Rusia denuncia que las tropas estadounidenses desplegadas ilegalmente en Siria obstaculizan el proceso de paz en el país árabe, fomentando el secesionismo.
En su intervención el viernes por videoconferencia en la VI edición de la Conferencia de Diálogos Mediterráneos, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, denunció que Estados Unidos utiliza su presencia militar ilegal en Siria para “alentar los movimientos separatistas y obstaculizar la restauración de la unidad en el país” árabe.
Expresó también su repudio y rechazo a las sanciones impuestas por la Unión Europea (UE) y EE.UU. contra Siria bajo acusaciones infundadas que vinculan al Gobierno sirio de emplear armas químicas contra los grupos armados y extremistas.
El máximo diplomático ruso también lamentó que los países occidentales muestren una actitud contradictoria al no prestar ayuda a Siria en plena pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.
“Occidente muestra un doble rasero denegando la ayuda a Siria incluso cuando se trata de problemas humanitarios y siguiendo, de esta manera, su política dirigida a asfixiar la economía de la República Árabe Siria”, afirmó Lavrov.
De acuerdo con el jefe de la Diplomacia rusa, se puede restaurar la paz y la estabilidad tanto en Asia Occidental, como en el norte de África, rechazando cualquier injerencia extranjera y respetando los principios de la Carta de las Naciones Unidas, la soberanía y la integridad territorial de cada país azotado por conflicto.
Las declaraciones del canciller ruso se producen en momentos en los que el país norteamericano busca crear una región separatista en el noreste de Siria.
El complot estadounidense consiste en crear grupos unidos opuestos al Gobierno sirio, con base en el este del río Éufrates, donde Washington busca, con apoyo saudí y emiratí, anunciar la “región de Al-Yazira” y dividir la zona en varios cantones separatistas sin ningún tipo de poder.
Turquía incrementa sus ataques contra las FDS en tres ciudades del noreste de Siria
El ejército turco ha lanzado ataques diarios contra tres ciudades en tres gobernaciones diferentes en el norte de Siria esta semana, lo que generó temores a una nueva ofensiva que será liderada por las fuerzas leales a Ankara, al este del Éufrates.
Según un reportero de campo en la gobernación de Alepo, la reciente serie de ataques del Ejército turco contra Manbij (Alepo), Ain Issa (Raqqa) y Tal Tamr (Hasaka) no son una coincidencia, ya que Ankara ha afirmado que tiene la intención de tomar estas tres ciudades para aumentar su “corredor de seguridad” en el norte de Siria.
Además, estas tres ciudades tienen una gran presencia de tropas de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), a las que Ankara considera una rama del proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que ha estado en guerra con el ejército turco desde hace varios años.
De manera similar a su operación de septiembre de 2019, el ejército turco y sus militantes aliados han estado lanzando fuertes ataques contra las posiciones de las FDS en Manbij, Ain Issa y Tal Tamr, con ataques ocasionales contra las tropas del Ejército sirio desplegadas en sus cercanías.
Turquía se ha quejado antes de la presencia de las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG) en Manbij. Se suponía que un acuerdo con el Consejo Militar de Manbij de las FDS pondría fin a las hostilidades; pero parece haber retrasado solo los planes de Ankara de tomar la ciudad.
Ahora, con una gran cantidad de mercenarios que regresan de Azerbaiyán después de la operación en Karabaj, Turquía puede usar estas fuerzas para moverse hacia dichas ciudades, a pesar del hecho de que hay una gran cantidad de civiles, muchos de ellos desplazados, viviendo en ellas.
El mando de las Fuerzas Democráticas Sirias ha pedido a las fuerzas militares rusas y sirias que respondan a estas violaciones. Sin embargo, no está claro si estas intervendrán, ya que Moscú se ha mostrado reacio a ayudar a las FDS en el pasado debido a sus vínculos con el ejército estadounidense.
Las próximas semanas serán cruciales para las FDS, que ya están empantanadas en la lucha contra el Daesh en el este de Siria y contra una creciente resistencia armada de las tribus sirias. Es posible ahora que tengan que centrar su atención en la región norte del país para hacer frente a la gran amenaza planteada por el ejército turco y sus mercenarios.
11 militantes kurdos abatidos por Turquía en el noreste de Siria
Los militares turcos abatieron en el norte de Siria a 11 miembros del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y de las Unidades de Protección Popular (YPG), que el país otomano califica de organizaciones terroristas, comunicó el Ministerio de Defensa.
El 3 de diciembre Turquía informó haber neutralizado a seis miembros de las fuerzas kurdas después de que un militar turco falleció en un tiroteo con dichas formaciones en la ciudad siria de Afrín.
“Tras un ataque contra nuestros militares en la zona de la operación Rama de Olivo fueron neutralizados otros 11 terroristas de PKK/YPG, de esta manera, 17 terroristas fueron neutralizados en total”, dice una nota de la cartera militar.
En enero de 2018 se inició la operación Rama de Olivo, dirigida contra las formaciones kurdas en Afrín, que actualmente permanece bajo control de los grupos proturcos.
Periodista checa acusa a Erdogan y sus aliados de cometer crímenes de guerra en Siria
La periodista checa, Markita Kotilova, afirmó que el régimen de Recep Tayyip Erdogan y sus mercenarios terroristas están cometiendo crímenes de guerra en Siria, y criticó al mismo tiempo el desprecio de la Unión Europea por las prácticas agresivas de Erdogan.
En un comentario publicado en su página de Facebook, Kotilova advirtió que las prácticas de la ocupación turca y sus mercenarios en las zonas en Siria son apoyadas por Washington y algunos países occidentales.
Señaló que Erdogan y sus mercenarios en Afrin en el norte de Alepo, roban y exportan aceitunas de Siria como producto agrícola de “origen turco”.
Muchos de los mercenarios, incluidos integrantes del grupo terrorista “Daesh”, son reclutados por el régimen turco y enviados a Libia y Nagorno Karabaj para luchar allí, dijo Kotilova.