
BISKEK (Sputnik) — El presidente de Kirguistán, Sooronbái Zheenbékov, denunció un intento de toma violenta del poder e instó a poner fin a los disturbios, pero dejó claro que había ordenado no disparar contra los manifestantes.
"Algunas fuerzas políticas intentaron anoche tomar el poder de forma ilegal y violaron el orden público aprovechando como pretexto los resultados electorales", afirmó Zheenbékov en una declaración emitida este 6 de octubre.
Según el presidente, los manifestantes perturbaron la paz en Biskek, desacataron órdenes policiales, propinaron golpes a médicos y causaron daños a edificios.
"A los cuerpos de seguridad les di la orden de no disparar, para evitar el derramamiento de la sangre y no poner ninguna vida en peligro. Hemos tomado por ahora todas las medidas posibles para evitar el deterioro de la situación", dijo Zheenbékov.
El presidente confirmó que había propuesto a la autoridad electoral investigar detenidamente las denuncias de irregularidades y, si fuese necesario, anular los resultados de los comicios legislativos del 4 de octubre.
"Llamo a los líderes de partidos políticos a que calmen a sus militantes y los retiren de los lugares en que están concentrados. Llamo a todos los conciudadanos a salvaguardar la paz y no dejarse llevar por los provocadores […] Llamo a todas las fuerzas a poner el futuro de la nación por encima de las ambiciones políticas y volver al marco legal", concluyó Zheenbékov.
Heridos en disturbios
Por su parte, el Centro Nacional contra la Tortura informó de que al menos 190 agentes del orden resultaron heridos en los disturbios que estallaron en la capital de Kirguistán.
"Los disturbios en Biskek dejaron a 190 policías heridos, entre ellos seis graves", dijo a Sputnik un portavoz del centro.
El portavoz agregó que los manifestantes quemaron cuatro vehículos policiales y destrozaron otros seis.
A su vez, el Ministerio de Salud de Kirguistán elevó a 686 la cifra de heridos en los enfrentamientos que tuvieron lugar entre las fuerzas del orden y los manifestantes.
"Hasta las 15:00 (GMT+6) del 6 de octubre, 686 personas solicitaron ayuda en centros médicos", declaró un portavoz del ente a Sputnik.
El portavoz precisó que 521 personas, tras recibir los primeros auxilios, serán atendidas en consultas externas, mientras que 164 fueron ingresadas con heridas de diversa consideración.
Siete pacientes se encuentran en UCI y uno, de 19 años de edad, sucumbió, según los datos de última hora.
El 4 de octubre Kirguistán celebró las elecciones parlamentarias. Miles de kirguises, seguidores de los partidos que no superaron el umbral electoral del 7%, se echaron a la calle el 5 de octubre para denunciar numerosas irregularidades en la votación y exigir la repetición de los comicios.
Las protestas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Según el Ministerio de Salud kirguís, al menos una persona murió y 590 sufrieron lesiones en los disturbios. La cifra de heridos incluye a 150 hospitalizados, entre ellos 13 en UCI.
Los manifestantes irrumpieron en la Casa Blanca de Biskek, sede del parlamento y del gabinete presidencial; luego se dirigieron hacia la sede del Comité de Seguridad Nacional para forzar la liberación del expresidente Almazbek Atambáev (2011-2017) y del ex primer ministro de Kirguistán Sapar Isákov (2017-2018).
?Esta mañana se supo que los manifestantes habían ocupado también el ayuntamiento de Biskek.
El Banco Nacional de Kirguistán, en un comunicado emitido este 6 de octubre, recomendó a los bancos comerciales y otras instituciones financieras y crediticias extremar las precauciones y suspender las operaciones el 6 de octubre "para garantizar la seguridad del sector bancario y financiero y la preservación de los activos".
Senador ruso: Kirguistán se enfrenta a una lucha de clanes
MOSCÚ (Sputnik) — Kirguistán se enfrenta estos días a una lucha de clanes y cualesquiera elecciones en este país acaban en protestas del bando perdedor, declaró a Sputnik el senador ruso Vladímir Yabárov.
"No hablaría de algún tipo de revolución de color en Kirguistán. Es una lucha de clanes, y cada vez que se celebran elecciones hay disturbios", dijo Dzhabarov.
El senador afirmó que la república carece de estabilidad; por muy transparentes que estén organizadas las elecciones, siempre habrá desacuerdos con sus resultados.
"Para nosotros Kirguistán es un socio importante y es importante para nosotros que en Kirguistán haya una situación estable", agregó el legislador.
Asimismo afirmó que al frente de la república debe haber un líder que sea capaz de resolver los problemas sociales y económicos de los ciudadanos.
"Creo que el presidente actual logrará hacerlo", apostilló.
Durante las elecciones del 4 de octubre, cuatro partidos lograron escaños en el Consejo Supremo (parlamento unicameral), según el escrutinio preliminar: Birimdik (24,52%), Mekenim Kirguistán (23,89%), Kirguistán (8,73%) y Butun Kirguistán (7,11%).
Miles de kirguises, seguidores de los partidos que no superaron el umbral electoral del 7%, se echaron a la calle el 5 de octubre para denunciar numerosas irregularidades en la votación y exigir la repetición de los comicios.
Las protestas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Según el Ministerio de Salud kirguís, al menos una persona murió y 590 sufrieron lesiones en los disturbios. La cifra de heridos incluye a 150 hospitalizados, entre ellos 13 en UCI.
La autoridad electoral de Kirguistán anula los resultados de las parlamentarias
BISKEK (Sputnik) — La Comisión Electoral Central (CEC) de Kirguistán decidió invalidar los resultados de las elecciones parlamentarias que se celebraron el 4 de octubre en medio de las protestas en el país.
"La CEC decidió anular por 12 votos a favor los resultados de la votación", escribió Gulnara Dzhurabáeva, miembro de la autoridad electoral kirguisa, en su página en Facebook.
Supera los 120 el número de heridos en choques entre manifestantes y la Policía en Kirguistán
BISKEK (Sputnik) — El número de las personas heridas en enfrentamientos entre la policía y manifestantes en la capital de Kirguistán superó las 120, informó el Ministerio de Salud.
"Más de 120 personas fueron ingresadas en hospitales", dijo un portavoz del organismo a Sputnik.
Agregó que casi la mitad de los heridos son agentes de seguridad.
"No hay víctimas mortales", precisó la entidad.
Antes se informaba de 16 heridos.
Este 5 de octubre, unas 2.000 personas, seguidores de los partidos que no superaron el umbral electoral del 7% en el Parlamento, denunciaron en la plaza central de Biskek múltiples irregularidades durante las elecciones del 4 de octubre.
Arde la sede del Parlamento y la Presidencia de Kirguistán tras ser tomada por manifestantes
Un incendio se produjo en la llamada Casa Blanca de la capital de Kirguistán, Biskek, que alberga el Parlamento y la oficina del presidente del país, después de que el edificio fuera tomado por manifestantes la noche de este lunes.
En imágenes difundidas por la Red se puede ver que el fuego se extendió por varios pisos de la estructura.
Según medios locales, el foco del incendio se localizó en el cuarto piso. Actualmente en el lugar trabajan equipos de bomberos.
Asimismo, se reporta que antes del inicio del incendio los manifestantes que ocuparon la sede del poder crearon una 'guardia' que impedía el acceso a otros participantes de la protesta.
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Los manifestantes congregados en el centro de la capital kirguís lograron la liberación del expresidente del país, Almazbek Atambáyev, que se encontraba bajo custodia en el edificio del centro de detención del Comité Estatal de Seguridad Nacional.
La noche de este lunes, los manifestantes irrumpieron en el edificio que alberga el parlamento y la administración presidencial de Kirguistán. Luego se dirigieron hacia el Comité Estatal de Seguridad Nacional para exigir la liberación de Atambáyev, detenido el año pasado por un caso de corrupción. Atambáyev se desempeñó como presidente de Kirguistán entre 2011 y 2017.
La Policía utilizó balas de goma, gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a los manifestantes, que, a su vez, lanzaron piedras hacia los agentes. Los participantes de las protestas también volcaron y prendieron fuego a contenedores y dañaron varios coches en el centro de la ciudad. Como resultado de los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes, hasta 590 personas resultaron heridas, incluido el líder del partido Ata-Meken, Zhanar Akayev, mientras que una persona murió.
Las manifestaciones en las plazas centrales de Biskek comenzaron la mañana del 5 de octubre. En las protestas participaron también representantes de más de diez partidos políticos que, como resultado de la votación, no lograron tener presencia en el Parlamento. Los partidarios de las facciones que no ingresaron al parlamento kirguís exigen la cancelación de los resultados de las elecciones, que se llevaron a cabo el 4 de octubre.
En medio de las protestas, el presidente de Kirguistán, Sooronbáy Zheenbékov, anunció que este martes se reunirá con los líderes de los 16 partidos que participaron en las elecciones parlamentarias. Según resultados preliminares, solo cuatro de los 16 partidos han superado la barrera necesaria del 7 % y lograron obtener escaños en el Parlamento.
Los eurasianos ganan las elecciones en kirguistán
Las elecciones parlamentarias de Kirguistán se celebraron el 4 de octubre. Según los datos publicados por la CCA de la república de Asia Central, hasta ahora cuatro partidos han superado la barrera del cinco por ciento: Birimdik (Unidad) (24%), Mekenim Kirguistán (Mi patria es Kirguistán) (23%), Butun Kirguistán (7%) y “Kirguistán” (9%).
El presidente de Kirguistán, Sooronbai Jeenbekov, no apoyó a ninguno de los partidos, pero su hermano está en la lista de Birimdik. Curiosamente, Birimdik declara su compromiso con la ideología euroasiática y el "socialismo democrático".
Durante la campaña electoral, políticos pro-occidentales y nacionalistas atacaron al líder del partido Marat Amankulov por su actuación en Moscú en 2019. Luego Amankulov dijo que Kirguistán necesita participar más activamente en los procesos de integración euroasiática.
“Después de 30 años de nuestra independencia han demostrado que es hora de volver a pensar y es hora de hacerlo... En el territorio de Eurasia, solo un Estado unido puede ser soberano. Y para que nosotros, los kirguises, no perdamos nuestra subjetividad, ahora debemos estar juntos e integrarnos", dijo entonces Amankulov.
Además, el líder del partido Birimdik declaró que le gustaría "invitar a científicos como Dugin a dar conferencias [en Kirguistán]".
La victoria de "Birimdik" da testimonio de la relevancia y relevancia de la ideología euroasiática en Kirguistán: tanto entre las élites como entre los ciudadanos comunes que han expresado su apoyo a este partido.
“La elección de Eurasia es la preservación y la posibilidad de un mayor desarrollo, basado en nuestra propia cultura, tradiciones, historia, mentalidad. La opción euroasiática es la seguridad estratégica, política y militar. La elección euroasiática determinará el lugar de nuestro país en la historia, la política, la economía, no solo en la región, sino también en el mundo. Declararemos que somos parte activa de los procesos políticos mundiales. La elección euroasiática marcará el vector secular del desarrollo del país”.
“Estamos convencidos de que la unificación de las ideas del “socialismo democrático” y el “eurasianismo” le da a Kirguistán la oportunidad de adquirir subjetividad histórica en el mundo moderno, mientras mantiene su soberanía”, informa el sitio web oficial del partido (1).
La distribución de votos sugiere que Kirguistán enfrentará batallas políticas por la formación de una posible coalición de gobierno: es la única república presidencial-parlamentaria en Asia Central. Tanto la ideología como la conexión de cada partido con un determinado clan serán importantes. No se puede descartar que el enfrentamiento político y de clanes en Kirguistán sea utilizado por los atlantistas para organizar otro polo de inestabilidad alrededor de Rusia en el contexto de disturbios en Bielorrusia y el agravamiento de Nagorno-Karabaj.
Notas:
1. https://birimdik.org/ru/partiya
Análisis: La crisis de revolución de color en Kirguistán intensifica la contención mediante la guerra híbrida de EEUU contra Rusia
Andrew Korybko
El repentino estallido de los disturbios de la Revolución de Color en el país históricamente inestable de Asia central, Kirguistán, tras las recientes elecciones parlamentarias en este aliado de defensa mutua bajo la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) de Rusia, intensifica la "contención" a Rusia en la Guerra Híbrida de los Estados Unidos, si se considera en el contexto de los actuales esfuerzos de cambio de régimen en el país aliado de Bielorrusia, así como los peligrosos esfuerzos de Armenia, miembro de la OTSC, para provocar una intervención militar rusa en apoyo de su ocupación ilegal del territorio azerbaiyano universalmente reconocido.
Revolución de colores en Asia Central
El país históricamente inestable de Asia central, Kirguistán, se encuentra una vez más en medio de los disturbios de la Revolución de Color después de que las últimas elecciones parlamentarias en este aliado de defensa mutua bajo la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva de Rusia fueran explotadas como pretexto para que los miembros de la oposición no-sistémica incendiaran su sede de gobierno y liberaran al ex presidente Atambayev, que fue arrestado el año pasado acusado de corrupción. Esta repentina crisis es en realidad la tercera grave en el espacio ex soviético en igual número de meses después de los actuales esfuerzos de cambio de régimen en Bielorrusia desde agosto y los peligrosos esfuerzos de Armenia desde finales del mes pasado para provocar una intervención militar rusa en apoyo de su ocupación ilegal del territorio azerbaiyano universalmente reconocido. Es crucial que los tres países mencionados sean aliados de Rusia en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y que sus respectivas crisis (provocadas en diversa medida por los Estados Unidos) intensifiquen la "contención" a Rusia en la guerra híbrida estadounidense.
La triple guerra híbrida de "contención" por EEUU a Rusia
El autor ha escrito extensamente sobre la campaña de la Revolución de Color en Bielorrusia y la agresión de Armenia en Nagorno-Karabaj, pero quienes no estén familiarizados con su análisis de esas cuestiones pueden remitirse a los dos artículos hipervinculados anteriormente en esta frase para obtener una rápida visión general. El presente artículo tiene por objeto informar al público sobre la compleja dinámica de la crisis de la Revolución de Color en Kirguistán y las repercusiones que podría tener en la reciente ofensiva de "contención" mediante la Guerra Híbrida de los Estados Unidos a lo largo de las periferias occidental, meridional y oriental de la denominada "esfera de influencia" de Rusia. La pauta en juego es que EEUU está tratando de provocar una intervención militar rusa en uno, varios o los tres frentes de batalla de la Guerra Híbrida a través de la OTSC, pero el Kremlin ha evitado hasta ahora la trampa de estos potenciales atolladeros. Lukashenko trató de hacerlo con sus ridículas afirmaciones sobre una especulada anexión polaca de Grodno, mientras que Pashinyan quiere provocar a Azerbaiyán para que ataque ciudades armenias y así provocar un escenario de intervención similar, de ahí el ataque de Armenia a la Ganja de su rival para conseguirlo.
El barril de pólvora kirguiz
Sin embargo, Kirguistán es un polvorín totalmente diferente, ya que tiene una historia reciente de violencia interétnica y política casi incontrolable después de sus dos últimas Revoluciones de Color de 2005 y 2010, especialmente la última. El autor explicó todo esto en detalle en su análisis de abril de 2016 sobre la historia de los intentos de cambio de régimen de los Estados Unidos en la región, que comprende uno de los capítulos de su libro electrónico de 2017 sobre "La ley de la guerra híbrida: Hemisferio Oriental". Amplió su investigación en este sentido en agosto de 2019, tras la detención por el presidente Jeenbekov del ex presidente Atambayev, su antiguo mentor, que casi sumió al país de nuevo en un estado fáctico de guerra civil. Se explicó que "Kirguistán debe 'limpiar' su 'Estado profundo' (burocracia permanente) simultáneamente con la represión de la delincuencia organizada (que a veces está afiliada a algunas fuerzas del 'Estado profundo')". Esta es la única manera de combatir la naturaleza desestabilizadora basada en clanes del país (empeorada por las oenegés occidentales y la intromisión diplomática) que es responsable de sus disturbios regulares.
¿Se repetirá la crisis de 2010?
La situación actual es muy peligrosa porque la última ronda de disturbios de la Revolución de Color en 2010 provocó acusaciones de limpieza étnica contra los uzbecos locales que habitan la porción de Kirguistán del dividido Valle de Ferganá. Esto, a su vez, casi provocó un conflicto internacional entre ambos Estados sin litoral que afortunadamente se evitó en el último minuto por la reticencia de Tashkent a empeorar la situación de seguridad al lanzar una "intervención humanitaria" en el aliado de Rusia en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (una que también podría haber sido explotada para promover el concepto de "Gran Uzbekistán" en las tierras vecinas habitadas por sus parientes étnicos, considerando la coordinación más estrecha del país con los objetivos estratégicos estadounidenses en ese momento). Desde entonces, Uzbekistán se ha acercado más a Rusia tras el fallecimiento del ex presidente Karimov, pero sus intereses básicos en materia de seguridad siguen siendo los mismos, en particular en lo que respecta a garantizar la seguridad de sus parientes étnicos en los Estados vecinos. Por lo tanto, cualquier repetición del escenario de 2010 podría devolver a Asia Central al borde de la guerra, a menos que una intervención diplomática rusa lo evite.
La amenaza a los intereses rusos
Desde la perspectiva rusa, la captura de Kirguistán bajo las fuerzas políticas respaldadas por Occidente podría tener consecuencias de seguridad a largo plazo. El potencial colapso interno del Estado podría convertirlo en un exportador regional de terrorismo, especialmente en todo el volátil Valle de Ferganá, pero también en la vecina región china de Xinjiang si un nuevo gobierno decide acoger a terroristas uigures. Las consecuencias suaves de seguridad son que el gobierno de la Revolución de Color de Kirguistán podría reducir su compromiso con la OTSC y la Unión Euroasiática hasta incluir la potencial retirada del país de estas organizaciones si la nueva estructura de poder no es cooptada primero por las fuerzas amigas de Rusia. Sin embargo, es posible que Moscú logre mitigar el golpe a sus intereses geopolíticos en el escenario de un cambio de régimen en Bishkek, ya que anteriormente había trabajado muy estrechamente con Atambayev (que es el candidato más probable para tomar el poder, ya sea directamente o por poder), aunque solo si puede evitar que estalle una guerra civil primero. Sin embargo, eso podría requerir una intervención de la OTSC, lo cual es arriesgado.
Pensamientos finales
En la actualidad, la "contención" mediante la Guerra Híbrida de EEUU contra Rusia está avanzando a lo largo de la periferia occidental, meridional y oriental de la "esfera de influencia" de la Gran Potencia Euroasiática. Bielorrusia ya no es tan estable como se ha conocido históricamente, Armenia sigue tratando de engañar a Rusia para que entre en guerra con Azerbaiyán (y por extensión con Turquía), y Kirguistán está de nuevo al borde de un colapso que podría derribar al resto de Asia Central en el peor de los casos. Habiendo evitado astutamente las dos primeras trampas, al menos por el momento, Rusia se enfrenta ahora a la crisis más grave de las tres después de los últimos acontecimientos en Kirguistán. La naturaleza del país basada en clanes, la proliferación de oenegés occidentales y la intromisión de Occidente en su democracia, ciertamente imperfecta, lo hacen extremadamente inestable, lo que aumenta los riesgos que podría conllevar cualquier intervención militar rusa de estabilización bien intencionada a través de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), lo que tal vez explique por qué no se ha producido ninguna en 2010 en tiempos más peligrosos. Por lo tanto, el Kremlin tendrá que sopesar cuidadosamente sus opciones en Kirguistán.