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Sigue la sucia campaña occidental contra la vacuna rusa: El fondo ruso RDIF tilda de falso el informe de Reuters sobre la renuncia de Hungría a la Sputnik V. Análisis

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
domingo 03 de enero de 2021, 16:00h

MOSCÚ (Sputnik) — El Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por sus siglas inglesas) continúa cooperando con las instituciones competentes de Hungría sobre el suministro de la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus, informó el ente.

Este 31 de diciembre la agencia Reuters, citando al jefe de la oficina del primer ministro húngaro, informó que Hungría había renunciado a la adquisición de la vacuna rusa contra el coronavirus y planea comprar las vacunas a través de mecanismos de la UE o directamente a China.

"Desafortunadamente, el informe de hoy de Reuters sobre la decisión de Hungría de renunciar de la vacuna Sputnik V es otro ejemplo de noticias falsas publicadas por un medio de comunicación de renombre", dijo la fundación.

"El RDIF está trabajando con los reguladores en lo referente a la aprobación de la vacuna en Hungría", indicaron en el fondo.

Informaron que el 28 de diciembre Hungría había recibido el primer lote de la vacuna rusa.

El RDIF expresó la disposición a suministrar al país magiar el volumen necesario del fármaco entre enero y marzo de 2021.

El 28 de diciembre el ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, afirmó que Hungría había recibido 6.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V contra el COVID-19.

Menos del 1% de los 32.000 argentinos inmunizados contra el covid-19 con la Sputnik V presenta "eventos supuestamente atribuibles a la vacunación" 

Desde el inicio de la campaña nacional de vacunación contra el covid-19 en Argentina, para las 23:59 del 30 de diciembre se habían registrado 317 casos de ESAVI (eventos supuestamente atribuibles a la vacunación e inmunización) de un total de 32.013 dosis aplicadas de la vacuna rusa Sputnik V, informa el Ministerio de Salud de la Nación.

De este modo, menos del 1% de las personas vacunadas con la primera dosis del fármaco ruso presentó algún síntoma posterior. Entre los síntomas más reportados fueron: fiebre con cefaleas y/o mialgias (140 de los vacunados), cefalea y/o mialgias (81 de los vacunados) y fiebre como único signo (36 de los vacunados). También se han reportado reacciones locales en la zona donde se aplicó la inyección (30 de los vacunados), alergia leve (4 de los vacunados), lipotimia (también 4) y fiebre con síntomas gastrointestinales (3 de los vacunados).

 

La descripción de los diagnósticos del total de 317 eventos notificados tras la vacunación contra el covid-19El Ministerio de Salud de Argentina 

Además, no se ha identificado entre las personas vacunadas en el país ningún "Esavi grave", que podría derivar en hospitalización, discapacidad o fallecimiento.

Los datos reportados por el Ministerio se hallan dentro de los límites esperables para la vacuna rusa, que anteriormente obtuvo una aprobación provisoria del organismo sanitario.

Una farmacéutica ucraniana solicita registro de la vacuna Sputnik V

KIEV (Sputnik) — La farmacéutica ucraniana Biolik solicitó al Ministerio de Salud del país que incluya la vacuna rusa Sputnik V en el registro estatal para su posterior uso en el marco de la campaña de vacunación contra el coronavirus, declaró el líder de la ucraniana Plataforma Opositora por la Vida, Víctor Medvedchuk.

"La empresa Biolik [de la ciudad ucraniana] de Járkov, uno de los líderes de la industria farmacéutica de Ucrania (...) el 30 de diciembre de 2020 se dirigió al Ministerio de Salud de Ucrania y al centro especializado del Ministerio con una solicitud de registro estatal del fármaco, la vacuna contra el coronavirus Sputnik V, para garantizar la vacunación con esta de los ciudadanos ucranianos", dijo Medvedchuk citado en un comunicado, publicado en la página web de su partido.

El diputado señaló que la planta Biolik tiene suficientes capacidades y personal calificado para organizar la producción de la vacuna anti-COVID.

Según Medvedchuk, el desarrollador ruso había autorizado la transferencia de la tecnología de producción a la empresa ucraniana.

El diputado ve posible organizar la producción de la vacuna en un plazo de entre 3 o 6 meses.

Medvedchuk destacó que así Ucrania tendrá la oportunidad de producir la vacuna anti-COVID ya a inicios de 2021 y se convertirá en "un país independiente en lo referente a la lucha contra la pandemia del COVID-19".

"La negativa del Gobierno o todo tipo de obstáculos a la hora de registrar la vacuna anti-COVID Sputnik V en Ucrania evidenciará la intención criminal de las autoridades de privar a los ciudadanos ucranianos del derecho a recibir protección médica contra el coronavirus", alertó.

A inicios de diciembre pasado Medvedchuk se reunió en Moscú con el director del Centro Gamaleya, Alexandr Guintsburg, y el jefe del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por sus siglas en inglés), Kiril Dmítriev, para debatir el posible uso en Ucrania de vacunas rusas contra el coronavirus.

El político ucraniano declaró entonces que Ucrania podría producir entre 500.000 y 700.000 dosis de la vacuna al mes pero el problema radica en la voluntad de Kiev de suministrar una vacuna contra el coronavirus.

El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que existe la posibilidad de suministrar a Ucrania vacunas rusas contra el coronavirus, pero para ello Moscú necesita una solicitud de Kiev.

Al mismo tiempo, el ministro de Salud de Ucrania, Maxim Stepánov, advirtió que era demasiado pronto para hablar sobre la compra de la vacuna rusa Sputnik V antes de que finalice la tercera etapa de sus ensayos clínicos.

Denuncian insistencia de campaña para impedir vacunación con Sputnik V en Argentina 

Víctor Ternovsky

Impedir a cualquier precio, incluso a costa de vidas humanas, que la campaña de vacunación con Sputnik V avance en Argentina. Según el analista Carlos Andrés Ortiz, es lo que pretende la campaña de los medios que se esfuerzan en "descalificar y degradar" ante la opinión pública, tanto a la vacuna rusa, así como a cualquier otro acuerdo con Moscú.

Un "accionar muy corrosivo" que atenta contra "la salud pública", denunció el experto argentino, al acusar a determinados sectores de "carecer del más mínimo sentido de humanidad" y no preocuparse por "cuántas muertes" pueda tener Argentina "con tal de evitar todo contacto con Rusia y con China".

En este contexto, insistió en la importancia de estos contactos, algo que calificó como "beneficio" para todas las partes.

Para Carlos Andrés Ortiz, a partir de la adquisición por parte de Argentina de Sputnik V "vendrían muchas otras cuestiones positivas para ambos países en temas como infraestructuras, transportes, energía" y hasta en defensa.

"El campo de las acciones que se pueden hacer, que se pueden concretar es amplísimo, y puede ser muy positivo para ambas partes. Por otro lado, a mí no me cabe duda de que eso tendrá fuertes repercusiones en los otros países hermanos —me refiero a los distintos países iberoamericanos— que van a poder ver qué acuerdos similares podrían realizar también ellos con Rusia", concluyó el analista.

Análisis: Las vacunas como ejes de disputas geopolíticas

Carlos Andrés Ortiz

Las brutales acciones de guerra psicológica, con muy fuerte contenido mediático, más otras diversas maniobras de zapa en las redes sociales y diversos ámbitos sociales, que casi desde el comienzo de la pandemia, se montaron para desprestigiar la vacuna rusa Sputnik V, y en menores escalas a las dos vacunas que está procesando China, demuestran el claro perfil y motivaciones geopolíticas, que son el verdadero eje de dicho accionar.

Prácticamente todo ese proceso de inducción de dudas, incluso morbosas y de instigación de desprestigio hacia las dos grandes Potencias Continentalistas, entró en una espiral creciente, desde que se supo que están abocados a crear y producir vacunas contra el corona virus.

Las acciones persistentes, sumamente agresivas y en muchos casos insidiosas, por parte de los medios concentrados, buscan deteriorar la imagen de Rusia y China, habida cuenta que esos medios claramente opinan en sintonía (o bajo la directa supervisión) de las dos embajadas anglosanas y sus aliados Atlantistas.

Los ataques mediáticos constantes y sistemáticos, que en el sensible tema de las vacunas del COVID 19 se dedican a denostar principalmente a Rusia y su vacuna Sputnik V, que en constante catarata se derrama sobre los argentinos, bajo distintos formatos, con maliciosidades de todo tipo, desde pretender degradar las capacidades científicas de esa nación, que es claramente uno de los líderes y gran polo de desarrollo tecnológico de avanzada, a todo tipo de falsedades y supuestas dudas, incluso dichas por desvergonzados dirigentes políticos opositores –como el “independentista” ex gobernador mendocino Cornejo- y otros operadores en las sombras, como los sibilinos comentarios de contumaces milicos proceseros.

Como la campaña de difamación no tiene límites, incluso tergiversaron las opiniones de Vladimir Putin, expresadas en ruso, las que maliciosamente fueron “interpretadas” de forma tal de echar un manto de dudas acerca de las capacidades de la vacuna.

Por supuesto, esa campaña también pretende desacreditar al gobierno nacional argentino, notándose el accionar de los personeros del neoliberalismo apátrida y sus mandantes del Bloque Atlantista, tildando de “error” haber avanzado hacia la temprana compra de miles de dosis de la vacuna, la primera que dispondrá Argentina para comenzar en pocos días la ansiada campaña de vacunación.

Y por supuesto, esos críticos de corte mercenario, que no ahorran chicanas contra Rusia y su vacuna, a la vez pretenden que se firme al como sea el convenio para la vacuna Pfizer, incluso presionando que se la priorice respecto a la Sputnik V.

 

A esos voceros de los intereses no les preocupan las condiciones de sumisión de soberanía, que el laboratorio estadounidense pretende imponer, ni los serios problemas de logística de la vacuna, los que harían muy problemático aplicarla en todo nuestro territorio, pues es muy complejo mantener frío extremo en su distribución en nuestra extensa geografía.

Y no es un dato “casual ni inocente”, que a todas las vacunas las llamen por su nombre, menos a la que citan como “la vacuna rusa”.

 

No cabe duda que las dos vacunas que prepara China, también estarían siendo denigradas o atacadas buscando esmerilar la credibilidad en ellas, si ya hubieran estado disponibles para comprarlas por parte de Argentina.

Pero también es evidente, pese a que con previsible sutileza no lo mencionan, que a los personeros locales del Atlantismo y de la globalización salvaje que impulsan como política de fondo, les molestan mucho las claras acciones amistosas de Rusia hacia Argentina, que muestran la plena vigencia del acuerdo estratégico firmado en su momento por CFK y V. Putin, con sus consecuencias geopolíticas potenciales.

Como dijo el médico y especialista epidemiólogo Jorge Rachid, el tema de las vacunas tiene una triple connotación, a saber: geopolítica, de intereses de laboratorios involucrados, y de las patentes respectivas.

 

Entiendo que lo más significativo y conflictivo, es lo vinculado con las profundas connotaciones geopolíticas.

Y desde lo humano y sanitario, lo urgente es implementar la vacunación masiva, lo cual está a punto de comenzar, y parecería que seremos el sexto país del mundo en comenzar con ese proceso sanitario tan esencial.

 

 

También cabe resaltar, valorando a nuestros científicos y profesionales, que nuestro país, junto con Brasil y México, y pocos otros en el mundo, es de los pocos que evidencian estar en condiciones de producir vacunas y a la vez hacer otros aportes valiosos en los desarrollos tecnológicos vinculados con el tratamiento prevención de la terrible pandemia.

Son los científicos y profesionales, que el personero neoliberal Cavallo, con soberbia, mandó a lavar los platos, y que el apátrida macrismo desfinanció y los indujo al desánimo y al éxodo.

Y esas actitudes, también tienen fuertes connotaciones geopolíticas, pues esos personeros de la involución y el desguace nacional, operaron y siguen operando con alevosía, contra los Intereses Nacionales.

El covid 19 y las vacunas - la realidad evidencia las mentiras del liberalismo

Es un Estado activo, presente, es el que evitó el colapso del sistema sanitario argentino, que hubiera ocurrido sin ninguna duda, si hubiésemos seguido estando bajo el excluyente y egoísta sistema político económico neoliberal, que soslayó y destruyó en buena parte la Salud Pública.

Un Estado activo, fue el que allá por 1950 creó Aerolíneas Argentinas. Mal operada adrede, malvendida y extranjerizada luego por el neoliberalismo noventista –predecesor directo del macrismo-, en los nefastos años parcialmente del alfonsinato, del menemato y el delarruato, fue vuelta a nacionalizar en 2008, nuevamente en el contexto del Estado Nacional activo, que priorizó los Intereses Estratégicos Nacionales; en la antítesis de mezquindades y de negociados impresentables disfrazados de falso “eficientismo privado”, perpetrados por los personeros del neoliberalismo recargado.

Ese Estado activo fue el que primó la salud, por sobre sibilinos mensajes de “priorizar lo económico con apertura económica total”, que en realidad significa no importarles, a esos cultores del liberalismo recargado, del neoliberalismo, y más recientemente, a los “chetos” ultra clasistas del libertarismo, las muertes que esa política pudo causar.

Es el Estado activo, el que prioriza la salud, el que buscó y busca las distintas alternativas de vacunas, y el que con la herramienta valiosísima de Aerolíneas Argentinas, pudo traer la primera gran partida de 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V desde Rusia, en un notable operativo diplomático y logístico; a la que prontamente se sumarán nuevas partidas de la misma, y previsiblemente de otras vacunas, como la creada por la Universidad de Oxford y la empresa AstraZeneca, que está siendo producida en Argentina por el laboratorio mAbxience.

Esos dos hechos de muy contundentes resultados –el Estado activo en todo el mega operativo sanitario, y el valioso y eficiente accionar logístico de la línea de bandera aérea nacional- son demostrativos de lo huecos e incluso maliciosos dogmas ultra privatistas del liberalismo, y de sus derivados recargados, el neoliberalismo y el libertarismo.

En realidad, la incontrastable realidad, muestra las falsedades de las “leyes” y dogmas del liberalismo, y por supuesto, de sus hijos doctrinales, los neoliberales y los libertarios.

El liberalismo es una doctrina privatista, antiestatista, y el neoliberalismo es su versión recargada, el cual a su vez tiene su propia versión acentuada, en el libertarismo.

Por supuesto, el liberalismo más que una doctrina económica es un instrumento creado para justificar el subdesarrollo crónico de las naciones excluidas del privilegiado lote de las desarrolladas y altamente tecnificadas; originalmente para asegurar a Gran Bretaña el rol de “taller” del mundo, y al resto para fungir como dóciles proveedores especializados de materias primas.

Claro está que hubo estadistas con criterios de grandeza nacional, en varias naciones, los que “desobedeciendo” el “pensamiento económico correcto”, al pasar a practicar el proteccionismo y medidas estatales activas para promover el desarrollo e industrialización nacional, lograron que sus naciones salgan del subdesarrollo que implica la excluyente economía primaria. Eso se perpetra bajo el mito de “dedicarse solo a aquellas actividades para las que cada país tiene mejores condiciones naturales”. Con ese criterio miope, Japón y Corea del Sur seguirían siendo solo productores de arroz, y Brasil seguiría solo produciendo café, carne y bananas.

Hubo sucesivas oleadas de industrializaciones, la primera de ellas, alrededor de 1870, con la cual Gran Bretaña tuvo fuertes competidores que le disputaron la hegemonía tecnológica e industrial; por esos años principalmente EEUU y Alemania.

El economista alemán Friedrich List, gran referente de la Escuela Económica Historicista, que tuvo activa participación doctrinal en los procesos de industrialización de Alemania (su patria natal, que ayudó a unificar), y de EEUU (su patria de adopción), fue quien sentenció definiendo al liberalismo como una doctrina colonialista: “Adam Smith (el “padre” del liberalismo económico) es un conquistador más temible que Napoleón”.

Cayendo en desprestigio el liberalismo, por su incapacidad para dar soluciones a las grandes crisis económicas, como la de 1929; sus cultores y propagandistas no dejaron de repetir sus dogmáticos y falaces “mantras”, como el de la ”mano invisible” que supuestamente guía a los mercados y a todo da solución, lo cual la realidad demostró como una gigantesca falsedad; o la supuesta “eficiencia” del sector privado y su supuesta contracara, la mentada “ineficiencia” del sector público; eso dentro de un rosario de mentiras, machaconamente repetidas por académicos acomodaticios, economistas mercenarios, comunicadores mediocres o venales, y por la poco pensante franja social definida por Jauretche como los tilingos (los clasemedieros colonizados mentales); eso sin olvidar a los oligarcas, liberales contumaces por cerrazón mental, por egoísmo reconcentrado y carencia total de real patriotismo.

El economista surcoreano Ha Joong Chang, en su clásico libro “Retirar la escalera”, demuestra las operaciones que implementan las naciones desarrolladas (y por ende industrializadas y con Estado nacional fuerte y activo), para impedir que nuevas naciones desarrollen las acciones necesarias para transformarse en países desarrollados.

A los argentinos, los personeros de los intereses antinacionales, nos machacaron constantemente con muletillas como “el Estado siempre es ineficiente”, “lo privado es siempre mejor”, “es beneficiosa la total ‘libertad’ de comercio”, “debemos dedicarnos solo al campo, para el cual tenemos condiciones naturales, sin perder tiempo en el desarrollo industrial”, etc.; mensajes perniciosos amplificados por los grandes medios, y lamentablemente inculcados como supuestas “verdades irrefutables” en diversos ámbitos de la realidad nacional, entre ellos en los institutos de (de)formación de las FFAA y FFSS. ¡Precisamente a ellos, que son “empleados públicos con uniforme”, les enseñaron a despreciar a los empleados públicos, y a aplaudir rabiosamente las medidas de destrucción de la industria y los entes tecnológicos nacionales! ¡¡¡Y eso lo hicieron (y algunos cuantos aun lo hacen), vociferando supuesto patriotismo, meramente declamativo!!!

Pero para denigrar al intervencionismo estatal, marcadamente exitoso, propugnado por el keynesianismo, surgió la reacción encabezada por la Escuela Austríaca de Economía, que fogoneó la creación y exaltación del neoliberalismo, una versión recargada del liberalismo, y que no se basó en datos históricos fehacientes ni otros de la realidad, usando solo teorizaciones en los hechos indemostrables.

Las medidas económicas keynesianas dieron al mundo el período llamado “los treinta gloriosos”, para calificar las tres décadas de crecimiento económico y mejoras en la distribución de la riqueza, que a la vez impulsaron políticas de dignificación a escala planetaria, al dar el contexto favorable para terminar con casi todo el colonialismo, que asolaba casi toda África y buena parte de Asia.

La llamada “revolución conservadora”, perpetrada a escala planetaria por la dupla Reagan – Tatcher, con el soporte académico del monetarismo de la Escuela de Chicago –versión ultra financiera del liberalismo económico recargado de la Escuela Austríaca-, se dedicó a demoler, literalmente, todos los logros de bienestar general, desarrollo económico y sano patriotismo, que tantas transformaciones positivas habían conseguido –en mayor o menor medida- en prácticamente casi todo el mundo.

Esa revolución conservadora estuvo impregnada por fuertes motivaciones geopolíticas de ambas potencias anglosajonas, que por un breve lapso histórico alcanzó su objetivo del mundo unipolar, paso previo a la globalización salvaje total, que era y es su objetivo de máxima.

Fueron años en los que el dogmatismo cerradamente liberal constituía el único “pensamiento político – económico correcto”, contando como custodios al poder omnipresente de los medios de difusión concentrados, a las tenazas del endeudamiento impagable impuesto al mundo subdesarrollado, y a la capacidad de “convencimiento” general provocado por severas pautas represivas aplicadas ante la menor disonancia ideológica, incluyendo la demonización del más evidente y sano patriotismo.

Pero el devenir de la realidad mundial nunca es lineal ni tampoco totalmente previsible.

El mundo volvió a cambiar acentuadamente, y del contexto unipolar se pasó al multipolarismo, con varias nuevas o resurgentes potencias que hacen sentir su peso en el tablero geopolítico mundial.

Ese multipolarismo devino en una nueva versión del mundo bipolar, en el cual los dos grandes bloques de poder son el Atlantismo y el Continentalismo.

El Atlantismo pregona el neoliberalismo a ultranza “hacia afuera”, pues esas potencias practican diversas formas de proteccionismo e intervencionismo estatal, incluyendo en ello a fuertes apoyos a sus entes tecnológicos, mayoritariamente estatales o dependiente de apoyos y contratos estatales.

El Continentalismo aplica diversas versiones propias en cada Estado, del sistema que puede definirse como Capitalismo de Estado, vigente incluso en China, cuyo accionar económico no puede de ningún modo calificarse como comunista.

En ese contexto de desgaste y desprestigio acentuado del liberalismo, como una nueva “vuelta de tuerca” del liberalismo exacerbado, surgió el libertarismo, con aceptación entre sectores oligarcas e incluso en clasemedieros muy confusos y muy poco fundamentados en Economía y en Política (tilinguería, Jauretche dixit).

Todas las nuevas potencias económicas, y otros países que van logrando salir de la miseria profunda y el estancamiento, aplican diversas versiones del Capitalismo de Estado, el cual no se ata a la maraña de falsas “leyes” económicas dictadas por el liberalismo. Hasta EEUU y la UE, que predican ultra liberalismo, son intervencionistas y proteccionistas de sus mercados internos.

La realidad, con su contundencia, desmiente una vez más a los profetas del odio, instigadores del excluyente y apátrida liberalismo económico.

Pero la realidad intenta ser tapada por constantes operativos de falsedades y distorsiones, difundidas masivamente por medios concentrados, con libretos dictados desde los centros del poder financiero mundial, con sede en las Potencias Atlantistas.

Por caso, el muy neoliberal y por ende privatista gobierno chileno, el “modelo a seguir” según se intenta instalar, compró menos de 10.000 dosis de vacunas (apenas para el 0.05% de su población); mientras que el “populista” gobierno argentino, compró 300.000 dosis, y pronto se tendrán disponibles muchas más.

También Paraguay se nos mostró sutilmente como “el modelo a seguir”, al afirmarse que no sabe que hacer con tantos dólares que ingresan a su economía. Pero su sistema sanitario colapsó, y en 10 meses de pandemia hicieron poco y nada para prevenirlo. Dicho esto con total respeto por los hermanos paraguayos, la mayoría de los cuales si carecen de recursos, deben atenderse en hospitales argentinos, ante las carencias que padece el sistema sanitario público paraguayo.

Pero los medios concentrados lo ocultan o distorsionan.

También ocultan o distorsionan, los notables resultados positivos de los varios entes estatales argentinos, dedicados al desarrollo tecnológico, como todo el Sector Nuclear y el propio INVAP, el INTI, el INTA, el ANMAT, los varios institutos de tecnología sanitaria, etc.

Sin olvidar, claro está, el notable rol que cumplen las Universidades Nacionales, formadoras de la inmensa mayoría de los profesionales argentinos, abiertas a las mayorías desde la gratuidad impuesta por Perón en 1949.

Todo eso y mucho más, desmiente la supuesta “ineficiencia crónica” del Estado en la economía.

Es un Estado activo, presente, es el que evitó el colapso del sistema sanitario argentino, que hubiera ocurrido sin ninguna duda, si hubiésemos seguido estando bajo el excluyente y egoísta sistema político económico neoliberal, que soslayó y destruyó en buena parte la Salud Pública.Un Estado activo, fue el que allá por 1950 creó Aerolíneas Argentinas. Mal operada adrede, malvendida y extranjerizada luego por el neoliberalismo noventista –predecesor directo del macrismo-, en los nefastos años parcialmente del alfonsinato, del menemato y el delarruato, fue vuelta a nacionalizar en 2008, nuevamente en el contexto del Estado Nacional activo, que priorizó los Intereses Estratégicos Nacionales; en la antítesis de mezquindades y de negociados impresentables disfrazados de falso “eficientismo privado”, perpetrados por los personeros del neoliberalismo recargado.Ese Estado activo fue el que primó la salud, por sobre sibilinos mensajes de “priorizar lo económico con apertura económica total”, que en realidad significa no importarles, a esos cultores del liberalismo recargado, del neoliberalismo, y más recientemente, a los “chetos” ultra clasistas del libertarismo, las muertes que esa política pudo causar.Es el Estado activo, el que prioriza la salud, el que buscó y busca las distintas alternativas de vacunas, y el que con la herramienta valiosísima de Aerolíneas Argentinas, pudo traer la primera gran partida de 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V desde Rusia, en un notable operativo diplomático y logístico; a la que prontamente se sumarán nuevas partidas de la misma, y previsiblemente de otras vacunas, como la creada por la Universidad de Oxford y la empresa AstraZeneca, que está siendo producida en Argentina por el laboratorio mAbxience.Esos dos hechos de muy contundentes resultados –el Estado activo en todo el mega operativo sanitario, y el valioso y eficiente accionar logístico de la línea de bandera aérea nacional- son demostrativos de lo huecos e incluso maliciosos dogmas ultra privatistas del liberalismo, y de sus derivados recargados, el neoliberalismo y el libertarismo.En realidad, la incontrastable realidad, muestra las falsedades de las “leyes” y dogmas del liberalismo, y por supuesto, de sus hijos doctrinales, los neoliberales y los libertarios.El liberalismo es una doctrina privatista, antiestatista, y el neoliberalismo es su versión recargada, el cual a su vez tiene su propia versión acentuada, en el libertarismo.Por supuesto, el liberalismo más que una doctrina económica es un instrumento creado para justificar el subdesarrollo crónico de las naciones excluidas del privilegiado lote de las desarrolladas y altamente tecnificadas; originalmente para asegurar a Gran Bretaña el rol de “taller” del mundo, y al resto para fungir como dóciles proveedores especializados de materias primas.Claro está que hubo estadistas con criterios de grandeza nacional, en varias naciones, los que “desobedeciendo” el “pensamiento económico correcto”, al pasar a practicar el proteccionismo y medidas estatales activas para promover el desarrollo e industrialización nacional, lograron que sus naciones salgan del subdesarrollo que implica la excluyente economía primaria. Eso se perpetra bajo el mito de “dedicarse solo a aquellas actividades para las que cada país tiene mejores condiciones naturales”. Con ese criterio miope, Japón y Corea del Sur seguirían siendo solo productores de arroz, y Brasil seguiría solo produciendo café, carne y bananas.Hubo sucesivas oleadas de industrializaciones, la primera de ellas, alrededor de 1870, con la cual Gran Bretaña tuvo fuertes competidores que le disputaron la hegemonía tecnológica e industrial; por esos años principalmente EEUU y Alemania.El economista alemán Friedrich List, gran referente de la Escuela Económica Historicista, que tuvo activa participación doctrinal en los procesos de industrialización de Alemania (su patria natal, que ayudó a unificar), y de EEUU (su patria de adopción), fue quien sentenció definiendo al liberalismo como una doctrina colonialista: “Adam Smith (el “padre” del liberalismo económico) es un conquistador más temible que Napoleón”.

Cayendo en desprestigio el liberalismo, por su incapacidad para dar soluciones a las grandes crisis económicas, como la de 1929; sus cultores y propagandistas no dejaron de repetir sus dogmáticos y falaces “mantras”, como el de la ”mano invisible” que supuestamente guía a los mercados y a todo da solución, lo cual la realidad demostró como una gigantesca falsedad; o la supuesta “eficiencia” del sector privado y su supuesta contracara, la mentada “ineficiencia” del sector público; eso dentro de un rosario de mentiras, machaconamente repetidas por académicos acomodaticios, economistas mercenarios, comunicadores mediocres o venales, y por la poco pensante franja social definida por Jauretche como los tilingos (los clasemedieros colonizados mentales); eso sin olvidar a los oligarcas, liberales contumaces por cerrazón mental, por egoísmo reconcentrado y carencia total de real patriotismo.

El economista surcoreano Ha Joong Chang, en su clásico libro “Retirar la escalera”, demuestra las operaciones que implementan las naciones desarrolladas (y por ende industrializadas y con Estado nacional fuerte y activo), para impedir que nuevas naciones desarrollen las acciones necesarias para transformarse en países desarrollados.

A los argentinos, los personeros de los intereses antinacionales, nos machacaron constantemente con muletillas como “el Estado siempre es ineficiente”, “lo privado es siempre mejor”, “es beneficiosa la total ‘libertad’ de comercio”, “debemos dedicarnos solo al campo, para el cual tenemos condiciones naturales, sin perder tiempo en el desarrollo industrial”, etc.; mensajes perniciosos amplificados por los grandes medios, y lamentablemente inculcados como supuestas “verdades irrefutables” en diversos ámbitos de la realidad nacional, entre ellos en los institutos de (de)formación de las FFAA y FFSS. ¡Precisamente a ellos, que son “empleados públicos con uniforme”, les enseñaron a despreciar a los empleados públicos, y a aplaudir rabiosamente las medidas de destrucción de la industria y los entes tecnológicos nacionales! ¡¡¡Y eso lo hicieron (y algunos cuantos aun lo hacen), vociferando supuesto patriotismo, meramente declamativo!!!

Pero para denigrar al intervencionismo estatal, marcadamente exitoso, propugnado por el keynesianismo, surgió la reacción encabezada por la Escuela Austríaca de Economía, que fogoneó la creación y exaltación del neoliberalismo, una versión recargada del liberalismo, y que no se basó en datos históricos fehacientes ni otros de la realidad, usando solo teorizaciones en los hechos indemostrables.

Las medidas económicas keynesianas dieron al mundo el período llamado “los treinta gloriosos”, para calificar las tres décadas de crecimiento económico y mejoras en la distribución de la riqueza, que a la vez impulsaron políticas de dignificación a escala planetaria, al dar el contexto favorable para terminar con casi todo el colonialismo, que asolaba casi toda África y buena parte de Asia.

La llamada “revolución conservadora”, perpetrada a escala planetaria por la dupla Reagan – Tatcher, con el soporte académico del monetarismo de la Escuela de Chicago –versión ultra financiera del liberalismo económico recargado de la Escuela Austríaca-, se dedicó a demoler, literalmente, todos los logros de bienestar general, desarrollo económico y sano patriotismo, que tantas transformaciones positivas habían conseguido –en mayor o menor medida- en prácticamente casi todo el mundo.

Esa revolución conservadora estuvo impregnada por fuertes motivaciones geopolíticas de ambas potencias anglosajonas, que por un breve lapso histórico alcanzó su objetivo del mundo unipolar, paso previo a la globalización salvaje total, que era y es su objetivo de máxima.Fueron años en los que el dogmatismo cerradamente liberal constituía el único “pensamiento político – económico correcto”, contando como custodios al poder omnipresente de los medios de difusión concentrados, a las tenazas del endeudamiento impagable impuesto al mundo subdesarrollado, y a la capacidad de “convencimiento” general provocado por severas pautas represivas aplicadas ante la menor disonancia ideológica, incluyendo la demonización del más evidente y sano patriotismo.Pero el devenir de la realidad mundial nunca es lineal ni tampoco totalmente previsible.El mundo volvió a cambiar acentuadamente, y del contexto unipolar se pasó al multipolarismo, con varias nuevas o resurgentes potencias que hacen sentir su peso en el tablero geopolítico mundial.Ese multipolarismo devino en una nueva versión del mundo bipolar, en el cual los dos grandes bloques de poder son el Atlantismo y el Continentalismo.El Atlantismo pregona el neoliberalismo a ultranza “hacia afuera”, pues esas potencias practican diversas formas de proteccionismo e intervencionismo estatal, incluyendo en ello a fuertes apoyos a sus entes tecnológicos, mayoritariamente estatales o dependiente de apoyos y contratos estatales.

El Continentalismo aplica diversas versiones propias en cada Estado, del sistema que puede definirse como Capitalismo de Estado, vigente incluso en China, cuyo accionar económico no puede de ningún modo calificarse como comunista.

En ese contexto de desgaste y desprestigio acentuado del liberalismo, como una nueva “vuelta de tuerca” del liberalismo exacerbado, surgió el libertarismo, con aceptación entre sectores oligarcas e incluso en clasemedieros muy confusos y muy poco fundamentados en Economía y en Política (tilinguería, Jauretche dixit).

Todas las nuevas potencias económicas, y otros países que van logrando salir de la miseria profunda y el estancamiento, aplican diversas versiones del Capitalismo de Estado, el cual no se ata a la maraña de falsas “leyes” económicas dictadas por el liberalismo. Hasta EEUU y la UE, que predican ultra liberalismo, son intervencionistas y proteccionistas de sus mercados internos.La realidad, con su contundencia, desmiente una vez más a los profetas del odio, instigadores del excluyente y apátrida liberalismo económico.Pero la realidad intenta ser tapada por constantes operativos de falsedades y distorsiones, difundidas masivamente por medios concentrados, con libretos dictados desde los centros del poder financiero mundial, con sede en las Potencias Atlantistas.

Por caso, el muy neoliberal y por ende privatista gobierno chileno, el “modelo a seguir” según se intenta instalar, compró menos de 10.000 dosis de vacunas (apenas para el 0.05% de su población); mientras que el “populista” gobierno argentino, compró 300.000 dosis, y pronto se tendrán disponibles muchas más.

También Paraguay se nos mostró sutilmente como “el modelo a seguir”, al afirmarse que no sabe que hacer con tantos dólares que ingresan a su economía. Pero su sistema sanitario colapsó, y en 10 meses de pandemia hicieron poco y nada para prevenirlo. Dicho esto con total respeto por los hermanos paraguayos, la mayoría de los cuales si carecen de recursos, deben atenderse en hospitales argentinos, ante las carencias que padece el sistema sanitario público paraguayo.Pero los medios concentrados lo ocultan o distorsionan.También ocultan o distorsionan, los notables resultados positivos de los varios entes estatales argentinos, dedicados al desarrollo tecnológico, como todo el Sector Nuclear y el propio INVAP, el INTI, el INTA, el ANMAT, los varios institutos de tecnología sanitaria, etc.Sin olvidar, claro está, el notable rol que cumplen las Universidades Nacionales, formadoras de la inmensa mayoría de los profesionales argentinos, abiertas a las mayorías desde la gratuidad impuesta por Perón en 1949.Todo eso y mucho más, desmiente la supuesta “ineficiencia crónica” del Estado en la economía.

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos