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¿Qué pasará con Juan Guaidó tras la instalación de la nueva Asamblea Nacional en Venezuela?

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 08 de enero de 2021, 17:00h

Venezuela inició una nueva etapa política tras la juramentación de los 277 diputados electos en diciembre, lo que ha restado aún más fuerza al opositor Juan Guaidó, quien perdió el único poder que se encontraba en manos de la derecha desde 2016. Sin embargo, el exdiputado aún cuenta con el respaldo de EE.UU. y ha tratado, por medidas inconstitucionales, la "extensión" de su interinato.

Jessica Dos Santos

Jessica Dos Santos

Venezuela inició una nueva etapa política tras la juramentación de los 277 diputados electos en diciembre, lo que ha restado aún más fuerza al opositor Juan Guaidó, quien perdió el único poder que se encontraba en manos de la derecha desde 2016. Sin embargo, el exdiputado aún cuenta con el respaldo de EE.UU. y ha tratado, por medidas inconstitucionales, la "extensión" de su interinato.

Aunque Guaidó optó por llamar a la abstención y desconocer el resultado de los comicios, la pérdida real de la jefatura del Parlamento y el acatamiento de varios exdiputados al fin de su investidura han develado, una vez más, las profundas diferencias que hay en el seno de la derecha nacional.

Después de casi dos años de fracasar en el intento de sacar a Nicolás Maduro del poder, Guaidó prometió —en una ceremonia con menos de 10 % de los exdiputados que le apoyan— que durante 2021 "hará realidad" la "transición a la democracia" con "el apoyo de aliados internacionales". Tras ese acto, solo el saliente gobierno de EE.UU. y las autoridades de Canadá, Colombia, Brasil, Chile, lo respaldaron con declaraciones oficiales.

Incluso la Unión Europea (UE), que había mostrado un férreo apoyo al opositor venezolano, emitió el miércoles un sorpresivo y escueto comunicado en el que dejó de denominar a Guaidó como "presidente interino", y solo lo llamó "representante" de la Asamblea "saliente" elegida en 2015.

Ante este panorama, los expertos en materia legislativa advierten que la oposición radical, una vez más, actúa al margen de la legalidad. "No existe nada en el marco jurídico nacional que avale esa extensión ni la consulta que realizó Guaidó para darse continuidad en la AN. Es absurdo", señala el abogado Fénix González, quien asegura que el opositor debería ser procesado por la justicia.

No obstante, González reconoce que someter a Guaidó ante la justicia en este momento, a pesar de que "estuvo en flagrancia cometiendo delitos de corrupción", podría "traer una crisis internacional" para Venezuela, que el Estado trata de evitar. Por lo pronto, la apuesta pareciera ser el natural debilitamiento internacional del opositor.

¿Habrá justicia?

La semana pasada, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rechazó "la estupidez de creer que una autoridad pública puede autoextender su mandato", y manifestó su confianza en que "la justicia, ahora sí, de manera férrea, haga su trabajo", en referencia abierta al posible procesamiento de Guaidó.

Pero en caso de no haber justicia, el abogado González cree que Guaidó inevitablemente perderá tanto el liderazgo de la oposición como el apoyo internacional, y se convertirá una figura de peso menor en el panorama político venezolano. "Para la oposición radical, él seguirá siendo diputado o autoproclamado. Para el gobierno no. Y se extinguirá", sostiene.

Por su parte, el analista internacional Antonio López es más cauto y asevera que es muy difícil hacer lecturas sobre el futuro inmediato. "Este episodio de Guaidó con un gobierno interino, embajadas online y apoyo de otros países, es inédito, nunca se había vivido, yo no he encontrado ningún caso similar, no existen ni referencias", apunta.

Factor determinante

No obstante, López se aventura a exponer que Guaidó intentará "sostener" la mayor cantidad de respaldos internacionales para desconocer a la nueva AN, pero adelanta que "lo más interesante" ocurrirá tras la posesión de Biden.

En ese sentido, explica: "A partir de ahí, sí puede haber variación. Yo confío casi completamente en que Biden no reconocerá a Guaidó como supuesto presidente encargo de Venezuela, por el simple hecho de que él debe romper con la política exterior de Trump".

Para este analista, si Biden se deslinda de Guaidó, puede ocurrir un "efecto dominó" de muchas figuras políticas y Gobiernos, que desconocerán al opositor venezolano con el fin de ganar puntos con el nuevo inquilino de la Casa Blanca.

López afirma que, si sus pronósticos aciertan, solo habría que esperar a ver si Guaidó enfrenta a la justicia o "se escapa" del país, "con apoyo de las autoridades de Colombia", como ocurrió con el opositor Leopoldo López. "Ojalá haya justicia y no lo dejen ir, pues se va a dedicar a hacer lo mismo que los demás opositores fugados: pasarla bien y rumbearse los miles de millones de dólares que le han robado al pueblo de Venezuela", apunta.

Twitter incluye a Guaidó entre los "líderes mundiales" que condenan la toma del Capitolio (y olvida su intento de asaltar el Parlamento de Venezuela)

 

Juan Guaidó salta la valla de la Asamblea Nacional en Caracas, Venezuela, 5 de enero de 2020 

La red social Twitter hizo una lista de los "líderes mundiales" que han condenado las "escenas vergonzosas" en el Capitolio de EE.UU., luego que simpatizantes del presidente Donald Trump irrumpieran por la fuerza en el edificio legislativo e impidieran, por algunas horas, el conteo de votos electorales para certificar el triunfo de Joe Biden en los comicios presidenciales de noviembre.

En ese listado, Twitter incluyó a Juan Guaidó, el exdiputado venezolano que se autoproclamó "mandatario interino" de su país en 2019, que en su cuenta en la red social escribió: "El ataque al Capitolio es a la democracia. Mis pensamientos con sus ciudadanos y funcionarios que sienten atacada la raíz de su país. La fortaleza de la democracia radica en la solidez e independencia institucional, en el vigor de su entramado social y la consciencia ciudadana".

Guaidó actualmente está a la cabeza de una supuesta Asamblea Nacional (Parlamento) cuyas funciones culminaron oficialmente el pasado martes 5 de enero, con la instalación del nuevo Congreso, producto de las elecciones del pasado 6 de diciembre.

Sin embargo, el exlegislador insiste en que el Parlamento paralelo que dirige mantiene continuidad administrativa, pese a que la decisión que se tomó para ello, a finales de diciembre, fue anulada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela.

Guaidó en la escena política

Guaidó, de Voluntad Popular, movimiento político de derecha fundado por el líder opositor venezolano Leopoldo López, fue electo parlamentario en los comicios legislativos de 2015. En enero de 2016, asumió el cargo en la Asamblea Nacional (AN).

Tres años más tarde, el 5 de enero de 2019, fue electo presidente de la AN. El día 23 de ese mismo mes, durante las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro, Guaidó se autoproclamó como "presidente encargado" de Venezuela y recibió el apoyo de medio centenar de gobiernos del mundo, el primero de ellos el de Donald Trump, en EE.UU.

Un año después, en enero de 2020, fue elegida una nueva directiva de la AN, quedando como presidente Luis Parra, también opositor al gobierno de Maduro.

Sin embargo, mientras se elegía a esa nueva directiva, en las afueras del Parlamento venezolano, Guaidó protagonizó un escándalo al saltar una de las rejas en su intento por impedir la elección de los nuevos líderes parlamentarios; algo que fue recordado por algunos internautas en Twitter con lo sucedido este miércoles en EE.UU.

Ignorando esa elección, Guaidó formóuna directiva paralela, que mantuvo durante ese año y fue la que decidió la "continuidad administrativa" del Parlamento en 2021.

Su reconocimiento a nivel internacional ha disminuido. Este miércoles, la Unión Europea, que le daba su apoyo como "mandatario interino", emitió un comunicado en el que, aunque mantienen el respaldo, lo degradan a "representante" de la Asamblea elegida en 2015.

Análisis: Guaidó y su expediente criminal

Richard Canán

Guaidó falló en todo durante su vergonzoso paso por la presidencia de la saliente Asamblea Nacional. Este exdiputado es un fracaso ambulante, que no pudo cumplir con ninguno de sus fantasiosos mantras. Mucho menos logró liderar un frente político que permitiera agrupar bajo su mando a la variopinta derecha venezolana, que ahora queda huérfana y pulverizada en mil pedazos por su negligente gestión. Guaidó agotó su tiempo maquinando fallidos golpes de Estado, bloqueos económicos y gestionando personalísimamente la injerencia extranjera en contra del país.

Lo que hizo Guaidó en estos dos años es más que espeluznante, trágico y se revelará completamente con el paso del tiempo. En la punta del iceberg los medios de comunicación han publicado un sinfín de reseñas con pruebas sobre sus actividades delictivas, colocándolo como el capo de la mayor estructura criminal transnacional que haya azotado a nuestra patria.

Nada de acciones políticas loables y de altura en defensa de nuestra soberanía. Nada de solidaridad con los más necesitados, víctimas del bloqueo impuesto patrocinado por su propia mano. Que va. Lo de Guaidó y su equipo corporativo de más de 40 ladrones es el saqueo rapiñero despiadado y a gran escala. La acumulación de delitos penales incluye la persistente usurpación de funciones, la corrupción agravada, la apropiación indebida de activos pertenecientes a la República, la traición a la patria, la legitimación de capitales y otros misceláneos que abultan el copioso expediente criminal de este nefasto personaje.

Es inocultable el saqueo de varios millardos de dólares que la voracidad de este grupo ejecutó a nivel planetario. Solo la investigación reseñada por el The Washington Post evidencia que los pillines emisarios plenipotenciarios del exdiputado Guaidó se especializaron en crímenes transnacionales y se confabularon para "apoderarse de los activos de Venezuela" con el único objetivo de enriquecerse ilícitamente mediante distintos modus operandi, pero principalmente se destaca "el cobro de sobornos" en la firma de distintos contratos relacionados con la ilegal reestructuración de deudas de terceros países con PDVSA. Esta confabulación representa un vil desfalco a la República, que se suma al público y notorio asalto criminal sobre las cuentas bancarias y demás activos internacionales pertenecientes al BCV, FONDEN y PDVSA, ejecutado sin ningún tipo de decoro por estos maliciosos saqueadores del erario público.

Pero alerta. Guaidó no actúa solo ni tiene libre albedrio. Su impudicia está amparada en los vetustos y fracasados métodos aplicados por el imperio norteamericano para interferir en los asuntos internos de los países que no se doblegan frente a sus propósitos hegemónicos. Rusia, China, Siria, Irán, Cuba o Nicaragua han enfrentado con gallardía los múltiples mecanismos de acoso del histérico y decadente Tío Sam, el cual persigue imponer por la fuerza de las sanciones financieras y comerciales la subordinación total de terceros países. Hay una vergonzosa fila de políticos arrodillados a los ponzoñosos y purulentos pies del imperio, aspirando a recibir la gracia divina y las dadivas del inquilino de turno de la Casa Blanca. El exdiputado Guaidó es el más arrastrado y ruin de toda la historia moderna. Es el peón sumiso que ha vendido por 30 monedas las riquezas naturales, la soberanía, la integridad territorial y la paz de su propio país.

Un ejemplo del alto nivel de criminalidad de esta banda neofascista transnacional, es que el propio Departamento de Estado Norteamericano ha confesado públicamente que desde el año 2017 les ha soltado la colosal fortuna de "$1,2 mil millones en ayuda a venezolanos vulnerables". Este ingente caudal de recursos financieros (sin auditoria alguna) ha sido manejado a la exclusiva discreción del capo Guaidó y de su banda de rateros. Resultando finalmente en el enriquecimiento súbito de sus socios, allegados y más cercanos comisionistas que ahora viven "sufridamente" (exiliados dicen ellos) como opulentos sibaritas en Madrid, Bogotá o New York.

A pesar de los recurrentes fiascos del pillín Guaidó, el imperio norteamericano pretende seguir protegiendo a su fracasado agente. Por eso no sorprende que en un nuevo escalamiento de la política injerencista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), esta torpísima institución emita de manera descarada, unilateral y pendenciera la "Licencia General 31A" donde el gobierno de Estados Unidos señala que apoya tajantemente "al actual presidente interino de Venezuela Juan Gerardo Guaidó Márquez" (ungido magnánimamente por el imperio) y le "autoriza las transacciones y actividades que involucran al actual Presidente Interino", es decir, el Tío Sam le da permiso a su triste marioneta para seguir indefinidamente en sus lucrativas tareas de saqueo de los recursos financieros y en la conspiración permanente en contra de las autoridades legítimamente elegidas por el pueblo venezolano. Esto es un fiasco perpetuo. Nunca van a aprender.

"Ese territorio es nuestro": Maduro convoca a los Consejos de Estado y Defensa para rechazar la decisión de la CIJ sobre el Esequibo

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, convocó este jueves la sesión permanente de los Consejos de Estado y Defensa para rechazar la sentencia emitida por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el pasado 18 de diciembre con respecto al territorio Esequibo, que está en disputa con Guyana.

"Hemos convocado al Consejo de Defensa de la Nación y al Consejo de Estado para instalar la sesión permanente y conjunta, que atenderá todo lo que tiene que ver con la infame decisión de la CIJ contra Venezuela", resaltó Maduro durante un reunión celebrada en el Palacio de Gobierno con autoridades de todos los Poderes Púbicos.

Durante el encuentro, el mandatario venezolano celebró el acuerdo recién aprobado por la nueva Asamblea Nacional (AN), que rechaza de forma unánime que la CIJ se haya declarado "competente" en la disputa por el Esequibo, tras una solicitud unilateral de Guyana. Asimismo, se conformó una Comisión para la defensa de este territorio.

Para Maduro, la decisión del Parlamento es "histórica" porque muestra a "una Venezuela unida, hoy más que nunca, en la Defensa del Esequibo", ya que el acuerdo contó también con el respaldo de los diputados opositores recién electos. "Ese territorio es nuestro. Desde siempre la Guayana Esequiba fue territorio de Venezuela, está confirmado por los documentos, la cartografía. Nosotros hemos sufrido un despojo imperial. Ese territorio es de los venezolanos y lo vamos a reconquistar", resaltó.

Misivas para la ONU y la CIJ

Por otra parte, el mandatario de venezolano instruyó a su canciller, Jorge Arreaza, a que se comunicara "de manera intensa" con el Secretario General de la ONU, António Guterres, para enfatizarle que "en sus manos está el encausamiento de una controversia territorial mediante medios pacíficos".

"Solo las conversaciones directas entre Estados soberanos, como Venezuela y Guyana, pueden acercarnos a una solución verdaderamente negociada, amistosa y definitiva a esta controversia territorial heredada de las rapiñas coloniales del siglo XIX. Usted tiene la capacidad de reanimar el diálogo", precisó Maduro durante la lectura pública de la carta destinada a Guterres.

El mandatario también rechazó que la CIJ haya convocado a ambos países para una audiencia el 15 de enero, por lo que se pidió una postergación "hasta el mes de abril" y de "manera presencial", que fue rechazada por el presidente de la Corte, Abdulqawi Ahmed Yusuf, quien solo aceptó retrasar la cita hasta el 25 de este mes.

"Es un exabrupto extraño, sospechoso, cuando se actúa de esta manera apresurada, atropellando los derechos de Venezuela. ¿Quién estará detrás de eso? Dice el diputado opositor Timoteo Zambrano que detrás de esto esta el lobby petrolero que quiere meter sus garras y robar el petróleo que le pertenece a nuestro país, el lobby estadounidense, el británico", sostuvo Maduro.

Nuevo territorio marítimo

El Jefe de Estado anunció, además, el establecimiento de un nuevo territorio marítimo de Venezuela. "Se crea una zona estratégica, denominada territorio para el desarrollo de la fachada atlántica", detalló.

Maduro explicó que esta zona servirá para salvaguardar el territorio de Venezuela en espacios continentales, areas marítimas, submarinas, insulares, lacustres, fluviales, mar territorial, espacio aéreo, los recursos "y otros elementos de intereses que en ellos se encuentren o se descubran", así como la zona marítima exclusiva.

La CIJ, alto tribunal de la ONU, decidió el pasado 18 de diciembre, por 12 votos contra 4, que tiene jurisdicción para analizar "la validez del laudo arbitral del 3 de octubre de 1899", pese a que este fue declarado nulo tras el Acuerdo de Ginebra, suscrito en 1966, que establece una solución consensuada entre las partes.