algunos que sólo leen esos titulares se lleven la impresión de que a lo mejor los partidarios de Trump fueron los autores del crimen. Esto no es periodismo: lo que hacen esos medios es desinformación y terrorismo informativo.
"El tonto que ha mirado la gran muerte y destrucción de su ciudad": Trump ataca al alcalde de Portland, sacudida por protestas
El presidente estadounidense, Donald Trump, arremetió el 30 de agosto en una serie de tuits contra Ted Wheeler, el alcalde de la ciudad de Portland (Oregón), que desde hace semanas vive violentas protestas contra la brutalidad policial y el racismo, tachándolo del "tonto" que "ha mirado la gran muerte y destrucción de su ciudad".
Previamente, este viernes, Ted Wheeler le había enviado una carta al inquilino de la Casa Blanca en la que le pidió que "se mantenga alejado" de la situación en Portland. "No necesitamos su política de división y demagogia", destacó, añadiendo que Trump "ha llegado a la conclusión de que las imágenes de violencia y vandalismo son su único billete hacia la reelección".
Según el alcalde, "no hay lugar para el saqueo, incendio provocado o vandalismo" en la ciudad. "Aquí no hay lugar para la violencia racista o aquellos que deseen traer su ideología de odio a nuestra comunidad", aseveró.
En ese contexto, Wheeler afirmó que Trump "hizo que la situación fuera mucho peor" cuando envió fuerzas federales a la zona el mes pasado. "Su propuesta de repetir aquel desastre es un intento cínico para avivar el miedo y distraernos del trabajo real de nuestra ciudad", reiteró.
Análisis: "Ha sido un regalo": los disturbios en EEUU que pueden provocar la reelección de Trump
Argemino Barro
“¿Estáis intentando que Trump sea reelegido?”, grita a los manifestantes el empleado de una pizzería destrozada, en Kenosha County, Wisconsin. Las ventanas se han convertido en una alfombra de miles de pedacitos de cristal. “¡Tengo una familia a la que mantener!”, les espeta. Una voz joven y tímida fuera de cámara le responde: “Esta gente no representa nuestro movimiento”. “Bueno, lo siento, pero son parte... Están con vosotros”, añade el pizzero, como diciendo: es lo que hay.
Esta solo es una escena concreta de lo que pasa en Kenosha County, donde el fin de semana pasado la policía disparó siete tiros por la espalda a un afroamericano, Jacob Blake, que desde entonces permanece esposado a la cama de un hospital. El incidente desencadenó protestas muy similares a las de comienzos del verano: una serie de manifestaciones espolvoreadas por saqueos y asaltos violentos, que de momento han dejado dos muertos a manos de un adolescente de 17 años.
Pero algo parece haber cambiado en la opinión pública. Una encuesta de Marquette Law School refleja un descenso del apoyo de los habitantes de Wisconsin a las protestas raciales. A mediados de junio, dos de cada tres ciudadanos respaldaban las manifestaciones de Black Lives Matter. Ahora, ese respaldo ha bajado a uno de cada dos: especialmente entre la población blanca. Como puede ser el caso del pizzero irritado. El sondeo, además, se completó antes de esta nueva ola de agitación.
Estados Unidos se echaran a las calles para protestar por el asesinato de George Floyd. Lo que al principio fue un clamor de indignación y por la justicia racial, se fue ramificando. A las marchas pacíficas les salieron sarpullidos de violencia. Muchos policías atacaron a manifestantes desarmados, a veces por la espalda o cuando estaban en el suelo. Pero también hubo manifestantes que atacaron a la policía: la desbordaron con botellas, cócteles molotov y fuegos artificiales. Solo en Nueva York, en los primeros cuatro días de protestas, se destrozaron una cincuentena de coches policiales.
La disyuntiva demócrata
Las nuevas generaciones de periodistas estadounidenses, licenciados en las facultades donde impera la teoría crítica racial, que percibe el mundo como una sórdida guerra entre razas y géneros, impusieron una cobertura muy particular de los hechos. Aquellos que dieron un espacio a perspectivas conservadoras, como el jefe de opinión del 'New York Times', fueron forzados a dimitir; otros ardieron en las llamas de las redes sociales, como David Shor, el analista demócrata que alertó sobre el coste político que podría tener la violencia en unas elecciones.
Por todo el país, empresas, alcaldías, medios de comunicación, universidades y fundaciones reiteraron su compromiso con la igualdad racial y prometieron todo tipo de medidas. A veces no fueron suficientes, como en la Fundación de Poesía de Chicago, donde el consejo fue obligado a dimitir por haber sido demasiado tibio en su denuncia del “genocidio negro” a manos de la policía. El derribo de estatuas de personajes históricos, desde Cristóbal Colón a George Washington o Ulysses Grant, el general que venció a los esclavistas (pero que había tenido un esclavo una vez), abría los informativos mientras las protestas y los saqueos continuaban.
Los desórdenes pusieron a los demócratas en una situación difícil. Para empezar, estos se producían en sus ciudades: Mineápolis, Nueva York, Los Ángeles, San Luis o Atlanta, lo cual les obligó a hacer equilibrios entre la denuncia del racismo y la brutalidad policial, y la conservación de la paz y el orden público. En Portland, uno de los lugares más agitados, el alcalde, Ted Wheeler, trató de hablar con los manifestantes. Se subió con un megáfono a un monumento lleno de grafitis, como si fuera uno más, y respondió a sus preguntas, llevándose sonoros abucheos.
En Nueva York, Bill de Blasio aceptó recortar casi un 20% el presupuesto del departamento de policía y prohibió a los agentes la opción de inmovilizar a los sospechosos colocándoles la pierna sobre el pecho o la espalda. Los agentes, visiblemente cansados por haber sido objeto de escarnio y ahora por estas medidas que les limitaban en su trabajo, cayeron en una especie de huelga silenciosa: dejaron de actuar con el mismo ahínco, como reconoció uno de ellos a El Confidencial.
Como consecuencia, el crimen se ha disparado en estas grandes ciudades. Aquí en Nueva York, el número de homicidios ha crecido casi un 90% en agosto, igual que los tiroteos. Al mismo tiempo, las detenciones han bajado. Ahora uno da un paseo por Flatbush Avenue, en Brooklyn, y no deja de ver pequeños altares de velas en las aceras, en memoria de los jóvenes que cada dos o tres días son asesinados.
Si los demócratas están teniendo problemas en conciliar estas realidades, los republicanos todavía no se pueden creer el regalo que les ha caído del cielo: en plena desventaja de Trump en las encuestas, las imágenes de encapuchados marxistas que intimidan a inocentes viandantes, banderas americanas ardiendo en la Quinta Avenida, empresarios hincando la rodilla y hablando como si tuvieran una pistola en la sien, peticiones de “abolir la policía” y vídeos incontables de tiendas saqueadas y quemadas son un recurso de oro para los conservadores.
El presentador de Fox News, Tucker Carlson, sirve a diario una selección de los peores desfases que suceden en el país y se los achaca directamente a Joe Biden. La estrategia puede estar funcionando: Tucker Carlson se ha convertido en líder del 'prime time' y en el presentar de televisión más visto de la historia de EEUU, a pesar del boicot que le han hecho algunos anunciantes por su contenido extremista.
Esta semana, Carlson sugirió que Kyle Rittenhouse, el joven de 17 años que mató con su rifle a dos manifestantes que aparentemente lo perseguían, lo habría hecho para “mantener el orden”. Estas fueron sus palabras: “¿Realmente nos sorprende que los saqueos y los incendios se hayan acelerado hasta el asesinato? ¿Cómo de impresionados estamos de que los chicos de 17 años con rifles hayan decidido que tienen que mantener el orden, porque nadie más lo hace?”.
Un regalo para los republicanos
La estrategia republicana, y la de sus medios afines, trabaja para culpar a los demócratas del caos y la violencia que desde hace tres meses se enseñorean de los barrios de distintas ciudades. El presidente de EEUU, Donald Trump, que aceptó este jueves la nominación al cargo con un discurso frente a la Casa Blanca, ha abrazado de nuevo el mantra conservador 'ley y orden', al igual que hicieron en su día Ronald Reagan, Richard Nixon o el segregacionista George Wallace. Culpar a los demócratas de ser débiles ante el caos es una estrategia recurrente desde los años sesenta.
El candidato Joe Biden lo sabe, y por eso organizó una convención demócrata plural y moderada, donde los republicanos Colin Powell y John Kasich tuvieron mucho más espacio que la joven estrella socialista del partido, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, que solo habló 90 segundos. Aun así, los empleados de Fox bucearon entre las conferencias y debates aledaños de la convención y rescataron las mejores perlas extremistas, reforzando su mensaje de campaña.
El entorno del demócrata, según Axios, está preocupado por la encuesta de Wisconsin y por el posible efecto de la violencia y los disturbios entre los votantes. En los últimos días, a raíz de Wisconsin y del discurso de Trump, el foco mediático parece haberse colocado ahí: donde más beneficia al presidente. Los republicanos invitaron a hablar en su convención al jefe de un sindicato de policía de Nueva York y a la viuda de uno de los agentes asesinados durante los tumultos.
Después del discurso del presidente, los asistentes fueron increpados en las calles de Washington. El senador Rand Paul tuvo que ser escoltado en medio de los insultos de la turba. Una pareja fue seguida durante varios bloques por una manada de enmascarados que los amenazaban y los grababan con sus teléfonos móviles.
El columnista Andrew Sullivan, que este verano, según su testimonio, dejó su puesto en 'New York Magazine' por las presiones de sus compañeros más radicales, alertaba este viernes sobre el colapso del centro político. “Seamos sinceros y llamémoslo por su nombre: esto es muy Weimar”, escribió, en referencia a la república alemana destruida por los fanatismos. “Bandas armadas de la extrema derecha y la extrema izquierda están en guerra en las calles. El tribalismo se está intensificando en cada esquina y recoveco de la cultura. El 'establishment' de la derecha y el de la izquierda tradicional toleran sus respectivos extremos porque se odian mucho”.
David Axelrod, uno de los principales asesores de Barack Obama, ha advertido del peligro al equipo de Joe Biden. “La misión de la Convención Nacional Republicana ha sido cambiar el foco de atención del covid y el 10% de paro a ‘ley y orden”, escribió Axelrod en Twitter. “Para ser francos, la coincidencia de la agitación en Kenosha ha sido un regalo para él [Trump] en ese proyecto”.
Fuente: El Confidencial